Fragmentos… de NONI BENEGAS
No podía dormir. Hacer el viaje de ida al sueño para que luego, al salir de entretelones hacia la madrugada, se fuera produciendo alguna revelación.
No, ni tan siquiera ir hacia la escena del sueño podía.
Antes, solía resolverlo como una penitente ante el altar: la oración atropellada, a oscuras en la almohada. Fonética invocatoria, mientras empuja lo no resuelto de este lado, como un avío de jirones bajo la butaca.
Ahora lo extiende claro y sin arrugas; nota cómo lo plancha en la memoria y le quita la amenaza de los pliegues. Dice: esto es lo que nadie me puede quitar. Y mientras voltea de un lado al otro de la cama se inclina con ella, como la superficie de un estanque de agua cuajada y opaca.
(…)
Ahora, al final de su vida, le ha pedido que la ayude a desprenderse de tantas cosas; a limpiar y vaciar para poder meter las manos nudosas —sin sensibilidad luego de la operación, ¡le dolían tanto!— entre las masas de tela, y poder así descolgar las perchas sin desesperar. La emociona pensar que la ha ayudado a respirar más hondo, a moverse con mayor soltura, a avanzar bajo el peso de esa jungla de huesos y músculos agotados, entreverados, que atenazan sus rodillas, sus codos, crispan sus muñecas, pugnan por cerrar su garganta y bajarle de una vez los párpados.
NONI BENEGAS (Primer y último poema de ‘Fragmentos de un diario desconocido’, con el que obtuvo el XXIV Premio Esquío de Poesía)
LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO











Gran escritora, magnífico fragmento.
Comment by noni — March 17, 2008 @ 1:28 pm