
La combinación de la imagen y la plástica con el texto, con la poesía. Ésa es la esencia de la obra de GUSTAVO VEGA, poeta visual leonés afincado en Barcelona.
La exposición ‘Gustavo Vega: PoÉticas Visuales’ propone una retrospectiva de la obra del artista en la que se establecen «todas las líneas de trabajo que él ha seguido en toda su vida».
Los experimentos que plantea el autor tienen como principal reclamo «la integración de textos e imágenes», como ya se había hecho antes en corrientes como el futurismo, el dadaísmo o el surrealismo.
Dentro de este ámbito, a Vega lo que interesa «es la plástica unida al texto, al poema, a la narración». De ahí que su objetivo sea unir «en una perfecta fusión el elemento plástico, estético, pictórico, escultórico, con el elemento narrativo y poético».
La muestra se compone de tres partes diferentes. Por un lado, 81 poemas visuales con «técnicas y sistemas de trabajo diversos», muchos de ellos hechos con pintura. «Son piezas únicas en las cuales el elemento plástico pictórico es fundamental». Algunas de estas composiciones «siguen sistemas de seriación como los grabados», en los que «también se hacen poemas». También se pueden encontrar en la muestra otra serie de imágenes modificadas por medios informáticos.
La siguiente propuesta de ‘Gustavo Vega: PoÉticas Visuales’ está compuesta por «cuatro objetos-poema», en los que «el volumen, el objeto, es el elemento referente de la carga poética». En estas propuestas se combina el texto, «que es objeto en sí mismo», con otro diferente, como «un cuchillo, una jaula, una piedra».
La tercera y última etapa de la muestra está constituida con un videopoema, a los que se añaden otros poemas «que intervienen en el espacio arquitectónico del edificio Fierro, que se convierte en material de herramienta» con el que Vega trabaja para modificarlo incorporando cinco pancartas que son también poemas visuales. «Lo transforman en un diálogo, en una obra de arte».
Uno de los aspectos más llamativos de la exposición sucedió el día de la exposición, el viernes pasado: la escenificación de un soneto comestible, en el que se combinaba chorizo, cecina y vinos leoneses a modo de versos.
GUSTAVO VEGA expone estos días en la Sala Provincia (Edificio Fierro) del Instituto Leonés de Cultura (C/ Puerta de la Reina, 1. León. La noticia está extraída de La Crónica de León-El Mundo)