Mayo: a por las trufas blancas / Dos fragmentos de KING, de JOHN BERGER
6 a.m.
Me muero por intentarlo. Oigo estas palabras entre sueños y me sale un arrullo de paloma del fondo de la garganta, donde el gaznate se junta con la nariz. Esa parte que se seca cuando tienes miedo. Me muero por intentar llevaros a donde vivimos.
(…)
Conocí una vez a una perra trufera. A su amo, afirmaba, le habían ofrecido veinte mil por ella. ¡Y él prefirió quedarse conmigo! Decía esto sacando la lengua. ¡Tendrías que vernos! En septiembre, cuando todavía anochece tarde, trabajamos todo el día y volvemos a casa con cinco, seis, siete kilos. Hablo de las negras. En mayo salimos a por las blancas. Las blancas son más discretas y tienen un sabor más joven.
¿A qué huelen las trufas?, le pregunto. A sexo, me responde, sobre todo a sexo. Sexo en la tierra desnuda, bajo los robles. Huelen a sexo masculimo. El problema es que yo no paro de encontrarlas, una y otra y otra, pero nunca echo un polvo. A final del día odias el olor. No es mejor que trabajar en un local de strip-tease. Y lo que es todavía peor: tienes que andar con mil ojos para no arañarte la nariz.
(…)
(Del libro KING. Una historia de la calle, de JOHN BERGER.
Ed. Alfaguara, Madrid, 2000. Traducción: Pilar Vázquez)
La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO




Apenas encontramos tiempo para leer seguido últimamente. Esta es una forma, algunos días la única: por la noche, ya tarde, buscar o elegir un libro (y aquí no existe el azar) pero abrirlo como si fuera el I Ching, como un oráculo, como una pequeña sesión de yoga mental, como se mira un rothko o un otto dix, como se arranca la hoja el día del almanaque, con su crucigrama, su refrán, sus efemérides y de paso una receta de bizcocho de zanahorias con la luna iniciando su cuarto creciente más mora y esquelética que nunca…
Comment by islakokotero — May 8, 2008 @ 3:27 am
Caramba, pues para elegir palabras al azar, tienes muy buen ojo. Todos los cocos que tiras caen directos en la cabeza. A mí me encanta abrir la página a primera hora de la mañana para ver qué hay de nuevo…
Comment by libélula — May 9, 2008 @ 8:20 am
ya expliqué que la elección del libro no es azarosa. Lo que es azaroso es la página por la que se abrirá… Libélula, tengo cosas que contarte, pero no ando con ganas de mailear. Solo quiero zascandilear por la isla un rato, que hace días que no paseo nada por la poesía. ¡kaipiriña a tu salud!
Comment by kokotera — May 10, 2008 @ 1:04 am