Laberintos de silencio
María José Gil Bonmatí me cedió graciosamente este mes su espacio en la revista Kiliedro, para hablar de poesía. Y la verdad, yo prefiero sus artículos en la sección ‘Los libros que nos cuentan’, que siempre me descubren algo. Pero ahí va la colaboración, que no deja de ser un pequeño muestrario de lo que se puede encontrar en Isla Kokotero:
por ELOÍSA OTERO
me he atardecido,
mi lengua no sabe.
A. Pizarnik
"Si la joven poesía española es buena, irá hacia el fracaso. Esto es: le importará la obra en sí, le importará el silencio creador". Me siguen dando vueltas estas palabras de Vicente Luis Mora, escritor mutante que entiende los libros como “lugares” en los que a veces se encuentran pasadizos (secretos) que comunican unos con otros, o que se abren, a su vez, a otros sitios. "El lenguaje es un laberinto de caminos // un tráfico", dice la poeta gallega Chus Pato.
La poesía es hoy, quizá más que nunca, una manera radical de pensar el lenguaje. "El poema es la red donde todas las criaturas / imaginarias caen. / Uno puede coger la red y extenderla / pero en el suelo de la losa de papel / lo que fue nuestro muere. No me interesa nada / de lo que cae en el poema sin romperlo". (María do Cebreiro)
Pero la poesía, lugar de confluencia y de rotura, tiene también mucho de voz callada y abisal. Música interior. Fosforescencia en las profundidades de un pensamiento súbitamente transformado por la palabra. "Los poemas, aun si brotan de la imagen más aérea, más luminosa y diurna, más visible, bucean y avanzan como un pez hacia un espacio propio y silencioso —lo visible y su luz están también allí”. (Olvido García Valdés)
“Escribir. La escritura como abs- / tracción. También llenar una botella / con abertura pequeña. O limpiar / la arena del gato. // La voluntad / ausente”. (Chantal Maillard)
La poesía no puede ser hoy mas que radical, cruce de límites, fronteriza y extraña. Sobre todo en los denominados poemas de amor, que vienen a ser todos. Porque “si te enamoras / te vas y no vuelves. / O llegas / y miras todo / como una extranjera”. (Lupe Gómez)
En sí, funciona también como metáfora del silencio creador. “No enseñar nada. / Adentrarse en la niebla / de qué mirada”. (José-Miguel Ullán)
Como resume Adam Zagajewski, “el escritor que lleva un diario íntimo anota en él lo que sabe. En el poema, anota lo que no sabe”. Y algo de eso es lo que hemos anotado aquí, un no saber que se demora, como en las coplas de Juan de Yepes (que diría Gamoneda): “Entreme donde no supe / y quedeme no sabiendo, toda ciencia trascendiendo. // Yo no supe dónde entraba, / pero cuando allí me vi / sin saber dónde me estaba / grandes cosas entendí / no diré lo que sentí / que me quedé no sabiendo / toda ciencia trascendiendo”.
* NOTA: Aprovechamos para recomendar una vez más, desde aquí, dos estupendas páginas de poesía: www.poesiadigital.es y criticadepoesia.blogspot.com

La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO




Se nos olvidó una hermosa definición de Miguel Suárez, y es que la poesía es, también, “la voz del cuidado”…
Comment by islakokotero — June 13, 2008 @ 7:29 pm