‘Fantasías perversas’, por GEORGINA ARENAS

Trastornarte.
Nos encontramos en un zaquizamí. El lugar es demasiado reducido, frío, pero tiene luces warning. Si estamos quietos, hasta se puede oír a los xilófagos royendo la madera.
"Para ver el futuro a veces hay que dar un paso atrás". Eso dices. Y yo doy el paso atrás. Especulación rítmica. Los xilófagos producen una especie de melancolía esponjosa. Nos quedamos muy tranquilos. Aún no sabemos lo que nos espera. Pero será una consecuencia. Encontrar las palabras. Suspirar. El colmo de la psicodelia contemporánea bien puede ser este apasionamiento tan cargado de agresividad melódica. Abro el armario perfumado. Las polillas disimulan. Me pongo la ropa. "Salgo a comprar algún remedio contra la carcoma", le digo. Ahí te quedas. No vuelvo.
(Publicado, de forma anónima,
en el nº 23 de la revista EL SIGNO DEL GORRIÓN, en 2001,
en la sección (anónima) de ‘Fuga de cerebros’)
LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO










