Libélula con pipa y tucán (con foto tratada por JUAN RAFAEL y texto de SUSANA BARRAGUÉS)
Para saber cómo llega una mujer al instante anterior a un beso
o a cualquier acto real: lavar las manos a un niño, responder al nombre propio
atarse las sandalias
hay que pensar en la secuencia inversa al estallido de un vaso de cristal.
Al principio es sólo un polvo de vidrio, apenas perceptible, que flota en la atmósfera.
Las trazas de cristal comienzan a vibrar, a atraerse levemente,
agudos pulsos que siguen los círculos concéntricos de un imán.
Más allá los cristales de algo parecido a una conciencia, adormilados bajo el polvo
levitan. La aceleración aumenta.
Los fragmentos grandes se comprimen, aspirados por succión.
Con vértigo final, cada pieza, cada partícula, encaja
y en una inspiración última, potente como una bocanada de vacío,
se forma el vaso.
Así, desde una esencia dispersa, una mujer se hace súbitamente compacta
dentro de su nombre
cuando la carnalidad de las cosas, las brutales circunstancias, lo requieren.
Después, resquebrajada como cáscara de huevo
vibración previa a la eclosión
bombilla o vaso incandescente
estalla de nuevo.
SUSANA BARRAGUÉS
(en el blog de lalibélula)

LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO











recomponer, a partir de los cachitos minúsculos. Convertir el agotamiento en energía, la desesperación en esperanza, la adversidad en conjuradora sonrisa…
¿Tiene que ver con las mujeres, con lo femenino?
Pregunto
Comment by sara t — May 12, 2009 @ 5:18 am
“No se nace mujer, se llega a serlo”. Simone de Beauvoir, “El segundo sexo”.
“El hombre, a diferencia de la mujer, necesita crearse una biografía asociada a su personaje”, María Zambrano, “Eloísa o La existencia de la mujer.” Quizá estas autoras puedan responder a tu pregunta mejor que yo, sara t.
Comment by libélula — May 12, 2009 @ 10:19 am
estallemos entonces, se reconcomponga o no el cristal de bohemia o el vidrio duralex
Comment by carantoña — May 13, 2009 @ 1:16 am