‘La pulga’, un micro-cuento de ANA FRANK
LA PULGA
Hemos tenido aquí una nueva calamidad, las pulgas de Mouschi. No sabíamos que las pulgas de los gatos pueden pasar a la gente, pero pasan.
Ayer atrapé una en la parte de arriba de mi pierna, luego otra un poco más abajo y en la noche en la cama de Dussel encontré otra paseando por mi pierna. Se me escurrió entre los dedos, pues son criaturas sumamente ágiles. Esta mañana cuando estaba vistiéndome delante del armario, otra de estas maravillas saltó sobre mí. Nunca había visto una pulga capaz de correr y saltar. La atrapé y casi la aplasté, pero la señora Pulga se ingenió para escapar. Suspiré y volví a quitarme la ropa y revisé mi cuerpo desnudo y mi ropa hasta que descubrí la pulga en mis braguitas. En menos de un segundo estuvo decapitada.
(’Cuentos del escondite secreto’)

LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO










