Libélula ya está en New York…
Lectura de bienvenida
de los estudiantes de escritura creativa en español.
Jueves 10 de septiembre 2009, 6:15 P.M.
Presentan: Mariela Dreyfus y Lila Zemborain
Auditorio King Juan Carlos I of Spain Center
53 Washington Square South (between Thompson and Sullivan)
NEW YORK
Creación del mundo: aparición de las palabras y división de las cosas según su nombre.
La creación del mundo fue posible porque un tajo dividió la manzana en dos partes: aire y manzana. Del estallido originario se formó lo interno y lo externo, lo perteneciente y lo ajeno. Nunca antes piedra y piedra, cuerpo y cuerpo, hoja y hoja, habían estado divididos. Todo era continuo de esencias, todo participaba de todo y formaba parte de todo.
Habitar, límite y vacío nacieron a la vez, provocando una terrible reacción encadenada por la que todo se ordenaba en intimidad y excentricismo. El mundo se dividió, para siempre, en cosas-cerradura y cosas-llave.
Con la división de las sustancias vino a aparecer el tacto y los antojos del tacto, a saber: la fusión, la absorbencia, la succión, y todos los laberintos del deseo.
Mezcolanzas caprichosas de lleno y vacío daban lugar a los seres. Los que ya tenían forma, avanzaban con mimo de huevo sobre lo inexplorado, y decían “Oh, cosa rarísima desconocida”. Entonces cosían un trágico destino a la cosa y con descuido y descaro ponían nombre, nombraban así, por ejemplo: ósculo.
De eso se trató durante un tiempo: tocar y nombrar, tocar y nombrar. Tentativa tímida, anhelo, y timbre.
Nada se libró de los límites, ni se abrieron ventanas ni puertas en los nombres para que el alma de la cosa escapara como pájaro. Eran dos cárceles: la de pertenecer a su sustancia y la de pertenecer a la palabra.
Pero debido a la inexperiencia del joven mundo creador, algunas bestias nacieron permeables, se infiltraban por la envoltura y escapaban del cristal. A todo ser con taras en la impenetrabilidad de su sustancia, se le llamó “lo vivo”.
Era tan terrible y ¡oh! tan hermosísimo, descubrir que algunas cosas se besaban.


LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO











Olé, libélula!
También se puede leer EL ESPEJISMO DE LA GALBANA de esta semana, titulado ‘Líricas’, que va por “ella” y también por “ellas”.
Besos mil
Comment by islakokotero — September 11, 2009 @ 2:11 pm