Un poeta patagónico: ALDO LUIS NOVELLI
el borracho
a un poeta desconocido
bebía mi tercer cerveza en un bar de malamuerte
cuando se acercó arrastrando los pies
—¿me daría unas monedas señor? –
—¿y para que son amigo? –
—bueno, le aseguro que no son para comprar un litro de leche –
—bien, y dígame ¿qué hace usted de su vida? –
—beber ¿y usted señor? –
—yo… soy poeta… creo –
—ah, no está muy seguro, yo estoy seguro de ser borracho –
—de acuerdo y ¿qué hace un borracho cuando está sobrio para hacer de éste mundo perverso y absurdo un lugar mejor? –
—mire señor, yo no se muy bien la diferencia entre estar sobrio o borracho, pero de algo estoy seguro, los sobrios destruyeron el mundo –
—tiene razón amigo, el poeta es usted, tome este billete, pero con una condición, no lo vaya a gastar en leche –.
ALDO LUIS NOVELLI /desde los bordes del desierto.-
"La poesía es un oasis en medio del desierto. El poema es la sed."
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* NOTA CULTA:
borracho
En muchas regiones rurales de España, aún hoy es habitual servir el vino en odres o botas de cuero, usados desde muy antiguo con este objeto. En el catalán del siglo XIV y en el castellano del siglo XV, estos odres se llamaron borracha, palabra que, según Corominas, se habría formado por el cruce de las voces catalanas botella (odre) y morratxa (redoma). A su vez, esta última palabra se derivaba del árabe mirassa, que también significaba ‘redoma’. Más adelante, se llamó en español borracho al sujeto que, igual que la bota, estaba ‘lleno de vino’, o sea, embriagado.

LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO










