Isla Kokotero

March 25, 2008

Una cabra de AMANCIO GONZÁLEZ en Vegacervera

 Escultura de Amancio en Vegacervera

Pues eso, que el pueblo leonés famoso por su cecina de chivo y por ser la antesala de las Hoces de Vegacervera y de las Cuevas de Valporquero, ya tiene colocado, en la entrada, el conjunto escultórico realizado por AMANCIO GONZÁLEZ ANDRÉS. La foto es de Murciego.

February 28, 2008

‘Dos poemas birmanos’ inéditos y presentación de un libro de JUAN CARLOS PAJARES

ANANDA PATHO

Tumbados a los pies del que enseña

Sobre él, murciélagos sesteando
Gorriones jugando entre sus manos
Volando estridentes sobre árboles de oro

Son las horas de calor

El que enseña
Con su diadema de gemas
No canta

No se inmuta


 
 
ÁRBOL THANAKA

Corteza, agua y piedra

En las mejillas ligeros surcos
¡qué simple belleza!
No tardarán en caer y desvanecerse

Con esa leve y fugaz fuerza
Arañamos apenas la tierra

JUAN CARLOS PAJARES IGLESIAS
(De los poemas escritos en Myanmar, Birmania, en 2007)
 
Mañana viernes, 29 de febrero, se presenta en el Instituto Leonés de Cultura el libro de poemas Descalzos sobre las brasas, de Juan Carlos Pajares Iglesias.
En la presentación intervendrán Fernando Fernán Gómez (galerista y editor, hijo del desaparecido actor homónimo), Amancio González (artista, autor de las ilustraciones del libro) y Eloísa Otero (periodista), además del autor.
El acto será a las 20.00 horas, en la Sala Región del ILC (C/ Santa Nonia nº 3, León).
Entrada libre.
 Portada del libro
Juan Carlos PajaresJuan Carlos Pajares Iglesias nació en Huelva en 1961, pero ha residido casi toda su vida en León. Es documentalista y colabora como docente en el Área de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de León.
En 1984, en la extinta Editorial Margen, publicó un reducido conjunto de poemas que se titulaban Relatos incompletos o el hundimiento del Kizilirmak. Más recientemente ha publicado en la Revista Internacional de Literatura y Arte Francachela.
La editorial electrónica Badosa.com, ha difundido por entregas su libro El mundo pudo ser una bella verdad. Está publicado en una Sección de dicha editorial denominada “Biblioteca J.C. Pajares”. También está disponible en formato electrónico para MS Reader, poemario que fue presentado en la Feria del Libro de León en el año 2002 y del que firmó (procedimiento hasta entonces inédito) ejemplares electrónicos a los lectores. Juan Carlos Pajares Iglesias ha sido también incluido en "Antología impar", una selección compilada por Marta Rialp Cervera de la mejor poesía publicada en Badosa.
En Descalzos sobre las brasas recupera parte de los poemas aparecidos anteriormente y su obra más reciente.
 
'Laocoonte', una escultura de Amancio GonzálezAmancio González nació en Villahibiera de Rueda (León), en 1965. Escultor de vocación, autodidacta, la mayor parte de su obra la ha desarrollado en madera, tallando directamente los troncos de los árboles. Ha trabajado también el hierro, el bronce y la piedra.  Su formación pictórica la realizó en la Escuela de Pintura de Alejandro Vargas.
Desde el año 1991 ha mostrado su obra en numerosas exposiciones individuales y colectivas por todo el  territorio nacional y en el extranjero. Ha participado en simposios nacionales e internacionales como los de Fuerteventura, Barcelona, Valladolid, Bramming (Dinamarca), Gümüslük (Bodrum, Turquía), Cerisy la Forêt (Normandía, Francia) y Le Manoir du Tourp (La Hague, Francia).
Ha realizado también incursiones en el mundo del espectáculo con su escenografía “La mujer de la arena” para el  Centro Coreográfico de León y en el ámbito de la edición, con sus ilustraciones para  “El aplauso de los chopos” de David Rubio (Editorial Liberarte).
Su obra pública está repartida por todo el territorio nacional así como en Dinamarca, Francia o Turquía y está presente en las Colecciones de Instituciones como Caja Cantabria, La Excma. Diputación de Valladolid, la Excma. Diputación de León, El Museo Provincial de León, el Museo Tiflológico O.N.C.E. de Madrid, la Excma. Diputación de Cáceres,  la Colección Fundación Masaveu o Ceutimagina, Ceutí, Murcia.
En “Descalzos sobre las brasas”, se ha enfrentado a los poemas de Juan Carlos Pajares de la misma manera que lo hace habitualmente con el volumen: dibujos sencillos y esenciales de una gran armonía plástica y simbólica, que se funden con ellos, complementando el mensaje y ayudando al lector a comprender mejor la poesía.
 
Fernando Fernán-Gómez nació en Madrid, en 1946. En los años 70 comienza a colaborar con Enrique Azcoaga en la Galería EDAF, de Madrid, que posteriormente dirige hasta 1981, en que la cierra. Entre tanto funda en México, D.F. la Galería Proyección, y en Houston, USA la Museum Gallery, ambas con otros socios y destinadas a promocionar el arte español fuera de España. Después se hace cargo de la Galería Miguel Ángel de Madrid, y crea la Galería Villanueva, también en Madrid y Arte Galería en Bilbao. Actualmente co-dirige la Galería Tizas de Madrid.
Ha sido director y editor de la revista “Arteguía” durante más de 15 años, del Directorio Arteguía de Arte en España y de la revista La Escritura. Jurado en multitud de premios artísticos. De las asociaciones madrileña, nacional e internacional de críticos de arte. Comisario de diversas exposiciones. Fundador de las editoriales Alderabán, especializada en publicar diccionarios temáticos y libros de ensayo sobre historia y filosofía, y de Fernán-Gómez Arte y Ediciones dedicada a los libros de artista desde hace mas de 30 años.
 La foto de Jesús, en Diario de León
 

December 22, 2007

‘Descalzos sobre las brasas’, de JUAN CARLOS PAJARES

(En la presentación del libro ‘Descalzos sobre las brasas’, de Juan Carlos Pajares, con ilustraciones de Amancio González. Ed. Eje Producciones, colección Ería. León, 2007.):

Amancio, Héctor y Juan Carlos. La foto es de Jesús F. Salvadores (Diario de León)
¿SE ESCRIBE SIEMPRE EL MISMO LIBRO?

    Dicen que a la tercera va la vencida, y debe ser verdad. Por lo menos en este caso.
    Hace ya muchos años, más de 20, que el primer libro de Juan Carlos Pajares vio la luz en la editorial Margen, una editorial sin muchos posibles que llevávamos entre unos cuantos amigos con muy pocos medios, cuando aún no había ordenadores, ni impresoras, ni nada. En total se tiraron cien ejemplares de aquellos Relatos incompletos o el hundimiento del Kizilirmak.
    Un libro lleno de pasión, de imágenes, y de preguntas, que comenzaba diciendo:

Hace falta ser poema inédito
para ser libre hasta lo inimaginable
para sentirse de una vez por todas ser inmortal…

    y que terminaba con estos versos:

ahora es aún más cierto que aleteo
y resulto amalgama furia de plumajes devastados
ahora por fin son los tiempos de la legítima deserción

'Xilografía' de Amancio González    Pajares me confesó en alguna ocasión que, efectivamente, él desertó en aquella época de muchas cosas en su vida, la escritura y la poesía entre ellas. “Pero al final uno no puede evitar ser lo que es, y un buen día empecé a escribir de nuevo”, me dijo.
    Y es que la literatura nos muestra el mundo que existe, a veces también esos otros mundos imaginables y posibles. Porque escribir es mirar. Peter Handke tiene una frase de esas sencillas y memorables, que viene muy bien al caso: “Escribir es estar atento a la manera en que vivimos”. Y, ahí, la poesía es una forma maravillosamente económica de reflexionar, de contar, de expresar algo. Y de mirar no sólo hacia afuera, hacia el mundo, sino también hacia dentro, hacia uno mismo.
    De forma que Pajares empezó a escribir de nuevo, y la escritura le llevó a construir un segundo poemario, a partir de aquel primero:
        El mundo pudo ser una bella verdad.
    Con este título se publicó en internet hace cinco años y se presentó en la Feria del Libro de León
    En aquel entonces, Pajares fue todo un pionero, y uno de los primeros poetas que publicó un libro en la red, en archivo digital, en una editorial electrónica, Badosa.com.
    El mundo pudo ser una bella verdad era un libro inhabitual por su soporte y por su diseño, porque aquello era un objeto virtual, visual, que con el programa MsReader se podía leer como un libro de verdad, con páginas que se pasaban de adelante y hacia atrás, y sobre las que incluso se podía anotar, escribir cosas. Aquello era novedoso, aunque ahora se hayan popularizado muchos tipos de formatos y proliferen las bibliotecas virtuales.
    El título expresaba ya toda una declaración de intenciones, y resumía, como una metáfora, lo que sucedía entonces y ahora.
    Porque el mundo se está convirtiendo en un lugar terrible para demasiados de sus habitantes. Y, sin embargo, la belleza sigue estando ahí, para ser descubierta y explorada y disfrutada… y esa belleza contiene también una parte de la hermosa verdad del mundo. Y esa hermosa verdad es lo que la poesía siempre se afana en desvelar.
    Hay quien dice que un escritor, en realidad, siempre está escribiendo el mismo libro. En el caso de Juan Carlos Pajares, por lo menos hasta ahora, parece que esta sentencia se va cumpliendo. Porque este nuevo libro, Descalzos sobre las brasas, el tercero, no hubiera sido posible sin los dos anteriores. En realidad, es el mismo libro y no lo es, ya que ha ido evolucionando con el autor a lo largo de los últimos 20 ó 25 años.
    Pajares depura mucho su escritura poética. Revisa, corrige, afina, hasta que llega al poema, que es resultado de un cuidadoso proceso de decantación.
    Él mismo describe este proceso, de forma magnífica, en el siguiente poema, que os leo:

Despacio, como el que construye
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna.

    Hay muchas maneras de escribir. Y sin duda es preciso tener mucho valor para poner en palabras lo que uno lleva dentro. Juan Carlos Pajares, además de tener ese valor, reivindica la poesía como discurso ideológico y político, intentando que los poemas sirvan (al que escribe y al que lee) para afrontar la realidad. La poesía no será capaz de cambiar el mundo, pero al menos sí se ha demostrado capaz de transformar el espacio interior del que escribe y del que lee.
    Él mismo Pajares apunta que su libro, este libro que ha ido escribiendo a lo largo de su vida, es como un libro de viaje, en el que resume lo que piensa de muchas cosas.
    Escribe, por ejemplo:

Para decirte habré de inventar
palabras que no puedan pronunciarse,
sin acentos, no esdrújulas o llanas,
sin hache intercalada.

Tan sólo pasaré mi dedos
sobre ellas y sentiré tu pulso
caliente, escucharé tu voz.

Donde acaba tu nombre me nace el tacto.

    No obstante, Descalzos sobre las brasas contiene tres grandes líneas temáticas: una sería la metapoesía, sobre la labor creadora, en la que incluye una Poética, un corto poema titulado precisamente así, ‘Poética’, y que dice:

Patria desolada la de mis sueños
solar del destierro ciénaga de la fiebre
traspaso por no poder atender.

    Otra línea temática serían las “posiblidades vítreas” de la realidad —así lo llama él— en la que habla un poco del mundo, de cuestiones políticas y sociales, como en el corto poema titulado ‘Caleidoscopio’:

La bestia avanza tangencial
y mueve ajena
probabilidades vítreas
en el corazón del tiempo.

    El tercer gran tema del libro se centra en lo que podríamos resumir como “la historia amorosa”.

No vendrá el día ni la escarcha
a nuestros cuerpos si obstinado, amor,
no duermes. Si esperamos dulcemente,
un beso gris de antenas, pájaros, motores,
la mañana traerá con sus espejos.

Escaparé con sigilo a las paredes pegado,
porque nadie robe, amor, el reflejo
que en mis ojos de ti guardo.

Que no me busque nadie, que he de destilar
este raro jugo que apenas gozado ya se añora.

    Cuando uno escribe un libro de poesía, entrega a los lectores la construcción de un pensamiento. Antonio Gamoneda, por ejemplo, lo describe así: “Yo no poseo mi pensamiento hasta que no me lo hace sensible/inteligible mi propia escritura”.
    Y esto es lo que nos entrega Pajares en este libro: su pensamiento, inseparablemente unido a todo ese tiempo en el que éste ha ido madurando.
    Pero también me gustaría decir que se desnuda algo aquí.
    Porque, como dice Miguel Casado, "la poesía da cuenta de la vida", y aquí dentro hay un libro de poemas que se ha ido fraguando, componiendo, ordenando… a lo largo de los últimos 25 años. Aquí hay poemas con pátina y también poemas relucientes y casi sin estrenar. Las arrugas de una vida. Las preguntas de una vida..
    Digamos que Pajares no reescribe sus poemas, pero ha ido puliendo poco a poco su libro, el libro de su vida, hasta llegar a esto (y os leo el último poema de Descalzos sobre las brasas):

NO QUIERO PALABRAS
sólo un haz de luz brillante
por el que transiten suspensivas moléculas de polvo

no quiero palabras que me sepulten.

    Estaréis de acuerdo conmigo en que esto (mostrando el libro) es un libro de verdad. Ni aquel de Margen que vio la luz hace más de 20 años, en una edición bastante cutrilla…
    …ni el libro virtual de internet.
    Esto es un libro, un auténtico libro, maravillosamente  ilustrado por Amancio González y con el que se abre una nueva colección de poesía de la mano de Héctor Escobar y Eje Producciones.
    Un libro que parece ya definitivo, hermosamente hermanadas sus palabras a su vez con otro libro, el de los dibujos de Amancio González. Dos libros en uno. Tres libros al final.
    Porque también habría que hablar del libro que dibuja aquí Amancio, con esos cuerpos de hombres desnudos, indefensos, solos frente a otros hombres y frente al mundo, desvalidos a veces, otras veces fuertes, inquietantes, pensativos, contenidos…, en un conflcito permanente de equilibrio y ruptura.
    Así que yo brindo por este primer volumen de la Colección Ería y por todos cuantos se han embarcado en este proyecto. Pero lo que se merece un buen libro es ser leído, y que nos diga cosas distintas a cada uno de nosotros.
    Porque la poesía sólo se defiende con la poesía.
    En ese sentido, me gustaría terminar esta presentación con una cita del escritor polaco Adam Zagajewski:

“Uno puede imaginarse a alguien que está escribiendo una defensa de la poesía. Concienzudamente preparado, pasa años enteros sobre su libro. Cuando ya lleva escritas tres cuartas partes de la obra, se percata de que de manera inconsciente ha empezado a atacar la poesía; ha dejado de gustarle, ve sólo su artificiosidad, su pretenciosidad, su academicismo, su incapacidad de dar respuesta a  las preguntas fundamentales y más difíciles. Luego, sin embargo, cuando se acerca al final, de nuevo perdona a la poesía su evidente imperfección, y piensa que es precisamente de eso de lo que se trata: no saber dar respuestas a las preguntas más difíciles, y sin embargo, seguir viviendo.”

    A partir de aquí, sin embargo, creo que definitivamente Juan Carlos Pajares tendrá que ir pensando ya en escribir otro libro, en nuevos poemas.

    ELOÍSA OTERO (Texto leído en la presentación del libro, el 21 de diciembre de 2007, a las 20 horas, en el Hotel Quindós, León)

December 20, 2007

Presentación de un libro de poemas de JUAN CARLOS PAJARES

Portada del libro

Mañana, día 21 de diciembre, se presenta el libro de poesía
"Descalzos sobre las brasas", de Juan Carlos Pajares,
con ilustraciones de Amancio González.
Será a las 8 de la tarde en el Hotel Quindós de León.
El libro inaugura la nueva colección Ería de Poesía que dirige Héctor Escobar.
Y, como muestra, dos poemas del libro:

 

DESPACIO,COMO EL QUE CONSTRUYE
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna. 

NO QUIERO PALABRAS

sólo un haz de luz brillante
por el que transiten suspensivas moléculas de polvo

no quiero palabras que me sepulten.

 

JUAN CARLOS PAJARES 

December 10, 2007

Nuevas voces de la poesía leonesa

Víctor M. Díez, Ana Isabel Conejo, Bruno Marcos,
Ángel Rojo, Pablo Moldes, Raquel Lanseros,
Luis Artigue, Silvia Zayas, Susana Barragués, Ignacio Abad

Una escultura de Amancio González

Son los autores incluidos en ‘Diez nuevas voces de la poesía leonesa’
(6 / 4)
recién editado por Diario de León-Edilesa
con motivo del 2º Congreso de Literatura Leonesa Actual
(28-30 de Noviembre de 2007)
este año dedicado a la figura de Antonio Gamoneda 

Todos, los diez, tienen menos de 40 años
y han sido seleccionados por los profesores
Alfonso García, José Enrique Martínez y Nicolás Miñambres
coordinadores del Congreso y de la edición de este libro
cuyo prólogo, titulado
‘Otro tiempo, otro país, otra palabra’,
viene firmado por José Enrique Martínez 

Incluye foto, biografía, poética y textos de cada autor 

November 7, 2007

Adiós a ‘La Vieja Negrilla’ de AMANCIO GONZÁLEZ

La vieja negrilla, de Amancio González, ha quedado así de destrozada Un conductor ebrio ha destrozado, definitivamente, la escultura ‘La Vieja Negrilla’ de Amancio González. Sucedió hace dos noches en el centro de León, cuando un joven foráneo de 20 años, bebido y a demasiada velocidad, se empotró contra la escultura sin pretenderlo.

Esta obra, realizada en hormigón, llevaba diez años colocada en la leonesa plaza de Santo Domingo, aunque no fue creada por Amancio pensando en ese espacio. El origen primitivo de ‘La Vieja Negrilla’ fue el parque escultórico que se iba a construir en la localidad de Trobajo del Cerecedo, un proyecto que nunca llegó a convertirse en realidad. Al final, la pieza se instaló de forma provisional en Santo Domingo y pronto se convirtió en un icono de la ciudad y, también hay que decirlo, en una de sus mejores piezas de escultura urbana.

Así ha reaccionado Amancio, el escultor, según lo recogen varios periódicos leoneses: «Me llamaron ya a las ocho de la mañana algunos amigos que pasaron por aquí y vieron lo que había pasado, y desde entonces no ha parado de sonar mi teléfono. La verdad es que es un día triste para mí porque yo creo que la escultura ya se había convertido en parte del paisaje de la ciudad. Me gustaba ver a los niños jugando por encima de ella y ver a la gente hacerse fotos allí». El artista, por cierto, descarta por completo la posibilidad de que la escultura pueda ser restaurada: «Si se hubiese partido, de alguna manera se podría arreglar, pero la verdad es que los destrozos no dejan lugar a la restauración, porque habría que reconstruir tantas partes que costaría menos trabajo hacerla de nuevo».

Y eso es lo que debería hacer el Ayuntamiento de León: encargarle a Amancio González de una vez por todas la misma pieza en bronce, que es como realmente fue concebida por el escultor. Hace un año Amancio González amenazó al Ayuntamiento con retirar esta obra de la plaza, debido a su estado de abandono. Fue entonces cuando la Escuela Taller reparó la pieza, que había sufrido la amputación de varios dedos, debido a la fragilidad del hormigón. En aquel momento, el autor volvió a proponer al Ayuntamiento crear una obra similar de mayor tamaño —la que se ha destrozado medía 2,5 metros de ancho por 1,25 de alto— y realizarla en un material definitivo como el bronce.

June 26, 2007

Una escultura en piedra de AMANCIO GONZÁLEZ

Puedes visitar (haz click:)
el blog de Amancio González