Refrescante y hermosa la postal de verano de ÁLVARO GARCÍA-MIGUEL [*/; ·)

Y REOLA ~ ~ ~ ~ ~ ~ …
PARA TI,
QUERIDO ÁLVARO!
(qué sencilla y cálida y elegante y a la par sofisticada pieza!
Dan ganas de perderse en ese jardín encantado…)

Y REOLA ~ ~ ~ ~ ~ ~ …
PARA TI,
QUERIDO ÁLVARO!
(qué sencilla y cálida y elegante y a la par sofisticada pieza!
Dan ganas de perderse en ese jardín encantado…)

El silencio es un sueño más. No sé por qué, en su nombre, suele malgastarse tanta saliva.JOSÉ-MIGUEL ULLÁN
En los últimos nueve o diez años le hice varias entrevistas a José-Miguel Ullán, con motivo de la publicación de distintos libros suyos que se fueron sucediendo en ese tiempo.
Acabo de encontrar, perdidas en el mail, las respuestas a unas preguntas que le envié sobre el libro ‘Ni mu’, editado por José Noriega en El Gato Gris (Valladolid, 2003). Y las he colgado, tal cual, en El AlmaZen… de la Isla de los Kokoteros, para que las lea quien quiera. La entrevista, imposible de recuperar, se publicó en DIARIO DE VALLADOLID-EL MUNDO.
Si amanece
nos vamos.
Sin esperanza
ni convencimiento.
JOSÉ-MIGUEL ULLÁN
Tengo algunas cosas más que intentaré rescatar, como el texto titulado ‘Eso de leer poemas’ que envió en 2001, con motivo de una lectura que ofreció en el CCAN de León, dentro del ciclo ‘Pequeñas cosas para el agua’ que organizó Víctor M. Díez. Un texto maravilloso que no tiene desperdicio (aunque, en este caso, sí que tengo que encontrar tiempo para pasarlo al ordenador).
ELO
"Cada 21 de marzo una esquela en el diario el País. Y ante tanta originalidad más de uno ha pensado en un mensaje en clave, de la CIA incluso" (…).
~
Para leer la historia, haz click en:
El bolsillo del albornoz lleno de notas.

Un amigo se llevó ‘Fragmentos de un discurso amoroso’ de ROLAND BARTHES.
Cuando el libro volvió, se le cayó esta hoja.

Y mañana, 24 de abril, cita histórica con tres Premios Cervantes:
Gonzalo Rojas, Antonio Gamoneda y Juan Gelman protagonizarán un encuentro con los estudiantes de la Universidad de Alcalá de Henares.

Y el viernes, 25 de Abril, Gamoneda y Gelman hablarán de poesía en León, en el salón de actos del Ayuntamiento (Calle Alfonso V), a las ocho de la tarde.
De la carta de Gelman a su madre:
(…)
nos escribimos poco en estos años de exilio /
también es cierto que antes nos hablamos poco /
desde muy chico, el creado por vos se rebeló de
vos / de tu amor tan estricto / así comí rabia y
tristeza / nunca me pusiste la mano encima para
pegar / pegabas con tu alma / extrañamente
éramos juntos /
(…)
JUAN GELMAN
Impresionante. Lo encontramos en Mujer en tierra firme!, el blog de Carla Badillo Coronado, que ayer recordaba así la celebración del Día de la Tierra:
CARTA DEL JEFE PIEL ROJA SEATTLE
(…) Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como sus hermanos. (…)
- - -
*NOTA: Escrito en 1854 por el Jefe Piel Roja Seattle como respuesta a la pretensión del presidente de Estados Unidos de comprar sus tierras para impulsar el avance de una vía ferroviaria.
Cuando se dice que el viejo Z. fue una vez escritor y que después de su ‘Novela indefinida’ no escribió nada más, no significa que no escribiera nada. Al contrario, escribía incansablemente aunque no escribiera nada. Copiaba las cartas de su mujer, que le había abandonado cinco o seis años antes, después de casi una vida compartiendo con él la misma habitación. La obra radical y enferma de amor que Z. creó en su vejez, consistía en reproducir la letra de su mujer en imitaciones cada vez más sutiles. A través del movimiento de la escritura de ella, Z. aprendió a hacer suyos el movimiento de su mano, el movimiento de su brazo, el movimiento de todo su cuerpo, y por fin el movimiento de su pensamiento y de su sentir. Las cartas de su mujer —los originales no sobrepasarían la docena— llegaron a repetirse en infinitas, innumerables copias que al final eran tan perfectas que el mismo Z. era incapaz de distinguirlas de las cartas escritas por su mujer, y así las había perdido.
* * *
No oímos bien nuestra propia voz. Para nuestro oído es como si nunca saliera por completo al exterior. Pero percibimos la voz de otra persona como auténtica expresión, como algo externo y como signo de su libertad original. Dependemos de que nos oigan.
* * *
Mi memoria de su voz y su manera de hablar produce una cantidad ilimitada de nuevas frases que no proceden del recuerdo, que nunca fueron pronunciadas por H. y sin embargo nacen inconfundiblemente de su modo de expresarse.
BOTHO STRAUSS (De ‘La dedicatoria’)

* * *
De la biblioteca de FERNANDO GONZÁLEZ SANTAMARTA extraemos aquel viejo poema de LUIS CERNUDA que nos gustaba tanto en aquellos años:
NO DECÍA PALABRAS
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
LUIS CERNUDA (‘Los placeres prohibidos’, 1931)

(…) Hay que despojarse hasta de la propia biografía. Cambiar la sangre en las venas.
(…) El paso a lo ético, es decir, a la potencia de constituir un mundo sensato: ésta es la salida de la posmodernidad.
(…) Lo bello es el producto de una acción colectiva de liberación que se presenta como excedencia del ser.
(…) Cuando pienso en nuestro tiempo, en la formidable revolución que hemos vivido y en la crisis y la contrarrevolución que hemos sufrido, cuando pienso en la profunda analogía que nuestra época presenta con la crisis del Renacimiento y el inicio de la modernidad, pienso también en los grandes autores que han ilustrado ese momento: en François Rabelais (…), en Teofilo Folengo y en Miguel de Cervantes, decir, pienso en cómo un mundo, un mundo nuevo —ayer el del humanismo y la burguesía, hoy el de la abstracción tecnológica y el socialismo— se muestra incomprensible en sus comienzos y en cómo las fuerzas que viven en su seno proponiendo lo nuevo desean de inmediato una organización fantástica y libre.
(…) Así, pues, está en nuestras manos, plena, la posibilidad de construir el mundo. De construirlo tal y como nos ha sido posible deconstruirlo. En esta radical operación, el arte se anticipa al movimiento global de lo humano. (…) A través del arte el poder colectivo de la liberación humana prefigura su destino. Y es difícil imaginar el comunismo al margen de la acción prefiguradora de esta vanguardia de masas, que es la multitudo de los productores de belleza. (…) Hoy sería necesario reabrir la función crítica, polémica, llenarla, difundirla, imponerla. No sé muy bien cómo hacerlo pero estoy convencido de que debe hacerse. El panorama es verdaderamente atroz. La autocensura, cuando se habla de determinadas cosas, es tan fuerte que, aparte de términos como revolución, vanguardia, comunismo, incluso nombres históricos como Robespierre o Lenin han sido borrados de la memoria. El colmo, creo, consiste en la exclusión de Saint-Just en un reciente Diccionario de la Revolución francesa. No sé muy bien cómo puede llevarse a cabo la reintroducción de aquellas palabras y de estos personajes en la consciencia de los contemporáneos —a buen seguro sé que será bella o no será. Hay que construir, por tanto, un modelo narrativo que pase a través de todas las artes y las recomponga en una unidad de proyecto práctico. No sé muy bien si la vía a seguir es la del gran realismo constructivo o la del punk, secularizadora, antagonista y difusiva. Acaso esta última corresponda mejor al absurdo y a la crueldad del tiempo que vivimos. Pero aún quedan cosas. Cuando, rastreando una historia posible del materialismo en la tradición poética del mundo occidental me vi frente a la grandísima tríada poética del XIX: Hölderlin, Leopardi, Rimbaud, creí comprender el límite en el que la falsedad del mundo llega a tal profundidad que desencadena la luz de la alternativa, la potencia de la reconstrucción. Ahora bien, este materialismo creativo, que tanto la gran pintura como el gran teatro nos proponen en los momentos de crisis más grave, es la irresistible línea defensiva que podemos mantener. Dispuestos a ir más allá, capaces en cualquier momento de enviar patrullas a territorio desconocido, para observar y sabotear, pero sobre todo para experimentar y reconstruir.
(…)
TONI NEGRI (Del libro ‘Arte y multitudo. Ocho cartas’. (1988). Ed. Trotta. Traducción de Raúl Sánchez)
VIII
No enseñar nada.
Adentrarse en la niebla
de qué mirada.
JOSÉ-MIGUEL ULLÁN (’Amo de llaves’)
NOTA: Recupero una carta de José-Miguel Ullán, en la que el poeta (a petición de la periodista) habla sobre el libro que acababa de publicar entonces, ‘Amo de Llaves. Rensaku’ (Editorial Losada, Madrid, 2004):
Enviado el: lunes, 01 de marzo de 2004 13:00
Asunto: Sobre Amo de llaves
Querida Elo: A ver si voy de vuelo, para que encuentres algo al llegar hoy.
–El "rensaku" es una composición poética japonesa formada por una serie de "haiku". (Como en "los taliban", así permanece la palabra para los puristas a la hora de convertirla en plural; pero otros dicen "haikús" o "haikúes" -"kai-kais" escribía uno de sus primeros cultivadores, el mexicano José Juan Tablada- y tampoco pasa nada. He abierto este paréntesis para que obres a tu antojo al transcribir la palabreja; en realidad, como habrás visto, yo escribo "jaykú" y "jaykúes" por capricho propio. Y, venga, regreso al exterior.)
Éstos (aquellos "haiku") funcionan dentro del conjunto como un muestrario de vicisitudes, oscilaciones, subidas y bajadas de tensión; es decir, no están sujetos a otra unidad de relación que no sea la correspondiente a un mismo molde estrófico. En castellano, el "haiku" se queda en una estrofa de tres versos (5,7,5) con rima, por lo general asonante, entre el primero y el tercero. Total, que pasa a ser seguidilla (la de tres versos, que empezó siendo el estribillo de la seguidilla compuesta), con lo que el exotismo oriental de la propuesta tiene enseguida su contrapunto de andar por casa. Entramos, pues, en el territorio de una estrofa tradicional de la lírica española, a la que a menudo se ha recurrido para hacer una poesía neopopular.
Pero, regresando al dichoso "rensaku", lo curioso es que esta composición tolera e incluso aconseja que haya altibajos en el recorrido; ya sabes, ese prurito oriental en reflejar tanto lo sublime como lo abyecto, ya que en cada persona conviven. De ahí la comodidad a la hora de dar albergue a múltiples voces sin que se quiebre la "unidad" del conjunto. (De hecho, "Amo de llaves" es un reflejo paroxístico de la diversidad de cosas que te pueden pasar por la cabeza. Hay chistes cuarteleros, juegos dudosos de palabras, obscenidades, plegarias, mensajes de amor, jitanjáforas, suspiros, homenajes, parodias, bromas leves y bromas pesadas, desesperación, ironía… Más la huella del rumor social, de cuanto sucedía a lo largo del mes de julio de 2003. Se explica en la nota epilogal el proceso de este juego obsesivo. Que aumentó sus reglas al obligarse a introducir en cada estrofa dos palabras -"amante" y "ojo"-, tal cual o por medio de sus acciones -por ej., amar, corazón, querer… / ver, mirar, atisbo…-. Y que también aumentó sus libertades al cargarlo de materiales gráficos: un alfabeto de corazones con ojos al final del libro, con cuyas "letras" se compone el "haiku" nº I; dibujos varios, manuscritos, recortes de periódico (pág. 146), fotografía (pág. 127), reproducción de pintadas callejeras y conversaciones anónimas (págs. 86-87), citas, notas a pie de página… (Lo ambiguo, lo resbaladizo, lo inestable, lo híbrido.)
– Y dicho lo dicho de forma tan gelatinosa, tú me dirás ahora si quieres que te comente alguna cosa en concreto. (¿Viste "La Razón" del viernes? Venía un amplio batiburrillo a propósito del libro, donde incluso daban a Villarino de los Aires por desaparecido bajo las aguas.) No temas molestar; ambos sabemos que la editorial Losada necesita del soplo difusor.
Ah, por si, en virtud del color local hablas del haiku-homenaje a Paco Pino, puedes deslizar esto:
–Me acuerdo mucho de él. En los últimos tiempos, cuando llamaba por teléfono y no me encontraba en casa, no dejaba mensaje, pero sí quedaba su huella en el contestador. Eran una toses nerviosas, un leve chasquido de fastidio y una frase suspirada: "¡Este hombre nunca está!" A veces, tales palabras parecían un lamento o un reproche en clave de monólogo interior. Pero también había ocasiones en que se convertían en una forma sutil de presentarse, de manifestarse él mismo: "¡Este hombre nunca está!"
–(Como acaba de celebrarse el primer aniversario de la muerte de Augusto Monterroso, quien también tiene en el libro un homenaje muy especial, te comento algo por si acaso.) Estuve en casa de Monterroso, en la ciudad de México, en diciembre de 2002. Fue la última vez que lo vi, ya bastante desmejorado. Pero, cuando regresé a Madrid, tuve aún tiempo de comunicarle que acababa de trasladarme a virir al barrio de San Blas. Resultaba un homenaje en toda regla, pues, como sabes, en la ciudad de San Blas vive uno de sus más célebres personajes, el escritor Eduardo Torres, autor de este aforismo: "Poeta: no regales tu libro, destrúyelo tú mismo". Pues bien, el haiku número cien alude a ello: "Moro en San Blas. / Y la cigüeña ahí sigue / al despertar". Puede leerse sin más, sin mayor explicación, como leemos un poemilla de Gil Vicente y teniendo por telón de fondo el conocido refrán sobre la nieve. Pero podemos acordarnos del célebre dionosaurio del celebérrimo cuento de Monterroso, tan a menudo transformado en otros animales (cosa que a él le divertía) cuando era citado por otros escritores. Lo curioso es que ese "haiku" tiene una ampliación en el Apéndice de "Amo de llaves". Y da pie al único poema del libro ajeno a la estructura del haiku. Me refiero al poema "El camaleón", que a su vez es una versión bastante libre de un apunte del poeta árabe-andalusí ("Moro en San Blas…) Galib al-Hayyam (al que reflejo como espía) en torno a una cigüeña que acaba de llegar.
No te doy más murga, aunque tal vez ahí quede alguna pista de cómo cada chispazo o instantánea arrastra, en centésimas de segundos, un poso variopinto. Con lo que el ojo, como le ocurre al corazón, no sólo ve tal o cual cosa cuando en ella se fija, sino que la ve en relación con otro sinfín de cosas.
Perdona el caos, el zigzagueo y las obviedades.
Muchos besos de Manolo y míos
José-Miguel
"Querido amigo: ¿Usted no ve cómo todo lo que sucede es siempre un comienzo?
¡Y comenzar, en sí, es siempre tan hermoso!
Deje que la vida le acontezca.
Créame: la vida tiene razón en todos los casos."R. M. RILKE (De una carta a un amigo)
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