En imprenta: ‘Litro (de versos)’, un libro de FELIPE ZAPICO ilustrado por JUAN RAFAEL

Editado por HÉCTOR ESCOBAR,
esperamos que salga de imprenta antes de Nochebuena…

Editado por HÉCTOR ESCOBAR,
esperamos que salga de imprenta antes de Nochebuena…

Un tiro no es la muerte, lo saben las perdices; a veces, un quítame allá unas plumas, una cojera de largo recorrido, una molleja vacunada contra el saturnismo con los anticuerpos del gris del perdigón. Si hay suerte, tan sólo un ruido hueco que rompe los colores del paisaje resquebrajando la sustancia grasa de la greda y desatornillando los anclajes que endurecen los planos de la cal. Sin embargo, la muerte es siempre un tiro: nos deja, por mucho que la esperemos, el hueco que ayuda a los forenses a definir el calibre del destrozo y que los demás llamamos, impropiamente, vacío. Cuanto más se vive, medida temporal el vivir y no otra cosa, más escopeteado se está, más vacíos de calibre diverso ensombrecen nuestro todo, por poco que éste sea.
Me llega hoy otro disparo por la espalda y me reverdece los ronchones de la ausencia –interminable picadura de pulga–, de las ausencias: soy ya, todo yo, una criba garbancera, más hueco, más vacío que pellejo, uncida a un aro que malamente sostiene templado el tambor de la tristeza: ha muerto José-Miguel Ullán sin decir “Ni Mu”.
A la izquierda de este rincón con ventana donde escribo tengo colgada una litografía, regalo de mi mujer, donde sobre una rama de arquitectura extraña y traída por los pelos aparecen prendidos, cada uno con sus colores, quince pajaritos: un pinzón, un petirrojo, un jilguero, un pardillo, un verdecillo, un verderón, y así hasta quince… y en ella no estás tú, el pájaro Ni Mu, porque es antigua. Si los litógrafos siguieran dibujando sobre las piedras –ese era el pacto del verbo, hoy lo hacen sobre hojalata– saldrías en las láminas del mañana junto al jilguero y al petirrojo por méritos propios del piar: que eso es ser poeta y no otra cosa.
Parece que fue ayer: Descolgué el teléfono y eras tú. Me debías carta y te disculpaste. Recuerdo mi respuesta: “En esta editorial el afecto no caduca”… y sin más nos pusimos a hilvanar la edición de Ni Mu. Como editor sabías lo que cuesta untar los papeles con colores y fuiste comprensivo, salió el libro y todo te pareció maravilloso. Recuerdo ahora tus palabras como si estuvieran tiernas: “Poetas hay muchos, lo que tenemos que defender es a los editores de verdad, que son pocos y en peligro de extinción”. Guardo la nota en la que me decías que te había gustado mucho el color azul de la portada –única sorpresa que te escondí hasta el final–…
Y los dibujos que me regalaste los mandé enmarcar y los puse al lado de un Beuys para ver si saltaban chispas o dialogabais en besos interminables. Los cuadros, tú lo sabes Marcelino, que decía Nicolás, cogen vida en las paredes; y los tuyos no se comportaron de otra forma: un día, al entrar en la sala de máquinas de la editorial tus dibujos estaban inexplicablemente en el suelo, los cristales rotos, los palos de los marcos descompuestos y los poemas de papel intactos debajo de la ruina. Pensé que el de los fieltros tenía celos de tus tintas y que te había lanzado una pizarra para joder. A punto estuve de separaros… y no era eso: los cuadros –barómetro de tantas cosas– cogen muerte también y a saber si se rompieron porque sí al saberte roto. No fue el de Kleve si no tu herida lo que debió de reblandecer la cola de los marcos.
La vida es más larga que nosotros y, en un marco nuevo, he de poner otra vez tus poemas sin letras en la pared de enfrente de los pájaros que el dibujante anónimo pintó sobre las piedras –una piedra por cada color–. Ahora ya todo está roto y acaso no se muevan más las cosas de puro rotas. Llueve o llora la nube sobre la línea del páramo y lo hace a ráfagas… la incertidumbre de la poesía se transparenta en los planos de gris del agua al caer… ¿Te acuerdas del grabado de Rembrandt “Las Tres Cruces” en su primer estado? Pues así como sobre Cristo en la plancha cae la luz sobre las cebadas hoy aquí: turbia, dolida, desconsolada… sin arreglo posible me parece. Aunque luego pasa el tiempo y se nos encallece la niebla y, como hay que dar de comer al gato y regar la datura y echar migas a los peces rojos de la pila, se nos acaba por transparentar hasta la luz negra de los ratos negros. Ley de vida dicen.
Te echaremos de menos los tres: el gato, Rosa y yo. Nos vemos cualquier día y editamos otro.

A MI HUÉSPED
Por el sur y norte de mi cabaña discurren aguas de primavera;
sólo bandadas de gaviotas me visitan cada día.
Sin limpiar el sendero florecido; nadie suele venir.
Hoy abro el postigo de mi puerta para recibirte.
El mercado está lejos, es pobre mi cena.
Mi humilde familia te ofrece vino casero.
¿Llamo, tras la cerca, a mi anciano vecino?
¿Podríamos juntos terminar estas copas?

DORIS LESSING
(’De nuevo, el amor’)

QUÉ HACER DE REPENTE…
Qué hacer si de repente descubres que te habita
abarcándote toda alguien que te es extraño
y confunde tu lengua con un verbo distinto.
De un lado para otro, en el día te busca
arrastrando una lámpara y en la noche se siente
con los ojos cegados por un sol de injusticia.
No otra cosa podrías que echarte en el tumulto,
gritar bajo las olas, sacudir con bambúes
la raíz de tu cuerpo,
desear la mandrágora,
proclamar tu secano el resto de la vida
y dormir para siempre en la isla de Wight.
(Marta & María)
MARÍA VICTORIA ATENCIA
Dondequiera vaginas a buen precio, bocas más rojas aún que el hastío, cuerpos tan bien desalentados que asemejan a resbaladizas papeleras caídas en la noche de los sábados. Todo deseo es, en irrefutables pegajosidades, literatura… (…)

Sendo com o seu ouro, aurífero,
o corpo é insurrecto.
Consome-se, combustível,
no sexo, boca e recto.
Ainda antes que pegue
aos cinco sentidos a chama,
por um aceso acesso
da imaginação
ateiam-se à cama
ou a sítio algures,
terra de ninguém,
(quem desliza é o espaço
para o corpo que vem),
labaredas tais
que, lume, crepitam
nos ciclos mais extremos,
nas résteas mais íntimas,
as glândulas, esponjas
que os corpos apoiam,
zonas aquáticas
onde os órgãos boiam.
No amor, dizendo acto de o sagrar,
apertado o corpo do recém-nascido
no ovo solar,
há ainda um outro
corpo incluído,
mas um corpo aquém
de ser são ou podre,
um repuxo, um magma,
substância solta,
com pulmões.
Neste amor equívoco
(ou respiração),
sendo um corpo humano,
sendo outro mais alto,
suspenso da morte,
mortalmente intenso,
mais alto e mais denso,
mais talhado é o golpe
quando o põem em prática
com desassossego na respiração
e o sossego cru de quem,
tendo o corpo nu,
a carne ardida,
lhe pede o ladrão
a bolsa ou a vida.
A minha filha partiu uma tigela
na cozinha.
E eu que me apetecia escrever
sobre o evento,
tive que pôr de lado inspiração e lápis,
pegar numa vassoura e varrer
a cozinha.
A cozinha varrida de tigela
ficou diferente da cozinha
de tigela intacta:
local propício a escavação e estudo,
curto mapa arqueológico
num futuro remoto.
Uma tigela de louça branca
com flores,
restos de cereais tratados
em embalagem estanque
espalhadas pelo chão.
Não eram grãos de trigo de Pompeia,
mas eram respeitosos cerais
de qualquer forma.
E a tigela, mesmo não sendo da dinastia Ming,
mas das Caldas,
daqui a cinco ou dez mil anos
devia ter estatuto admirativo.
Mas a hecatombe
deu-se.
E escorregada de pequeninas mãos,
ficou esquecidas de famas e proveitos,
varrida de vassouras e memórias.
Por mísero e cruel balde de lixo
azul
em plástico moderno
(indestrutível)
Uma floresta é um labirinto?
um deserto pode ser rocaille?
a vida é um romance?
o mundo é um palco?
um florete é uma flor?
uma serpentina é uma serpente?
Imagino o fim da Terra assim
todas as casas e todas as ruas
desapareceram
assim como todas as pessoas
graças a um cataclismo
sobreviveram apenas os telefones
as baratas e as listas dos telefones
marcianos nos dias a seguir
tentam interpretar a lista dos telefones
os marcianos não estabelecem uma relação
entre os telefones e a lista dos telefones
mas entre a lista dos telefones e as baratas
e essa relação é plenamente satisfatória
Sei que o cérebro o coração e o ventre
são uma só forma. O mesmo ponto claro
no alcatrão profundo da abóbada.
Que o cérebro murmura
como o estorninho que devora a verdura
que se estende diante dos olhos.
O ventre, esse, pernoita e imita-o
ao som do ritmo do coração
que digere os vegetais túrgidos
a que pude aconchegar os lábios.
Nada mais bascula no tecto
onde um vapor prende os intervalos.
Costelas, harpa da noite, com um som
de osso cristalino em que não toco
senão quando o cadáver se desenvolver
deste corpo ornamentado por flores frescas.
Assim um tronco esvaziado
pelo formigueiro por vezes confunde-se
com o meu cérebro, o coração e o ventre.
O luar eterniza-se como fundo
deste pensamento acerca das formas.
É uma pequena cabeça de formiga,
tão negra que a agradeço aos mestres clássicos
pelo negrume descrito nas cosmogonias.

Passionnément
pas pas paspaspas pas
pasppas ppas pas paspas
le pas pas le faux pas le pas
paspaspas le pas le mau
le mauve le mauvais pas
paspas pas le pas le papa
le mauvais papa le mauve le pas
paspas passe paspaspasse
passe passe il passe il pas pas
il passe le pas du pas du pape
du pape sur le pape du pas du passe
passepasse passi le sur le
le pas le passi passi passi pissez sur
le pape sur papa sur le sur la sur
la pipe du papa du pape pissez en masse
passe passe passi passepassi la passe
la basse passi passepassi la
passio passiobasson le bas
le pas passion le basson et
et pas le basso do pas
paspas do passe passiopassion do
ne do ne domi ne passi ne dominez pas
ne dominez pas vos passions passives ne
ne domino vos passio vos vos
ssis vos passio ne dodo vos
vos dominos d’or
c’est domdommage do dodor
do pas pas ne domi
pas paspasse passio
vos pas ne do ne do ne dominez pas
vos passes passions vos pas vos
vos pas dévo dévorants ne do
ne dominez pas vos rats
pas vos rats
ne do dévorants ne do ne dominez pas
vos rats vos rations vos rats rations ne ne
ne dominez pas vos passions rations vos
ne dominez pas vos ne vos ne do do
minez minez vos nations ni mais do
minez ne do ne mi pas pas vos rats
vos passionnantes rations de rats de pas
pas passe passio minez pas
minez pas vos passions vos
vos rationnants ragoûts de rats dévo
dévorez-les dévo dédo do domi
dominez pas cet a cet avant-goût
de ragoût de pas de passe de
passi de pasigraphie gra phiphie
graphie phie de phie
phiphie phéna phénakiki
phénakisti coco
phénakisticope phiphie
phopho phiphie photo do do
dominez do photo mimez phiphie
photomicrographiez vos goûts
ces poux chorégraphiques phiphie
de vos dégoûts de vos dégâts pas
pas ça passio passion de ga
coco kistico ga les dégâts pas
le pas pas passiopas passion
passion passioné né né
il est né de la né
de la néga ga de la néga
de la négation passion gra cra
crachez cra crachez sur vos nations cra
de la neige il est il est né
passioné né il est né
à la nage à la rage il
est né à la né à la nécronage cra rage il
il est né de la né de la néga
néga ga cra crachez de la né
de la ga pas néga négation passion
passionné nez pasionném je
je t’ai je t’aime je
je je jet je t’ai jetez
je t’aime passionném t’aime
je t’aime je je jeu passion j’aime
passionné éé ém émer
émerger aimer je je j’aime
émer émerger é é pas
passi passi éééé ém
éme émersion passion
passionné é je
je t’ai je t’aime je t’aime
passe passio ô passio
passio ô ma gr
ma gra cra crachez sur les rations
ma grande ma gra ma té
ma té ma gra
ma grande ma té
ma terrible passion passionnée
je t’ai je terri terrible passio je
je je t’aime
je t’aime je t’ai je
t’aime aime aime je t’aime
passionné é aime je
t’aime passioném
je t’aime
passionnément aimante je
t’aime je t’aime passionnément
je t’ai je t’aime passionné né
je t’aime passionné
je t’aime passionnément je t’aime
je t’aime passio passionnément
— · — · —
GHÉRASIM LUCA
— · — · —
EN EL BOSQUE
La abuela encuentra al leñador envuelto entre las sábanas y lo interpela: ¿Qué buscas aquí, viejo libidonoso, disfrazado de lobo?
El lobo le responde: Lo mismo que tú, vieja curiosa, disfrazada con esa ridícula capa de niña.
JUAN ARMANDO EPPLE (’Con tinta sangre’. Thule Ediciones)
Este pequeño relato lo encontramos en el blog de Chuchi, El bolsillo del albornoz lleno de notas…, y la animación, por ahí, en Mundo Matero… ¿a que mola?

* * *
De la biblioteca de FERNANDO GONZÁLEZ SANTAMARTA extraemos aquel viejo poema de LUIS CERNUDA que nos gustaba tanto en aquellos años:
NO DECÍA PALABRAS
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
LUIS CERNUDA (‘Los placeres prohibidos’, 1931)
Esta foto nos la hizo Lola Velasco, en 1991 o así…
…bajo un grabado de ¿Kima?
Emejota mantiene actualmente una estupenda sección en la revista Kiliedro:
"Los libros que nos cuentan".
…
UNA SOLEDAD DEMASIADO RUIDOSA
"Hace treinta y cinco años que trabajo con papel viejo y ésta es mi love story. Hace treinta y cinco años que prenso libros y papel viejo, treinta y cinco años que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre las muchas de las cuales, curante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de treinta toneladas, soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos, soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí, y cuáles he adquirido leyendo, y es que durante estos treinta y cinco años me he amalgamado con el mundo que me rodea porque yo, cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos. (…)"

"(…) Dado que las teorías que ya poseemos son suficientes para realizar predicciones exactas de todos los fenómenos naturales, excepto de los más extremos, nuestra búsqueda de la teoría definitiva del universo parece difícil de justificar desde un punto de vista práctico. (Es interesante señalar, sin embargo, que argumentos similares podrían haberse usado en contra de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica, las cuales nos han dado la energía nuclear y la revolución de la microelectrónica.) Así pues, el descubrimiento de una teoría unificada completa puede no ayudar a la supervivencia de nuestra especie. Puede incluso no afectar a nuestro modo de vida. Pero siempre, desde el origen de la civilización, la gente no se ha contentado con ver los acontecimientos como desconectados e inexplicables. Ha buscado incesantemente un conocimiento del orden subyacente del mundo. Hoy en día, aún seguimos anhelando saber por qué estamos aquí y de dónde venimos. El profundo deseo de conocimiento de la humanidad es justificación suficiente para continuar nuestra búsqueda. Y ésta no cesará hasta que poseamos una descripción completa del universo en el que vivimos. (…)"
STEPHEN W. HAWKING (Del libro ‘Historia del tiempo’, 1988)

DOS VOCES I
Voz:
Sólo el sufrido arraigar y la no atadura
los ve, si tú no los distingues.
Está cerca. Haces bastante,
cuando entras allí, en ti mismo estás entrando.
Contravoz:
Ama la lejanía, el combate a pecho descubierto.
Ama el río, su largo recorrido.
La fuente cerca del mar
se vuelve sólo riachuelo.
VLADIMIR HOLAN (Del libro ‘Pero existe la música’. Traducción de Clara Janés)
Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Riosoft