Isla Kokotero

July 19, 2008

Un minirrelato de ANTONIO PEREIRA, con ilustración de JUAN CARLOS MESTRE

ilustración de Juan Carlos Mestre

LENTA ES LA LUZ DEL AMANECER
EN LOS AEROPUERTOS PROHIBIDOS
 

Una vez estaba en la taberna el poeta inspirado haciendo su papel de poeta inspirado. Todos lo respetamos mucho en sus esperas de la voz misteriosa, aunque nunca se le haya visto una página terminada. Vino un parroquiano de la taberna con la alegría lúcida de los primeros vasos, y fisgó el renglón que campeaba en la hoja:

Lenta es la luz del amanecer en los aeropuertos prohibidos.

El verso hermoso, todavía único, con que iba a arrancar el poema.
El parroquiano suspiró:
—Es un buen empiece, poeta. Pero ahora qué.

    (→ ANTONIO PEREIRA. Del libro Meteoros. Poesía, 1962-2006. Editorial Calambur)

- - -
Puedes leer (haz click): Los ‘meteoros’ poéticos del mago del relato,
una entrevista con ANTONIO PEREIRA en el diario digital PEATÓM 

July 17, 2008

ESPEJISMOS / ‘La situación’, columna nº 16 en EL MUNDO

 


"El futuro no está en modelos revolucionarios", ha sentenciado Aznar,
después de afeitarse el bigote.
¿Tendrá razón? ¿Dónde está el futuro entonces?
- - - 
La situación
Una nueva columna, y ya van 16, en EL MUNDO de LEÓN
Puedes leeerla en la bitácora: EL ESPEJISMO DE LA GALBANA

July 10, 2008

ESPEJISMOS / ‘¿Patata cien por cien?’, una nueva columna en EL MUNDO

 

"Fijémonos por ejemplo en el controvertido ‘Manifiesto por la lengua común’.
Pues sí, se parece a las Pringles. Y si no… ¿qué es eso de la “lengua común”?
¿Patata cien por cien?"

(Entra en el blog EL ESPEJISMO DE LA GALBANA
para leer la columna de hoy)

"La enseñanza debería ser tal que permitiese percibir lo que se ofrece
como un regalo valioso y no como un duro deber"

Albert Einstein

July 3, 2008

ESPEJISMOS / Ladrones de tiempo

 

¿Nos roban el tiempo? ¿Nuestro tiempo es realmente nuestro?
¿Quién nos lo roba?…

De estas cosas trata la columna de hoy en EL MUNDO de LEÓN,
dentro de la sección ESPEJISMO DE LA GALBANA

June 28, 2008

Sobre el fado / ‘Canción triste de Lisboa’, por MIGUEL MORA

Ana María, fadista congoleña, en una foto de Joao Pina para el diario El País

CANCIÓN TRISTE DE LISBOA
Un estupendo artículo de (haz click:) MIGUEL MORA en El País (4-2-07)

[El fado está más vivo que nunca. Una nueva generación de artistas se une a las voces míticas que cimentaron la leyenda. Más allá del tópico de la ’saudade’, ese canto del alma lusa, primo hermano del flamenco, vive su segunda edad de oro. Esta es la crónica de un puñado de noches de música en Lisboa] 

(En la foto de João Pina, la fadista congoleña Ana María cantando en Lisboa, en la Taverna del Rey: "El fado no tiene color ni fronteras", dice ella)

- - - 

“Saudades trago comigo. / Do teu corpo e nada mais. / Pois a lei por que me sigo. / Não tem pecados mortais”.
Antonio Calém

“El fado debe ser cantado como se habla. Con naturalidad. Por eso, entender la vida ayuda mucho”.
Celeste Rodrigues

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 Gil Costa canta con Carlos Gonçalves (izq.) y Julio García. La foto es de RGM y se tomó en León

(A Carlos Gonçalves, el guitarrista de Amália Rodrigues (en la foto, a la izq.),
no le gusta Mariza y cree que Dulce Pontes "no canta fado, sino que hace jazz") 

June 26, 2008

ESPEJISMOS / ‘La ciberguerra ya está aquí’

 http://islakokotero.blogsome.com/images/USA.jpg

 Una pintur de Turner

Llegamos a la columna nº 13 en EL MUNDO de LEÓN,
en la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA.

La de hoy se titula ‘La ciberguerra ya está aquí’ y trata, precisamente,
sobre ‘Alfombras de bombas en el ciberespacio’, la nueva estrategia
del Pentágono que permitirá al gobierno norteamericano "bombardear"
y destruir cualquier sitio que le moleste en Internet.

— 

Son noticias que no salen en los periódicos de aquí
(sí en Rebelión, o en CubaDebate),
pero de las que se pueden consultar las fuentes,
como la revista Armed Forces Journal, donde un coronel
norteamericano justifica esta nueva estrategia.

June 12, 2008

Una charla con AGUSTÍN GARCÍA CALVO

Agustín García Calvo en León. La foto es de RGM 

    "Hay que luchar contra la fé, que mata los sentimientos y no deja sentir. Y hoy la fé es sobre todo la fé en el dinero. Sin embargo, aunque la fé es lo que nos impide sentir, uno también está condenado a tener fé para subsistir". Sobre estos paradójicos paradigmas cimentó Agustín García Calvo la charla que impartió en León hace unos días.

    El viejo profesor, a sus más de 80 años, no ha abandonado el estilo dialéctico que le caracteriza, ni su indumentaria habitual: largos pañuelos, anillos en los dedos, dos camisas superpuestas, pantalones de pana, una coleta lateral en la que recoger sus cabellos blancos, o el gesto adusto con el que anima a pensar a sus interlocutores, espoleando sus neuronas y llevándoles la contraria siempre que puede. Aún así, Agustín García Calvo no busca sentar cátedra, aunque él mismo lleve sentado muchos años en una. "Hay que luchar contra la fé. El dios Dinero, sin la fé, no se sostiene", sentenció.

    (Fue un gustazo asistir al acto, como en los viejos tiempos de estudiante. Se puede leer toda la crónica en -haz click:- Peatóm.)

ESPEJISMOS / ‘La dificultad de la ternura’

Nueva columna de EL ESPEJISMO DE LA GALBANA, como cada jueves (y van 11) en EL MUNDO de LEÓN.


La de esta semana se titula ‘La dificultad de la ternura’, y va sobre el pudor y lo que yo llamo "la mala educación social de los leoneses", que Ildefonso Rodríguez atribuye a que "con el frío, la ternura crece raquítica".

June 11, 2008

Laberintos de silencio

María José Gil Bonmatí me cedió graciosamente este mes su espacio en la revista Kiliedro, para hablar de poesía. Y la verdad, yo prefiero sus artículos en la sección ‘Los libros que nos cuentan’, que siempre me descubren algo. Pero ahí va la colaboración, que no deja de ser un pequeño muestrario de lo que se puede encontrar en Isla Kokotero:

Kiliedro, revista española de cultura contemporánea

LOS LIBROS DE POESÍA HABLAN, PERO NO CUENTAN

por ELOÍSA OTERO

me he empavorecido, me he engrisado,
me he atardecido,
mi lengua no sabe.

A. Pizarnik
 
    Es curioso cómo abordan el tema de la poesía algunos poetas. Así que, como canta la Mala Rodríguez, “deja que te empape / con lo que yo me empapo”.

    "Si la joven poesía española es buena, irá hacia el fracaso. Esto es: le importará la obra en sí, le importará el silencio creador". Me siguen dando vueltas estas palabras de Vicente Luis Mora, escritor mutante que entiende los libros como “lugares” en los que a veces se encuentran pasadizos (secretos) que comunican unos con otros, o que se abren, a su vez, a otros sitios. "El lenguaje es un laberinto de caminos // un tráfico", dice la poeta gallega Chus Pato.

    La poesía es hoy, quizá más que nunca, una manera radical de pensar el lenguaje.  "El poema es la red donde todas las criaturas / imaginarias caen. / Uno puede coger la red y extenderla / pero en el suelo de la losa de papel / lo que fue nuestro muere. No me interesa nada / de lo que cae en el poema sin romperlo". (María do Cebreiro)

    Pero la poesía, lugar de confluencia y de rotura, tiene también mucho de voz callada y abisal. Música interior. Fosforescencia en las profundidades de un pensamiento súbitamente transformado por la palabra. "Los poemas, aun si brotan de la imagen más aérea, más luminosa y diurna, más visible, bucean y avanzan como un pez hacia un espacio propio y silencioso —lo visible y su luz están también allí”. (Olvido García Valdés)
     “Escribir. La escritura como abs- / tracción. También llenar una botella / con abertura pequeña. O limpiar / la arena del gato. // La voluntad / ausente”. (Chantal Maillard)

    La poesía no puede ser hoy mas que radical, cruce de límites, fronteriza y extraña. Sobre todo en los denominados poemas de amor, que vienen a ser todos. Porque “si te enamoras / te vas y no vuelves. / O llegas / y miras todo / como una extranjera”. (Lupe Gómez)

    En sí, funciona también como metáfora del silencio creador. “No enseñar nada. / Adentrarse en la niebla / de qué mirada”. (José-Miguel Ullán)

    Como resume Adam Zagajewski, “el escritor que lleva un diario íntimo anota en él lo que sabe. En el poema, anota lo que no sabe”. Y algo de eso es lo que hemos anotado aquí, un no saber que se demora, como en las coplas de Juan de Yepes (que diría Gamoneda): “Entreme donde no supe / y quedeme no sabiendo, toda ciencia trascendiendo. // Yo no supe dónde entraba, / pero cuando allí me vi / sin saber dónde me estaba / grandes cosas entendí / no diré lo que sentí / que me quedé no sabiendo / toda ciencia trascendiendo”.

* NOTA: Aprovechamos para recomendar una vez más, desde aquí, dos estupendas páginas de poesía: www.poesiadigital.es y criticadepoesia.blogspot.com

May 22, 2008

ESPEJISMOS / El privilegio de ser “ciudadano”

 Una fotografía de Sebastião Salgado

    "¿Somos “ciudadanos del mundo”? Piénsalo bien. ¿Qué significa ser “ciudadano del mundo”? Métete en la piel de otro, o de otra. O métete en tu propia piel. ¿Quién eres? ¿Qué y cómo eres? ¿Crees que vives en una sociedad que respeta a sus ciudadanos por igual? Seguramente responderás que sí. (…)".

    Así comienza la octava columna de la serie EL ESPEJISMO DE LA GALBANA en EL MUNDO de LEÓN. Es una columna triste, muy triste, como dijo Mónica cuando la leyó esta mañana.

    Además, en la isla del otro lado del espejo podrás leer los artículos que
VÍCTOR M. DÍEZ y TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO
han publicado esta semana en Peatóm.

(Y volveremos poco a poco a la Isla de los Kokoteros,
que echamos mucho de menos estar por aquí y por ahí…
¡Qué vida ésta!)

May 15, 2008

ESPEJISMOS / A los mandatarios de ayer y de hoy

 

    Y ya van 7 (columnas en EL MUNDO de LEÓN, que a este paso vamos a levantar de nuevo el Partenón). En EL ESPEJISMO DE LA GALBANA de hoy jueves se pregunta a los mandatarios locales por la espectacular subida del IBI (un 29%) para paliar una deuda municipal acumulada de 270 millones de euros (unos 45.000 millones de pesetas). También se cuestiona el proyecto de implantar el tranvía en la ciudad, levantando una vez más las estrechas calles, y a cambio se pregunta por qué los autobuses urbanos no pueden ser más pequeños y por qué resulta tan difícil trazar un carril bici.

May 8, 2008

ESPEJISMOS / ‘Premio Atapuerca’ a la peor web

 

    Llegamos a la sexta columna de opinión EL ESPEJISMO DE LA GALBANA en el diario EL MUNDO de LEÓN. Hoy abordamos la dejadez de las administraciones públicas –especialmente en los ámbitos local, provincial y autonómico– a la hora de crear buenas páginas web institucionales.

May 1, 2008

ESPEJISMOS / La quinta columna

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"Nos falta un tornillo, Durruti" 

    Como cada jueves, nueva entrega de la columna de opinión EL ESPEJISMO DE LA GALBANA en el diario EL MUNDO de LEÓN. Hoy, 1 de mayo, nuestra quinta columna (sí, que de momento ya van cinco) versa sobre Durruti, las condiciones de trabajo, la salud mental de los españoles y la necesidad de un cambio revolucionario.

April 24, 2008

ESPEJISMOS / ‘Grándola, vila morena’, cuarta columna en EL MUNDO

 Portugal, 25 de abril de 1974.

Esta vez abordamos en la columna de los jueves el tema de una fiesta nueva en León capital, una fiesta que se han sacado de la manga los políticos del partido leonesista –que gobiernan en coalición con los socialistas–. Hoy, 24 de abril, por estos pagos y por decreto municipal, celebramos un supuesto levantamiento de los leoneses contra los invasores franceses que supuestamente también tuvo lugar un día como hoy de 1808.
¡Manda carallo!
En cualquier caso, en León hoy es día festivo y no se trabaja y olé, aunque aquí en la Isla preferimos celebrar el 25 de abril.

Para leer la columna, entra en (haz click:) EL ESPEJISMO DE LA GALBANA.

También puedes escuchar a Zeca y otras muchas versiones de la canción entrando aquí (haz click): 

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade,
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena,
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade,
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira,
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

JOSÉ AFONSO

April 17, 2008

Espejismos / ‘Feria de vanidades’, tercera columna de opinión en El Mundo

Como cada jueves, nueva columna de Eloísa Otero en EL MUNDO de LEÓN,
en la sección (haz click:) EL ESPEJISMO DE LA GALBANA.
La de hoy, 17 de Abril, gira en torno a:
la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil ‘Leer León’.

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Una acuarela del dibujante leonés JAVIER ZABALA,
premio nacional de
Ilustración de Libros Infantiles y Juveniles 2005 

April 10, 2008

Espejismos / ‘La deriva de Ícaro’, nueva columna en EL MUNDO

 Una foto de Javier Casares (EFE)

Pues eso, una nueva columna en EL MUNDO de LEÓN, como cada jueves, en la sección (haz click:) EL ESPEJISMO DE LA GALBANA. La de hoy, 10 de Abril, se titula ‘La deriva de Ícaro’, y está dedicada al hombre que el sábado se subió a la Catedral (en la imagen), y también a los amigos de Hankover (Resaca).

April 4, 2008

Entrevista a Antonio Gamoneda en la revista Ínsula

Hemos colgado en Faro Gamoneda la entrevista, entera, de Tomás Sánchez Santiago y Eloísa Otero al poeta ANTONIO GAMONEDA que se publica en el último número de la revista Ínsula.

Para leerla, haz click sobre la foto: 

 Antonio Gamoneda en una foto de MURCIEGO

 Antonio Gamoneda, en una fotografía de MURCIEGO

April 3, 2008

‘El espejismo de la galbana’, una columna en EL MUNDO

 

A partir de hoy, y cada jueves (mientras dure), Eloísa Otero publicará una columna de opinión en el diario EL MUNDO de LEÓN (la nueva cabecera que sacó su primer número hace dos días, el 1 de abril, y aún no se puede ver en internet). Podéis leer la columna en el blog creado ad-hoc, paralelo a Isla Kokotero: El espejismo de la galbana.

 

March 13, 2008

ESCULTORES con obra pública en LEÓN capital y su alfoz

Monolito de Alberto Bañuelos, en los jardines de RenfeALONSO COOMONTE, JOSÉ LUIS. Artista y escultor (Benavente, Zamora, 1932).
  • Mural forjado, sobre la fachada y puerta principal del edificio sede del Ayuntamiento de León, en Ordoño II.
AMAYA, MARINO. Escultor (Astorga, 1926).
  • ’La Inmaculada’, en la Plaza de la Inmaculada.
  • ‘Maternidad’, en el patio del ILC.
  • ‘Homenaje a los Donantes de Sangre’, en el parque de La Chantría.
ARMESTO NÚÑEZ, SALVADOR. Artista afincado en León (Algeciras, Cádiz, 1959).
  • ’El bosque de la noche’, intervención plástico-volumétrica en los Depósitos de Agua de la Ciudad, entre la Carretera de Carbajal de la Legua y la Carretera de Asturias.
ARROYO, EDUARDO. Pintor, escultor y escritor (Madrid, 1937).
  • ’Conjunto escultórico’, proyecto de intervención escultórica en el Barrio de Santa Marina, entre la Plaza de Santo Martino y Puerta Castillo. Hace unos meses se colocó la primera pieza de este proyecto, titulada ‘Eolo’, junto al Arco de la Cárcel, en Puerta Castillo.
BAÑUELOS, ALBERTO. Escultor (Burgos, 1949).
  • ’León’, monolito en los jardines exteriores de la Estación de Renfe de León.
BERGEN, CORINNE VAN. Artista contemporánea nacida en Holanda.
  • ’Arco Viajero’, en la Plaza Torres de Omaña.
CARREÑO MENÉNDEZ, CRISTINA. Escultora contemporánea nacida en Gijón.
  • ‘Busto homenaje a Sánchez Albornoz’, en el jardín situado frente al edificio de Correos.
CASAS PARAMIO, JOSÉ LUIS. Escultor (León, 1979).
  • ‘Intramuros’, en la rotonda principal del barrio de La Lastra.
  • ’Desencuentro’, en el Parque escultórico del ILC-Diputación en el Monte San Isidro).
CASTORINA. Castora de Francisco y Diego, escultora (Astorga, 1930). La vieja negrilla, de Amancio González, hoy desaparecida.
  • ’Desnudo’, en el Parque escultórico de la Diputación en el Monte San Isidro.
CRUELA, ISIDRO. Arquitecto del siglo XVIII.
  • Autor de fuentes monumentales históricas de León, como las de Neptuno, Plaza del Grano o San Isidoro.
CUSAC, FÉLIX. Escultor y arquitecto del siglo XVIII.
  • ‘Conjunto escultórico’, en la fuente histórica ubicada en la Plaza del Grano.
CHAMORRO PASCUAL, FRANCISCO. Escultor y ceramista (León, 1946).
  • ’Los Chopos’, en la calle Pilotos Regueral.
  • Mural cerámico en la calle Ordoño II.
DE LOS RÍOS CAMPOS, VÍCTOR. Escultor e imaginero (Santoña, 1909-Santander, 1996) que tuvo taller en León.
  • ’Los cuatro leones’, en el Puente de los Leones.
  • ‘El Quijote en Sierra Morena’, en el Campus Universitario de Vegazana
DEL CAMPO, JULIO. Filántropo y escultor (Perales, Palencia, 1864-León, 1937).
  • ’Fachada’ de la antigua escuela que el filántropo palentino donó al Ayuntamiento de León, actual sede de Asprona, en la calle Julio del Campo.
DÍEZ ROLLÁN, MANUEL. Pintor, escultor y escenógrafo (Boñar, 1924). 'Homenaje a las infantas de León', de Salud Parada Morollón
  • ’Homenaje al Negrillón de Boñar’, en el parque de La Chantría.
  • ‘La Familia’, en la calle Burgo Nuevo
DÍEZ SÁENZ DE MIERA, MARIANO. Arquitecto contemporáneo nacido en León.
  • ‘Sin Título’, detrás de La Catedral, muy cerca de Los Cubos.
ECHEGARAY FRAILE, RICARDO. Escultor (Castro Urdiales, 1942).
  • ‘Ventana de la luz. Homenaje a Maese Nicolás’, en el Paseo de La Condesa.
FERNÁNDEZ, JOSÉ LUIS. Escultor (Oviedo, 1940).
  • ’Antoni Gaudí sentado en un banco (en compañía de las palomas)’, frente a la Casa de Botines.
  • ‘Las Cabezadas’, en la plaza de San Isidoro.
FERNÁNDEZ OLIVI, RAÚL. Artista y escultor argentino, vinculado a León por sus raíces familiares (Santa Rosa, Argentina, 1954).
  • ‘La otra orilla’, en el Campus universitario de Vegazana, en los jardines entre Biología y Filosofía.
GAUDÍ, ANTONI. Arquitecto (Barcelona, 1852-1926)
  • ‘León’, en la forja que recubre la parte superior de la puerta principal de la Casa de Botines, bajo la escultura de San Jorge y el dragón. 
Detalle de la pieza de Uriarte ubicada en la plaza de la Catedral GUTIÉRREZ ALVAREZ, MANUEL. Artista fallecido, fue propietario de Mármoles Gutiérrez.
  • ‘La República’, en el patio del Instituto Leonés de Cultura (ILC).
GONZÁLEZ, AMANCIO. Escultor (Villahiera de Rueda, León, 1965).
  • ‘La vieja negrilla’, en la Plaza de Santo Domingo. (Desparecida, desde que hace unos meses se estrelló un automovilista contra ella. Renfe y el Ayuntamiento patrocinan una nueva pieza, en bronce, que se colocará próximamente).
  • ’Figura sentada con pájaro muerto’, en las inmediaciones del Jardín del Cid.
GONZÁLEZ BARRIO, AQUILINO.  Escultor (León, 1960).
  • ‘Sueño reflejado en el tiempo’, en el nuevo barrio de La Lastra.
JUÁREZ & PALMERO. Equipo de creadores formado por José Antonio Juárez (León, 1966) y Jesús Palmero (Astorga, 1969).
  • ‘Atrapar el paisaje’, en los jardines interiores de la Estación de Renfe.
MARINAS, ANICETO. Escultor (Segovia, 1866-Madrid, 1953).
  • ’Monumento a Guzmán el Bueno’, en la plaza de Guzmán.
MOMOLI, VINICIO. Escultor (Nápoles, Italia, 1942).
  • ‘Piedra de Boñar’, en los jardines del Campus Universitario de Vegazana, entre Filosofía y Biología.
MUÑIZ ALIQUE, ANGEL. Escultor (La Coruña, 1926), afincado en León desde hace años.
  • ‘Homenaje a Odón Alonso’, en las inmediaciones del Auditorio Ciudad de León.
  • ‘San Francisco’, en los jardines de San Francisco.
  • ’Monumento a la Lucha Leonesa’, en las proximidades del estadio Antonio Amilivia.
  • Busto homenaje al Padre Isla, en los jardines exteriores de la Estación de Feve.
  • Busto homenaje a Angel Barja, en el Jardín del Cid.
  • Busto homenaje a Felipe Magdaleno, en el Jardín del Cid.
NAVARES, MARIANO. Escultor (Miranda de Ebro, 1959).'Pentecostés', de José María Subirachs, en La Virgen del Camino
  • ’Figura que parece pensar’, en los jardines interiores del Ateneo El Albéitar.
  • ‘Obrero nº 0517’ y ‘Obrero nº 05161’, en los jardines interiores del Ateneo El Albéitar.
PARADA MOROLLÓN, MARÍA SALUD. Escultora (Ávila, 1953).
  • ’Homenaje a las Infantas de León’, en la calle Ramón y Cajal.
POMBO DE LOS ARCOS, JESÚS. Escultor (Carballino, Orense, 1946).
  • ’Sin Título’, en los jardines a la entrada del edificio de Filosofía y Letras, en el Campus Universitario de Vegazana.
  • Busto de José Castro Ovejero, en el hall del Conservatorio.
PONGA, JUAN CARLOS. Artista leonés contemporáneo.
  • ‘León, ciudad bimilenaria’, conjunto de maquetas sobre la ciudad de León en los siglos I, X y XX, en la Plaza de San Marcelo.
SALVATIERRA, MARIANO. Artista del siglo XVIII y escultor de la Catedral de Toledo (1752-1808).
  • Esculturas de distintas fuentes históricas leonesas, como la de Neptuno (en el Parque de San Francisco) o la ubicada en la plaza de San Isidoro.
SÁNCHEZ, JOSÉ LUIS. Artista y escultor (Almansa, Albacete, 1926).
  • ’Mural’ en bronce sobre la fachada del Hotel Quindós, en la Gran Vía de San Marcos.  
SANTAMARTA CUENCA, PEDRO. Escultor (Santas Martas, León, 1945). León, obra de Gaudí, en forja, en la Casa de Botines
  • ‘La Rana’, en la calle Roa de la Vega.
  • ‘18 Medallones sobre El Camino de Santiago’, en la franja ajardinada frente a San Marcos.
SEGURA, DIEGO. Escultor y pintor (Ceuta,1943), desde 1982 reside en Genicera (León).
  • ‘Hálito Durruti’, en proyecto, para el entorno de la Plaza de Santa Ana. Aunque el proyecto se encuentra aprobado desde hace años por el Pleno Municipal, el propio Ayuntamiento lo tiene paralizado.
SEOANE, ANDRÉS DE. Escultor y restaurador (Santiago de Compostela, 1912-León, 1978).
  • ’San Jorge y el Dragón’, en la fachada de la Casa de Botines.
  • Copia de los ‘Guerreros’, en la fachada del Palacio de los Guzmanes.
  • Copia de la ‘Virgen Blanca’, en la fachada de La Catedral.
SUBIRACHS, JOSÉ MARÍA. Escultor (Barcelona, 1927).
  • ‘Pentecostés’, conjunto escultórico sobre la fachada del Santuario de La Virgen del Camino.
TRAPOTE MEDINA, JESÚS. Escultor (Valladolid, 1947).
  • ’Padre e hijo’, en la Plaza de la Catedral.
  • ’Homenaje a Fray Bernardino de Sahagún’, en el patio del Instituto Leonés de Cultura (ILC).
URIARTE PANIAGUA, JUAN CARLOS. Pintor y escultor (León, 1949). Gaudí sentado, obra de José Luis Fernández
  • ‘Homenaje a los Contructores de Catedrales’, en la Plaza de la Catedral.
  • ‘Homenaje al Ayuntamiento’ en la calle Ordoño II, frente al edificio del Ayuntamiento.
  • ‘Johnny Saurius Legionense’, frente a la puerta de la Facultad de Biología y Ciencias Ambientales, en el Campus Universitario de Vegazana.
  • ‘Asterion’, escultura ubicada en el Parque Escultórico de la Diputación, en el Monte de San Isidro.
  • ‘Gárgola que mira hacia el sur’, escultura ubicada en el Parque Escultórico de la Diputación, en el Monte de San Isidro.
  • ‘Homenaje a las Cortes Leonesas’, ubicada en la Plaza de las Cortes.
VALLEJO, CECILIO. Arquitecto (León, 1959).
  • ‘Monumento-Homenaje al Pueblo Judío’, en la localidad de Puente Castro.
VAZQUEZ DE ACUÑA, MARTÍN. Escultor contemporáneo.
  • ’Peregrino’ que descansa al pie del Crucero, en la Plaza de San Marcos.
VÁZQUEZ GARCÍA, HIGINIO. Artista y escultor (El Pego, Zamora, 1930).
  • Placa y mural en el Hospital Princesa Sofía.
VILLA CARNERO, RAMÓN. Pintor y escultor (León, 1949).
  • ‘Guerreros’, en el hall del Edificio de Servicios del Campus Universitario de Vegazana.
  • ‘Personajes’, en los jardines interiores de la Estación de Renfe.
VILLANUEVA, JUAN MANUEL. Escultor (Trobajo del Cerecedo, León, 1971). 
  • ’Enmedina’, junto a la Casa de Cultura de Trobajo del Cerecedo.
VILLANUEVA GUTIÉRREZ, LAUREANO. Escultor (Onzonilla, León, 1942). San Jorge y el dragón, obra de Andrés de Seoane
  • Busto de Juan del Enzina, en un lateral exterior del IES Juan del Enzina, Plaza de Santo Domingo.
VILLORIA, JUAN. Escultor y fotógrafo (León, 1957).
  • ’Torío ancestral’, en los jardines exteriores de la Plaza de Toros.
  • ‘AEqualis’, en el Parque Escultórico de la Diputación en el Monte San Isidro.
YUGUEROS, VALENTÍN. Escultor (Sahelices del Payuelo, León, 1941).
  • ’Obispo Quiñones de Guzmán’, en la entrada del Palacio de Los Guzmanes.
  • Reconstrucción de temas heráldicos y relieves de parte del Palacio de los Guzmanes.
  • Distintos bustos en edificios y lugares de León, como el del obispo Almarcha, el relieve del también obispo Antolín Sánchez Peláez, los bustos en piedra dedicados a Antonio González de Lama y a Pedro Ponce de León, o el busto de Doña Sofía situado en la entrada del antiguo hospital Princesa Sofía.
ZAPICO, LOLO. Pintor y escultor (Rioscuro, León, 1953).
  • ‘La Lola’, en la calle Ruiz de Salazar.
***NOTA: En junio de 2007, el Ayuntamiento de León editó una pequeña Guía de Escultura Urbana en León, con fotografías de JUAN VILLORIA y textos de ELOÍSA OTERO. La edición, no venal, constó de 500 ejemplares. Estaría bien reeditarla, ya que los 500 ejemplares "volaron" en dos días y muchos de los artistas incluidos ni siquiera han llegado a ver la publicación.

January 21, 2008

Sobre la incidencia del clima en la escritura poética, por ELOÍSA OTERO

ENCUENTROS DEL FRÍO  (Ponencia)
 
fotografía del blog 'Ullfoll' (hacer click)
 
 
EL CLIMA DE LAS PALABRAS

La verdad, nunca me había parado a pensar en esto: La incidencia del clima en la escritura poética. No sabía cómo arrancar, y después de darle muchas vueltas, decidí hacer una ronda de preguntas a algunos poetas afines.

Escribí en primer lugar a mi amiga Amelia Gamoneda, que siempre tiene buenas ideas, solicitándole alguna sugerencia para abordar el tema. Y esto fue lo que me contestó:
1.– Se dice que el clima tiene una incidencia sobre las emociones. ¿El cambio climático puede cambiar también el panorama poético patrio?
2.- El clima modula la percepción de la realidad: la repartición entre espacios (o paisajes) habituales, espacios exóticos, espacios soñados, espacios de sublimación… no es igual dependiendo de dónde se viva. ¿Los desiertos espirituales van a convertirse en los espacios de nuestra poesía más realista?
3.- El clima modula la percepción de la realidad: la realidad determina nuestra utilización del lenguaje (p.e. conocer veinte especies de árboles es saber nombrarlas). Nuestras zonas de riqueza del lenguaje dependen en gran parte de nuestro hábitat natural y social y de nuestro clima. ¿Un clima que produce una naturaleza exuberante predispone al poeta a ser un poeta "naturalista"?.
La verdad es que las tres preguntas tenían miga. Pero después de reflexionar un buen rato sobre ellas, sin llegar a ninguna conclusión, recordé un sencillo poema de José Jiménez Lozano, muy apropiado para reflejar el tema del cambio climático:

LAS NUEVAS MIGRACIONES

Visitas eran antes
las migraciones de los pájaros,
crónicas y correos
traían y llevaban; mas ahora
son como las de los hombres, huyen
del asesinato en masa, buscan
comida para sus polluelos.
¿Han entrado en la historia?
El reto era grande. Dejé las preguntas de Amelia encima de la mesa y recurrí a la poeta cubana Soleida Ríos, que vive y escribe en La Habana, envuelta de naturaleza exuberante: ¿Crees que el clima influye en la escritura poética?, le pregunté directamente.
Y recibí esta respuesta deliciosa:
Creo que la poesía, como esa especie de respiración que es, o de canal energético, carga con toda la humedad y la luz y la fuerza del viento y sus reversos, (todo todo) a la manera única de cada voz poética, aunque no sea tan obvio. Pero…
Inmediatamente que leí tu pregunta fui al poema "La isla en peso", (gran obviedad respecto a la cuestión) de Virgilio Piñera:  
    "El perfume de la piña puede detener a un pájaro".
La naturaleza donó el olor de la guayaba a nuestras tierras, como el fresno o los abedules o la blancura de las nieves a otras tierras…
Es perfectamente natural que la expresión responda al ser.
No puedo citar ahora de memoria a Bowles, un poema que me hizo sentir la dureza del mediodía en Marruecos.
Ese mediodía no es de todos modos el mediodía de la Isla (el que Piñera elabora o define con esta naturaleza en 1944):

"… Pero la claridad avanza, invade
perversamente, oblicuamente, perpendicularmente,
la claridad es una enorme ventosa que chupa la sombra,
y las manos van lentamente hacia los ojos.
Los secretos más inconfesables son dichos:
la claridad mueve las lenguas,
la claridad mueve los brazos,
la claridad se precipita sobre un frutero de guayabas,
la claridad se precipita sobre los negros y los blancos,
la claridad se golpea a sí misma,
va de uno a otro lado convulsivamente,
empieza a estallar, a reventar, a rajarse,
la claridad empieza el alumbramiento más horroroso,
la claridad empieza a parir claridad.
Son las doce del día".

La naturaleza, tan rica, hace posible el infinito mediodía y sus infinitas, auténticas visiones.  
Yo en La Habana (sin desdeñar mi religiosidad afrocubana), doy un talismán celta a una  habitante contemporánea de las tierras de Odín. ¿Por qué? Quiero decir: el espacio marca, pero el alma vuela con toda libertad, remonta los espacios climáticos, temporales, etc, etc.
(…) Una pregunta, entonces: ¿quién escribe?
La pregunta de Soleida Ríos se me quedó en el aire, dando vueltas, y llamé a otro amigo, Tomás Sánchez Santiago, que ha hecho del invierno su clima poético. Le pedí que me explicara por qué, y me contó que él es un defensor del frío como resurrección. “En un día de invierno como hoy, todo lo que va a nacer ya está debajo de la tierra, bullendo…”, y me remitió a uno de sus libros, La secreta labor de cinco inviernos, en el que desarrolla toda su poética invernal. A partir de ahí nos enzarzamos en una amena discusión sobre la posible existencia de una poesía mediterránea, frente a lo que se podría llamar poesía atlántica, en la que por supuesto existirían excepciones luminosas como Eugénio de Andrade…

Así que después de hablar con Tomás, decidí consultar a una poeta de las brumosas tierras de Galicia, Chus Pato, quien, en pleno temporal de viento y lluvia, prefirió a su vez consultarlo con la almohada y al día siguiente me dio una respuesta escueta, pero que me incitó a pensar:
“Pues verás, yo creo que el clima no influye directamente en el poema ni en el poeta, pero en lo que sí influye el clima es en el territorio y el territorio sí influye en el idioma (ya sabes aquello de que los esquimales tienen no se cuántos nombres para la nieve y ven lo que nosotros no vemos…)
Entonces, si un poeta decide dejar entrar el territorio y el idioma territorio en su poesía… pues sí podríamos decir que hay un poeta y una poesía atlántica o tropical. Y si además, en la tradición lingüística poética en la que se inscribe ese poeta, otros poetas dejaron entrar el territorio y el idioma territorio, y por lo tanto el clima en sus poemas —y hay una larga colección de poemas y poetas territorio-climáticos—, pues podríamos decir que tal tradición poética es atlántica o tropical o de los mares del sur….”.
La respuesta de Chus me llevó directamente a otra pregunta: ¿si hablásemos otra lengua pensaríamos de forma diferente?
[Para los lingüistas Sapir y Worf, por ejemplo, una lengua no es sólo un sistema de comunicación sino que es el modo específico en que los seres humanos comprendemos el mundo. La lengua, cada lengua, lleva aparejada una interpretación del mundo. Si esto es así, la consecuencia sería que distintas culturas tienen distintas formas de comprender e interpretar la realidad. Es decir, que para Sapir y Worf, el lenguaje determina de una manera total nuestra percepción del mundo, y por tanto nuestro pensamiento.]
Indagué un poco más en eso de los esquimales. Y descubrí que el lenguaje esquimal también tiene muchas palabras para denominar al color blanco. [No es de extrañar, teniendo en cuenta que viven en un mundo de ese color, y han de ser específicos.]
En cuanto a la nieve, resulta que tienen palabras muy distintas para referirse a ella, y cada una de ellas significa cosas como: nieve en el suelo, nieve ligera, nieve suave y profunda, nieve virgen, nieve en polvo, nieve en remolino, nieve pegajosa, nieve sobre el agua, nieve fresca, nieve derritiéndose, nieve cayendo…. pero, al parecer, no tienen una palabra genérica para la nieve.
Simplificando, podríamos decir que, al contemplar un paisaje ártico, los esquimales perciben un sinfín de matices, mientras que nosotros quizá sólo somos capaces de apreciar un paisaje monótono nevado.
Frente a esto, en la mayor parte de lenguas indígenas de Colombia no se dispone de una palabra para la nieve, incluso carecen de un lexema para este fenómeno, y en alguna de estas lenguas tan sólo existe un compuesto que literalmente significa "el agua tiesa que cae".
O sea, que si ya es bastante dificil traducir un poema esquimal dedicado a la nieve al castellano, debe resultar imposible traducirlo a una de estas lenguas indígenas colombianas, por ejemplo.

Llegada a este punto, confieso que me encontré ya absolutamente perdida. Pero de pronto me topé con una cita de John Berger que, de alguna manera, resolvía alguna de las preguntas que seguían sin respuesta:
 “Una voz pertenece, en primer lugar, a un cuerpo, luego a una lengua. La lengua puede cambiar, pero la voz seguirá siendo la misma”.
En estas andaba cuando, justo antes de salir de casa, encontré un último mail en el correo, de la poeta Susana Barragués, con un “poemita climatológico improvisado”:
Peces

En el Océano Pacífico existen corrientes ascendentes de aire capaces de levantar peces y transportarlos en suspensión durante kilómetros, hasta lanzarlos propulsados tierra adentro. Así llueven peces, ranas y algas microscópicas sobre pueblos, campos y carreteras.

Así mi cuerpo ante ti es el de un pequeño pez: elevado, ascendido brutalmente, proyectado contra tierra.
En su mensaje, Susana aportaba también algunas sugerencias para esta charla:
“Podrías hablar de la poesía que tienen en sí mismos algunos fenómenos meteorológicos: las auroras boreales, los megacriometeoros (enormes bloques de hielo que caen del cielo, que pueden tener varios metros de radio), el efecto Foehn, que puede hacer que a un lado de la montaña esté lloviendo y a 15 grados, y al otro lado tengan 30 grados y tal bajada de presión que los suicidios aumentan coincidiendo con este efecto…. Hace algunos años hubo una lluvia roja al sur de la india, y la gente creía que llovía sangre. Era un alga que había ascendido por convección con el agua del mar y teñía el agua de rojo…"
En resumidas cuentas:
No sé si el clima incide en la escritura poética. Imagino que a veces sí y a veces no. Lo que sí sé es que la poesía crea espacios habitables, y en cada poema, como en un pequeño microcosmos, predomina un clima, o un microclima, que hace posible estar ahí, calentito o fresquito, pero a gusto. Al fin y al cabo, escribir y leer poesía tiene que ver con una forma de estar en el mundo, de estar atentos a la manera en que vivimos, de abrirnos a lo que percibimos pero también a lo que no vemos ni sabemos ni imaginamos hasta que lo leemos o lo escribimos.
Y así, leyendo y escribiendo, me topé con lo que podría ser una hermosa definición de la poesía como clima en uno de mis autores favoritos, Peter Handke:
"La idea recurrente de la cerilla que, encendida, anula algo del frío habitual del universo".
Por otra parte, creo que la poesía, tanto para el que escribe como para el que lee, suele ser algo muy personal, una experiencia íntima, en el mejor sentido de esta palabra.
“Los poemas, aun si brotan de la imagen más aérea, más luminosa y diurna, más visible, bucean y avanzan como un pez hacia un espacio propio y silencioso —lo visible y su luz están también allí”. (Olvido García Valdés)
Para el gran reportero Kapuscinski, la poesía era «un templo con frescor», que «no tiene que ver con nada» y que consiste sólo en sí. Para Miguel Casado, “la poesía da cuenta de la vida, en ella se anotan los momentos del yo, su fragmentaria materia”. Así, la poesía “actúa como un modo de percibir lo que ocurre, lo distinto o singular, lo que por un momento parece parpadear con sentido.”
“El escritor que lleva un diario íntimo anota en él lo que sabe. En el poema anota lo que no sabe.” (Adam Zagajewski)

En el fondo, esto es lo que yo pienso: Cuando un libro, o un poema, nos deja fríos… mala cosa. Yo creo que se escribe, y se lee, de alguna forma para entrar en calor, o para respirar un aire más limpio y fresco, para pensar y sentirnos mejor de alguna manera.
“La nieve cruje como pan caliente
y la luz es limpia como la mirada de algunos seres humanos,
y yo pienso en el pan y las miradas
mientras camino sobre la nieve”
                                                (A. Gamoneda)
La poesía sería algo así como el leño que prende en la chimenea de la casa del alma. Buscamos en ella calorcito, también aliento, energía, refugio, qué sé yo. Para algunos, la poesía es incluso el espacio en el que pueden hablar con los muertos.

"Mis palabras me sorprenden a mí mismo y me enseñan mi pensamiento", dice Derrida, y a esta conclusión llega también Antonio Gamoneda, nuestro “poeta del frío”, por un camino distinto. Porque la poesía puede transmitir conocimientos, sentimientos, emociones, atmósferas, y hasta una música… Pero un buen poema genera sobre todo pensamiento, al explorar los territorios desconocidos del sentido y la significación. Y lo hace creando una nueva realidad, que no existiría fuera del poema. Y da igual que fuera haga frío o calor, que granice o caigan chuzos. "Cuando llueve en el poema, llueve en el poema, y llueve en el pensamiento".

Por otra parte, la poesía es capaz de florecer en cualquier clima y en las condiciones más inhóspitas, en el ártico y en la cárcel de Guantánamo (vergüenza de la humanidad), en el trópico y en el desierto. Es resistente como pocas otras cosas, resistente no sólo frente al espacio sino frente al tiempo. Como dice Olvido García Valdés, la poesía «toca de manera esencial a las personas que se acercan a ella. Tiene algo de lugar de resistencia frente a la banalización, la prisa, esta manera de hablar que tenemos siempre, el desgaste de la lengua. Supone otra forma de relacionarse con la lengua, con el mundo, y abre un espacio de intensidad de percepción que es lo que los lectores buscan».

Para finalizar, me gustaría leer un pequeño poema (hacer click:) de Ulalume González de León y un texto de Robert Walser.
    
    ELOÍSA OTERO
(Ponencia leída en los Encuentros del frío, en León, el 18 de enero de 2008)

December 22, 2007

‘Descalzos sobre las brasas’, de JUAN CARLOS PAJARES

(En la presentación del libro ‘Descalzos sobre las brasas’, de Juan Carlos Pajares, con ilustraciones de Amancio González. Ed. Eje Producciones, colección Ería. León, 2007.):

Amancio, Héctor y Juan Carlos. La foto es de Jesús F. Salvadores (Diario de León)
¿SE ESCRIBE SIEMPRE EL MISMO LIBRO?

    Dicen que a la tercera va la vencida, y debe ser verdad. Por lo menos en este caso.
    Hace ya muchos años, más de 20, que el primer libro de Juan Carlos Pajares vio la luz en la editorial Margen, una editorial sin muchos posibles que llevávamos entre unos cuantos amigos con muy pocos medios, cuando aún no había ordenadores, ni impresoras, ni nada. En total se tiraron cien ejemplares de aquellos Relatos incompletos o el hundimiento del Kizilirmak.
    Un libro lleno de pasión, de imágenes, y de preguntas, que comenzaba diciendo:

Hace falta ser poema inédito
para ser libre hasta lo inimaginable
para sentirse de una vez por todas ser inmortal…

    y que terminaba con estos versos:

ahora es aún más cierto que aleteo
y resulto amalgama furia de plumajes devastados
ahora por fin son los tiempos de la legítima deserción

'Xilografía' de Amancio González    Pajares me confesó en alguna ocasión que, efectivamente, él desertó en aquella época de muchas cosas en su vida, la escritura y la poesía entre ellas. “Pero al final uno no puede evitar ser lo que es, y un buen día empecé a escribir de nuevo”, me dijo.
    Y es que la literatura nos muestra el mundo que existe, a veces también esos otros mundos imaginables y posibles. Porque escribir es mirar. Peter Handke tiene una frase de esas sencillas y memorables, que viene muy bien al caso: “Escribir es estar atento a la manera en que vivimos”. Y, ahí, la poesía es una forma maravillosamente económica de reflexionar, de contar, de expresar algo. Y de mirar no sólo hacia afuera, hacia el mundo, sino también hacia dentro, hacia uno mismo.
    De forma que Pajares empezó a escribir de nuevo, y la escritura le llevó a construir un segundo poemario, a partir de aquel primero:
        El mundo pudo ser una bella verdad.
    Con este título se publicó en internet hace cinco años y se presentó en la Feria del Libro de León
    En aquel entonces, Pajares fue todo un pionero, y uno de los primeros poetas que publicó un libro en la red, en archivo digital, en una editorial electrónica, Badosa.com.
    El mundo pudo ser una bella verdad era un libro inhabitual por su soporte y por su diseño, porque aquello era un objeto virtual, visual, que con el programa MsReader se podía leer como un libro de verdad, con páginas que se pasaban de adelante y hacia atrás, y sobre las que incluso se podía anotar, escribir cosas. Aquello era novedoso, aunque ahora se hayan popularizado muchos tipos de formatos y proliferen las bibliotecas virtuales.
    El título expresaba ya toda una declaración de intenciones, y resumía, como una metáfora, lo que sucedía entonces y ahora.
    Porque el mundo se está convirtiendo en un lugar terrible para demasiados de sus habitantes. Y, sin embargo, la belleza sigue estando ahí, para ser descubierta y explorada y disfrutada… y esa belleza contiene también una parte de la hermosa verdad del mundo. Y esa hermosa verdad es lo que la poesía siempre se afana en desvelar.
    Hay quien dice que un escritor, en realidad, siempre está escribiendo el mismo libro. En el caso de Juan Carlos Pajares, por lo menos hasta ahora, parece que esta sentencia se va cumpliendo. Porque este nuevo libro, Descalzos sobre las brasas, el tercero, no hubiera sido posible sin los dos anteriores. En realidad, es el mismo libro y no lo es, ya que ha ido evolucionando con el autor a lo largo de los últimos 20 ó 25 años.
    Pajares depura mucho su escritura poética. Revisa, corrige, afina, hasta que llega al poema, que es resultado de un cuidadoso proceso de decantación.
    Él mismo describe este proceso, de forma magnífica, en el siguiente poema, que os leo:

Despacio, como el que construye
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna.

    Hay muchas maneras de escribir. Y sin duda es preciso tener mucho valor para poner en palabras lo que uno lleva dentro. Juan Carlos Pajares, además de tener ese valor, reivindica la poesía como discurso ideológico y político, intentando que los poemas sirvan (al que escribe y al que lee) para afrontar la realidad. La poesía no será capaz de cambiar el mundo, pero al menos sí se ha demostrado capaz de transformar el espacio interior del que escribe y del que lee.
    Él mismo Pajares apunta que su libro, este libro que ha ido escribiendo a lo largo de su vida, es como un libro de viaje, en el que resume lo que piensa de muchas cosas.
    Escribe, por ejemplo:

Para decirte habré de inventar
palabras que no puedan pronunciarse,
sin acentos, no esdrújulas o llanas,
sin hache intercalada.

Tan sólo pasaré mi dedos
sobre ellas y sentiré tu pulso
caliente, escucharé tu voz.

Donde acaba tu nombre me nace el tacto.

    No obstante, Descalzos sobre las brasas contiene tres grandes líneas temáticas: una sería la metapoesía, sobre la labor creadora, en la que incluye una Poética, un corto poema titulado precisamente así, ‘Poética’, y que dice:

Patria desolada la de mis sueños
solar del destierro ciénaga de la fiebre
traspaso por no poder atender.

    Otra línea temática serían las “posiblidades vítreas” de la realidad —así lo llama él— en la que habla un poco del mundo, de cuestiones políticas y sociales, como en el corto poema titulado ‘Caleidoscopio’:

La bestia avanza tangencial
y mueve ajena
probabilidades vítreas
en el corazón del tiempo.

    El tercer gran tema del libro se centra en lo que podríamos resumir como “la historia amorosa”.

No vendrá el día ni la escarcha
a nuestros cuerpos si obstinado, amor,
no duermes. Si esperamos dulcemente,
un beso gris de antenas, pájaros, motores,
la mañana traerá con sus espejos.

Escaparé con sigilo a las paredes pegado,
porque nadie robe, amor, el reflejo
que en mis ojos de ti guardo.

Que no me busque nadie, que he de destilar
este raro jugo que apenas gozado ya se añora.

    Cuando uno escribe un libro de poesía, entrega a los lectores la construcción de un pensamiento. Antonio Gamoneda, por ejemplo, lo describe así: “Yo no poseo mi pensamiento hasta que no me lo hace sensible/inteligible mi propia escritura”.
    Y esto es lo que nos entrega Pajares en este libro: su pensamiento, inseparablemente unido a todo ese tiempo en el que éste ha ido madurando.
    Pero también me gustaría decir que se desnuda algo aquí.
    Porque, como dice Miguel Casado, "la poesía da cuenta de la vida", y aquí dentro hay un libro de poemas que se ha ido fraguando, componiendo, ordenando… a lo largo de los últimos 25 años. Aquí hay poemas con pátina y también poemas relucientes y casi sin estrenar. Las arrugas de una vida. Las preguntas de una vida..
    Digamos que Pajares no reescribe sus poemas, pero ha ido puliendo poco a poco su libro, el libro de su vida, hasta llegar a esto (y os leo el último poema de Descalzos sobre las brasas):

NO QUIERO PALABRAS
sólo un haz de luz brillante
por el que transiten suspensivas moléculas de polvo

no quiero palabras que me sepulten.

    Estaréis de acuerdo conmigo en que esto (mostrando el libro) es un libro de verdad. Ni aquel de Margen que vio la luz hace más de 20 años, en una edición bastante cutrilla…
    …ni el libro virtual de internet.
    Esto es un libro, un auténtico libro, maravillosamente  ilustrado por Amancio González y con el que se abre una nueva colección de poesía de la mano de Héctor Escobar y Eje Producciones.
    Un libro que parece ya definitivo, hermosamente hermanadas sus palabras a su vez con otro libro, el de los dibujos de Amancio González. Dos libros en uno. Tres libros al final.
    Porque también habría que hablar del libro que dibuja aquí Amancio, con esos cuerpos de hombres desnudos, indefensos, solos frente a otros hombres y frente al mundo, desvalidos a veces, otras veces fuertes, inquietantes, pensativos, contenidos…, en un conflcito permanente de equilibrio y ruptura.
    Así que yo brindo por este primer volumen de la Colección Ería y por todos cuantos se han embarcado en este proyecto. Pero lo que se merece un buen libro es ser leído, y que nos diga cosas distintas a cada uno de nosotros.
    Porque la poesía sólo se defiende con la poesía.
    En ese sentido, me gustaría terminar esta presentación con una cita del escritor polaco Adam Zagajewski:

“Uno puede imaginarse a alguien que está escribiendo una defensa de la poesía. Concienzudamente preparado, pasa años enteros sobre su libro. Cuando ya lleva escritas tres cuartas partes de la obra, se percata de que de manera inconsciente ha empezado a atacar la poesía; ha dejado de gustarle, ve sólo su artificiosidad, su pretenciosidad, su academicismo, su incapacidad de dar respuesta a  las preguntas fundamentales y más difíciles. Luego, sin embargo, cuando se acerca al final, de nuevo perdona a la poesía su evidente imperfección, y piensa que es precisamente de eso de lo que se trata: no saber dar respuestas a las preguntas más difíciles, y sin embargo, seguir viviendo.”

    A partir de aquí, sin embargo, creo que definitivamente Juan Carlos Pajares tendrá que ir pensando ya en escribir otro libro, en nuevos poemas.

    ELOÍSA OTERO (Texto leído en la presentación del libro, el 21 de diciembre de 2007, a las 20 horas, en el Hotel Quindós, León)

November 3, 2007

Un JULAR de última hornada

 Un cuadro de Manuel Jular (dedicado a Beethoven)

Action Painting

    Dos escenarios enfrentados (y, en el medio, un piano de cola abierto). En el escenario de la izquierda, Pollock y Jular contemplan un graffiti de Basquiat, escrito en inglés, sobre un muro de gran formato. En el de la derecha, Uriarte talla un hacha de sílex. Suena una canción de Edit Piaf (a elegir).
    Jular traduce el graffiti al castellano: “Sé que un día doblaré una esquina y no estaré preparado para lo que me encuentre”.
    Entra Mondrian en el primer escenario con un ‘mondrian’ debajo de un brazo, rascándose la cabeza con la mano libre: —¡Velai la diferencia entre un xie hua (escribir una pintura) y un hua hua (pintar una pintura)!.
    Pollock, mirando el graffiti: —Cuando Matta nos abrió el camino hacia el gran formato nunca imaginé que acabaríamos en esto. Queríamos integrar el espacio del cuadro en el mundo físico, cuando en realidad lo que hay que integrar es el mundo físico en el cuadro. Adiós, me voy a fumar una pipa con Magritte.
    Mondrian: —Este Jackson tiene que tejer todavía unos cuantos laberintos.
    Jular: —Ya. El mundo está interesante como nunca y terrible como siempre; todos nos encontramos sometidos a un crucial test de inteligencia.
    Pollock, que no termina de irse: —Eso me suena a José Antonio Marina
    Mondrian: —A mí también.
    José Antonio Marina se materializa en el escenario y, antes de desmaterializarse, sentencia: “Crear es hacer que algo valioso que no existía, exista”.
    Mondrian, mostrando su ‘mondrian’: —Sí, pero con el aprendizaje, el arte acaba convirtiéndose en calceta. Aquí traigo una de mis obras más famosas para constatarlo.
    Jular: —Precisamente por eso hay que invocar, mejor dicho, convocar, a las fuerzas creadoras desde las que todo emerge.
    Pollock: —Mira Jular, de la misma forma que la vida se vive, el arte se hace, se crea. Y las indagaciones vienen después. El artista no ha salvado nunca al mundo. Lo único que hace es traducir sus propias sensaciones, o sea, nadar en ese profundo manantial de aguas no traducibles en palabras.
    Jular: —Eso se lo has copiado a Gao Xingjian, el nobel chino. Y además no estoy de acuerdo. Para mí el arte es el cuerpo desnudo que nada entre el vapor de las cosas y el agua vacía que las abraza y empapa… El arte sigue siendo un mundo desconocido, que sólo se deja investigar por aquellos que están dispuestos a ponerse en peligro.
    Pollock: —Eso ya lo dijo Rothko, que era un caótico y siempre buscaba colores dramáticos para ilustrar lo intangible. Pero lo que yo busco es el gesto capaz de transformar en materia plástica lo que me dicta un sexto sentido. Una pintura que se convierta en huella de mis elucubraciones inconscientes, en la que se pueda palpar un máximo esfuerzo creativo. La misión del artista es conferir a su obra un hálito de vida. Max Ernst lo ha intentado en cuadros de pequeño formato, pero él trabaja como un autómata.
    Aparece Rothko en el segundo escenario, por afinidad electiva: —A mí que me dejen en paz, que yo me identifico más con el arte primitivo; creo que el artista arcaico vivía en una sociedad mucho más práctica. Y hasta era capaz, mirando con cuidado, de ver florecer los nenúfares sobre el lago. Al fin y al cabo, el arte siempre ha sido la música de la percepción alerta.
    Uriarte: —Tienes razón, amigo Mark. Como dijo Basho, el poeta zen: “Del pino, aprende el pino. Y el bambú, del bambú”.
    Justo en ese instante hace su entrada un grupo de críticos de arte vestidos de peregrinos que al parecer han concertado una visita guiada por la exposición, antes de la inauguración oficial, con Santiago Sierra como guía. “Una obra de arte, como cualquier otro producto, puede decir sólo aquéllo que no incurra en contradicción con su capacidad de salir y obtener su precio en el mercado. La aspiración suprema de cualquier objeto fabricado es la mercancía. Son las reglas de juego”, explica Sierra a propósito del graffiti de Basquiat, después de expulsar de la sala a dos críticos por no llevar DNI.
    Un rapero negro, ante el estupor de los críticos, pintarrajea el muro de gran formato de Basquiat con algunas de sus firmas: pig, pork, swine, ass… Cuando termina, coge el hacha de sílex de Uriarte y destroza la obra recitando a Quevedo a ritmo de hip-hop: “¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?” .
    Malevitsch, que en ese momento pasa por ahí con su pincel de pelo de tejón en la mano, pronuncia un conjuro ajeno a barroquismos especulativos: —"El artista no debe ser perturbado por ninguna deliberación. Para que lo vacuo se manifieste en la imagen debe predominar la vacuidad misma, y no una abigarrada profusión de palabras, cosas o colores".
    Los artistas del escenario de la izquierda salen, entran en el escenario de la derecha y se ponen a practicar zazen. Jular pronuncia un koan (:“Es más fuerte quien más sonríe”). Entre los dos escenarios hace su entrada, de puntillas, John Cage, que se dirige al piano de cola y lo cierra de un golpe seco. Uriarte alcanza el satori. Su sonrisa, y la de Jular, se transforman en frescas y purificadoras carcajadas. Los espíritus de Rothko, Pollock, Malevitsch, Mondrian y compañía se disipan.

    ELOÍSA OTERO
(Texto para la exposición ‘Our Way / A nuestro modo’,
de Manuel Jular y Juan Carlos Uriarte. Publicado
en un suplemento especial de Diario de León,
con motivo de la exposición, el 7 de mayo de 2005)

June 10, 2007

Una pequeña guía sobre escultura urbana en León

Portada de la guía: 'La vieja negrilla', de Amancio González

LEÓN ESCULTURA URBANA / LEON OPEN AIR SCULPTURE
Fotografías: JUAN VILLORIA
Textos: ELOÍSA OTERO
Traducción al inglés: IRENE MARINAS y LUCÍA MARINO
Edita: Ayuntamiento de León

* * *
    En los últimos años León ha abierto sus espacios públicos a la creación contemporánea. La escultura y las intervenciones escultóricas se integran en la arquitectura urbana como un elemento más, aportando nuevas señas de identidad al territorio compartido.
    Rincones, jardines, rotondas, calles, plazas… han empezado a ser espacios habitados por extraños inquilinos, por obras artísticas que, de alguna manera, cobran vida en la memoria colectiva, dibujando el mapa singular que identifica y otorga personalidad a una ciudad.
    Algunas de las esculturas públicas pasan desapercibidas, como si hubieran sido mimetizadas por su entorno inmediato. Otras se convierten en hitos para los transeúntes, en sus andanzas y paseos a través de la urbe. Como objetos de arte, no obstante, han sido creadas para el gusto y la contemplación de los ciudadanos. Y las huellas del arte, como las de la naturaleza, se inscriben en la memoria y conforman paisajes singulares en el subsconsciente individual, pero también en el colectivo.
    La nómina de artistas que firman estas obras es amplia: desde el escultor y gran imaginero cántabro Víctor de los Ríos a los pujantes artistas leoneses Amancio González o José Luis Casas, pasando por nombres como los de Marino Amaya, Juan Carlos Uriarte, Juárez y Palmero, Muñiz Alique, Trapote, Ramón Villa, Corinne Van Bergen, Alberto Bañuelos, José Luis Fernández, Pedro Santamarta, Francisco Chamorro, Ricardo Echegaray, Juan Villoria, Vinicio Momoli, Raúl Fernández, Salvador Armesto….
    Esta pequeña guía propone distintos itinerarios por la ciudad de León, invitando a descubrir sus esculturas públicas, a contemplarlas más de cerca e incluso a contextualizarlas en el relato de la historia urbana. Un paseo por la exposición más concurrida, la más visitada, pero también la más descontrolada y expuesta al deterioro, si no se cuida. Porque, no hay que olvidarlo, la escultura pública forma parte del patrimonio de una ciudad y enriquece las miradas que la habitan.

Juan Villoria, Alfonso Ordóñez y Eloísa Otero, durante la presentación de la guía. La foto es de NORBERTO (Diario de León)AGRADECIMIENTOS

     En este pequeño recorrido por las esculturas públicas de León allanó el camino Luis García Martínez, director del Departamento de Arte y Exposiciones del Instituto Leonés de Cultura. Su labor de recopilación y estudio de la obra de artistas leoneses, y en particular sus “Apuntes para una aproximación a la escultura en León durante el siglo XX” –texto incluido en el catálogo ‘Escultura Actual Leonesa’, publicado por el ILC en 2004–, ha sido el pilar fundamental sobre el que se asienta esta guía.
    Nuestro agradecimiento, también, a Alfonso Ordóñez y a su equipo en la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de León, a Begoña Gonzalo, Mónica Prada e Ígor Blanco, a ‘menoslobos’ por el precioso diseño de la guía, a los trabajadores del ILC por su apoyo siempre, y a todos los artistas leoneses que nos atendieron con paciencia.

December 10, 2006

Sobre la exposición ‘Kjäs Ensambladas’, de KARLOS VIUDA