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…para leer las dos últimas columnas de opinión (82 y 83) publicadas,
como cada jueves, en EL MUNDO DE LEÓN:
"La tentación es hacer periódicos sin periodistas"
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En la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA…

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"La tentación es hacer periódicos sin periodistas"
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En la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA…

¿POR QUÉ NO PUEDE ARTY TOCAR EN LA CALLE?
El Procurador del Común estudia la queja del músico ruso,
que ya no tiene permiso para tocar en la vía pública,
y la de los comerciantes que protestan por su música
Por ELOÍSA OTERO para EL MUNDO DE LEÓN
¿Quién no conoce en León a Arty, el músico ruso? Con su acordeón y su sonrisa, Artem Eremin Valerievich (que ése es su verdadero nombre) se ha convertido en todo un símbolo en esta ciudad y, sobre todo, en la calle Ancha, donde se ganaba la vida honradamente, como músico callejero, alegrando el alma a los transeúntes.
Sin embargo, desde hace unos meses, a Arty se lo han puesto muy difícil, tanto las autoridades como algunos comerciantes y vecinos de la calle Ancha, para tocar su acordeón. Así que el músico, además de tener que coger sus bártulos y marcharse de León, ha recurrido al Procurador del Común, ya que no entiende por qué, de repente, se le está impidiendo tocar en la calle con todo tipo de trabas administrativas.
Según la oficina del Procurador del Común (que espera emitir un dictamen en los próximos días), la de Arty no es la única queja relacionada con este tema. También algunos comerciantes de la Calle Ancha han recurrido a Javier Amoedo, alegando «molestias» por el ruido del acordeón.
«Me gusta mucho León, no quiero irme», explica Arty. «Pero en este momento se me está negando el vivir en esta ciudad. Porque, para vivir, necesito tocar el acordeón. ¿Por qué están en mi contra? ¿Por qué gente que no son músicos pueden tocar y a mí se me niega?», clama desesperado el músico.
Arty cuenta que llegó a León hace cinco años y medio, y que la ciudad le acogió muy bien. Por eso decidió echar raíces aquí, después de dar muchas vueltas de ciudad en ciudad. En León hizo amigos, y con el tiempo pudo venir su pareja y encontrar un trabajo. Alquiló un piso, y en marzo pasado llegó también su hija, con toda la documentacion necesaria.
«Pero lo bueno que parecía que me deparaba la vida, se truncó», señala con pesar. «El Ayuntamiento empezó a ponerme trabas para tocar en la calle Ancha. Primero eran quejas de los locales de enfrente de Diputación. Intenté situarme más arriba, pues otros locales de la calle me animaban a que tocara más cerca de ellos, pero entonces fue la Policía local la que me lo impidió. Me cancelaron la autorización que tenía para tocar. Intenté ponerme en otra zona, y también me lo prohibieron. Nadie me ha dicho todavía el por qué, cuál es el motivo real. Lo único real es que quieren que me vaya. Y yo pregunto: ¿A quién molesta que yo pueda vivir aquí? ¿A quién hago daño, intentando ganarme la vida honradamente? Yo no robo, no mendigo… ¿por qué están en contra de que reciba unas monedas que alguien me da generosamente?».
La pasada primavera tuvo que dejar su piso de alquiler, su pareja perdió el trabajo, y al ser insuficientes sus ingresos se han visto obligados a volver a enviar a Rusia a su hija. Ahora vive de ciudad en ciudad, de pensión en pensión, al día.
Así lo resume Arty, quien, por cierto, también suele tocar de forma altruista en residencias de ancianos y en centros para enfermos de Alzheimer de esta ciudad: «Aquí en León éramos una familia feliz, que íbamos tirando, pero juntos. Ahora somos una familia rota ¿Por qué? ¿Quién es esa persona o personas que tienen el poder de destrozarnos la vida? ¿Qué daño hacemos? Necesitamos trabajar, y si alguien nos lo impide, quiero saber por qué. Pido ayuda en el Ayuntamiento y no la hay. Pido respuestas, y tampoco las encuentro. Alguien sabrá qué sucede. Es mi vida y la de mi familia la que está en juego. Pido respuestas».
Según ha podido saber este periódico, algunos vecinos y comerciantes de la calle Ancha reunieron en primavera firmas de protesta y las presentaron en el Ayuntamiento, aduciendo que la música de Arty les molestaba. El tema de los músicos callejeros depende de la Concejalía de Comercio y Consumo (por ser «ocupación de la vía pública»). Así que la Concejalía solicitó un informe técnico a la Policía Municipal, con el fin de tomar una decisión. La conclusión es que, desde entonces, los permisos para tocar en la calle se conceden por un máximo de 15 días, y cambiando cada poco de lugar, para no molestar.
«El criterio político no es prohibir», ha asegurado la concejala de Comercio, María Rodríguez, a este periódico. Pero desde entonces, Arty también dice que no le han dado más que un permiso de 15 días, que le coincidió con una fractura de la pierna, con lo cual no pudo aprovecharlo. Ni un permiso más.

‘SOS Arty’, más de 5.000 fans del ruso en Facebook
Los internautas se movilizan para que el músico
pueda volver a tocar en la calle Ancha
Más de 5.000 seguidores tiene el ‘grupo de fans’ creado en Facebook bajo el título de ‘El ruso que toca el acordeón en la calle Ancha».
Arty no sabe quién abrió este grupo hace unos meses, pero está muy agradecido y sorprendido por el número de fans y por la llamada a la movilización por su causa surgida hace unos días en esta página:
«¡Amigos fans de Arty, necesitamos AYUDA! Arty se está viendo en una situación muy complicada, el Ayuntamiento le ha retirado la autorización y ya no le dejan tocar su acordeón en nuestras calles. ¡¡¡Tenemos que movilizarnos!!!».
Hasta el concejal Ibán García del Blanco ha entrado en los comentarios del debate intentando explicar la situación. El propio Arty ha dejado varios mensajes en Facebook, e incluso su número de móvil, para agradecer los apoyos, contactar con el administrador y exponer su problema en la red.
Lo que está en juego, de alguna manera, es su derecho a ser «músico callejero».
Para el saxofonista leonés Ildefonso Rodríguez, Arty «es el ruso de la calle Ancha y representa ya a todos los músicos callejeros que dejan por un tiempo su nomadismo, se hacen con una esquina y con unos parroquianos». Según Rodríguez, «quien toca música debe ser juzgado por el valor de su música, no por su localización: es decir, cuando toca, no pordiosea, no pide dinero, la gente se lo da como pago por la música que está tocando: se trata de un intercambio. Si a alguien le parece que el intercambio es desmesurado –es decir, que el músico callejero gana más tocando en su esquina que él o ella trabajando detrás de una barra–, ése es su problema: que aprenda a tocar el acordeón».
Y dice más Rodríguez: «Me ofrezco para ocupar su esquina, si es expulsado de ella con engaños legalistas o por la fuerza, y convoco a todos los músicos de la ciudad capaces de ser solidarios con él, para que nos turnemos en la esquina y demostremos que el compañero ‘ruski’ es un gran profesional. A ver a quién de los músicos locales le echan en la funda del instrumento el dinero que le echan a él».
¿Escandalizan las orgías de los políticos corruptos?
¿DE VERDAD escandaliza que una ‘performer’ se desnude en la calle y se manche de rojo imitando sangre? Las ‘performances’ son acciones, tienen que ver con el ‘arte conceptual’ y el ‘arte en vivo’, en ellas es clave el factor de ‘improvisación’, también la provocación, el asombro, el sentido de la estética… Y, sobre todo, las performances tuvieron su auge en los años 60 y 70 del siglo pasado, aunque a León llegaran en los 90 (gracias a la galería Tráfico de Arte). Ahora, en pleno siglo XXI, la Concejalía de Cultura decide montar un ‘festival de performances’ y eso tan antiguo que parece tan moderno… escandaliza. ¡A dónde vamos a ir a parar! (…)
Como cada jueves, un nuevo artículo de opinión
en EL MUNDO DE LEÓN (y van 79), dentro de la sección
EL ESPEJISMO DE LA GALBANA:

¿Qué entendemos por "contaminación acústica"?
CUANDO suben o bajan por la Calle Ancha… ¿no echan de menos algo, o a alguien? Porque falta Arty desde hace unos meses, el músico ruso. Llegó a León hará ¿diez? años y se integró con armonía en el paisaje y en el paisanaje urbano. Lo mismo interpretaba a Bach o a Mozart que un tango de Piazzolla o una canción popular leonesa. Se le podría definir como un músico versátil capaz de ganarse la vida tocando dignamente en la calle. Reinaran el sol, la lluvia o la nieve, Arty cumplía con sus horas, con la sonrisa en el alma. Y al estuche del acordeón iban cayendo unas monedas a cambio de lo que mejor sabe hacer: tocar. (…)
Continúa leyendo en… EL ESPEJISMO DE LA GALBANA…
Como cada jueves, publicamos una nueva columna en EL MUNDO DE LEÓN,
dentro de la sección ‘EL ESPEJISMO DE LA GALBANA’,
(y con ésta llegamos a 73, desde abril de 2008):

EN OTRA DIMENSIÓN
"Ayer, mañana, pasado mañana… ¿y hoy?
Hoy es ayer y mañana es pasado mañana. ¿Dónde estás cuando te ocurre esto? En la redacción de un periódico. Un extraño lugar donde el presente se convierte en pasado y el futuro se adelanta en el tiempo, como si tuviera prisa por acontecer. (…)
EL JARDÍN DE LAS PREGUNTAS (I)
¿Seguirá siendo León los domingos por la mañana
una de las series televisivas más vistas?
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Y NO PUDO SER BECARIO
GUSTAVO VEGA
‘Poéticas visuales’. ILC. León, 2008.
Ver artículo en elmundo.es
Para dar una definición correcta del arte es necesario, ante todo, cesar de ver en él un material de placer, y considerarle como una de las condiciones de la vida humana. Si se considera así, se advierte que el arte es uno de los medios de comunicación entre los hombres.
L. Tolstoi
Cumple diez años de vida la galería Ármaga y los celebra con sus artistas más cercanos y queridos. Y son casi 40 los "creadores" amigos —pintores, fotógrafos, escultores— que participan en esta colectiva de cumpleaños, algo que no está nada mal en una ciudad como León.
La de Ármaga es una aventura profesional y vital. Y una aventura "arriesgada" dentro del ámbito mercantil. En diez años esta galería se ha convertido en un referente del panorama artístico y en un referente de calidad, de apuesta por la calidad en lo local y provincial, sirviendo como apoyo a creadores leoneses de reconocida valía. Sin embargo, con generosidad y empeño, Asun y Marga también han ofrecido su "primera oportunidad" a muchos otros artistas ajenos al mercado, demostrando lo más grande que se puede demostrar: que creían en ellos y que, como bien lo expresó Chillida, "el arte está ligado a lo que no está hecho, a lo que todavía no se crea. Es algo que está fuera de ti, que está más adelante y tienes que buscarlo".
"Nos gusta trabajar con los artistas", sostienen sin más Asun y Marga, abriendo las puertas de su casa. Su intención no es sólo exhibir, colgar, mostrar… sino también relacionar a los creadores con el público, con los visitantes. Y viceversa. De ahí que pasar por esta galería suponga siempre descubrir algo (una obra o una pieza sugerente, por ejemplo), pero también descubrir a "alguien" que no conocíamos. Su labor de difusión de los creadores leoneses es impagable.
Resumir diez años de trayectoria en pocas palabras no es fácil. Ármaga es un sitio especial, a pesar del pequeño tamaño de su sala. Y es especial porque tiene a dos activistas del arte como anfitrionas, capaces de integrar lo más dispar. ¿Qué destacaría de ellas?: La vocación a pesar de los obstáculos. El entusiasmo. La ilusión ante cada nuevo proyecto expositivo. La reivindicación de los creadores "interesantes", es decir, los que tienen algo que contar, sean conocidos o desconocidos. La sencillez. La alegría. La lucha frente a las dificultades. La seriedad profesional, sin veleidades o estridencias… Y, sobre todo, el amor al arte. Porque si algo caracteriza a Asun y Marga es que "creen" en el arte contemporáneo, algo que han demostrado cada día de los últimos diez años apostando por "auténticos artistas", así, entre comillas.
En palabras de Tolstoi, "un hombre cualquiera es capaz de experimentar todos los sentimientos humanos, aunque no sea capaz de expresarlos todos. Pero basta que otro hombre los exprese ante él para que enseguida los examine él mismo, aún cuando no los haya experimentado jamás". Sustituyamos la palabra "hombre" por la palabra "persona" y concluyamos que sí, que en eso quizá consiste el arte, y no es tarea baladí: expresar los sentimientos humanos y que otra persona sea capaz de reconocerlos, los haya experimentado o no.
He robado para este pequeño texto el título de un maravilloso libro de Tàpies, ‘El arte y sus lugares’. Y le birlo también a Tàpies este pequeño párrafo final de su ensayo: "Lo que deseamos es, una vez más, invitar simplemente a mirar y a dejarse llevar por unas imágenes que, si reúnen todos los componentes que requiere la magia del arte, sin duda pueden despertar en nosotros ese estado que llamamos de "contemplación" (…), vengan de donde vengan y de la época que sea. Algo que, lejos de ser fantasías superfluas de artistas y poetas, debemos reivindicar como una necesidad para nuestra salud (o salvación) tanto individual como colectiva".
Brindemos pues a la salud de estas dos apasionadas y entrañables galeristas. Y brindemos también por el arte, por los creadores y por los lugares "de encuentro" como Ármaga, un sitio lleno de aire fresco.
¡Salud !

C/ ALFONSO V, Nº 6 | 24001 LEÓN – ESPAÑA | TFNO/FAX 987 238 787
HORARIO - LUNES A VIERNES 12:00 A 14:00 Y 17:00 A 21:00
19 de junio de 2009 a las 20:00
ALBERTO CAVAZOS
AMANCIO GONZÁLEZ
ANDRÉS EDO
ANTONIO SUÁREZ
BEGOÑA PEREZ
BELEN GONZALO
CARLOS A. CUENLLAS
CRISTINA IBÁÑEZ
EDGAR PLANS
ENRIQUE R. GUZPEÑA
ESTHER SANTÁS
FERNANDO V. MOURELO
J. MORGAN
JESÚS R.R.
JOSÉ DE LEÓN
JOSE LUIS CASAS
JULIA LIÉBANA.
LAZSLO BARTHA.
LEO TENA BAGENA
M. HANOOS
MANUEL DE LAS CASAS
MANUEL JULAR
MANUEL TERAN
MANUEL VIOLA
MARCELINO CUEVAS
MIGUEL A. ESCANCIANO
MIGUEL A. FEBRERO
MODESTO LLAMAS GIL
NENÉ LLIMONA BROTO
OLGA LLAMAS
PEDRO CASTRORTEGA
SEBASTIÁN ROMÁN
TADANORI
TERESA GANCEDO
VICENTE GARCÍA
VICTOR ARRIZABALAGA
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La columna de este jueves, en EL MUNDO DE LEÓN,
se la dedicamos al gran poeta y amigo LUIS MIGUEL RABANAL
(con una foto de Amando Casado):

EL RETO DE RABANAL
El poeta de Riello continúa escribiendo con exquisito oficio
‘Elogio del proxeneta’ no es solo un título provocador, con el que Luis Miguel Rabanal quiera dar "leña al bienpensante". No. El propio poeta de Riello explica que ese título fue una especie de "desafío o pelea" consigo mismo, a ver qué diablos sucedía. Para los fans de Rabanal, que somos muchos, es un gustazo que este libro, escrito hace casi trece años, al fin haya visto la luz en papel (búsquenlo en www.edicionesescalera.com).
(…)
Sigue leyendo la columna en: EL ESPEJISMO DE LA GALBANA
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Gonzalo Abril (Palencia, 1951), doctor en Filosofía y catedrático de Teoría de la Información en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, lleva más de 20 años trabajando sobre los textos informativos y/o visuales de la modernidad tratando de aunar, desde una perspectiva crítica, la aproximación semiótica y el análisis cultural -en definitiva, investigando la información como «forma cultural»-. Su último libro, ‘Presunciones II’, aparece publicado por la Junta de Castilla y León y está fechado en Urueña, donde este profesor (también es músico y escritor) ha rehabilitado la casa paterna y pasa allí largas temporadas.
Incluye Abril en su último libro una selección de diez ensayos sobre comunicación y cultura escritos desde 1988 (fecha en que aparecieron las primeras ‘Presunciones’, también publicadas por la Junta) hasta hoy. En breve aparecerá en Cátedra otro libro suyo: ‘Cortar y pegar. La fragmentación visual en los orígenes del texto informativo’.
-Usted reivindica en ‘Presunciones II’ el terreno estratégico del pensamiento sobre la comunicación. ¿Por qué cada vez es más difícil desarrollar un pensamiento crítico?
-La cultura única que se nos ha impuesto en estos últimos años, la cultura de la globalización neoliberal es una cultura de la exclusión y niega fanáticamente la posibilidad del cambio. También en el terreno de la comunicación: excluye las formas de pensamiento, de conocimiento y de comunicación «no informativas» (y por tanto no mercantilizables), y niega la posibilidad de formas diferentes de pensar, conocer y comunicarse.
-¿Cuál es la información que se necesitaría para pensar no sólo el presente, sino también el futuro?
-Para pensar utópicamente el futuro, lo que «todavía no es» (una expresión de Bloch), pero también lo que «ya sí está» activando el futuro en el presente, no necesitamos información, ni más ni menos información. Necesitamos otra cosa: necesitamos inteligencia, inteligencia crítica como la de los cuentos tradicionales, como la de los nuevos activistas narrativos y poéticos (desde Wu Ming hasta una parte del movimiento hip-hop), como la del periodismo alternativo de los Indymedia, como la inteligencia visual que se ha desplegado horizontalmente en la red contra el propagandismo fascista del bando de la guerra, entre febrero y abril de este año.
-¿Cómo influyen los medios de comunicación en nuestra manera de pensar y de vivir y en eso que denominamos cultura?
-Desde hace medio siglo los medios se han transformado en la principal instancia de la producción simbólica de nuestra sociedad, por encima de las instituciones socializadoras tradicionales (escuela, familia, iglesia ), en el dispositivo central de creación de lo público, de asignación y reconocimiento de las identidades No se puede ignorar tampoco su papel en el control sociopolítico de la población, y sobre todo en una época como ésta en que el poder mediático se concentra cada vez más y se subordina a los procesos de concentración económica y financiera global. No me parece exagerado afirmar que los medios constituyen el aparato logístico central del nuevo totalitarismo en el que vivimos.
-¿Y cuáles son las estrategias de ese gran aparato logístico?
-Una sería la «distracción», entendida a la vez como «entretenimiento» y como «desvío de la atención». Hace casi un siglo decía el poeta y pensador Paul Valéry que la política consiste en «impedir a los ciudadanos que se ocupen de quien los mira». Hoy día los medios han conseguido que miremos a donde menos nos interesa, mientras el poder político y económico, el estado y el mercado, nos miran sin parar: mediante la videovigilancia, mediante la demoscopia (los estudios de opinión, las encuestas mercadotécnicas, etc.), con la telebasura que secuestra nuestra atención y toma en tiempo real las medidas de nuestro aturdimiento. En los andenes del metro de Madrid han puesto pantallas de televisión para que la gente ya no mire en ningún momento otra cosa que imágenes teledirigidas, olvidándose de su entorno inmediato, olvidándose de que en ese mirar hacia la pantalla lo que se ejerce de verdad es un permanente ser mirado, vigilado y medido, sin ver nada a cambio. Así las pantallas de la distracción permanente desempeñan la misma función que las cámaras de la videovigilancia. Secuestran la experiencia, roban el alma -como acertaban a decir en otro tiempo los «nativos» que se resistían a las cámaras fotográficas de los turistas-. Ahora todos somos turistas bobalicones de nuestro propio mundo y nativos con el alma hurtada por nuestras propias cámaras.
-¿Y además de la «distracción»?
-Otra operación estratégica es la «perversión del lenguaje»: se habla de «avalanchas» para referirse a los movimientos migratorios, se llama «intervenciones humanitarias» a las guerras, se califica indistintamente de «terroristas» a los combatientes de la resistencia palestina o a los miembros de Al Qaeda La lista sería interminable.Pero hay más estrategias. Mediante la «perversión de la memoria» se consigue alterar nuestra mirada y nuestra capacidad crítica.La desmemoria planificada es la otra cara del colonialismo y de la ilusión de vivir en el «mejor de los mundos posibles» que alimentan los medios masivos.
-Uno de los temas que toca en su libro es el de los géneros ‘frívolos’ de la televisión contemporánea. ¿Qué le parecen las críticas de Aznar a la telebasura?
-Usted habrá notado que el PP y su presidente se preocupan más, para bien o para mal, de Operación Triunfo o de Hotel Glam que de los informativos. Y es que saben muy bien que esta clase de programas son los que configuran el contexto cultural, psicológico, moral, sobre el que pueden cobrar sentido y tener eficacia los telediarios (y otras muchas cosas). Mientras el PSOE dice reclamar, al menos cuando está en la oposición, la veracidad de la, así llamada, información televisiva, el PP sabe que lo importante es dosificar -ni mucho ni demasiado poco- la porfía, el escándalo, el chiste grueso, el narcisismo adolescente, la afectividad rudimentaria, la trivialidad Hay que hacer viable un clima moral tal que el candidato Aznar pueda hacer valer la longitud de su sexo en un acto electoral, si bien en otro momento hay que ganarse a la franja puritana del electorado denunciando los excesos de Hotel Glam, los mismos que han contribuido a conformar aquel clima moral.
-¿Por qué se repite tanto que la semiótica ha pasado de moda?
-La semiótica estuvo de moda en aquella época en que grandes teóricos como Barthes o Eco la reivindicaron como una especie de psicoanálisis social. Esta orientación ha devenido banal cuando no directamente cómplice del orden político de la semiosfera en que vivimos. Pero otra semiótica es posible, más precisamente la que propugnó hace un siglo el gran filósofo norteamericano Charles Peirce, que es una semiótica de la interpretación, de la traducción, de la construcción de comunidades de sentido y de horizontes de verdad Una semiótica más adecuada a las complejidades y a las interacciones interculturales de nuestra época.
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La lógica de la sospecha, las metáforas, la música de masas, las nuevas tecnologías comunicativas o los géneros «frívolos» de la televisión contemporánea son algunos de los temas que Gonzalo Abril examina en su último libro, ‘Presunciones II’.
El autor de obras como ‘Análisis del discurso’ o ‘Teoría general de la información’ (ambos en la editorial Cátedra) aboga por «el conocimiento sabio de los cuentos frente al conocimiento informativo de las cuentas», y recuerda que «las nuevas tecnologías comunicativas están igual de mal repartidas a nivel mundial que los alimentos o los fármacos».
-En su libro defiende, más que una ética de las identidades, una poética de las metamorfosis. ¿Podría profundizar un poco en esta reivindicación?
-Más que profundizarla, la voy a torsionar: Las éticas han sido siempre identitarias. Hasta las más abstractas, como la de Kant, que propugna en su Crítica de la Razón Práctica un sujeto universal, pero que a lo que parece en el fondo no era incompatible con el eurocentrismo e incluso el racismo que el propio Kantexpresa en su Antropología. El problema mismo de la ética es ése: cómo sustentar una razón y un discurso moral no adheridos (inmoralmente, como criticaría Nietzsche) a intereses y poderes particulares.La razón emancipatoria no está libre jamás de estos peligros, y ya sabemos que históricamente se ha transformado en totalitarismo.En lugar de una ética una po-ética: quizá sea algo más que un juego de palabras, porque la poética remite a hacer, a construir.Ninguna ética formal, apriórica, como la ilustrada, tiene la capacidad de alcanzar la multiplicidad de la experiencia y del acontecer humano. Hace falta un sentido constructivo -por supuesto orientado a la universalidad, pero más como un horizonte utópico que como un presupuesto ya garantizado- de la acción. Y también un sentido metamórfico, por ejemplo en tanto que aquellos «devenires» de los que escribieron Deleuze y Guattari. El multiculturalismo liberal, a la americana: «todos convivimos, pero cada uno es muy suyo y está en su casa», sostiene la exclusión y la desigualdad.Es el modelo del apartheid dulcificado. El reto está en la metamorfosis: cada uno se hace otro, y no sólo lo tolera o dialoga benevolentemente con él. Sólo cuando afronto el desafío, en mayor o menor medida, de ser el otro, el subalterno, la mujer, el niño, la vieja, la vieja iraquí sólo entonces me sitúo en un universalismo sin trampas, en un universalismo no colonialista.
-¿Neocristianismo?
-Puede ser. En todo caso un cristianismo ateo y radical. «Detrás de estos pasamontañas estamos ustedes», decían los zapatistas.Esa frase, que podría ser de Lévinas, resume una po-ética de la metamorfosis.

Así empieza la columna publicada este jueves en EL MUNDO DE LEÓN
(y van 61):
"La imaginación reina en el ciberespacio, y hay trabajo"
Una nueva columna de opinión, como todos los jueves, en EL MUNDO DE LEÓN, dentro de la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA. Esta semana se la dedicamos a JOSÉ-MIGUEL ULLÁN.
"Y tu cuerpo / tu miércoles / tu clase / Todo se irá arreglando / tu mechón de cabellos…". Estos versos de José-Miguel Ullán durante mucho tiempo presidieron la pared de nuestra habitación de estudiantes, en Madrid, bajo un dibujo de Carlos Suárez. Comenzaban los años 80, leíamos de aquella ‘El placer del texto’, de Barthes, ‘Descripción de la mentira’, de Gamoneda, ‘Punto cero’, de Valente… y Ullán no dejaba de ser un mito poético ya entonces (’Maniluvios’, ‘De un caminante enfermo que se enamoró donde fue hospedado’…), y eso que no sospechábamos siquiera lo que aún estaba por llegar de su pluma a contracorriente.
Es curioso lo mucho que pueden llegar a dar algunas personas, recibiendo tan poquito a cambio. Lo comentaba la poeta Amalia Iglesias: "Ullán siempre abrió puertas a los demás, y se quedó del otro lado. Como le pasó a Juan Larrea con la generación del 27: ni Lorca, ni Dámaso Alonso, ni tantos otros hubieran llegado a ser lo que fueron sin la figura y el ánimo de Larrea".
Se fue Ullán el sábado por la noche, tan callando, sin haber recibido un sólo premio importante, aunque él fuera mucho más importante que todos los premios de literatura juntos, incluidos el Cervantes y los Nacionales de Literatura (que algunos grandes poetas alcanzaron, entre otras cosas, gracias a él). Por no hablar del Castilla y León de las Letras, en cuya nómina se le ignoró como si hubiera nacido en México –país con el que tendió tantos puentes– en lugar de en una pequeña aldea salmantina.
En Castilla y León estuvo estrechamente vinculado a los poetas de ‘El Signo del Gorrión’ (Miguel Casado, Olvido García Valdés, Carlos Ortega, Ildefonso Rodríguez, Gustavo Martín Garzo, Esperanza Ortega, Miguel Suárez, Tomás Salvador González, Luis Miguel Marigómez), revista que ilustró durante sus casi 30 números, y en la que siempre se notó su mano.
A mí me regaló complicidades y un ondulado haiku, entre cartas, libros y dibujos: "Liquen rehúsa / ese amor que no atisba / por donde aún nunca". Y me enseñó que la poesía (su poesía) conduce a lugares no habitados todavía.
Como cada semana,
un nuevo Espejismo de la Galbana en EL MUNDO DE LEÓN.

La columna de este jueves
está dedicada a Pereira:
DE LA misma forma que hay palabras capaces de envenenarnos, también existen las palabras que curan. (Sustituir ‘palabras’ por ‘personas’). (…)
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(El retrato de arriba ha sido realizado por la profesora Encarnación Campesino, y será la portada de la Revista-Homenaje a Antonio Pereira del IES Juan del Enzina de León).
Nueva columna de opinión (y van 53) en EL MUNDO DE LEÓN,
en la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA
Puedes leerla entera en (haz click:) FARO GAMONEDA.





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En el estudio de Amancio González Andrés, en Lorenzana (León), bulle la vida. El escultor suele tener compañía mientras trabaja, ya que por allí siempre aparece alguien que quiere aprender a modelar o tallar la madera… Pero últimamente también desfilan por el taller otro tipo de personajes. Hace unos meses Amancio decidió enfrentarse a un nuevo reto: retratar en barro a los grandes escritores y literatos leoneses. Y llamó a dos buenos amigos para ver si se unían al proyecto: el fotógrafo Amando Casado y el editor Héctor Escobar. Ambos le dijeron que sí, absolutamente encantados.
De ese encuentro salió un ilusionante proyecto artístico, que se materializará en una exposición y en la publicación de un libro de gran formato, coordinado por Héctor Escobar. El resultado final incluirá los bustos (en barro y, si es posible, en bronce) de los grandes autores leoneses, realizados por Amancio, acompañados de fotografías tomadas por Amando Casado (un auténtico mago con la luz). A cada uno de los autores seleccionados, además, se le está pidiendo que se autorretraten de manera literaria.
Tanto Amancio como Amando Casado intentan reflejar, con el barro o con la cámara, la personalidad y el carácter de cada retratado.
"Para mí es un verdadero reto", explica Amancio. "Es la primera vez que hago retratos en barro, y quiero aprovechar para acercarme todo lo que pueda al rostro, a las huellas que ha dejado en cada uno el paso del tiempo, para luego interpretarlo. Quiero despojarme de lo anecdótico, ir a lo esencial. No me interesan los rasgos caricaturizados, sino conocer el rostro, poder interpretarlo con libertad y frescura, contando más con la intuición escultórica que con la habilidad manual".
De momento tiene ya cinco bustos en barro, alguno completamente terminado, como el de Gamoneda (que ha quedado clavado) o García Yebra, y otros todavía en proceso (Crémer, Merino, Pereira). Héctor, Amando y Amancio han viajado ya varias veces a distintos lugares para ir fotografiando al resto de los autores seleccionados que poco a poco irán pasando por el taller a posar: Eugenio de Nora, Luis Miguel Rabanal, Fermín Cabal, Elena Santiago, Mestre, Luis Mateo Díez, Antonio Colinas…
Mientras tanto, otro amigo, Diego Gorgojo, va tomando fotos de todo el proceso y realiza además los moldes en silicona que servirán para trasladar los bustos del barro al bronce.
"La lista de autores es larga, pero se trata de un proyecto a largo plazo. Nos interesa recoger a los grandes escritores leoneses en un momento histórico como éste, en el que coinciden en el tiempo tantas personalidades literarias de nuestra tierra con prestigio nacional e internacional. La literatura leonesa vive una época de oro, que tuvo su arranque en Antonio González de Lama y continúa con todo el caudal de autores jóvenes que han tomado el testigo, pero de momento no vamos a contar con los más jóvenes, ya que la lista de los veteranos es enorme", apunta Amancio.
El fotógrafo Amando Casado, por su parte, busca dibujar el rostro de cada retratado con la luz, en un proyecto muy personal, como cada uno de los suyos. "Desde el punto de vista técnico quiero hacer algo muy sencillo, con austeridad de medios y técnica fotográfica depurada. Retratos directos en blanco y negro, sin escenografía alguna, sin nada más que el rostro de cada personaje, centrándome en su parte expresiva. Creo que cada creador tiene su mundo, amplio y rico, y que eso se transmite, se deja ver. El reto es saber mostrarlo", reflexiona el fotógrafo.

Valentín García Yebra. © Fotografía de AMANDO CASADO

Antonio Pereira. © Fotografía de AMANDO CASADO
Elena Santiago. © Fotografía de AMANDO CASADO
¡Maldita crisis y maldito neocapitalismo!
A este paso nos van a sumir inexorablemente a tod@s
en una estolidez y estulticia mayores si cabe…
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Puedes leer el editorial-despedida
del último número de ARCHIPIÉLAGO,
Cuadernos de Crítica de la Cultura,
haciendo un click:
HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO.
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Y también puedes leer el artículo de opinión
de ELOÍSA OTERO
en la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA
que se publica los jueves en EL MUNDO DE LEÓN
La de esta semana es la nº 51
y se titula ‘Condones y capuchones’
"Se diría que la Iglesia católica sigue obsesionada con el sexo (aparte de con celebrar el sufrimiento bajo capuchones, con atronadora y siniestra estética). ¿Qué otros temas usan para movilizar a sus correligionarios en los que no se encuentre implícito, de una u otra forma, el sexo? (…)".
"Se avecinan tiempos todavía más duros. El crecimiento descontrolado del desempleo, la pobreza, la angustia ante un futuro incierto (que para millones de ciudadanos se traducirá en exclusión) generarán, como es lógico, nuevas formas de agresividad y violencia social. Pero hay otra violencia soterrada que no se nombra, y que se encuentra en la base de cuanto sucede ahora mismo en el mundo. Porque, de hecho, empezamos a sufrir las “imprevistas” consecuencias de un devastador sistema económico que como un huracán, o como la peste negra, está arrasando con todo. (…)".
[Ildefonso Rodríguez en una fotografía de Francisco Suárez]
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EN LA RAÍZ DE LA ESCRITURA
Una ENTREVISTA con ILDEFONSO RODRÍGUEZ
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"León todavía sigue siendo una ciudad con una tradición de cultura activa, mezclada, rica y enérgica: es decir, contemporánea, viva (rock and roll y músicas improvisadas, por señalar algo de lo que hablo). Que está siendo progresivamente condenada al underground, al ocultamiento, a la extinción, mientras prosperan de nuevo los Grandes Retablos".(I. R.)
Ildefonso Rodríguez publica ‘Escondido y visible’, su poesía entre 1971 y 2006. El libro —editado por Dilema—, se presenta hoy jueves, 12 de marzo, en la Biblioteca Pública de León, y mañana viernes, 13 de marzo, en la Fundación Segundo y Santiago Montes de Valladolid. En ambas ocasiones, el músico y poeta leonés estará arropado por el crítico y poeta Antonio Ortega, autor del prólogo del libro, y por el poeta amigo Víctor M. Díez.
¿Llega un momento, una edad, de reunir la obra completa? ¿Cómo surge este libro?
Hace algún tiempo recibí una carta del escritor Leopoldo Alas, desaparecido, por desgracia, el verano pasado. En ella me invitaba a participar en su proyecto de una nueva colección de poesía, Ocnos-Alas, que reuniese la obra de ciertos compañeros y compañeras de mi generación, considerando que merecía la pena reeditar todos sus libros, como ya había sucedido con otros más nombrados o “famosos”. Yo acepté y me puse a trabajar con calma, en la idea de no hacer una reunión mecánica y cronológica de los libros publicados, sino intentar un nuevo libro, que aspirase a cierta unidad, algo así como contar una historia en varios capítulos. Eso era lo que realmente me atraía del asunto. Obra, material, había más que suficiente, tal vez mi mayor problema fuera restar, dar con los límites. Trabajé en ese sentido, un poco en los intersticios de los libros publicados, con algunos poemas inéditos, o bien dispersos por revistas, incluso con algún texto que en origen no tuvo intención de verse allí reunido.
El conjunto que ahora aparece con este título, ‘Escondido y visible’, ha terminado por parecerme un libro nuevo, un tanto desmesurado, pero nuevo. Es obra reunida (no completa: aún sigo escribiendo y espero seguir haciéndolo), pero tiene un valor añadido, de haber yo conseguido el fin que me propuse.
Retomas además un título que ya empleaste en un libro conjunto, con el pintor Esteban Tranche, en el año 2000, y que apenas tuvo difusión (el Ayuntamiento, que lo editó, apenas lo distribuyó). ¿Por algo en especial?
Aquél fue un libro importante para mí, pues con él cerraba un ciclo de escritura, emparentado con ‘Son del sueño’ y las ‘Coplas del amo’; prosas que investigaban la frontera entre la vigilia y la noche. El libro se editó con esmero y vino a ser un pequeño objeto de arte, gracias a la serie de grabados de Esteban Tranche. Pero la buena gestión del editor, Javier García Prieto, entonces concejal de cultura del Ayuntamiento, se vio frustrada por el boicot de los presuntos distribuidores, mal elegidos. Así que el libro nunca se vio en las librerías, no existió más allá de la distribución amistosa que hicimos los autores. Una pena.
Ahora vuelve aquel título para este volumen y lo elegí porque me parece representar bien lo que es no sólo mi actividad como escritor, sino una característica de la poesía misma: se esconde, pero siempre reaparece.
¿Estás de acuerdo con eso que dice Antonio Ortega: "La poesía de IR abre una vía que no puede ser otra que la de una intimidad recobrada, desvelar la vida de un sujeto en busca de su propia identidad"?
El prologuista, el crítico y amigo Antonio Ortega ha puesto el énfasis en la cuestión de la identidad. Es cierto que yo me he referido a mi trabajo como un conflicto de identidades. No a la manera de Pessoa, sus heterónimos; no es una investigación sobre el sujeto lírico, no se trata de averiguar la identidad personal (para los asuntos públicos, me conformo con lo que pone en el carnet policial y con lo que puedan decir sobre ello los que me conocen). Más bien he querido explorar eso que Octavio Paz ha llamado la otredad, el mundo de lo otro y de los otros, de las cosas vivientes y las imágenes que acaban por disolver al sujeto, al autor, en lo que alguna vez he llamado el comunismo del sueño. En ese sentido, mi poesía puede ser el relato de una intimidad contradictoria y dispersada; otra vez, escondida y visible. Para decirlo con el axioma de Rimbaud: “Yo es otro”.
Después de 35 años o más escribiendo poesía, ¿qué ha cambiado? ¿Qué es para ti la poesía? ¿Sigue siendo válida esa definición que se recoge en el prólogo, citando a Marinas y a Gamoneda: "un poema es el documento, la huella de un lugar en el que se estuvo" ; "la búsqueda de un lugar difuso en el que se estuvo y se sigue estando, en el que se vive"… al mismo tiempo que "el cuestionamiento de toda noción de lugar, de territorio, de origen"…?
Veo el volumen que alcanza mi poesía reunida y me sigue pareciendo sólo un camino, uno de los posibles. Es cierto que es un camino temporal, pero que refuta el tiempo: ahí están todos esos lugares de la memoria (de la escrita, de la imaginada, de la personal) desplegados un tanto a la manera de una visión, como dicen que se ve la propia vida en el momento de morir. Es un proceso, un camino con corazón, como decía don Juan, el brujo maestro de Castaneda. Pero sin finalidad, pues sabemos ya que todos los caminos son equivocados, lo cual no nos exime de tener que elegir siempre alguno. De ahí la paradoja: cuando se nos presentan en el mismo plano todos esos lugares de nuestra vida, no hay origen ni meta, más bien se trata de un zigzag o una espiral.
Como recuerda Antonio Ortega en el prólogo, la referencia a la música, y más en concreto al jazz y a la improvisación libre, es esencial para entender los modos de articulación y la sintaxis propias de tu escritura. Hay una lógica que es a la vez musical y verbal, una idea musical que se renueva en la "alegría de los fragmentos". ¿Cómo vives esto tú?
Yo escribía antes de aprender a tocar el saxo, antes de querer tocar jazz. Aprendí con los fraseadores surrealistas, con Cortázar. Al escribir un poema, me dejaba llevar por un flujo de imágenes y palabras, casi siempre en un tempo rápido, y me excitaban los saltos, los cortes, la madeja. Por otra parte, me atraía también la posibilidad de que el poema relatase hechos de la imaginación o de la realidad documentada, pero fragmentados, que llegasen al poema por azares que conducían a otros azares. El collage y la corriente del pensamiento. Todo conduciendo al poema como campo magnético, energía, tensiones.
Cuando pude frasear con el saxo pretendí conseguir algo semejante: unos pocos centros (melódicos) y su devanamiento progresivo. Creo que hoy, con el tiempo, soy más hábil para lograr que una pieza improvisada o un poema aspiren a tener la misma organicidad, sean cosas vivientes, en ese sentido.
¿Es muy distinto escribir un libro de poemas a escribir algo como ‘El Jazz en la boca’?
Claro, un libro como ‘El jazz en la boca’ pretende, mediante el montaje de sus casi trescientas entradas, asentar algunas creencias propias, unos tonos, un pensamiento en el territorio de la poesía y de la música. A pesar de no ser un libro discursivo, desvela a las claras sus intenciones. Un libro de poemas (los libros que a mí me gustan), incluso en el montaje final, te deja siempre en la incógnita, cualquier intento de verdad está ausente o fracasa. Así es como lo veo.
Siempre has sido una voz y una mirada críticas en tu ciudad. ¿Qué está pasando? ¿Cómo ves la política cultural? ¿Existe una política cultural?
Lamentablemente, existe una política cultural, sólo que no parece contar con la condición primera de la política: que sea pública, consensuada con los que hacen, producen la cultura en la ciudad (que no son los políticos, ni siquiera el Ministro de Cultura). Vamos a hablar de lo concreto, de lo último sucedido: un lugar que debería ser respetado con el mismo rigor que se respeta una catedral, pues forma parte de una memoria de generaciones, pues fue cine y teatro y allí tocó Art Blakey y cantó Cova Villegas y cruzó sobre nuestras cabezas levitando Lindsay Kemp y vimos a Fernando Urdiales con una mano delante y otra detrás, desnudo, como correspondía al Pobre en el Gran Teatro del Mundo; y que ese lugar que estuvo tan vivo, ahora vaya a dedicarse a músicas de museo por decisión ministerial, y hayamos visto la foto de las fuerzas vivas consagrando casi con hisopo la muerte (al menos para algunos, entre los que me cuento) del Teatro Emperador, pues eso da rabia. Sin una sola pregunta, insisto, a los que hacemos cultura contemporánea en la ciudad y somos más de uno, por fortuna; pues creo que León todavía sigue siendo una ciudad con una tradición de cultura activa, mezclada, rica y enérgica: es decir, contemporánea, viva (rock and roll y músicas improvisadas, por señalar algo de lo que hablo). Que está siendo progresivamente condenada al underground, al ocultamiento, a la extinción, mientras prosperan de nuevo los Grandes Retablos.
Has sido miembro fundador de revistas como ‘Cuadernos Leoneses de Poesía’ o ‘El Signo del Gorrión’. ¿Por qué fracasan, o se terminan, proyectos así? ¿Es que tienen su momento? ¿O es que de pronto las circunstancias se ponen en contra?
No siento que ninguna de esas revistas haya fracasado. Tuvieron su vida y fue una buena vida, larga y próspera. Pues eran revistas independientes, ajenas a cualquier institucionalización. Fueron, más ricas o más pobres, libres.
La tradición de las revistas leonesas sigue, de algún modo, viva. Sólo que yo ahora estoy metido en otras cosas. Con todo, tengo nostalgia de cuando las hacía.
Sobre los poetas de tu generación (los poetas de la revista El Signo del Gorrión, etc): ¿Hay una poética común? ¿Una política común? ¿Una ética común?
Compartimos mucho y, ante todo, compartimos el deseo irrenunciable de ser cada cual ella, él mismo. Nos diferenciamos y nos reconocemos unos en otros. Fuimos y no fuimos un grupo, no firmamos manifiestos conjuntos, pero, de considerarlo necesario, podríamos firmar uno mañana mismo. Yo siempre he creído en el fundamento colectivo de la escritura, igual que de la música. Todo es social, todo es político, en ese sentido profundo. Ninguno de los miembros del Signo del Gorrión ha pretendido nunca borrarse de los textos sin firmar que poblaban la revista, y eran de todos y de nadie. Como es la raíz misma de la escritura: una lengua común de vivos y muertos, de próximos y de lejanos. Esa ha sido, creo, nuestra poética y nuestra política.
Como cada jueves,
nueva columna en EL MUNDO de LEÓN (y van 47).
La de hoy se titula:
Lo de Zapatero no fue un desliz. Fue una contracción de dos verbos, “favorecer” y “apoyar” que él, en rápido ejercicio lector, pronunció como “follar”. Este nuevo verbo contraído presume de sinónimos, pero cuando en el Viejo Reino se aplica a la cultura se suele quedar en “joder”, a secas.
Aquí la Kultura no ha dejado de ser de lo más Punk (en el sentido de ‘No Future’, destroy, fuck!) por lo menos desde que a los Cardiacos les censuraron aquello de “y en la muralla China fúmate una china” (en la misma época, más o menos, en que Tierno Galván levantaba la prohibición de pisar la hierba en los parques madrileños y animaba a los jóvenes a “colocarse”). Y da igual que los políticos se lo gasten en laca o en gomina.(…)
(Continúa en… EL ESPEJISMO DE LA GALBANA)
Una nueva columna de opinión (y van 46) en EL MUNDO de LEÓN:
¿Son vagos los funcionarios públicos? Está claro que la mayoría de los españoles “no funcionarios” respondería afirmativamente a esta pregunta, sin mirarse al espejo. Está tan claro que hasta el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia absolviendo a un periodista por dirigirles a los funcionarios frases como ésta: "Sois una de las más pesadas cargas que tiene la sociedad actual. Se trabaja muy poco y muy mal. Y encima gastáis más que una niña pija en ropa de marca”. (…).
(Continúa en el blog: EL ESPEJISMO DE LA GALBANA)
[Para ver todo lo que vive y borbotea en las obras de Teresa Gancedo hace falta algo más que un microscopio. Ásun, de la Galería Ármaga, y Teresa me han pedido un texto para un pequeño catálogo, con motivo de su próxima exposición en León. Hace unos meses escribí éste:]
Teresa Gancedo, una artista prácticamente desconocida en su tierra, logra volcar su mundo onírico y reflexivo, pero también su memoria, en una obra que rebosa significados, color y plenitud.
En cada cuadro un universo, y en cada universo un sinfín de microcosmos plagados de historias apenas esbozadas en escenarios mínimos, pero expresivos. Los personajes juegan con los símbolos, danzan sobre paisajes sugeridos. Las pequeñas figuras dialogan y componen fantásticos relatos en los que se cruzan miradas, y se establecen sentidos.
A partir de signos y de símbolos muy personales, que confluyen en una iconografía singular, la pintura de Teresa Gancedo invita a imaginar mundos, a viajar por territorios inexplorados. Empuja a deslizarse por dimensiones desconocidas de esa otra realidad que a veces, sólo a veces, y como en un sueño, logramos entrever en los adentros de un cuadro.
NOTA:
TERESA GANCEDO (León, 1937), artista,
vive y trabaja desde 1960 en Barcelona.
Próximamente, en torno a la primavera,
expondrá en la Galería Ármaga (León).
El texto de arriba acompañó la reproducción
de una obra suya en el libro ‘León Palimpsesto’.
Ramiro Pinto, ecologista, / con espíritu activista, / ha regado con poemas / un pleno que dió gran pena. // Señor alcalde: / ¿será cabal desalojar / un pleno municipal / sólo porque se disparen versos, / y al personal espantar / del salón consistorial / por la fuerza pura y dura / del dictado policial?. (…)
El ESPEJISMO DE LA GALBANA de hoy, jueves (y con éste llegamos nada menos que al nº 41) se titula entreVersos, y aborda una vez más, en verso y en prosa, el tema de la privatización del servicio municipal de Aguas, en León, y la ‘Intifada Poética’ acallada por la fuerza en el último pleno municipal.
UN ENIGMA TALLADO HACE 5.000 AÑOS
Mañana martes hará justo un año desde que el astorgano Juan Carlos Campos, un pequeño empresario aficionado a la arqueología y a la historia, se topó por casualidad con un hallazgo extraordinario en una de las laderas del mítico monte Teleno, en la Maragatería: dos enormes rocas con su superficie tallada con símbolos, laberintos, cazoletas, signos cruciformes, espirales… cuya antigüedad podría remontarse unos 4.000 o 5.000 años atrás en el tiempo. Estos petroglifos son muy parecidos a los existentes en zonas de la costa atlántica y de Galicia, aunque hasta ahora nunca se habían encontrado en un lugar tan tierra adentro como la Maragatería leonesa.
Desde el principio Juan Carlos Campos, absolutamente emocionado, fue consciente de que aquello era un tesoro y un descubrimiento fuera de lo común, capaz de arrojar nuevas luces sobre nuestros ancestros neolíticos, por lo que no quiso facilitar la ubicación del lugar donde localizó las piedras, con el fin de preservarlas hasta que fueran examinadas por expertos.
Así cuenta el propio Campos cómo dio con los petroglifos: «Mientras realizaba una de mis excursiones por el monte, había encontrado varias hendiduras en forma de cuña en las rocas, como las usadas por los canteros, pero cuando descubrí una pequeña hendidura circular, una cazoleta (’coviña’, en gallego) empecé a albergar esperanzas de encontrar más cosas interesantes».
Se alejó de la zona, buscando en cada roca, y de repente, cuando estaba a punto de darse media vuelta, observó una enorme piedra tumbada en el suelo, como una mesa. «Lo que me llamó la atención es que de lejos parecía un meteorito, como si tuviera la viruela. Me acerqué y… ¡No podía creerlo!. Aquella piedra tenía más de setenta cazoletas, algunas estaban en el centro de composiciones geométricas y una de ellas, claramente un laberinto, tenía al lado un símbolo cruciforme».
Al día siguiente, Campos regresó a la zona al atardecer. «Quería fotografiar las rocas con esa luz, esperaba más contraste y más definición [en los dibujos, por el juego de luces y de sombras]. Y acerté. Los petroglifos parecían brillar. Incluso me pareció apreciar la figura de un ciervo entre cazoletas y laberintos».
Juan Carlos Campos comenzó a divulgar su hallazgo a través de internet, para lo cual abrió un blog: tierradeamacos.blogspot.com. Y a partir de ahí la noticia corrió como la pólvora, despertando el interés de investigadores nacionales e internacionales, como el profesor gallego José Luis Galovart, o como Antonio de la Peña, todo un experto en arte rupestre y petroglifos de la costa Atlántica. O como la revista de Gales ‘Caerdroia’ (palabra que en gaélico significa ‘laberinto’), especializada en estos temas.
Los petroglifos se encuentran localizados en el término municipal de Lucillo, entre esta población y Filiel, en una de las laderas del monte Teleno que dan a la parte de Maragatería, junto a una peña simbólica que divide la zona de pastos. «Los pastores de estos pueblos sí recuerdan haberse sentado en estas enigmáticas piedras», señala Campos.
SIN PROTECCIÓN
Unos meses después de que trascendiera el descubrimiento, y después de que un grupo de expertos visitara la zona, la Junta de Castilla y León suscribió un acuerdo con la Universidad de León con el objetivo de llevar a cabo un estudio científico y, según fueran los resultados, poner en marcha una actuación permanente de conservación.
El estudio se encargó a un investigador de prestigio, Federico Bernaldo de Quirós, catedrático de Prehistoria de la ULE. No obstante, este catedrático ya advirtió hace unos meses que el trabajo será más complicado de lo que parece: «Hay que hacer estudios previos, ver cómo esta la piedra, condiciones de la misma… Y todo esto, además, depende del tiempo. No está fácil; habrá que ir por la noche para iluminar sin problemas, habrá que trabajar en función de la climatología…».
Hasta el momento, Bernaldo de Quirós no ha querido arriesgar hipótesis sobre la época prehistórica en la que se pudieron labrar estos dibujos en la piedra, aunque en su día ya avanzó que «tal vez sean de la Edad del Bronce», es decir, hace 4.000 ó 5.000 años. «Esto supondría que son más antiguos incluso que los aparecidos en zonas de Irlanda e Inglaterra», apunta Campos.
En todo caso, el catedrático ha insistido en que «habrá que mirarlo todo bien, investigar y contrastar con otros lugares». Lo que sí ha reconocido es que estos restos son «muy valiosos» y «por eso precisamente requieren un estudio sumamente cuidado
so».
Pero el tiempo pasa, y el estudio de Bernaldo de Quirós ha tenido que ser pospuesto hasta la primavera, en espera de que mejoren las condiciones meteorológicas de frío y nieve. Lo grave, sin embargo, es que ninguna institución (ni la Junta, ni los ayuntamientos de la zona) han protegido los petroglifos de ninguna manera, algo que preocupa mucho a su descubridor, que pide paciencia a los curiosos: «El estudio está en buenas manos, pero es necesario esperar a que se termine y se protejan los petroglifos, y a partir de ahí, disfrutarlos».
Y es que, si bien Campos ha intentado no desvelar dónde está el lugar más que a estudiosos y gente de confianza, el asunto ha trascendido demasiado y en algunas casas rurales de la zona hasta se organizan excursiones por la ‘ruta de los petroglifos’, «con lo cual temo por ellos, porque ya se ha producido algún daño grave», advierte preocupado.
En concreto, las piedras ya han sufrido una agresión que Juan Carlos Campos atribuye a que «alguna persona, quizá por ignorancia o para intentar ver mejor los dibujos, ha ‘repasado’ los surcos de varias figuras con una piedra afilada, quitando el musgo y rayando varios grabados, uno de ellos un laberinto».
Y, así, el propio Campos ha colocado un pequeño cartel suplicando a los visitantes que «por favor» no toquen los petroglifos, ya que sus sucesivas peticiones de protección ante las instituciones correspondientes no han dado resultado, «y todo esto es demasiado precioso como para arriesgarse a que la gente lo destroce».
Únicamente la arqueóloga municipal de Astorga, María de los Ángeles Sevillano, «sí reaccionó cuando vio los grabados rayados y ha elaborado los informes pertinentes», explica Campos en su blog, y añade: «Sé que le ha dolido tanto como a mí, porque en su primera visita se enamoró de las piedras sólo con verlas».
Este astorgano se ha ido topando con muchos otros petroglifos en la zona, y a raíz de sus hallazgos han empezado a trascender otros más. Curiosamente, sus últimos descubrimientos, que darán que hablar, son unos antiguos ‘alquerques’ y tableros de juego en piedras de la catedral de León.
La palabra petroglifo proviene de los términos griegos ‘petros’ (piedra) y ‘glyphein’ (tallar) y fue acuñada en francés como ‘pétroglyphe’. De ahí deriva.
Los petroglifos son representaciones gráficas, grabadas en rocas o piedras, realizadas por nuestros antepasados prehistóricos, sobre todo a partir del Neolítico. Para muchos investigadores, estos dibujos tallados en la piedra son el antecedente de los símbolos previos a la escritura, y su uso en la comunicación se remonta en algunos lugares a unos 10.000 años antes de Cristo.
En España hay constancia de lugares con petroglifos en Galicia y en las Islas Canarias, en la denominada franja atlántica, y también en el norte de Portugal. Sin embargo, hasta ahora no se tenía noticia de petroglifos en la provincia de León, de ahí la importancia del hallazgo.
En Galicia, la cultura popular ha llamado muchas veces a estas insculturaciones petroglíficas «pedras escritas» (piedras escritas).
Curiosamente, algunos de los ‘laberintos espiraloides’ que aparecen en los petroglifos de León se parecen muchísimo a los de Mogor, en Galicia.
NOTA: Las fotografías de este reportaje fueron tomadas al caer la noche, días antes de Nochebuena, por el magnífico fotógrafo Amando Casado, a quien le debemos su publicación, como un regalo. En las imágenes, Juan Carlos Campos posa junto a las piedras con petroglifos que ha descubierto en una ladera del Teleno, el monte sagrado de los astures.


La mujer entra en el cuartito a oscuras,Este poema, para mí, resume de alguna forma lo que es la poesía, y la escritura. Un espacio como el misterioso cuartito que dibuja Olvido García Valdés en ese poema, con entrada y salida.
conoce al tacto los objetos, sabe,
sonríe al salir, con un tarro
en las manos. Es una casa
de pintura agrietada. Sólo veo
la fachada de atrás, ese pequeño
cuarto que ahora queda a oscuras
y al que la mujer entra.
“Es verdad lo que digo, cadaElla mira con deseo, todo. Observa. Le interesa mucho la creación, los procesos de creación de los demás. Le interesa ese estímulo.
palabra dice del poema la lógica
del poema. Condición
de real al margen de lo real.
Lo real dice yo siempre en el poema,
miente nunca, así la lógica”
"fulgor de los espinos y el musgo, casaEl bosque puede ser un medio muy hostil, a no ser que lo conozcas bien.
no hay para nadie, en los bosques
moramos"
para que no se pudra,Hay una búsqueda (de una motivación, de una expresión), hay una dureza, y una reivindicación de otra sensibilidad y de reconocimiento (pero no de reconocimiento propio, sino de un reconocimiento de la diferencia, de otra forma de estar, de ser, de hablar, de conocer…).
la parte del árbol que estuvo en la tierra
ha de tocar en la pared más húmeda
que en la viga circule
de abajo arriba
la humedad
“El poema, como el paisaje, es lugar donde se nos permite hablar con los muertos; también donde se nos permite sentir el dolor. Ambos se traman de ‘duración’, el tiempo ensimismado en la contemplación de la cosa perdida.“Y ese habla se produce de tal forma que podemos adueñarnos de ella, hacerla nuestra, cada uno de nosotros…
Muchas veces me pregunté eso:Pues aquí, en este libro (‘Esa polilla que delante de mí revolotea’) está lo que ha quedado después de las tachaduras de Olvido. Aquí está la respuesta a esa pregunta que nos hacemos o nos hemos hecho todos alguna vez: ¿Quién soy yo?.
¿Quién yo soy?
Y la respuesta sólo fueron tachaduras.
“entre el corazón y la tela
que envuelve el corazón
en el sueño profundo
sin imagen ni sueños
amodorraditos en aquel rinconcito
protéjame esto, proteja esto a quien lo expone”.

Nueva columna (y van 38) en EL MUNDO de LEÓN:
‘Recurso al pataleo’,
en la sección EL ESPEJISMO DE LA GALBANA.
Una nueva columna de opinión en EL MUNDO de LEÓN,
en la sección semanal EL ESPEJISMO DE LA GALBANA.
El título (haz click para leerla:) A la sombra de Roma
El primer párrafo:
Es increíble. El Vaticano —la Santa Sede— está en el grupo de los pocos estados que nunca han firmado la Declaración Universal de los Derechos Humanos —que ayer celebró su 60 aniversario—, como tampoco ha suscrito la mayoría de los convenios de Naciones Unidas en defensa y promoción de estos derechos que tanto ha costado alcanzar. (…)
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