Presentación de ‘Pajaroquealanochesederrama’ de ELOY J. RUBIO CARRO, en Astorga / Crónica de T. REINARES

de ELOY JOSÉ RUBIO CARRO
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“Tenemos en el poemario un recorrido doloroso y catártico a la vez”
La Ergástula Romana de Astorga acogía en la tarde del Sábado Santo la presentación de ‘Pajaroquealanochesederrama’ de Eloy Rubio Carro, un poemario editado por el Centro de Estudios Astorganos ‘Marcelo Macías’ en su colección de Fuente Encalada. El acto estuvo hilvanado por los comentarios del escritor Andrés Martínez Oria, excelente conocedor de la poesía de José Antonio Carro Celada (JACC), a quien está dedicado el libro. “De su autor son bien conocidos los antecedentes literarios. Nada menos que los Carro Celada, Esteban y José Antonio, de quienes es sobrino. Un torero de dinastía, podríamos decir, por emplear el lenguaje taurino”, aseguraba Martínez Oria nada más comenzar la presentación.
El poemario es un diálogo intertextual de Rubio Carro con JACC después de su muerte: “Mi búsqueda viene mediada por el acercamiento a José Antonio desde sus poemas. Pruebo en ello multiplicidad de máscaras y de paso también lo disfrazo a él. Las máscaras con tan sólo un aderezo, lo que intento son algunas de las formas propuestas del encuentro y/o desencuentro entre el enarmonado y la muerte… La muerte está en el muerto, en una mujer cuya cara comió su perro, en Rapunzel, en La bella durmiente”. El autor daba otra pista más para entender su obra “este libro comienza con una dedicatoria a JACC y termina con una premonición esperanzada en la que se encuentran mis dos hijas”
En la presentación, Andrés Martínez Oria diseccionó “ese diálogo oculto que establecen los textos, de forma que lo dicho aquí remite a algo anterior. Determinados poemas han dejado una huella más honda. Así el de JACC ‘Hubo una vez un caballo de Troya’, alienta dos textos, ‘Despojos de tu coraza’, donde imagina al tío como un guerrero caído, y ‘Reflexiones sobre un caballito de juguete’, que remite a la infancia perdida, el único territorio de la felicidad, venía a decir tópicamente Michi Panero”.
Martínez Oria concluía señalando que “tenemos en el poemario un recorrido personal y sentido por esta senda del dolor que sigue a la muerte del ser querido. Un recorrido doloroso y catártico a la vez”.
La presentación de ‘Pajaroquealanochesederrama’ se cerraba con una lectura de poemas a cargo del fotógrafo Amando Casado y de la escultora Castorina Francisco. El periodista Martín Martínez fue el maestro de ceremonias del acto.
[y aquí va el último poema del libro:]
LA PALABRA ARDIENTE
Así que vuelva Dios en su palabra
dejaréis de llorar,
y él se os dará ígneo,
como cuando lucía en la zarza
y le oíamos en su arder las cosas
expresarse.
Será su palabra, su clara palabra
la que al llanto
finja.
Será su voz la voz que será vuestra.
Será la llama,
vuestra.
Y el incendio de luz irá muy lejos,
irá al confín a darle vuelta.
Y será la dicha, serán las cosas que se digan,
seréis vosotras allí donde se digan.
Y nada habría pasado,
y nadie hubiera muerto,
y de la noche
aquella dicha sea luz.
ELOY J. RUBIO CARRO
(De ‘Pajaroquealanochesederrama’)


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