Isla Kokotero

October 8, 2009

8-O / Esta tarde…. Pregón ‘poético’ de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, a cargo de ILDEFONSO RODRÍGUEZ (la fotografía es de ANDRÉS EDO)

Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de León,
9 de octubre al 1 de noviembre de 2009

 ILDEFONSO RODRÍGUEZ  © Fotografía de ANDRÉS EDO
~ ~ ~
PREGÓN POÉTICO

por ILDEFONSO RODRÍGUEZ (© Fotografía de Andrés Edo)
‘LEYENDO A SOLAS’
Fundación Sierra Pambley (León),
8 de octubre, 20 horas
.


PREGÓN POÉTICO

Leyendo a solas, recomponiendo

    I

Venía un aire parecido al que uno aspira leyendo

un libro de muchas páginas: vainilla candiles pomadas

otoño con las marcas de lo informe

así era seguir dentro del libro encontrado al azar

(ese lector, adiestrado en la recogida de los sueños por un motivo tan

oscuro como el que le lleva a recordar para siempre el olor de un libro:

el idólatra de la memoria hunde la nariz en las páginas, no olvida,

recompone

ése soy yo)

ahora vuelve a una calle que también huele a vainilla

asocia según su propia ley de memoria imaginada

es un lector y no podrá borrar la sensación de su nariz:

entró en la calle, no sabe cómo saldrá

el olor acabará por tener un sentido.

    II

La puerta vaca

la ventana escrita

cigarrillo leche calmante

galería soleada lectura

y a esperar.

    ~

Estaba en la habitación del verano, la misma de la infancia: los mismos haces de luz, el sol filtrándose por la persiana; o estaba luego ante el mismo atardecer de entonces, en el espejismo del tiempo. Afuera, ¿qué había ahora? Ya no más el cascabeleo húmedo de los sapos incontables («sapo cancionero , aprendimos la canción años más tarde y volvíamos a oír aquellos sapos), el goteo medido del reloj en la torre, la efervescencia de las cigarras. Y con intermitencia, como venidas de otro silencio, las voces lejanas en la plaza.
Pero ya no más: el espacio era otro, los sonidos en el tiempo eran otros. Cesó el espejismo.»

Entonces abrí un libro antiguo, hundí la nariz en sus páginas (un olor a vainilla en los libros de la colección Austral); y todo allí, en aquellas líneas, se fundía en un espacio y un tiempo detenidos, ofrecidos como inalterables cada vez que un lector reiniciase su lectura. Así es la virtud de tales libros.

 ILDEFONSO RODRÍGUEZ

October 5, 2009

‘MIGUEL SUÁREZ, recuperado’, por ANGÉLICA TANARRO

Miguel Suárez, recuperado. ©Fotografía de Eloísa Otero
Miguel Suárez, recuperado

La Fundación Santiago Montes abre el curso de sus actividades culturales con la presentación de la poesía reunida del autor de ‘La voz del cuidado’

«Es una de las voces más importantes de las últimas décadas del siglo XX»
 
Un artículo de ANGÉLICA TANARRO
para El Norte de Castilla
(Valladolid)

Miguel Suárez es un poeta retirado. Retirado en el estricto sentido de la palabra. Apartado del ruido. Oculto. No cabe duda de que su invisibilidad ha podido afectar a su poesía. Injustamente invisible para su calidad. Pero la colección Ocnos Alas, de la editorial Dilema, dedicada a publicar Poesía Reunida de diversos autores ha contribuido a paliar ese silencio que pesa sobre una obra radical y plenamente contemporánea. El libro, que lleva por título el de su último libro, ‘La voz del cuidado’, se presentó ayer en la Fundación Santiago Montes.

Tres escritores, tres conocedores de su obra en profundidad fueron los encargados de desentrañar una poesía jalonada por títulos como ‘Nombrando el porvenir’, ‘Diciéndolo de nuevo’ o ‘La perseverancia del desaparecido’, título que parece una premonición.

Para Antonio Méndez Rubio, que es además el autor del documentado prólogo con el que se abre el volumen, «llama la atención la relación que mantienen los textos con su época, los últimos 25 años del siglo XX, una época atravesada por la Transición, es decir, una época crítica. Lo que me lleva la atención es el diálogo del texto con el contexto, pero no para retratarlo, sino que elabora este mundo inmediato y lo lleva más allá de los paradigmas de ese mundo. Su poesía lo desborda y lo lleva más allá de lo local, al grado de la poesía universal. Hay pocos ejemplos de poetas que en contextos tan convulsos hayan tenido la lucidez para retratar su época mostrando el negativo de la fotografía».

Para el autor de ‘El fin del mundo’, Miguel Suárez es «el poeta en lengua castellana que mejor ha interpretado la herencia de Rimbaud. Hay una intimidad entre la poética de Miguel y la de Rimbaud que es diferente a la que podemos encontrar en otros autores. Hay una sintonía en la fragilidad y en la singularidad. Todos dialogamos con los poetas que nos gustan, pero dialogar con Rimbaud es difícil. Apostar por su obra como la influencia más directa es muy valiente y creo que hay que decirlo».

Ildefonso Rodríguez destaca en su poesía un «raro equilibrio». «Es una literatura de gran profundidad pero está dicha como sin énfasis. No quisiera decir que es natural porque la palabra no me gusta, pero sí que ves cómo dice cosas muy especiales con el mismo tono con el que pediría una cerveza. Otros poetas para decir cosas profundas necesitan énfasis o un determinado contorno emocional… En fin es lo que decía Simone Weil cuando hablaba de ‘La gravedad y la gracia’.Miguel está tocado por esa gracia».

De entre sus libros, prefiere ‘Nombrando el porvenir’ que es el primero, aunque se publicó el último. «De alguna manera lo hicimos juntos, no porque yo haya tenido que ver en su escritura sino porque es el tiempo que compartimos, es la música de mi juventud. Es donde más estoy. Es como una canción de Los Beatles, como la iniciación a la poesía».

Tradición abierta

Antonio Ortega considera que Suárez es «uno de los poetas más importantes de la última mitad del siglo XX. Y eso porque dejó de publicar en el 95. Creo que la tradición en la que se fundamenta su poesía no tiene nada que ver con la tradición de otros poetas contemporáneos suyos. La suya está abierta a lo de fuera. Y es un gran lector de poesía extranjera lo que es fundamental para su lenguaje. Diría que la suya es una poesía de la experiencia pero no entendida como la entienden los poetas de la experiencia, donde la realidad no es contingente o cotidiana, sino  que invita a la reflexión. No pide un lector complaciente».

Para Ortega, Miguel Suárez «es un poeta que abre un montón de caminos frente a otros más trillados que transitan algunos de sus contemporáneos. Su palabra es rebelde y dolorosa. Y además calladamente ha influido en muchos otros, no ya entre los que podríamos decir que comparten con él el tiempo y la familia literaria como Ildefonso Rodríguez o Miguel Casado. Sino en muchos otros. Hace tiempo me dijo Gustavo Martín Garzo que ‘La voz del cuidado’ era uno de sus libros de cabecera».

MIGUEL SUÁREZ acaba de sacar el libro
‘La voz del cuidado. Poesía Reunida. 1970-1995’.
Editorial: Ocnos-Alas-Editorial Dilema.

August 31, 2009

17-19 de Septiembre / Vendimia y Poesía Transfronteriza / ‘SIN RED’ y J.-Y. BERIOU en el Festival ‘Poésie dans les chais’, en Jurançón (Francia)

[Mensaje de Víctor M. Díez:]
Aquí está una parte del programa del festival ‘POÉSIE DANS LES CHAIS’
en el que participaremos, en Jurançon, sur de Francia.
Es un festival de la vendimia, que lo riegan ellos con poesía e improvisación.
Olé!!! Te imaginas en rioja o en el bierzo???
Alta cultura la de estos franchutes.
en Jurançon, en el Festival ‘Poésie Dans Les Chais’ 2009

——– ~ ——–

 

VÍCTOR M. DIEZ
ILDEFONSO RODRÍGUEZ
COVA VILLEGAS
CHEFA ALONSO

(grupo SIN RED)
y
JEAN-YVES BÉRIOU estarán…

…del 17 al 19 de septiembre en Jurançon, en el Festival
‘Poésie Dans Les Chais’ 2009
Poesía, artes sonoras, vendimia e improvisación

 en Jurançon, en el Festival ‘Poésie Dans Les Chais’ 2009

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May 4, 2009

‘Canción para el que esconde’ / VICTOR M. DÍEZ sobre ILDEFONSO RODRÍGUEZ (con foto de ANDRÉS EDO)

 Ildefonso Rodríguez en una fotografía de Andrés Edo

Las hojas vivas (Escolio)

Una lectura apretada del autor de Escondido y visible 

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"Una pulsión de narrador y de viajero amamanta al que sueña. El que se despide deja una nota “Carga leche y ladrillos es el Shadow Waltz”. No tengas miedo a decir. Ni a tu doble, ni al espectro que dejas sentado ahí, o te acompaña en los trenes y siempre elige ventanilla para ollar la ribera opuesta. Los pies dentro del río activan la memoria de lo derruido, como señal de la que está siempre cayendo. Un mundo en destrucción. Y una alegría en el miedo. No lo que es, lo que está siendo. No lo que fue, lo que se está yendo. Un vibrato la voz, un sedal de pesca vibrando, la imagen temblando en el sueño. Un duermevela del vigía; del fumador que sentado no puede estar, que pasea de aquí para allá. Libre volador que parece encerrado porque ha creado su mundo y ahora se asfixia porque es perfecto. Él, lo querría más ancho, menos firme, más de otro, más adentro. (…)".

 Por VÍCTOR M. DÍEZ (sigue leyendo en oidoentierra).

 

March 28, 2009

HOY 28 de Marzo / ‘Sin red’ estrena PEQUEÑAS COSAS PARA EL AGUA en la Sala Ambigú de Valladolid

 Pequeñas cosas para el agua. Sin Red.

 ESTRENO:

PEQUEÑAS COSAS PARA EL AGUA

SIN RED 

MÚSICA IMAGEN PALABRA

HOY
~ ~ ~

Sábado 28 de marzo
a las 20:30 horas

En la SALA AMBIGÚ
de VALLADOLID

 

Víctor M. Díez (poemas y objetos)
Chefa Alonso (saxo soprano y percusión menuda)
Cova Villegas (voz)
Idefonso Rodríguez (saxos, clarinetes, juguetes)
Bárbara Meyer (imágenes)
Javier Iriso (fondos sonoros)
Óscar Díez (iluminación)

*
“Gentes de nuestra tierra buscando desde hace años
sonidos libres y conceptos diferentes”

Proyecto multidisciplinar que encauza música, poema y audiovisual como afluentes de un mismo caudal estético. Todo ello bajo la estricta contemporaneidad de la improvisación libre, aglutinante de esta puesta en escena cercana al cabaret dadá.

La música, las imágenes, la poesía, la actividad escénica… Brotan en este espectáculo como el agua en el nacimiento de los ríos, como esa lluvia fina con que comienzan las tormentas, los aguaceros.

Pero el agua como sugerencia ético-estética no se resume sólo en una celebración del hecho natural, ni en un grito desgarrador por su desequilibrio ecológico, se concibe como el relato de la vida. Un discurso plástico, estético y hasta filosófico que compromete los más profundos principios creativos.

March 13, 2009

Isla Rimbaud

 Isla Rimbaud

 Hubo una isla, fue la Comuna, se llamó la Revolución florida, se llamó mayo, 1968. La consigna que ponía la imaginación al poder proviene de Rimbaud.

 ILDEFONSO RODRÍGUEZ
(En ‘Rimbaud, el otro’)

March 12, 2009

‘En la raíz de la escritura’, una entrevista con ILDEFONSO RODRÍGUEZ (por ELOÍSA OTERO)

 ILDEFONSO RODRÍGUEZ en una fotografía de FRANCISCO SUÁREZ

[Ildefonso Rodríguez en una fotografía de Francisco Suárez]
~

EN LA RAÍZ DE LA ESCRITURA

Una ENTREVISTA con ILDEFONSO RODRÍGUEZ

~

"León todavía sigue siendo una ciudad  con una tradición de cultura activa, mezclada, rica y enérgica: es decir, contemporánea, viva (rock and roll y músicas improvisadas, por señalar algo de lo que hablo). Que está siendo progresivamente condenada al underground, al ocultamiento, a la extinción, mientras prosperan de nuevo los Grandes Retablos".
     (I. R.)

La escritura:
"Una lengua común de vivos y muertos,
de próximos y de lejanos" 

Por ELOÍSA OTERO

Ildefonso Rodríguez publica ‘Escondido y visible’, su poesía entre 1971 y 2006. El libro —editado por Dilema—, se presenta hoy jueves, 12 de marzo, en la Biblioteca Pública de León, y mañana viernes, 13 de marzo, en la Fundación Segundo y Santiago Montes de Valladolid. En ambas ocasiones, el músico y poeta leonés estará arropado por el crítico y poeta Antonio Ortega, autor del prólogo del libro, y por el poeta amigo Víctor M. Díez.

¿Llega un momento, una edad, de reunir la obra completa? ¿Cómo surge este libro?
Hace algún tiempo recibí una carta del escritor Leopoldo Alas, desaparecido, por desgracia, el verano pasado. En ella me invitaba a participar en su proyecto de una nueva colección de poesía, Ocnos-Alas, que reuniese la obra de ciertos compañeros y compañeras de mi generación, considerando que merecía la pena reeditar todos sus libros, como ya había sucedido con otros más nombrados o “famosos”. Yo acepté y me puse a trabajar con calma, en la idea de no hacer una reunión mecánica y cronológica de los libros publicados, sino intentar un nuevo libro, que aspirase a cierta unidad, algo así como contar una historia en varios capítulos. Eso era lo que realmente me atraía del asunto. Obra, material, había más que suficiente, tal vez mi mayor problema fuera restar, dar con los límites. Trabajé en ese sentido, un poco en los intersticios de los libros publicados, con algunos poemas inéditos, o bien dispersos por revistas, incluso con algún texto que en origen no tuvo intención de verse allí reunido.
El conjunto que ahora aparece con este título, ‘Escondido y visible’, ha terminado por parecerme un libro nuevo, un tanto desmesurado, pero nuevo. Es obra reunida (no completa: aún sigo escribiendo y espero seguir haciéndolo), pero tiene un valor añadido, de haber yo conseguido el fin que me propuse.

Retomas además un título que ya empleaste en un libro conjunto, con el pintor Esteban Tranche, en el año 2000, y que apenas tuvo difusión (el Ayuntamiento, que lo editó, apenas lo distribuyó). ¿Por algo en especial?
Aquél fue un libro importante para mí, pues con él cerraba un ciclo de escritura, emparentado con ‘Son del sueño’ y las ‘Coplas del amo’; prosas que investigaban la frontera entre la vigilia y la noche. El libro se editó con esmero y vino a ser un pequeño objeto de arte, gracias a la serie de grabados de Esteban Tranche. Pero la buena gestión del editor, Javier García Prieto, entonces concejal de cultura del Ayuntamiento, se vio frustrada por el boicot de los presuntos distribuidores, mal elegidos. Así que el libro nunca se vio en las librerías, no existió más allá de la distribución amistosa que hicimos los autores. Una pena.
Ahora vuelve aquel título para este volumen y lo elegí porque me parece representar bien lo que es no sólo mi actividad como escritor, sino una característica de la poesía misma: se esconde, pero siempre reaparece.

¿Estás de acuerdo con eso que dice Antonio Ortega: "La poesía de IR abre una vía que no puede ser otra que la de una intimidad recobrada, desvelar la vida de un sujeto en busca de su propia identidad"?
El prologuista, el crítico y amigo Antonio Ortega ha puesto el énfasis en la cuestión de la identidad. Es cierto que yo me he referido a mi trabajo como un conflicto de identidades. No a la manera de Pessoa, sus heterónimos;  no es una investigación sobre el sujeto lírico, no se trata de averiguar la identidad personal (para los asuntos públicos, me conformo con lo que pone en el carnet policial y con lo que puedan decir sobre ello los que me conocen). Más bien he querido explorar eso que Octavio Paz ha llamado la otredad,  el mundo de lo otro y de los otros, de las cosas vivientes y las imágenes que acaban por disolver al sujeto, al autor, en lo que alguna vez he llamado el comunismo del sueño. En ese sentido, mi poesía puede ser el relato de una intimidad contradictoria y dispersada; otra vez, escondida y visible. Para decirlo con el axioma de Rimbaud: “Yo es otro”.

Después de 35 años o más escribiendo poesía, ¿qué ha cambiado? ¿Qué es para ti la poesía? ¿Sigue siendo válida esa definición que se recoge en el prólogo, citando a Marinas y a Gamoneda: "un poema es el documento, la huella de un lugar en el que se estuvo" ; "la búsqueda de un lugar difuso en el que se estuvo y se sigue estando, en el que se vive"… al mismo tiempo que "el cuestionamiento de toda noción de lugar, de territorio, de origen"…?
Veo el volumen que alcanza mi poesía reunida y me sigue pareciendo sólo un camino, uno de los posibles. Es cierto que es un camino temporal, pero que refuta el tiempo: ahí están todos esos lugares de la memoria (de la escrita, de la imaginada, de la personal) desplegados un tanto a la manera de una visión, como dicen que se ve la propia vida en el momento de morir. Es un proceso, un camino con corazón, como decía don Juan, el brujo maestro de Castaneda. Pero sin finalidad, pues sabemos ya que todos los caminos son equivocados, lo cual no nos exime de tener que elegir siempre alguno. De ahí la paradoja: cuando se nos presentan en el mismo plano todos esos lugares de nuestra vida, no hay origen ni meta, más bien se trata de un zigzag o una espiral.  

Como recuerda Antonio Ortega en el prólogo, la referencia a la música, y más en concreto al jazz y a la improvisación libre, es esencial para entender los modos de articulación y la sintaxis propias de tu escritura. Hay una lógica que es a la vez musical y verbal, una idea musical que se renueva en la "alegría de los fragmentos". ¿Cómo vives esto tú?
Yo escribía antes de aprender a tocar el saxo, antes de querer tocar jazz. Aprendí con los fraseadores surrealistas, con Cortázar. Al escribir un poema, me dejaba llevar por un flujo de imágenes y palabras, casi siempre en un tempo rápido, y me excitaban los saltos, los cortes, la madeja. Por otra parte, me atraía también la posibilidad de que el poema relatase hechos de la imaginación o de la realidad documentada, pero fragmentados, que llegasen al poema por azares que conducían a otros azares. El collage y la corriente del pensamiento. Todo conduciendo al poema como campo magnético, energía, tensiones.
Cuando pude frasear con el saxo pretendí conseguir algo semejante: unos pocos centros (melódicos) y su devanamiento progresivo. Creo que hoy, con el tiempo, soy más hábil para lograr que una pieza improvisada o un poema aspiren a tener la misma organicidad, sean cosas vivientes, en ese sentido. 

¿Es muy distinto escribir un libro de poemas a escribir algo como ‘El Jazz en la boca’?
Claro, un libro como ‘El jazz en la boca’ pretende, mediante el montaje de sus casi trescientas entradas, asentar algunas creencias propias, unos tonos, un pensamiento en el territorio de la poesía y de la música. A pesar de no ser un libro discursivo, desvela a las claras sus intenciones. Un libro de poemas (los libros que a mí me gustan), incluso en el montaje final, te deja siempre en la incógnita, cualquier intento de verdad está ausente o fracasa. Así es como lo veo. 

Siempre has sido una voz y una mirada críticas en tu ciudad. ¿Qué está pasando? ¿Cómo ves la política cultural? ¿Existe una política cultural?
Lamentablemente, existe una política cultural, sólo que no parece contar con la condición primera de la política: que sea pública, consensuada con los que hacen, producen la cultura en la ciudad (que no son los políticos, ni siquiera el Ministro de Cultura). Vamos a hablar de lo concreto, de lo último sucedido: un lugar que debería ser respetado con el mismo rigor que se respeta una catedral, pues forma parte de una memoria de generaciones, pues fue cine y teatro y allí tocó Art Blakey y cantó Cova Villegas y cruzó sobre nuestras cabezas levitando Lindsay Kemp y vimos a Fernando Urdiales con una mano delante y otra detrás, desnudo, como correspondía al Pobre en el Gran Teatro del Mundo; y que ese lugar que estuvo tan vivo, ahora vaya a dedicarse a músicas de museo por decisión ministerial, y hayamos visto la foto de las fuerzas vivas consagrando casi con hisopo la muerte (al menos para algunos, entre los que me cuento) del Teatro Emperador, pues eso da rabia. Sin una sola pregunta, insisto, a los que hacemos cultura contemporánea en la ciudad y somos más de uno, por fortuna; pues creo que León todavía sigue siendo una ciudad  con una tradición de cultura activa, mezclada, rica y enérgica: es decir, contemporánea, viva (rock and roll y músicas improvisadas, por señalar algo de lo que hablo). Que está siendo progresivamente condenada al underground, al ocultamiento, a la extinción, mientras prosperan de nuevo los Grandes Retablos.

Has sido miembro fundador de revistas como ‘Cuadernos Leoneses de Poesía’ o ‘El Signo del Gorrión’. ¿Por qué fracasan, o se terminan, proyectos así? ¿Es que tienen su momento? ¿O es que de pronto las circunstancias se ponen en contra?
No siento que ninguna de esas revistas haya fracasado. Tuvieron su vida y fue una buena vida, larga y próspera. Pues eran revistas independientes, ajenas a cualquier institucionalización. Fueron, más ricas o más pobres, libres.
La tradición de las revistas leonesas sigue, de algún modo, viva. Sólo que yo ahora estoy metido en otras cosas. Con todo, tengo nostalgia de cuando las hacía.

Sobre los poetas de tu generación (los poetas de la revista El Signo del Gorrión, etc): ¿Hay una poética común? ¿Una política común? ¿Una ética común?
Compartimos mucho y, ante todo, compartimos el deseo irrenunciable de ser cada cual ella, él mismo. Nos diferenciamos y nos reconocemos unos en otros. Fuimos y no fuimos un grupo, no firmamos manifiestos conjuntos, pero, de considerarlo necesario, podríamos firmar uno mañana mismo. Yo siempre he creído en el fundamento colectivo de la escritura, igual que de la música. Todo es social, todo es político, en ese sentido profundo. Ninguno de los miembros del Signo del Gorrión ha pretendido nunca borrarse de los textos sin firmar que poblaban la revista, y eran de todos y de nadie. Como es la raíz misma de la escritura: una lengua común de vivos y muertos, de próximos y de lejanos. Esa ha sido, creo, nuestra poética y nuestra política.

March 11, 2009

‘En el recital de ZAPI y PAJARES’, algunas fotos de GUS BERRUETA

 

 

 


El pasado 19-F, en la Biblioteca Pública de León:
Recital. ‘Cuarteto de Invierno’
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[© Fotos de AGUSTÍN BERRUETA]

12 y 13 de Marzo / Presentación de ‘Escondido y visible’, de ILDEFONSO RODRÍGUEZ, en León y Valladolid

Ildefonso Rodríguez, en una foto de Murciego
[Fotografía de MURCIEGO]
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12 de MARZO
PRESENTACIÓN DEL LIBRO en LEÓN
 
Escondido y visible
(Poesía Reunida 1971-2006)
de ILDEFONSO RODRÍGUEZ
Ed. Dilema. Col. Ocnos Alas
~
 Intervendrán en el acto Antonio Ortega, poeta y crítico de poesía
y Víctor M. Díez, poeta.
Salón de actos de la Biblioteca Pública de León.
Jueves, 12 de marzo, 20:00 horas.  


La escritura de Ildefonso Rodríguez  (León, 1952) es imprescindible en la historia poética de los últimos años. Esta Poesía Reunida sirve no sólo para leer a uno de nuestros poetas más originales, sino para reactivar una mirada crítica sobre una poesía que hace suyos espacios lúcidos de resistencia. La referencia al jazz es esencial para entender la articulación y la sintaxis propias de su mundo poético.

Ildefonso Rodríguez (León, 1952) es miembro fundacional de dos revistas literarias (Cuadernos leoneses de poesía y El signo del gorrión) y colaborador de otras publicaciones. Su obra poética comprende los siguientes libros: Mantras de Lisboa (Valladolid, Ediciones Portuguesas, 1986), libre volador (Arenas de San Pedro, Libros de la peonza, 1988), La triste estación de las vendimias (Léon Provincia, 1988. Premio Fray Bernardino de Sahagún), Mis animales obligatorios (Sevilla, Renacimiento, 1995. Premio Rafael Alberti; Mes animaux obligatoires, Antoine Soriano, Éditeur, París, 2000), Coplas del amo (Icaria, Barcelona, 1997), Escondido y visible, en colaboración con el pintor Esteban Tranche (León, 2000) y Política de los encuentros (Icaria, Barcelona, 2003). En 1998 apareció su primer libro de narrativa, Son del sueño (Madrid, Ave del paraíso) y en 2005, El jazz en la boca, colección de ensayos sobre música y poesía (Burgos, Dos soles).

Partícipe del libro colectivo Escrituras materiales (Oviedo, 1972), está incluido, entre otras, en las antologías Esto era y no era (Miguel Casado, Valladolid, Ámbito, 1985) y La prueba del nueve (Antonio Ortega, Madrid, Cátedra, 1994).

Es saxofonista, dedicado al jazz y a la improvisación libre.
Dadajazz

 [Fotografía de CELIA MARTÍNEZ]

~

 13 de MARZO de 2009, viernes,
a las ocho de la tarde
FUNDACIÓN SEGUNDO Y SANTIAGO MONTES
Núñez de Arce, 9. Valladolid
~
PRESENTACIÓN  DE ‘ESCONDIDO Y VISIBLE,
POESÍA REUNIDA (1971-2006)’
DE ILDEFONSO RODRÍGUEZ

CON ANTONIO ORTEGA Y VÍCTOR M. DÍEZ
~

            El silencio caldea
            la flor azul
            sin luces ni voces sólo
            la zambullida en algo como espumas
            o son las arenas de esta noche
            cabañas que se encienden y respiran
            para la intimidad

            delimita lo transparente y lo oscuro
            una música llameante

            ILDEFONSO RODRÍGUEZ

    “La de Ildefonso Rodríguez es una escritura precisa porque está atenta a los elementos materiales de la palabra y del ritmo, a ese fraseo propio y personal que surge en la curva de la entonación de un modo poético que se descubre habla y forma contradictoria, y que es fruto y síntesis de la imaginación libre. (…)

    La referencia a la música, y más en concreto al jazz y a la improvisación libre, es esencial para entender los modos de articulación y la sintaxis propia de la escritura de Ildefonso Rodríguez. La totalidad de su obra, la de cada libro y la de cada poema, obedece a esa lógica del fraseo, una lógica a la vez musical y verbal. (…)

    Y junto a la música, el espacio del sueño como otro eje vertebral y decisivo de la escritura, pues muchos son los lugares, las voces y los personajes que pueblan sus fronteras. El sueño como un acto de percepción. (…)

    En la escisión que sobre la realidad ejerce la mano del poeta, los detalles adquieren vida y marca emocional en la intensidad de los fragmentos, en esos objetos que antes ocultos y escondidos son imprescindibles, y ahora ampliados alcanzan un valor y una presencia antes no advertida e inexistente. (…)”

                        [Del prólogo a ‘Escondido y visible’ de Antonio Ortega]

ILDEFONSO RODRÍGUEZ. Fotografía de AGUSTÍN BERRUETA
 [© Fotografía de AGUSTÍN BERRUETA]

February 24, 2009

Dadajazz, hoy martes de Carnaval en EL MISERIAS

Dadajazz, tocando en El Miserias el 24-F de 2008
 Dadajazz, tocando en El Miserias el 24-F de 2008
[Las fotos son cortesía de VICENTE GARCÍA]
Dadajazz, tocando en El Miserias el 24-F de 2008

Pues aprovechando que Chefa pasaba por León y que es Carnaval…
DADAJAZZ en EL MISERIAS
(Hoy martes, 24 de febrero, a partir de las 22 horas…)
~
DADAJAZZ:

ILDEFONSO RODRÍGUEZ
Saxofón alto y tenor, clarinetes, flautas, trombón de pistones, percusiones, melódica, instrumentos modificados.

ANTONIO SEGURA
Saxos soprano, alto y barítono, stylófono, balafón, armónica, flautas, percusiones.

HÉCTOR RODRÍGUEZ
Contrabajo eléctrico. Theremin.

GONZALO ORDÁS
Guitarra eléctrica.

CHEFA ALONSO
Percusión, saxo soprano.

~

January 27, 2009

‘Escondido y visible’ recoge la obra poética completa de ILDEFONSO RODRÍGUEZ

Ildefonso Rodríguez

Acaba de salir ‘Escondido y visible. 1971-2006′
(Ed. Dilema), un libro que recoge
toda la obra poética del músico improvisador
y escritor leonés ILDEFONSO RODRÍGUEZ.

— — —

Ahí está:

el trazo de la mano es visible y suena

antes de que arda

sabe la lengua que existe

una miel en el sonido

 

el instrumento humea su voz.

    ILDEFONSO RODRÍGUEZ
    (Del libro ‘Suave y confuso’. Nómadas. 1998)

 

January 22, 2009

6-F / SIN RED improvisa en el Palau (Barcelona)

 SIN RED

SIN RED en Barcelona, en el Palau, el viernes 6 de febrero
dentro del programa:

Improvisa en el Palau/ Improvisa al Palau
a las 19:30 horas. 

December 22, 2008

22-D/ Quinteto Cova Villegas en el Palacio de Don Gutierre

 Quinteto Cova Villegas

¿Cómo se escribe ‘jazz’ en leonés?
Por SUSANA MARTÍN

Es el sonido por excelencia de los estados sureños de Norteamérica desde el siglo XIX, aunque también hay quienes dicen que el término —jazz— nació mucho antes en tierras africanas. Otros apuestan que es un término originario del minstrel, o incluso del mundo árabe… Pero, ¿y su vinculación con León? El concejal de Cultura Leonesa, Abel Pardo, ha dicho que en León hay muchos grupos "que trabajan mucho y bien" este estilo en la provincia, y quizá por ello presentó el ‘I Ciclu de Jazz Feichu en Llión’, de cuyo cartel se deduce que el jazz se escribe tal cual en leonés.

El ciclo incluye los conciertos de ocho grupos, que actuarán en el Palacio de Don Gutierre en distintas fechas de diciembre y enero, siempre a las 20 horas y con entrada libre hasta completar el aforo.

Los grupos que actuarán son el Quinteto Cova Villegas (22 diciembre), Tres Gatos swing (23 diciembre), Tri-full-jazz (26 diciembre), Swing Combo (27 diciembre), Jazz Standar Ltd (29 diciembre), Dadajazz (30 diciembre), Doctor Bogarde (2 enero) y Colectivo Jazz’Taki (3 enero).
 
El QUINTETO  COVA VILLEGAS se asocia al jazz contemporáneo, estructuras del postbop, modalidad e improvisación abierta, con un repertorio que, unificado por los arreglos y la sonoridad propia del quinteto, va desde temas de Cole Porter, My heart belongs to daddy, o de Duke Ellington, Sophisticated lady, a la canción popular española y latinoamericana, Piconeros o Tonada de la luna llena, pasa del blues al fado e incluye composiciones originales.
El quinteto lo forman Cova Villegas (voz), Cy Williams (guitarra), Ildefonso Rodríguez (saxo tenor, clarinetes), Jorge Frías (contrabajo) y Diego Gutiérrez (bateria).

December 9, 2008

10-D / VARIS inaugura una exposición de fotografías de Perú ~ & ~ Concierto de ‘En trío’ en el Miserias

 'Instantes en Perú'. Una exposición de Fotografías de Evaristo Fuertes (Varis), en el bar Miserias de León
— - —

Las fotos de Varis son magníficas, el concierto de ‘En trío’ una ocasión y un lujo (Cy sólo viene a León una vez al año, más o menos, para tocar con Cova y con Fonso) y el cartel de Murciego, a tamaño natural, precioso. Encima, Vicky sigue impulsando actividades y encuentros desde el Miserias, apostando no sólo por los artistas plásticos sino también por los músicos… Una maravilla.
   ‘El Miserias’ está en la calle Álvaro López Núñez de León, en la acera de enfrente a los Maristas… (El bar de la cecina de chivo, donde se juega a las "chapas" en Semana Santa, y con una carta estupenda a precios asequibles…)

¡NOS VEMOS ALLÍ EL MIÉRCOLES!

November 7, 2008

20-N / MIGUEL MARINAS y VICENTE MUÑOZ abren el ciclo anual ‘Cuatro Cuartetos’

 Cuatro Cuartetos. Poesía en la Biblioteca de León

CUATRO CUARTETOS
20 de Noviembre - Cuarteto de Otoño
BIBLIOTECA PÚBLICA
20:00 horas

(Poetas)
JOSÉ MIGUEL MARINAS
VICENTE MUÑOZ ALVAREZ

(Músicos)
Ildefonso Rodríguez (saxos y clarinetes)
Cova Villegas (voz)
Mariangeles Osuna (percusión)

 Coordina: Víctor M. Díez

— - — 

     3     

jugando al escondite inglés
la maestra y el contable
José Miguel Marinasse encontraron por azar
con el tesoro de los padres
de sus padres

una medalla y huellas de hombres doloridos
de sinmemoria y hojas de metales

al levantar la tierra, la medalla
se tornó un sol gigante

ahora caminan
locos y desnudos
de tanto como saben

   JOSÉ MIGUEL MARINAS (De ‘Guía de trashumantes’)

— - —

Vicente Muñoz Alvarez    VISIÓN DE CIUDAD

Un poste de teléfono
como un crucifijo
y en su sombra
una gran fosa,
lagartijas,
caras grises,
           bicicletas,

el paisaje de mi puta ciudad.

        VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ (De ‘Canciones de la gran deriva’)   

November 3, 2008

Otro personaje entrañable: el acordeonista ruso de la Calle Ancha (con dos fragmentos urbanos de ILDEFONSO RODRÍGUEZ)

 El acordeonista ruso de la Calle Ancha

Es ruso. Toca de maravilla. Hoy estaba nostálgico.

(La foto se tomó en septiembre, por eso aparece en mangas de camisa)

— - —

(SELEVIÓ)

"En las ciudades fronterizas, de límites indecisos, es corriente oír la fórmula: se le vio, se le vio entrar, se le vio haciendo, se le vio… Ese impersonal resume la vigilancia de la ciudad, una vigilancia que un amigo sentía, exasperado, como insufrible, porque se basa en el conocimiento absoluto: todos nos conocemos, me decía, es imposible encontrar un sólo desconocido. La ciudad entera se pasa informes, se comunica con miradas anónimas, que se transforman en noticias: se le vio entrar en la casa donde velan a los muertos, en la estación, en la tienda de los mirones, y ya hay noticia sobre ese particular. Muchos huecos se abren en la calle, ninguno guarda tanto secreto; pero cada vez que alguien entra allí, hay a sus espaldas unos ojos, alguien está mirando, y la boca sin nombre dirá el selevió."

— - —

"Vino la primera helada, las calles están endurecidas. El delgado cristal que piso esta mañana es el mismo que ya pisé otros inviernos en la ciudad de los fríos visigodos. Con el sentimiento muy firme de que las calles cambian sus direcciones, los pasos varían sus pulsos, pero la primera helada de cada año es siempre la misma: la música del rito invernal."

ILDEFONSO RODRÍGUEZ
(Despierto y por la calle.
Calendario 2002. Editado por el Ayto. de León)

September 14, 2008

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June 28, 2008

¿Hace 13 años? / La tesis de Amelia

 

 ¿Junio de 1995?
Ese día nos pusimos elegantes para celebrar el cum laudem de Amelia.
De izquierda a derecha: Ildefonso, Elo, Amelia, Folo, Víctor, Rafa, Isa, Mari Jose. 

- - - 

Je t’aime plus loin que toi
J’aimerai quiconque entendra que je crie que je t’aime

M. Duras (’Les mains négatives’) 

[Te amo más allá de ti
Amaré a cualquiera que oiga que grito que te amo] 

June 12, 2008

ESPEJISMOS / ‘La dificultad de la ternura’

Nueva columna de EL ESPEJISMO DE LA GALBANA, como cada jueves (y van 11) en EL MUNDO de LEÓN.


La de esta semana se titula ‘La dificultad de la ternura’, y va sobre el pudor y lo que yo llamo "la mala educación social de los leoneses", que Ildefonso Rodríguez atribuye a que "con el frío, la ternura crece raquítica".

February 15, 2008

Encuentro de escrituras OBRA ABIERTA, en Valladolid

 

OBRA ABIERTA
ENCUENTRO DE ESCRITURAS
Fundación Segundo y Santiago Montes,
Valladolid,
15 y 16 de febrero de 2008

 

"(…) La filosofía del encuentro surge de la necesidad de buscar formas para el deseable contacto y debate entre personas de inquietudes parecidas y actividad paralela; un encuentro, por otra parte, que no tenga los habituales lastres de los “congresos de poetas”. Organizar un encuentro para leernos y escucharnos mutuamente nuestros textos recientes, inéditos, para exponer e intercambiar “eso en lo que andamos” cada uno. Se trataría de abrir el taller personal y compartir su tarea, por así decirlo. (…)"

Viernes 15 de febrero, 20:00 horas
Miguel Bermejo
Vicente Gutiérrez
Pedro Provencio
Ana Isabel Conejo
Moderador: Miguel Casado
 
Sábado 16 de febrero, 11:00 horas
Fernando Menéndez
Tomás Salvador González
Angélica Tanarro
Moderador: Víctor M. Díez
13:00 horas
Eloísa Otero
Antonio Montesino
Tomás Sánchez Santiago
Moderador: Gustavo Martín Garzo
18:00 horas
Luis Muñiz
Antonio Ortega
Esperanza Ortega
Miguel Suárez
Moderador: Luis Marigómez
20:00 horas
Antonio Méndez Rubio
Antonio Santamaría
Aldo Z. Sanz
Eli Tolaretxipi
Moderador: Ildefonso Rodríguez

Víctor M. Díez, Miguel Casado e Ildefonso Rodríguez, en un montaje fotográfico de Marcos Canteli.
Coordinadores del Encuentro:
Víctor M. Díez, Miguel Casado e Ildefonso Rodríguez.


January 25, 2008

En el frío: poesía y música, por ILDEFONSO RODRÍGUEZ

ENCUENTROS EN EL FRÍO

Ildefonso RodríguezBuenas tardes. Vamos a dar el parte meteorológico:

Vino la primera helada, las calles están endurecidas. El delgado cristal que piso esta mañana es el mismo que ya pisé otros inviernos en la ciudad de los fríos visigodos. Con el sentimiento muy firme de que las calles cambian sus direcciones, los pasos varían sus pulsos, pero la primera helada de cada año es siempre la misma: la música del rito invernal.

Así se abre mi libro-almanaque Despierto y por la calle.

Calor y Frío vienen a ser un par de opuestos primordiales, como pertenecientes a una cosmografía presocrática.

Distinguimos aquí muchas clases de frío. El frío fresco, que ya nos asalta en el verano (Agosto, frío en el rostro). El hielo en la umbría y el picor del sol en febrero. El frío tenebroso, que viene con nieblas.

Frío y poesía; también frío y música. El jazz de Chicago, azotado por los vientos semipolares del lago Michigan, era música encerrada en locales humosos, con sonidos ásperos, con frases de aristas; tan alejada de la humedad de Nueva Orleans, con sus músicas callejeras.

Calor y frío, para mí significa húmedo y seco. Mis amigos, los saxofonistas gallegos bajaban a tocar en Castilla y las cañas se les resecaban, se les encogía el sonido, se hacía bronco, se desesperaban. En cambio, yo subía a su mar y me beneficiaba de una dulzura nueva, sentía una melodificación en mi fraseo. La caña húmeda, la caña seca. Son los elementos materiales de la música, del saxo mismo. También de la palabra: la curva entonacional de los ribereños, de los que viven cerca del mar. Y los continentales ásperos.

La helada quema los brotes tiernos, con el frío la ternura crece raquítica. De ahí el silencio y el pudor leoneses. Al cruzarse en la calle batida por el cierzo, es difícil sacar la voz del tapabocas, desembozarse para saludar al conocido. Como mucho un “Adiós, hasta luego, adiós”, rápido, como de compromiso. Con desconfianza, ya tomado por el miedo de tener que saludar, el embozado vigila al otro con el que va a cruzarse. “Ahí viene ése”, se dice, y, si le da tiempo, mira para el otro lado.
Tal dificultad para la ternura puede dar origen esa abundancia de escritos que prolifera en León, y, de ahí, la abundancia de escritores, la afición, púdica o impúdica, a las escrituras más o menos públicas.
En mi libro El jazz en la boca, aparece la siguiente estampa, que investiga la matriz de nuestros silencios:

Vidas de músico
Hace muchos años, yo era un músico que tocaba por las fiestas de los pueblos. En un descanso de la orquesta entré en la taberna. Allí no celebraban la fiesta; era la taberna más muda que nunca he conocido, el silencio y la espera se cortaban.
Con el tiempo entendí que aquel silencio venía a ser como la matriz de todos los otros silencios que he oído en la ciudad.

A mí me es benéfico el frío para escribir; el frío, no la intemperie. Cuando ya veo avanzado el otoño, me entran las ganas. L´hiver, temps de sagesse, escribió Mallarmé (el invierno, tiempo de sabiduría). Y Eliot nos da una solución muy inglesa: I read, much of the night, and go south in the winter (Leo durante gran parte de la noche y en el invierno me voy al Sur).

Pero dejemos la meteorología. El clima poético vive de la imaginación y la imaginación es libre. En un texto devanante sobre la espuma, para mi sorpresa, yo acabé haciendo nevar en la Habana:

La espuma
En el acto de la percepción, ésta se hace al instante imagen potencial de la cosa. ¿Y quién percibe? El que dice "veo y toco", sujeto de muchos predicados, también puede optar por ser espuma, hacer o hacerse espuma.
La escolástica desviada que está hablando aquí, nos dice que la imagen de lo dicho tiene que ver con el mar o con otro reino físico donde la materia, sujeta a movimientos, energías mentales y visiones, se deslíe a veces en espumillas, bordes de baba hialina que entrelazan este jarrón a aquella rueda, el guante y el sollozo, la cera de un velón comunicada con la sombra de un palomar gracias a ese batir del confitero que prepara el punto de nieve, que espumea la clara de un huevo primordial. En tal cocina es decisivo que cunda y espese todo cuanto es mirado, mientras trina el agua hirviendo en la perola donde se desplumará un gallo blanco. Da un hervor y la crema ambarina se espesa. A la salsa intacta mira, mohino, un pinche rapaz desde las escaleras. Semejante materia se condensa en la nieve que cae, sin sentirse, en las noches de La Habana.

El clima de la poesía, por tanto, es contradictorio. Mi libro Escondido y visible se cierra con el siguiente poema:

Cuando una imagen obsesiva le interrumpe el sueño, pone su esfuerzo en hallar el correlato en el que sigue vibrando, como una varilla de caja musical, la propia imagen. Desvelado, sigue pistas o se deja sorprender por la reminiscencia. El descubrir ese objeto, casi flotante, le provoca alegría o desolación. En un hornillo de cocina puede encontrar cenizas y agua que se filtró de la lluvia, carbones aún encendidos, papeles que no consumió el fuego. De un modo oscuro, resuena la sentencia que, oída en la alta noche, se aplica ahora a sí mismo: él es alguien que, en pleno verano, olfatea ya el invierno.

Uno desea lo que no tiene. Cernuda, a los 25 años, el pleno Sur, escribe aquel poema que es una síntesis de la imaginación libre. Sin saber que, pasados unos años, el tendría que vivir en los climas extremados de su exilio en Septentrión, que maldeciría las niebla de Edimburgo y las frialdades de sus gentes.

        NEVADA

En el Estado de Nevada
Los caminos de hierro tienen nombres de pájaro,
Son de nieve los campos.
Y de nieve las horas.

Las noches transparentes
Abren luces soñadas
Sobre las aguas o tejados puros
Constelados de fiesta

Las lágrimas sonríen,
La tristeza es de alas,
Y las alas, sabemos,
Dan amor inconstante.

Los árboles abrazan árboles,
Una canción besa otra canción;
Por los caminos de hierro
Pasa el dolor y la alegría.

Siempre hay nieve dormida
Sobre otra nieve, allá en Nevada.

                                        (Un río, un amor, 1929)

La imaginación busca y pone aquello de lo que se carece. Aquí, en medio del invierno leonés (o de su recuerdo; no olvidemos el cambio climático, seamos realistas), Eloísa Otero nos ofrece su Isla Kokotero, y hay foto donde se ve a la escritora en medio de la vegetación lujuriante.

Uno puede también desear puede lo que tiene en exceso: también Cernuda, en el mismo libro, escribió QUISIERA ESTAR SOLO EN EL SUR. El poema se cierra con una definición muy precisa del clima que hace en el lugar ensoñado (pero real, pero inaccesible):

(…)

En el Sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.

A continuación, ya dados los partes contradictorios de la meteorología poética, yo leeré verano y leeré invierno, húmedo y seco, frío y caliente.

La casa es caliente y fría hay
un animal que tiembla caído en el cepo
en el hueco negro le oigo aletear
trae la pena siniestra las plumas
con la mancha del hollín; pero canta la planchadora
es oloroso el vapor el cuidado de la ropa blanca
como en la herrería cuando el hombre fuerte
sumerge en agua el hierro al rojo
y se alza un silbido que calma el miedo;
ayuda beneficia sentir a los vecinos
sumirse más en lo oscuro; la trenza de un día así
que respira da calor y la casa calienta
su piel fría allá vamos nocturnos
nos movemos con vida por un tiempo indefinido;
hay uno que barre las hojas del patio
otro mide un campo da pasos entre los árboles
y otro se guarda dentro pisa alfombras se asoma
a ver el baile al viento de un vestido de mujer vacío;
pero ella plancha levanta ese vapor
protege del invierno tranquiliza.

(de Mis animales obligatorios)

 

Ardora

I

En una casa excitada: aquí estamos
y el eje de la intimidad gira: nube y sol cuchillos y algodones

nuestra cueva a contraluz los humos que nos acompañan
los ojos lavados los ojos orientales las voces lentas
y una bombilla encendida casi para siempre

II

Abrimos la puerta grande: a ráfagas
nos entra lo visible lo que se acerca a lo lejos
árboles y arenas así noche y día

pero un ser vecino se acercó a sellar nuestro umbral
era su baba brillante un hilo luminoso
la tiza de la noche

así lucen ahora las cosas de la amistad
como vistas por unos prismáticos: traen relieve y color
son singulares cercanas frágiles son intocables.

III

Esas hojas tiene el año
un dedal de agua donde se bañan los desconocidos
secas hojas de pena y alegría: el ídolo pequeño de la risa
y su gorro ladeado; y los perros visitantes con su celo
la fiesta privada de otro perro que no teme a la pólvora
las formas del fuego la voz dura la enternecida
los dos cabos de la cuerda musical

desnuda y tocando el tambor
entró en el mar la figurita blanca nuestra invitada
bailamos a su son

las noches del bullicio y todos los ausentes.

IV

Fue nuestra de nuevo la risa del verano
rincones adornos y los lirios de la arena
el cine en el bosque siluetas
en el azul profundo de unos ojos

la luz de los encuentros: ¿cómo ha sido tu año?
(olor a leña seca verdes aguas metálicas
acacia invernal)

aquí aceptamos los gazpachos del día
y las preguntas del peligro
corta es la distancia que nos separa de otras aguas
miradas y pasiones
con el tacto de las cosas que trae el mar

aún sigue la risa: a ver qué dice el hombre del tiempo
rincones luminosos y adornados
está puesta la mesa
la que reúne en común los deseos.

                                                    (de Política de los encuentros)
 
Los amigos friolentos

    Qué mal les aqueja, qué miseria o abandono les ha metido para siempre el frío en el cuerpo. Les encuentro en el verano de un Sur que resplandece y sofoca; pero todos ellos se cubren con pesadas prendas invernales. Uno con el pasamontañas, el verdugo de lanaza gris, tan áspero que desuella la cara. Otro con el tabardo que su padre, el guardagujas, se pone en las madrugadas de la escarcha. Calvatrueno se enrosca al cuello una bufanda de colegial, y le cuelgan hasta las rodillas ateridas dos cabos de lana negra que se balancean, dándole el aspecto de alguien subido a un columpio ridículo. Todos guardan las manos dentro de mitones, y todavía se las llevan a la boca, se soplan en la punta de los dedos, pero no consiguen desentumecer las yemas; el aliento se les hace escarcha en los tapabocas. Las orejas las tienen enrojecidas, amoratadas; a todos parece que les ha crecido una flor de amapola incandescente a cada lado de la cabeza. Germánico se rasca los sabañones, que le arden.                   
     Pero a mí me sofocan hasta las sombras mismas, acharoladas, como espejos del calor; yo voy pidiendo cañas de cerveza muy fría, me doy aire con abanicos, me venteo la camisa sobre el pecho (mi camisa hawaiana, con loros estampados y árboles del pan), y todavía me empapo con más sudores.
    Cómo he venido a caer en un Sur tan desigual, tan asimétrico, no lo sé. Pero aquí están mis amigos invernales, a quienes nunca les sopla en la cara una ráfaga caliente, sólo cierzos y vientos de las cañadas del Norte. No puedo entender las razones de mi diferencia; por qué me distingo y me sitúo en la región más contraria a la que ellos padecen. Su invierno es puro rigor, tiene el carácter de una vida sin confidencias, estricta. Y, con todo, han querido bajar a mi Sur abierto y pasajero.
(de Son del sueño)

ILDEFONSO RODRÍGUEZ (Ponencia leída en los Encuentros del frío, en León, el 17 de enero de 2008)

December 26, 2006

ILDEFONSO RODRÍGUEZ sobre ANTONIO GAMONEDA

FRÁGIL Y FORMIDABLE
 
Ildefonso RodríguezPor ILDEFONSO RODRÍGUEZ
 
    Tuve la suerte, por pura proximidad local, de conocer el gran libro de Antonio Gamoneda «Descripción de la mentira», recién publicado, hace casi treinta años. Era un libro parecido a cualquier otro de la hermosa colección Provincia, creada precisamente por él. Fuimos sólo unos pocos los que entonces lo conocimos y leímos, viendo, experimentando, la potencia de aquella escritura. Para el lector que ha tenido tal deslumbramiento, todo lo que a continuación se produzca en la expansión de la obra parece confirmar su primera seguridad. La escritura de Gamoneda lleva años afirmando la confianza de sus primeros lectores. Traducida a otras lenguas, multiplicada en publicaciones y en textos críticos.
    Ahora, el premio Cervantes lo veo como una valencia de expansión mayor y no me sorprende, me confirma en lo que siempre hemos sabido. Pero pienso sobre todo en los lectores y lectoras que, gracias a esta publicidad debida al galardón, obtendrán la misma –y diferente– experiencia que yo tuve de lo que desconocía.
    En cuanto al amigo escritor, brindo por su suerte merecida, me alegro con él y por él. Le ha tocado un premio gordo y le deseo vida y años para disfrutarlo y compartirlo. Este premio y los que vengan, que no será el último.
    Hablar de «Cecilia» es hablar de un poeta y amigo que ya es abuelo, porque este libro esta dedicado a su única nieta. En la dialéctica de vida, de pura contradicción que alimenta toda la poesía de Antonio, el hecho de ver renacer lo nuevo en el tronco familiar y sanguíneo es rememorar también las desapariciones y las pérdidas.
Contrastémoslo con la tristeza de una vida corta o de una obra poética sin expansión. Antonio está viviendo una larga vida y puede asistir a cosas tan maravillosas como los nacimientos en la proximidad, en la intimidad familiar.
    Pero lo más curioso entre los múltiples sentidos cruzados sobre este libro, «Cecilia», es que en él, abuelo y nieta se convocan, en lo real, en la experiencia. Y están así removiendo los fantasmas y las pérdidas de esa misma vida. En la obra de este poeta, la madre y la nieta son las dos figuras polares. La nieta evoca la pérdida de la madre, y la del padre, como pronto veremos en sus memorias. Es una situación de tensión dialéctica entre vida y muerte, positivo y negativo.
    Toda obra es formidable y también frágil. Es una gran suerte que él pueda asistir a esta expansión, a este momento maravilloso de la suya.
(Publicado en el diario ABC el 1 de diciembre de 2006)

September 3, 2006

Una sortija, de ILDEFONSO RODRÍGUEZ

Grupo 'Sin Red'

 

 

Para llamar a los alejados

una sortija en el dedo anular 

canta el grillo en su celosía

hace cri cri cri cri

vuelven los seres perdidos

 

    ILDEFONSO RODRÍGUEZ (poema inédito)

 

 

 
 
 
Sin Red, colectivo de música improvisada
(de izq. a dcha. Cova Villegas, Víctor M. Díez -sentado- Chefa Alonso e Ildefonso Rodríguez).






















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