El poema del ‘Genarín 2007′ dedicado a JORGE PASCUAL

Los poemas que cada año se leen en la procesión de Genarín (la noche de Jueves Santo, junto a la muralla donde el recordado pellejero fue atropellado por el primer camión de la basura que hubo en León, mientras orinaba contra los cubos bajo los efluvios del orujo) hasta ahora siempre han sido apócrifos. Hemos encontrado éste dedicado al poeta JORGE PASCUAL, que además está basado en su historia real (resulta que a Jorge, un buen día, mientras caminaba por la calle de Las Cercas, se le cayó encima literalmente un trozo de muralla, causándole graves lesiones). Ahí va el poema que se leyó en 2007 en la procesión. Va por Jorge, cuatro años después y, como entonces, en época preelectoral:
patrono de los borrachos,
un año más a tu amparo
consigues que vivarachos
confluyamos en los cubos
en honor a tu memoria,
con orujo y dando tumbos
en reunión vindicatoria.
Como siempre en Jueves Santo
se convierte en tradición
recordarte sin quebranto
con un magno botellón.
Si levantaras cabeza
te reirías sin reparos
de esta ebria cofradía,
que practica la proeza
de beber en compañía,
desafiando la ley seca
con fraternal alegría.
Ay Genarín, pellejero
viejo ateo y bonachón,
siempre fuiste verbenero
en días de procesión.
A los pies de la muralla
te recordamos contentos,
y te dejamos vituallas
orujo y algún alimento,
para que veles por Jorge,
gran poeta laureado,
que en esta ciudad del norte
ha salido malparado.
Ahora que los constructores
copan el cuarto poder
para tapar con ladrillos
las historias de los pillos
y embolsarse un buen pastel,
lo que le sucedió a Jorge
nos tuvo a todos en vilo,
tras sufrir un mal percance
mientras andaba tranquilo
por la calle de Las Cercas.
y la muralla cayó
por la suerte mala y terca
asestando un fuerte golpe
sobre su cuerpo garrido.
¿Debería el Ayuntamiento
pagarle indemnización
por sufrir tamaño evento
en sus carnes de peatón?
Corren tiempos de elecciones
y aunque en las instituciones
las arcas suenen a hueco,
y se olviden tales trances,
los munícipes con tiento
levantan plazas y calles
anuncian nuevos impuestos
y siguen sin pagar a nadie.
No pagan el papel higiénico
ni muchas deudas contables
ni las facturas pretéritas
ni los encargos amables
ni los dolosos sucesos
ni las bombillas y cables.
Ay Genarín, pellejero
viejo ateo y bonachón,
siempre fuiste verbenero
en días de procesión.
Si los romanos no hubieran
llegado con sus legiones
a poblar la gran Hispania
para llenar sus arcones,
tú no hubieras fallecido
a los pies de esta muralla,
atropellado y jodido
en accidente canalla.
Más ahora, como entonces,
las viejas piedras leonesas
a los tiempos no se adaptan.
Las gárgolas y arbotantes,
las murallas y las tejas
pesan sobre los viandantes,
ciudadanos y poetas,
reclamando un buen trasplante.
Hasta emigró Don Pelayo
hacia otro mundo mejor
tras sufrir un buen desmayo
que no arregla un escultor.
Tampoco la iglesia avanza
y hasta el papa Benedicto
que marca estilo en peluquines,
faldón corto y calcetines,
ahora va y se pone estricto
con volver a los latines.
Ay Genarín, pellejero
viejo ateo y bonachón,
siempre fuiste verbenero
en días de procesión.
¡Honor siempre a la memoria
de Genaro en Jueves Santo!
¡Que Dios te tenga en la gloria
por haber bebido tanto!
Y fieles a tus costumbres
que nunca fueron un lujo
bebamos en tu memoria
una copina de orujo….


Ocupas-me todas as gavetas de carinho
LECTURAS A LA SOMBRA DE UN COCOTERO La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO










