
COMO NOS LA TOCÁBAMOS AYER…
La capacidad transformadora de la imaginación, había quedado en el estante de los slogans. ¿Imaginación al poder? Imaginemos (
un poner, que dicen los castizos) que tenemos nuestro
poder de seducción, nuestro poderío… Bien, así éramos los muchachos de entonces: habíamos perdido la inocencia rala de los hermanos mayores y, aunque creíamos en cosas, nos daban la risa los que habían cambiado el alzacuellos por la chapa. O sea, nos daban bastante la risa y la chapa. Preferíamos la ironía a la heroína, lo excéntrico a lo nuclear, y el sexo en todas sus categorías excepto a lo militar, es decir a cuatro patas. Ni del OPUS, ni del PCE, ni del PRYCA, coño. Sin saberlo estábamos en el cola del after punk, pero a la leonesa. Ahí aparecen nuestros
matadioses: NOT DEI FOR ME. Deicidas nos la tocaban bastante bien, entonces. Incansables creadores de lemas: Moderno de cartón piedra, cloro al clero, camionero de fortuna… Recuerdo, y volvemos a la capacidad de contra-información, la subversión del lema
felipista “Crearemos 800.000 puestos de trabajo” en otro anti- OTAN: “Sí, pero 800.000 puestos de combate”. Poetas de lo castizo, “Ni texas ni Arizona, el oeste está en León”, de lo cotidiano; un buen día desaparecieron de la vista con la intermitencia extremeña de Zapico, con la berlinesa luz de un portero de noche de Pajares, con la erótica ausencia de Dora, Dora… Vuelve a ser la de antes. Y qué decir, ya avisaron los antiguos: nunca invites a gracia de niño ni a trino de pájaro. Lo de la prima
Scarlett es un golpe bajo… Nos vemos allí abajo, pues.

(Una postal Deicida, o dos, o tres…)