Isla Kokotero

April 18, 2009

Mi calle, Lone Star y con los amigos en el bar

 Mi calle. Lone Star

 [Con Zapi, Pajares, Silvia, Gus Berrueta, Fernando Ampudia,
Rafa, Andrés Edo, Antonio, Varis, Alex… en el Noa.]

~

MI CALLE

Vivo en un lugar,
donde no llega la luz,
niños se ven,
que van descalzos,
sin salud.
Por la estrecha calle,
algun carro viene y va,
y cuando llueve,
nadie puede, caminar.

Mi calle tiene un oscuro bar,
húmedas paredes
pero sé que alguna vez,
cambiará mi suerte…

Doy mi dirección,
a quien brindo mi amistad,
mas al saberla,
no me quieren, visitar.
Pero alguna vez,
siempre por casualidad,
he visto amigos,
con mujeres, en el bar.

Mi calle tiene un oscuro bar,
húmedas paredes pero sé
que alguna vez,
cambiará mi suerte…

 …

LONE STAR

March 11, 2009

‘En el recital de ZAPI y PAJARES’, algunas fotos de GUS BERRUETA

 

 

 


El pasado 19-F, en la Biblioteca Pública de León:
Recital. ‘Cuarteto de Invierno’
~
[© Fotos de AGUSTÍN BERRUETA]

February 19, 2009

19-F / Recital ‘Cuateto de Invierno’: JUAN CARLOS PAJARES y FELIPE ZAPICO

 Ciclo de poesía 'Cuatro cuartetos'. León

Despacio, como el que construye
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna.

    JUAN CARLOS PAJARES

Huyendo cada noche de mí
di los rodeos más extraños
llegando siempre
sin remedio,
casi siempre crispado,
a donde había prometido no volver.

FELIPE ZAPICO

September 17, 2008

Asalto a la Memoria Histórica

 Hito de la memoria, una escultura de Amancio González

COSAS DE AQUÍ / SIN CONCIENCIA
ASALTO A LA MEMORIA HISTÓRICA
 
El panel del memorial que rinde homenaje a las 56 personas «paseadas»
durante la Guerra Civil en la venta de Cantarranas (Carrocera)
es destrozado a las pocas semanas de inaugurarse

Por ANA GAITERO
(Publicado hoy en Diario de León)
 
   El escultor Amancio González diseñó El hito de la memoria, homenaje a las 56 personas paseadas en Carrocera en 1936, como un alegato contra la guerra. Pero, apenas unas semanas después de su inauguración, el memorial ya ha sido víctima de la revancha, ese espíritu de venganza que dejó tantas vidas en la cuneta durante la Guerra Civil. El ataque, difícil de acometer contra las diez toneladas de mármol negro de la escultura principal, fue directo al punto más vulnerable del conjunto escultórico-poético: el panel con la relación de nombres y la procedencia de las 56 personas asesinadas en el paraje de la venta de Cantarranas, recientemente repuesto tras añadir a la relación inicial la identidad de tres víctimas más, naturales de Riello, Valladolid y Rioseco de Tapia. El poema Camposagrado, particular homenaje de Juan Carlos Pajares a las víctimas, que se reproducía en el soporte de metacrilato, también resultó dañado por el impacto de una piedra u otro objeto contundente.
   La Asociación de Estudios sobre la Represión en León (Aerle) denunció ayer el ataque en el cuartel de la Guardia Civil de La Magdalena. Su presidenta, Encina Cendón, lamentó «el daño moral» de lo que considera más que un acto vandálico, «la crónica de una muerte anunciada».
   «Desde el principio nos temíamos ésto porque parece que la idea de recordar a los paseados no cayó bien en algunos sectores de la zona», apostilló, tras observar que el impacto se ensañó sobre los nombres de personas de Riello y La Magdalena. En la conocida como carretera de la mala muerte fueron asesinadas otras personas de Luna, Babia, Valderas y León.
    Es el tercer memorial en honor a los represaliados promovido por Aerle. Pero ni en Valverde de la Virgen y ni en Jabares de los Oteros «hemos sentido esta amenaza y mucho nos tememos que sea un aviso de algo más graver», recalcó Cendón. El hito de la memoria, realizado con una subvención de Presidencia del Gobierno, se alza en una parcela particular entre Benllera y La Magdalena, su escultura principal, de tres metros de altura, es una persona frente a un muro para ser ajusticiada. Desde arriba, tres cráneos se enfrentan al asesino a modo de conciencia, la que faltó a los asesinos en 1936, y a los asaltantes del memorial ahora. Pero el recuerdo de las víctimas, como el poema de Gamoneda Ha de llover, están grabados en acero —las 53 columnas que rodean la escultura— y en el corazón de sus familias. Encina Cendón lleva escrito a fuego en su memoria que también su abuelo fue asesinado en la venta de Cantarranas.
 
Más información sobre Hito de la memoria
y sobre el escultor Amancio González:
* Homenaje a la memoria, que no al olvido
* El escultor que escucha la piedra

September 14, 2008

“La poesía es como un iceberg” / JUAN CARLOS PAJARES

 Juan Carlos Pajares en una fotografía de Agustín Berrueta

“LA POESÍA ES COMO UN ICEBERG”
 
El profesor y actor leonés Juan Carlos Pajares
presentó su último poemario
en la I Bienal Internacional de Poesía de Brasilia
Por ELOÍSA OTERO
Fotos: AGUSTÍN BERRUETA
(Publicado el 14 de septiembre en EL MUNDO de LEÓN)

   Acaba de regresar de Brasil. Allí ha presentado su libro de poemas Descalzos sobre las brasas (publicado en León por Eje Ediciones, en la colección que dirige Héctor Escobar), y ha participado en un amplio programa cultural dentro de la I Bienal Internacional de Poesía de Brasilia, que se celebró del 3 al 7 de septiembre. Y vuelve Juan Carlos Pajares absolutamente fascinado por cómo se vive la cultura en aquel país.
   “Hemos participado en la Bienal unos 150 poetas de todo el mundo, y entre ellos algunos tan grandes como los brasileños Affonso Romano de Sant’Anna, Reynaldo Jardim, Thiago de Mello o Wlademir Dias-Pino. Pero lo maravilloso ha sido experimentar cómo se vive la poesía en Brasil, de una manera natural, no como aquí, donde la poesía parece un ejercicio intelectual para unos pocos elegidos”.
   En ese sentido, cuenta que “en los cafés y librerías brasileños proliferan las tertulias y los recitales espontáneos, en las paradas de autobús la gente deja libros, para que otros los cojan y dejen a su vez libros distintos… La poesía está en la calle, y se vive con pasión”.
   Como anécdota, recuerda que “allí no es nada extraño que una carnicería, como yo ví, organice actividades culturales, desde un concierto de batucada a un recital poético, y que tenga una estantería con libros dentro del establecimiento”.
   Otra cosa que le llamó la atención es que en una pequeña “rodoviaria” (estación de autobuses), exista una oficina de correos y, en ella, una “sala de lectura”, como si fuera una biblioteca pública, donde la gente está leyendo mientras espera un giro o un autobús.
   Juan Carlos Pajares hace algún tiempo que fue traducido al brasileño por Antonio Miranda, coordinador de esta I Bienal y director de la Biblioteca Nacional de Brasilia.
   Poeta a su vez, Antonio Miranda es además el autor del prólogo de Descalzos sobre las brasas, el libro con el que Pajares ha viajado a Brasil y en el que ha volcado, de forma definitiva, su obra lírica de los últimos 25 años. Un poemario con “textos de punzante humanidad, de desconcierto y perplejidad”, en el que “el poeta rumia las palabras que elige”, según Miranda.
   “Su lenguaje está muy lejano de la asepsia que nos reclama un Fernando Pessoa al elegir la rosa como rosa, la piedra como piedra. Tiene vertientes del surrealismo y del ‘real maravilloso’ en que se imbrican fantasía y realidad, como en Rulfo, que Pajares reverencia”, anota Antonio Miranda en el prólogo.
    “La poesía es como un iceberg. Tiene que haber una enorme base para que sobresalga el vértice del agua. Y la idea de Miranda ha sido mostrar ese iceberg en esta I Bienal, con un sinfín de actividades abiertas y con decenas de poetas representativos de todas las generaciones y de todas las tendencias de la poesía contemporánea —escrita, hablada, cantada, visual, performática, digital…—. Le ha dado un megáfono a la poesía, para que se oiga más, pero allí la poesía ya estaba en la calle ”, explica Pajares.
   Además de participar en la Bienal como invitado, el escritor leonés ha repartido su estancia en Brasilia entre un buen número de lecturas poéticas y presentaciones en otras instituciones, dentro de un calendario de actividades coordinado por la Embajada de España en Brasilia y por el Instituto Cervantes.
   “Estoy encantado. He conocido a poetas de todo el mundo, sobre todo brasileños y latinoamericanos, como Daniel Chirón, argentino que dirige la reconocida revista El Jabalí, Amparo Osório, Wilfredo Machado, William Ospina, Fabio Morábito… (la lista es enorme). El intercambio de libros ha sido brutal. La efervescencia cultural es increíble, y el programa de actividades tan amplio que no pude ir ni al 25 por ciento de las cosas”.
   Y lo más curioso: “En cuanto se enteraban de que yo venía de León, todos me preguntaban por el gran poeta Antonio Gamoneda, al que reverencian en toda Latinoamérica, donde tiene un tirón enorme. Es sorprendente, además, el conocimiento que tienen allí de nuestra cultura (escritores, artistas, cineastas…), y sentí un poco de vergüenza, la verdad, por lo poco que sabemos nosotros aquí de la cultura y los poetas de los países latinoamericanos”.
   Elena Medel, Juan Carlos Reche y Eduardo García son los representantes españoles que han acudido a esta I Bienal poética de Brasilia, además de Pajares.
   Con Eduardo García, y con la traductora Aurora Cuevas Cervero, el poeta leonés se va a encargar a partir de ahora de trabajar en los contenidos de poesía española de la web de Antonio Miranda (www.antoniomiranda.com.br), una página sobre poetas de todo el mundo que registra un millón de visitas al año. Por cierto que Aurora Cuevas acaba de traducir un libro de Miranda al castellano, El azul más distante, poemario que acaba de ver la luz en una editorial madrileña.

Juan Carlos Pajares en una fotografía de Agustín BerruetaPoeta, actor, documentalista y profesor
   Juan Carlos Pajares (Huelva, 1961) reside en León desde niño. Ha vivido siempre disperso entre actividades que no tienen conexión aparente, distribuyendo su tiempo entre la ganadería, el teatro “independiente”, la Administración, la programación musical en bares nocturnos, la docencia, el cine… y, esporádica pero a la vez compulsivamente, la poesía. En la actualidad trabaja como profesor del Área de Biblioteconomía de la Universidad de León.
   En 1984, en la extinta Editorial Margen, publicó un reducido conjunto de poemas, titulados Relatos incompletos o el hundimiento del Kizilirmak. Más tarde publicó en Badosa, en formato digital, El mundo pudo ser una bella verdad. En Descalzos sobre las brasas ha recuperado parte de aquellos poemas, junto a otros más recientes. Este libro, además, está ilustrado por el artista leonés Amancio González Andrés.
   Pajares conoció a Antonio Miranda en un congreso de ISKO, “una organización internacional para la búsqueda del conocimiento, una cosa de esas en las que nos metemos los bichos raros que somos los documentalistas”.
   Miranda, entre otras muchas cosas, “es un reconocidísimo profesional de la información en el mundo documental. Le envié mi libro, antes de imprimirlo, y (a pesar de que no le gusta reseñar) le encantó y quiso hacer el prólogo. Que yo haya estado en esta I Bienal de Poesía Brasilia ha sido un empeño suyo”.

PRECIPITACIONES

Mirabas hacia arriba y los astros
no eran sino los puntos suspensivos
de tu sereno silencio. Algo
dije entonces: una piedra cayó
al estanque, o la sombra de una nube.
Se dilató el iris, le sucedió
un parpadeo y se vinieron al suelo
como un granizo las altas luces.


PRECIPITAÇÕES

Olhavas para cima e os astros
não eram senão pontos suspensivos
de teu silêncio sereno. Algo
disse então: uma pedra caiu
no tanque, ou a sombra de uma nuvem.
Dilatou-se a íris, aconteceu
um pestanejo e caíram no chão
como um granizo as altas luzes.
Poema de JUAN CARLOS PAJARES
(Traducción al brasileño: Antonio Miranda)

September 6, 2008

JUAN CARLOS PAJARES en la I Bienal Internacional de Poesía de Brasilia

 Juan Carlos Pajares

Nuestro amigo, además, se lo está pasando pipa.
Lo contamos en (haz click:) Peatóm.

Se puede visitar, también,
la página de la I Bienal Internacional de Poesía de Brasilia
que ha organizado el director de la Biblioteca Nacional de Brasilia
y también poeta Antonio Miranda.

 

February 28, 2008

‘Dos poemas birmanos’ inéditos y presentación de un libro de JUAN CARLOS PAJARES

ANANDA PATHO

Tumbados a los pies del que enseña

Sobre él, murciélagos sesteando
Gorriones jugando entre sus manos
Volando estridentes sobre árboles de oro

Son las horas de calor

El que enseña
Con su diadema de gemas
No canta

No se inmuta


 
 
ÁRBOL THANAKA

Corteza, agua y piedra

En las mejillas ligeros surcos
¡qué simple belleza!
No tardarán en caer y desvanecerse

Con esa leve y fugaz fuerza
Arañamos apenas la tierra

JUAN CARLOS PAJARES IGLESIAS
(De los poemas escritos en Myanmar, Birmania, en 2007)
 
Mañana viernes, 29 de febrero, se presenta en el Instituto Leonés de Cultura el libro de poemas Descalzos sobre las brasas, de Juan Carlos Pajares Iglesias.
En la presentación intervendrán Fernando Fernán Gómez (galerista y editor, hijo del desaparecido actor homónimo), Amancio González (artista, autor de las ilustraciones del libro) y Eloísa Otero (periodista), además del autor.
El acto será a las 20.00 horas, en la Sala Región del ILC (C/ Santa Nonia nº 3, León).
Entrada libre.
 Portada del libro
Juan Carlos PajaresJuan Carlos Pajares Iglesias nació en Huelva en 1961, pero ha residido casi toda su vida en León. Es documentalista y colabora como docente en el Área de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de León.
En 1984, en la extinta Editorial Margen, publicó un reducido conjunto de poemas que se titulaban Relatos incompletos o el hundimiento del Kizilirmak. Más recientemente ha publicado en la Revista Internacional de Literatura y Arte Francachela.
La editorial electrónica Badosa.com, ha difundido por entregas su libro El mundo pudo ser una bella verdad. Está publicado en una Sección de dicha editorial denominada “Biblioteca J.C. Pajares”. También está disponible en formato electrónico para MS Reader, poemario que fue presentado en la Feria del Libro de León en el año 2002 y del que firmó (procedimiento hasta entonces inédito) ejemplares electrónicos a los lectores. Juan Carlos Pajares Iglesias ha sido también incluido en "Antología impar", una selección compilada por Marta Rialp Cervera de la mejor poesía publicada en Badosa.
En Descalzos sobre las brasas recupera parte de los poemas aparecidos anteriormente y su obra más reciente.
 
'Laocoonte', una escultura de Amancio GonzálezAmancio González nació en Villahibiera de Rueda (León), en 1965. Escultor de vocación, autodidacta, la mayor parte de su obra la ha desarrollado en madera, tallando directamente los troncos de los árboles. Ha trabajado también el hierro, el bronce y la piedra.  Su formación pictórica la realizó en la Escuela de Pintura de Alejandro Vargas.
Desde el año 1991 ha mostrado su obra en numerosas exposiciones individuales y colectivas por todo el  territorio nacional y en el extranjero. Ha participado en simposios nacionales e internacionales como los de Fuerteventura, Barcelona, Valladolid, Bramming (Dinamarca), Gümüslük (Bodrum, Turquía), Cerisy la Forêt (Normandía, Francia) y Le Manoir du Tourp (La Hague, Francia).
Ha realizado también incursiones en el mundo del espectáculo con su escenografía “La mujer de la arena” para el  Centro Coreográfico de León y en el ámbito de la edición, con sus ilustraciones para  “El aplauso de los chopos” de David Rubio (Editorial Liberarte).
Su obra pública está repartida por todo el territorio nacional así como en Dinamarca, Francia o Turquía y está presente en las Colecciones de Instituciones como Caja Cantabria, La Excma. Diputación de Valladolid, la Excma. Diputación de León, El Museo Provincial de León, el Museo Tiflológico O.N.C.E. de Madrid, la Excma. Diputación de Cáceres,  la Colección Fundación Masaveu o Ceutimagina, Ceutí, Murcia.
En “Descalzos sobre las brasas”, se ha enfrentado a los poemas de Juan Carlos Pajares de la misma manera que lo hace habitualmente con el volumen: dibujos sencillos y esenciales de una gran armonía plástica y simbólica, que se funden con ellos, complementando el mensaje y ayudando al lector a comprender mejor la poesía.
 
Fernando Fernán-Gómez nació en Madrid, en 1946. En los años 70 comienza a colaborar con Enrique Azcoaga en la Galería EDAF, de Madrid, que posteriormente dirige hasta 1981, en que la cierra. Entre tanto funda en México, D.F. la Galería Proyección, y en Houston, USA la Museum Gallery, ambas con otros socios y destinadas a promocionar el arte español fuera de España. Después se hace cargo de la Galería Miguel Ángel de Madrid, y crea la Galería Villanueva, también en Madrid y Arte Galería en Bilbao. Actualmente co-dirige la Galería Tizas de Madrid.
Ha sido director y editor de la revista “Arteguía” durante más de 15 años, del Directorio Arteguía de Arte en España y de la revista La Escritura. Jurado en multitud de premios artísticos. De las asociaciones madrileña, nacional e internacional de críticos de arte. Comisario de diversas exposiciones. Fundador de las editoriales Alderabán, especializada en publicar diccionarios temáticos y libros de ensayo sobre historia y filosofía, y de Fernán-Gómez Arte y Ediciones dedicada a los libros de artista desde hace mas de 30 años.
 La foto de Jesús, en Diario de León
 

December 22, 2007

‘Descalzos sobre las brasas’, de JUAN CARLOS PAJARES

(En la presentación del libro ‘Descalzos sobre las brasas’, de Juan Carlos Pajares, con ilustraciones de Amancio González. Ed. Eje Producciones, colección Ería. León, 2007.):

Amancio, Héctor y Juan Carlos. La foto es de Jesús F. Salvadores (Diario de León)
¿SE ESCRIBE SIEMPRE EL MISMO LIBRO?

    Dicen que a la tercera va la vencida, y debe ser verdad. Por lo menos en este caso.
    Hace ya muchos años, más de 20, que el primer libro de Juan Carlos Pajares vio la luz en la editorial Margen, una editorial sin muchos posibles que llevávamos entre unos cuantos amigos con muy pocos medios, cuando aún no había ordenadores, ni impresoras, ni nada. En total se tiraron cien ejemplares de aquellos Relatos incompletos o el hundimiento del Kizilirmak.
    Un libro lleno de pasión, de imágenes, y de preguntas, que comenzaba diciendo:

Hace falta ser poema inédito
para ser libre hasta lo inimaginable
para sentirse de una vez por todas ser inmortal…

    y que terminaba con estos versos:

ahora es aún más cierto que aleteo
y resulto amalgama furia de plumajes devastados
ahora por fin son los tiempos de la legítima deserción

'Xilografía' de Amancio González    Pajares me confesó en alguna ocasión que, efectivamente, él desertó en aquella época de muchas cosas en su vida, la escritura y la poesía entre ellas. “Pero al final uno no puede evitar ser lo que es, y un buen día empecé a escribir de nuevo”, me dijo.
    Y es que la literatura nos muestra el mundo que existe, a veces también esos otros mundos imaginables y posibles. Porque escribir es mirar. Peter Handke tiene una frase de esas sencillas y memorables, que viene muy bien al caso: “Escribir es estar atento a la manera en que vivimos”. Y, ahí, la poesía es una forma maravillosamente económica de reflexionar, de contar, de expresar algo. Y de mirar no sólo hacia afuera, hacia el mundo, sino también hacia dentro, hacia uno mismo.
    De forma que Pajares empezó a escribir de nuevo, y la escritura le llevó a construir un segundo poemario, a partir de aquel primero:
        El mundo pudo ser una bella verdad.
    Con este título se publicó en internet hace cinco años y se presentó en la Feria del Libro de León
    En aquel entonces, Pajares fue todo un pionero, y uno de los primeros poetas que publicó un libro en la red, en archivo digital, en una editorial electrónica, Badosa.com.
    El mundo pudo ser una bella verdad era un libro inhabitual por su soporte y por su diseño, porque aquello era un objeto virtual, visual, que con el programa MsReader se podía leer como un libro de verdad, con páginas que se pasaban de adelante y hacia atrás, y sobre las que incluso se podía anotar, escribir cosas. Aquello era novedoso, aunque ahora se hayan popularizado muchos tipos de formatos y proliferen las bibliotecas virtuales.
    El título expresaba ya toda una declaración de intenciones, y resumía, como una metáfora, lo que sucedía entonces y ahora.
    Porque el mundo se está convirtiendo en un lugar terrible para demasiados de sus habitantes. Y, sin embargo, la belleza sigue estando ahí, para ser descubierta y explorada y disfrutada… y esa belleza contiene también una parte de la hermosa verdad del mundo. Y esa hermosa verdad es lo que la poesía siempre se afana en desvelar.
    Hay quien dice que un escritor, en realidad, siempre está escribiendo el mismo libro. En el caso de Juan Carlos Pajares, por lo menos hasta ahora, parece que esta sentencia se va cumpliendo. Porque este nuevo libro, Descalzos sobre las brasas, el tercero, no hubiera sido posible sin los dos anteriores. En realidad, es el mismo libro y no lo es, ya que ha ido evolucionando con el autor a lo largo de los últimos 20 ó 25 años.
    Pajares depura mucho su escritura poética. Revisa, corrige, afina, hasta que llega al poema, que es resultado de un cuidadoso proceso de decantación.
    Él mismo describe este proceso, de forma magnífica, en el siguiente poema, que os leo:

Despacio, como el que construye
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna.

    Hay muchas maneras de escribir. Y sin duda es preciso tener mucho valor para poner en palabras lo que uno lleva dentro. Juan Carlos Pajares, además de tener ese valor, reivindica la poesía como discurso ideológico y político, intentando que los poemas sirvan (al que escribe y al que lee) para afrontar la realidad. La poesía no será capaz de cambiar el mundo, pero al menos sí se ha demostrado capaz de transformar el espacio interior del que escribe y del que lee.
    Él mismo Pajares apunta que su libro, este libro que ha ido escribiendo a lo largo de su vida, es como un libro de viaje, en el que resume lo que piensa de muchas cosas.
    Escribe, por ejemplo:

Para decirte habré de inventar
palabras que no puedan pronunciarse,
sin acentos, no esdrújulas o llanas,
sin hache intercalada.

Tan sólo pasaré mi dedos
sobre ellas y sentiré tu pulso
caliente, escucharé tu voz.

Donde acaba tu nombre me nace el tacto.

    No obstante, Descalzos sobre las brasas contiene tres grandes líneas temáticas: una sería la metapoesía, sobre la labor creadora, en la que incluye una Poética, un corto poema titulado precisamente así, ‘Poética’, y que dice:

Patria desolada la de mis sueños
solar del destierro ciénaga de la fiebre
traspaso por no poder atender.

    Otra línea temática serían las “posiblidades vítreas” de la realidad —así lo llama él— en la que habla un poco del mundo, de cuestiones políticas y sociales, como en el corto poema titulado ‘Caleidoscopio’:

La bestia avanza tangencial
y mueve ajena
probabilidades vítreas
en el corazón del tiempo.

    El tercer gran tema del libro se centra en lo que podríamos resumir como “la historia amorosa”.

No vendrá el día ni la escarcha
a nuestros cuerpos si obstinado, amor,
no duermes. Si esperamos dulcemente,
un beso gris de antenas, pájaros, motores,
la mañana traerá con sus espejos.

Escaparé con sigilo a las paredes pegado,
porque nadie robe, amor, el reflejo
que en mis ojos de ti guardo.

Que no me busque nadie, que he de destilar
este raro jugo que apenas gozado ya se añora.

    Cuando uno escribe un libro de poesía, entrega a los lectores la construcción de un pensamiento. Antonio Gamoneda, por ejemplo, lo describe así: “Yo no poseo mi pensamiento hasta que no me lo hace sensible/inteligible mi propia escritura”.
    Y esto es lo que nos entrega Pajares en este libro: su pensamiento, inseparablemente unido a todo ese tiempo en el que éste ha ido madurando.
    Pero también me gustaría decir que se desnuda algo aquí.
    Porque, como dice Miguel Casado, "la poesía da cuenta de la vida", y aquí dentro hay un libro de poemas que se ha ido fraguando, componiendo, ordenando… a lo largo de los últimos 25 años. Aquí hay poemas con pátina y también poemas relucientes y casi sin estrenar. Las arrugas de una vida. Las preguntas de una vida..
    Digamos que Pajares no reescribe sus poemas, pero ha ido puliendo poco a poco su libro, el libro de su vida, hasta llegar a esto (y os leo el último poema de Descalzos sobre las brasas):

NO QUIERO PALABRAS
sólo un haz de luz brillante
por el que transiten suspensivas moléculas de polvo

no quiero palabras que me sepulten.

    Estaréis de acuerdo conmigo en que esto (mostrando el libro) es un libro de verdad. Ni aquel de Margen que vio la luz hace más de 20 años, en una edición bastante cutrilla…
    …ni el libro virtual de internet.
    Esto es un libro, un auténtico libro, maravillosamente  ilustrado por Amancio González y con el que se abre una nueva colección de poesía de la mano de Héctor Escobar y Eje Producciones.
    Un libro que parece ya definitivo, hermosamente hermanadas sus palabras a su vez con otro libro, el de los dibujos de Amancio González. Dos libros en uno. Tres libros al final.
    Porque también habría que hablar del libro que dibuja aquí Amancio, con esos cuerpos de hombres desnudos, indefensos, solos frente a otros hombres y frente al mundo, desvalidos a veces, otras veces fuertes, inquietantes, pensativos, contenidos…, en un conflcito permanente de equilibrio y ruptura.
    Así que yo brindo por este primer volumen de la Colección Ería y por todos cuantos se han embarcado en este proyecto. Pero lo que se merece un buen libro es ser leído, y que nos diga cosas distintas a cada uno de nosotros.
    Porque la poesía sólo se defiende con la poesía.
    En ese sentido, me gustaría terminar esta presentación con una cita del escritor polaco Adam Zagajewski:

“Uno puede imaginarse a alguien que está escribiendo una defensa de la poesía. Concienzudamente preparado, pasa años enteros sobre su libro. Cuando ya lleva escritas tres cuartas partes de la obra, se percata de que de manera inconsciente ha empezado a atacar la poesía; ha dejado de gustarle, ve sólo su artificiosidad, su pretenciosidad, su academicismo, su incapacidad de dar respuesta a  las preguntas fundamentales y más difíciles. Luego, sin embargo, cuando se acerca al final, de nuevo perdona a la poesía su evidente imperfección, y piensa que es precisamente de eso de lo que se trata: no saber dar respuestas a las preguntas más difíciles, y sin embargo, seguir viviendo.”

    A partir de aquí, sin embargo, creo que definitivamente Juan Carlos Pajares tendrá que ir pensando ya en escribir otro libro, en nuevos poemas.

    ELOÍSA OTERO (Texto leído en la presentación del libro, el 21 de diciembre de 2007, a las 20 horas, en el Hotel Quindós, León)

December 20, 2007

Presentación de un libro de poemas de JUAN CARLOS PAJARES

Portada del libro

Mañana, día 21 de diciembre, se presenta el libro de poesía
"Descalzos sobre las brasas", de Juan Carlos Pajares,
con ilustraciones de Amancio González.
Será a las 8 de la tarde en el Hotel Quindós de León.
El libro inaugura la nueva colección Ería de Poesía que dirige Héctor Escobar.
Y, como muestra, dos poemas del libro:

 

DESPACIO,COMO EL QUE CONSTRUYE
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna. 

NO QUIERO PALABRAS

sólo un haz de luz brillante
por el que transiten suspensivas moléculas de polvo

no quiero palabras que me sepulten.

 

JUAN CARLOS PAJARES 






















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