Isla Kokotero

March 22, 2008

Paisajes / Los cuadernos de JULAR (en construcción)

 Paisaje de Jular.

Y acabamos de descubrir un nuevo blog en construcción, Los cuadernos de Jular, cuyos paisajes desbordaban ¡Cuidado con la pintura!, blog a su vez de Marta Delgado de Klee. Escogemos uno absolutamente isleño, de 2008.

March 20, 2008

Dos poemas de ANTONIO GÓMEZ con espiral de JULAR

Una espiral de Jular. Haz Click.Las razones
presagian ansias
y lamentos,
retrasan el destino,
complican la espiral
y alejan el último peldaño.

Conspiro
contra mi calma habitual;
la que me hace parir tristezas.

        * * *


Tu sombra
como un duende.
(Haciendo de las suyas)

Me empapa
me envuelve
y me penetra.

    ANTONIO GÓMEZ (Del libro ‘Caminar por caminar cansa’.
Los encontramos en el blog lamujersinatributos, de Marta Sanuy)

March 1, 2008

Una espiral para MANOLO JULAR / Fotografía de MARTINE FRANCK

 Escalera de caracol, una foto de Martine Franck

Ayer me llamó Eva S., periodista leonesa a la caza de talentos para una nueva publicación digital:

–¿Tú sabes quién es Marta Delgado de Klee? Porque he leído un texto de ella sobre Jular, en la revista ‘León da gusto’, que me ha encantado.

–Es amiga de Jular–, le dije, sin dar demasiadas explicaciones, –y acaba de abrir un blog, ¡Cuidado con la pintura!, bastante curioso. 

February 14, 2008

‘El erotismo es clásico; el amor, barroco. ¡Viva San Calentín!’, un cartel de MANUEL JULAR

 Un cartel de Manuel Jular

 El blog de Jular: ¡Cuidado con la pintura!

December 14, 2007

GUINOVART: ‘Homenaje a Allende’. 1973

 'Homenaje a Allende', 1973. Cartel de Guinovart.

Ha muerto Guinovart. Era mayor. Pero no demasiado.
Le pesaban las tristezas de este mundo jodido.
Y lo expresaba de manera grandiosa.
Con el permiso de Eloísa Otero, deseo homenajearle,
aquí en su página, con este fantástico cartel, que recuerda otros dolores.

Marta Delgado de Klee

December 4, 2007

La Constitución en un JULAR

Cartel del pintor Manuel Jular

jular.net

November 3, 2007

Un JULAR de última hornada

 Un cuadro de Manuel Jular (dedicado a Beethoven)

Action Painting

    Dos escenarios enfrentados (y, en el medio, un piano de cola abierto). En el escenario de la izquierda, Pollock y Jular contemplan un graffiti de Basquiat, escrito en inglés, sobre un muro de gran formato. En el de la derecha, Uriarte talla un hacha de sílex. Suena una canción de Edit Piaf (a elegir).
    Jular traduce el graffiti al castellano: “Sé que un día doblaré una esquina y no estaré preparado para lo que me encuentre”.
    Entra Mondrian en el primer escenario con un ‘mondrian’ debajo de un brazo, rascándose la cabeza con la mano libre: —¡Velai la diferencia entre un xie hua (escribir una pintura) y un hua hua (pintar una pintura)!.
    Pollock, mirando el graffiti: —Cuando Matta nos abrió el camino hacia el gran formato nunca imaginé que acabaríamos en esto. Queríamos integrar el espacio del cuadro en el mundo físico, cuando en realidad lo que hay que integrar es el mundo físico en el cuadro. Adiós, me voy a fumar una pipa con Magritte.
    Mondrian: —Este Jackson tiene que tejer todavía unos cuantos laberintos.
    Jular: —Ya. El mundo está interesante como nunca y terrible como siempre; todos nos encontramos sometidos a un crucial test de inteligencia.
    Pollock, que no termina de irse: —Eso me suena a José Antonio Marina
    Mondrian: —A mí también.
    José Antonio Marina se materializa en el escenario y, antes de desmaterializarse, sentencia: “Crear es hacer que algo valioso que no existía, exista”.
    Mondrian, mostrando su ‘mondrian’: —Sí, pero con el aprendizaje, el arte acaba convirtiéndose en calceta. Aquí traigo una de mis obras más famosas para constatarlo.
    Jular: —Precisamente por eso hay que invocar, mejor dicho, convocar, a las fuerzas creadoras desde las que todo emerge.
    Pollock: —Mira Jular, de la misma forma que la vida se vive, el arte se hace, se crea. Y las indagaciones vienen después. El artista no ha salvado nunca al mundo. Lo único que hace es traducir sus propias sensaciones, o sea, nadar en ese profundo manantial de aguas no traducibles en palabras.
    Jular: —Eso se lo has copiado a Gao Xingjian, el nobel chino. Y además no estoy de acuerdo. Para mí el arte es el cuerpo desnudo que nada entre el vapor de las cosas y el agua vacía que las abraza y empapa… El arte sigue siendo un mundo desconocido, que sólo se deja investigar por aquellos que están dispuestos a ponerse en peligro.
    Pollock: —Eso ya lo dijo Rothko, que era un caótico y siempre buscaba colores dramáticos para ilustrar lo intangible. Pero lo que yo busco es el gesto capaz de transformar en materia plástica lo que me dicta un sexto sentido. Una pintura que se convierta en huella de mis elucubraciones inconscientes, en la que se pueda palpar un máximo esfuerzo creativo. La misión del artista es conferir a su obra un hálito de vida. Max Ernst lo ha intentado en cuadros de pequeño formato, pero él trabaja como un autómata.
    Aparece Rothko en el segundo escenario, por afinidad electiva: —A mí que me dejen en paz, que yo me identifico más con el arte primitivo; creo que el artista arcaico vivía en una sociedad mucho más práctica. Y hasta era capaz, mirando con cuidado, de ver florecer los nenúfares sobre el lago. Al fin y al cabo, el arte siempre ha sido la música de la percepción alerta.
    Uriarte: —Tienes razón, amigo Mark. Como dijo Basho, el poeta zen: “Del pino, aprende el pino. Y el bambú, del bambú”.
    Justo en ese instante hace su entrada un grupo de críticos de arte vestidos de peregrinos que al parecer han concertado una visita guiada por la exposición, antes de la inauguración oficial, con Santiago Sierra como guía. “Una obra de arte, como cualquier otro producto, puede decir sólo aquéllo que no incurra en contradicción con su capacidad de salir y obtener su precio en el mercado. La aspiración suprema de cualquier objeto fabricado es la mercancía. Son las reglas de juego”, explica Sierra a propósito del graffiti de Basquiat, después de expulsar de la sala a dos críticos por no llevar DNI.
    Un rapero negro, ante el estupor de los críticos, pintarrajea el muro de gran formato de Basquiat con algunas de sus firmas: pig, pork, swine, ass… Cuando termina, coge el hacha de sílex de Uriarte y destroza la obra recitando a Quevedo a ritmo de hip-hop: “¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?” .
    Malevitsch, que en ese momento pasa por ahí con su pincel de pelo de tejón en la mano, pronuncia un conjuro ajeno a barroquismos especulativos: —"El artista no debe ser perturbado por ninguna deliberación. Para que lo vacuo se manifieste en la imagen debe predominar la vacuidad misma, y no una abigarrada profusión de palabras, cosas o colores".
    Los artistas del escenario de la izquierda salen, entran en el escenario de la derecha y se ponen a practicar zazen. Jular pronuncia un koan (:“Es más fuerte quien más sonríe”). Entre los dos escenarios hace su entrada, de puntillas, John Cage, que se dirige al piano de cola y lo cierra de un golpe seco. Uriarte alcanza el satori. Su sonrisa, y la de Jular, se transforman en frescas y purificadoras carcajadas. Los espíritus de Rothko, Pollock, Malevitsch, Mondrian y compañía se disipan.

    ELOÍSA OTERO
(Texto para la exposición ‘Our Way / A nuestro modo’,
de Manuel Jular y Juan Carlos Uriarte. Publicado
en un suplemento especial de Diario de León,
con motivo de la exposición, el 7 de mayo de 2005)

April 11, 2007

Hoy miércoles, concierto de PELAYO TAHOCES en la exposición de MANUEL JULAR

March 22, 2007

¿Preguntas/Respuestas?, de MANUEL JULAR

'Misericordia del Grial', un cuadro de Manuel Jular   
    Bajo el título  ¿Preguntas/Respuestas?, el pintor  Manuel Jular inaugura el próximo martes, 27 de marzo, una exposición en la Sala Ármaga (C/ Alfonso V, 6. León).
 
Extraemos estos párrafos del texto que ha escrito para el catálogo
la diseñadora Marta Delgado de Klee
    "(…) La cultopintura de Jular es mix, está hecha de mezclas y su resultado es cimarrón, mestizo. En los cuadros conviven la música, arte del tiempo, con la parálisis de la imagen, vagas imágenes totémicas y estables con movimientos sísmicos e inestables. La alegría de pintar con la angustia de narrar.
    José Gómez Isla en el catálogo de la exposición del año 2000 (fin del pasado siglo), lo veía así: … “Lo que podemos asegurar sin temor a equivocarnos es que, como ha ocurrido con otros muchos creadores, el discurso plástico de Jular es el resultado poético de un espíritu enormemente atormentado. Pero la angustia insondable que subyace en sus obras no es achacable solamente a sus propias circunstancias vitales, ni siquiera a las ideas que constantemente ha venido defendiendo, tanto en el arte como en la vida, frente a una incomprensión social creciente. Ante todo, si la obra plástica de Jular emana un profundo desasosiego es debido en gran medida a que, para él, el acto mismo de mostrar sus fantasmas interiores en imágenes, de plasmar sus propias obsesiones sobre el lienzo, ha sido siempre per se un acto de sufrimiento y autodisciplina". (…)
    (…) En Ármaga, tres telas evocan el fin de siglo. Son a la vez paisaje intra–externo, escenario y meditación. Estuvieron en la exposición sobre la que escribe Isla. Una serie posterior de pinturas sobre papel (más de setenta piezas hechas en 2003, de las que sólo se exhiben diez) constituyen la transición de MJ hacia nuevos horizontes. No son de tamaño demasiado grande, pero no equivocarse, desde Paul Klee no hay formatos pequeños. Forman parte de un trabajo, tan automático como reflexivo, que continuó hasta la aparición de las primeras obras realizadas a traves de los programas de diseño por ordenador. Y que el pintor expuso en León, en 2005, bajo el título ‘Our Way. A nuestra manera’.
    Obras de este tipo, ejecutadas con programas de diseño y pintadas con impresora sobre tela Canvas especial, hay varias en esta exposición. Una gran parte de ellas se circunscribe a la aficción favorita del pintor: evocar al músico o la obra musical admirados y detener en el espacio plano de la pintura, el espíritu que fluye de lo sonoro, la emoción que colorea un desarrollo sinfónico, etc.
    Un último grupo de pinturas, más que homenajear, divaga pictográficamente alrededor de algunos versos de Antonio Gamoneda. A pesar de la luminosidad ardiente, o quemante, de algunas palabras y conceptos, la confrontación de dos lenguajes oscuros –el del magnífico poeta y el del pintor– probablemente aumenta la confusión aunque destape alguna magia. (…)".