TRAVIESAS DE POESÍA / ‘Razón de duelo’, un poemario de MIGUEL MARINAS, abre una nueva colección de libroblogs
Desde ISLA KOKOTERO tenemos el inmenso placer de anunciar y compartir
el nacimiento de la nueva colección TRAVIESAS DE POESÍA
que nace con la intención de convertirse
algún día en libros de papel
- - -
El primer poemario de la colección, en formato libroblog,
es Razón de Duelo, de MIGUEL MARINAS:
X
decimos las vueltas
que da la vida
un camino con recodos,
trocha entre jaras y avenas locas,
sendero con poca definición como para furtivos,
acotado por sebes, barbechos que crían yuyos y chatarra
las vueltas que da la vida no tienen mapa:
lo pintamos mucho más tarde
cuando ya no vemos carriles ni roderas
son las vueltas que da la lengua para nombrar el río quieto
con aguas siempre nuevas
(Miguel Marinas)
XII
grabar en la corteza de los árboles
poner plata en la piel
tatuar los dibujos de los sueños
salir al paso de los ríos
a los pregones de la carretera
que traen pescado
y noticias
acechaba lo repentino
por ver su huella
y su piedra sillar
en la memoria
(Miguel Marinas)





FUNDACIONES IMPREVISTAS
Miguel Prados, el puntero,
era como un cuerpo inerte deslizándose por esta región intermedia del agua en la que aún son reconocibles los reinos animales, era como un vegetal, una mata verde que oscilaba apenas con el movimiento del agua del río no había premeditación ni meta, se dejaba conducir como en un baile líquido, era una voz queda, insistiendo en el flujo del rumor que salía de la cabeza, sin boca abierta, ni ojos abiertos, sin oídos atentos, o tal vez sí escuchando, más hacia adentro que alrededor, el sonido del abrigo del agua sostenido a base de arrugas suaves, de pliegues como capas de verdín, como piel de las alas de un quiróptero gris oscuro apenas reluciente, callada ondulación, blanco de los pies desnudos, sombra cóncava de manos, dedos, uñas, era un barco humano contorneando los juncos, las juncias, la raíz de las paleras, las matas de vilortas, era un cabello mecido a compás de pasos que descubren los caminos del agua, sobre bajo la línea de flotación, sin asomar y transparente, como un destino era, burlado, volver asiéndose a los remansos ciegos demorando la ida y el retorno


otra vez cruzo la pasarela
La bitácora de poesía y cosas aledañas de ELOÍSA OTERO


