Isla Kokotero

December 7, 2008

7-D:::: 2ª edición de Resaca/Hank Over y… FIESTA

 

Queridos amigos todos:
 
El próximo domingo día 7 celebraremos en Madrid la segunda edición de Resaca/Hank Over (a partir del 19 de diciembre ya en todas las librerías), en la sala Gruta 77, en una fiesta para el recuerdo…

7-12-2008
Gruta 77: 22.30 h.
C/ Cuchillo 6. Esquina Nicolás Morales.
Madrid (Metro Oporto)

Habrá conciertos, lecturas, jam y diversión asegurada, y a los Hijos de Satanás nos gustaría brindar con vosotros a la salud de Hank.
 
Os esperamos.
 
Los datos de la fiesta y demás en:
 
http://hankover.blogspot.com/2008/12/fiesta-hank-over-la-vamos-liar-parda.html
http://hankover.blogspot.com/2008/12/resaca-in-md-7-12-2008.html
http://hankover.blogspot.com/2008/12/resacahank-over-2-edicin.html
http://hankover.blogspot.com/2008/12/resacahank-over-2-edicin_04.html

April 27, 2008

1 de Mayo / Resaca / Homenaje a BUKOWSKI en el CCAN de León

RESACA / HANK OVER

HOMENAJE A BUKOWSKI 

CCAN, LEÓN.
JUEVES, 1 DE MAYO DE 2008
A LAS 21:30 HORAS. ENTRADA LIBRE
 
El próximo jueves, día 1 de mayo de 2008, se presenta en León la antología RESACA / HANK OVER. UN HOMENAJE A CHARLES BUKOWSKI, coordinada por el leonés Vicente Muñoz Álvarez y el navarro Patxi Irurzun, y recién editada por Random House Mondadori bajo el sello Caballo de Troya, que dirige Constantino Bértolo.
Presentada ya en Zaragoza y Madrid, la siguiente parada de los Hijos de Satanás será en León, en el mítico Club Cultural de Amigos de la Naturaleza, CCAN (C/ Puerta Castillo 10, 2º), a las 21:30 horas, con entrada libre, la proyección del videopoema de Nacho Abad Los raros, insipirado en un poema de Charles Bukowski, y las lecturas de Silvia D. Chica, Alfonso Xen Rabanal y Vicente Muñoz Álvarez, responsables de Producciones Vinalia Trippers y del fanzine del mismo nombre.

También, y dentro del mismo acto homenaje a Bukowski, se presentará la nueva novela de Vicente Muñoz Álvarez EL MERODEADOR (UN VACIAMIENTO), ilustrada por el dibujante leonés Toño Benavides y publicada recientemente por Ediciones de Baile del Sol.
 Portada El Merodeador
Sobre Resaca/ Hankover:

En ella se dan cita 37 autores que rinden, mediante poemas y relatos, su particular homenaje a uno de los poetas y escritores que más ha influido en su escritura: Charles Bukowski, el mítico autor de Factotum, Hijo de Satanás, La senda del perdedor, Escritos de un viejo indecente o Peleando a la contra, creador del alter ego Hank Chinaski (de ahí el guiño en el título, que juega con el nombre Hank y la expresión “Hang Over”, que en inglés significa “Resaca”)
La portada es del dibujante leonés Miguel Ángel Martín.
Hemos abierto un blog con información de los autores y del mundo Bukowski: http://hankover.blogspot.com

Dentro de los autores que participan en Resaca/Hank Over, destacan escritores y poetas de todo el territorio español, pertenecientes a movimientos como el Nuevo Realismo, Realismo Sucio, Generación Nocilla o After Pop, como Kutxi Romero (vocalista del grupo Marea), el fallecido Raúl Núñez (pionero del realismo sucio en España), David González (Algo que declarar), Agustín Fernández Mallo (Nocilla Dream), José Ángel Barrueco (columnista de Diario de Zamora) Kike Babas y Kike Turrón (de la banda King Putreak), Manuel Vilas (Resurreccion), el cantautor Angel Petisme, el ensayista Eloy Fernández Porta (After Pop, Golpes) o los leoneses Hernán Migoya (Todas putas), Nacho Abad (Comunicado), Alfonso Xen Rabanal (Vinalia Trippers) y el coordinador del volumen, Vicente Muñoz Álvarez, autor, entre otras, de la novela El merodeador, que también se presenta en el acto.
Lista de autores antologados:
Eva Vaz, Hernán Migoya, Miquel Silvestre, Raúl Núñez, Vicente Luis Mora, David González, Sergi Puertas, Alfonso Xen. Rabanal, Karmelo Iribarren, José Angel Barrueco, José Daniel Espejo Balanza, Vicente Muñoz Álvarez, Lluís Pons Mora, Javier Marroquín, Agustín Fernández Mallo, Josu Arteaga, Pablo Casares, Kike Babas, Kike Turrón, Pablo G. Bao, Ignacio Escuín Borao, Ana Pérez Cañamares, Kutxi Romero, José Manuel Vara, Lucas Rodríguez Luis, David Murders, Manuel Vilas, Roxana Popelka, Sofía Castañón, Sor Kampana, Angel Petisme, Salvador Gutiérrez Solís, Nacho Abad, Safrika, Patxi Irurzun, Abel Debritto, Eloy Fernández Porta.
Contactos:
Vicente Muñoz Álvarez: vicentevinalia@hotmail.com
Patxi Irurzun: patxi@cgtchiapas.org

April 22, 2008

23-A / Homenaje a BUKOWSKI en la Fnac de Madrid

 Mail de VICENTE MUÑOZ:

    "Queridos amigos: recordaros que el día 23 de abril, en La Noche de los Libros, presentaremos Resaca/Hankover. Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/ Mondadori, 2008 ), que he coordinado con Patxi Irurzun, en la Fnac de Callao de Madrid, a las 9 de la noche,  después de Joaquín Sabina y García Montero, y antes de Najwa Nimri y Carlos Jean… Sería estupendo veros allí y poder brindar con una copa a la salud de Hank… Abrazos y pura vida.
    V.

    Pd: más información del acto y todo lo relacionado con la antología en hankover.blogspot.com".

 

(En la imagen, tres de los escritores de la antología con el editor Constantino Bértolo -segundo por la derecha-, durante la presentación del libro en Zaragoza)

April 11, 2008

‘Resaca / Hank Over. Un homenaje a Bukowski’, desde hoy en librerías

RESACA/HANK OVER. Un homenaje a Charles Bukowski
 
Treinta y siete voces literarias se reúnen en un libro para rendir un homenaje a uno de los escritores más emblemáticos de nuestra contemporaneidad. Cada cual a su aire: cuento, poema, carta, reflexión. El próximo 11 de Abril estará disposición de todos ustedes. Un Caballo de Troya a todo color, con una ilustración en portada de Miguel Ángel Martín. Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez pusieron la idea, la selección y los prólogos.

Aviso de lectura

No sé si este libro es el camarote de los hermanos Marx. Tampoco sería mala cosa si lo fuere, que siempre publicar un libro marxista es un placer añadido (con permiso del patrón y el respetable público, a quien tanto quiero y a quien tanto debo). En todo caso es mucho más: la punta de lanza de una ola narrativa que reclama un lugar en las playas literarias mientras lucha contra la pertinaz indiferencia de los alicatados acantilados del canon.

Dibujo de Miguel Angel Martín para la portadaResaca: ese estado de semifelicidad flotante en el que uno o una se despierta después de una noche de viaje hasta el fin de la noche.

Resaca: movimiento de retirada del mar que en su retroceso deja su rastro sobre la arena: conchas, algas y treinta y siete botellas con el mensaje de treinta y siete náufragos: salid de vuestra isla, venid a buscarnos, estamos aquí, entre la noche y las mareas, en las tierras rebeldes de Charles Bukowski. Voces que quieren ser oídas. Ni marx ni menos.

Pues eso: a leer  y a ver si nos suben el sueldo.
 
    (Nota de prensa de Caballo de Troya

March 20, 2008

El 11 de abril en la calle: Antología ‘Resaca / Hank Over. Un homenaje a Bukowski’

Portada y contraportada de la antología.    El 11 de abril estará en todas las librerías de España la antología Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski, coordinada por Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez.
    Se presentará en varias ciudades de España: Madrid (23 de abril), Zaragoza (11 de abril), Barcelona, León, Pamplona, etc
    La portada es del dibujante Miguel Ángel Martín.
    En ella se dan cita 37 autores que rinden, mediante poemas y relatos, su particular homenaje a uno de los poetas y escritores que más ha influido en su escritura: Charles Bukowski, el mítico autor de Factotum, Hijo de Satanás, La senda de un perdedor, Escritos de un viejo indecente o Peleando a la contra, creador del alter ego Hank Chinaski (de ahí el guiño en el título, que juega con el nombre Hank y la expresión “Hang Over”, que significa “Resaca”)
    La editorial que publica el libro es Mondadori, dentro de la colección que dirige Constantino Bértolo: Caballo de Troya.
    Hemos abierto un blog con información de los autores y del mundo Bukowski: http://hankover.blogspot.com
    Se prevé que la antología sacuda el panorama literario español por la numerosa lista de autores antologados en alza, que abarcan desde representantes del Realismo Sucio y la llamada Generación Nocilla, hasta cantautores y vocalistas, poetas y escritores.
    Los autores reunidos abarcan edades comprendidas entre los 25 años (la más joven) y los 58 años (el mayor).
     Lista de autores:
Eva Vaz, Hernán Migoya, Miquel Silvestre, Raúl Núñez, Vicente Luis Mora, David González, Sergi Puertas, Alfonso Xen. Rabanal, Karmelo Iribarren, José Angel Barrueco, José Daniel Espejo Balanza, Vicente Muñoz Álvarez, Lluís Pons Mora, Javier Marroquín, Agustín Fernández Mallo, Josu Arteaga, Pablo Casares, Kike Babas, Kike Turrón, Pablo G. Bao, Ignacio Escuín Borao, Ana Pérez Cañamares, Kutxi Romero, José Manuel Vara, Lucas Rodríguez Luis, David Murders, Manuel Vilas, Roxana Popelka, Sofía Castañón, Sor Kampana, Angel Petisme, Salvador Gutiérrez Solís, Nacho Abad, Safrika, Patxi Irurzun, Abel Debritto, Eloy Fernández Porta.

Contactos:
  • Vicente Muñoz Álvarez: vicentevinalia@hotmail.com  
  • Patxi Irurzun: patxi@cgtchiapas.org

‘Agua bendita y esperma’, por PATXI IRURZUN

AGUA BENDITA Y ESPERMA

Patxi Irurzun    “Azotavírgenes, litronero”, solía escribirme algún supernumerario cabrón, hará unos 20 años, allá en mi mesa de la Universidad de Navarra. Era su respuesta a la lista de escritores favoritos que yo también apuntaba sobre esa misma mesa para distraerme durante las aburridas clases de literatura. “Bukowski”, ponía, por ejemplo, yo por la mañana, y por la tarde llegaba él, escupía lapos de agua bendita, lo borraba y anotaba sus palimpsestos: “Sindios, macarra, invertido”…
    Pero lo mejor de todo era que —digo yo— para sentirse tan ofendido, aquel meapilas del opus debía de conocer los libros del viejo indecente. La máquina de follar. Hijo de satanás. Mujeres… Igual el pobre hasta se mataba a pajas leyéndolos a escondidas y eso le mortificaba más que un buen cilicio (y le proporcionaba un secreto e intenso placer, por partes iguales).
    El caso es que yo me sentía especial por haber descubierto hacía dos o tres años a aquel escritor irreverente, maldito, follador y bebedor insaciable… No importaba que lo hubiera hecho en una edición de La senda del perdedor del Círculo de Lectores (que era cualquier cosa menos minoritario o exclusivo), ni que después, cuando buscara en la biblioteca otros títulos de Bukowski sus fichas aparecieran en el cajón sobadas, amarillentas, pegajosas, casi como —hablando de pajilleros— las páginas de esas revistas guarras que circulaban de mano en mano en los colegios de curas.
    Todo el mundo, en realidad, manoseaba los libros de Bukowski, aunque fuera clandestinamente. Y nadie se quedaba indiferente. En mi caso, lector voraz y escritor incipiente, fue una auténtica revelación. Como pasar de escuchar Parchís a los Sex Pistols.
    —¿Pero se puede escribir así?— me preguntaba—. ¿Se puede hablar del sexo, del alcohol o de cómo se nos mueven las tripas con esa naturalidad? ¿Se puede sacar con la literatura toda esa mierda que llevamos dentro, o contar cómo nos estriñe hasta volvernos locos? ¿Se puede, además, hacerlo de ese modo, tan divertido, tan directo, como un gancho a todo lo establecido?
    Se podía. Gracias a Bukowski, le desencajé la mandíbula a todas mis lecturas. Él me llevó, haciendo eses, a otros autores, y estos a otros: Fante, Carver, Hubert Selby Jr., ¡Raúl Nuñez! (que, sorpresas te da la vida, se levanta increíblemente en esta antología de su tumba, sobre la que hemos derramado tanto whisky –la resurrección se la debemos a David González–).
    Mientras tanto, yo continuaba escribiendo, deformado por todas esas influencias, y comenzaba a publicar cuentos en fanzines, revistas literarias o pequeñas editoriales. Iba conociendo también a otros autores (como Vicente Muñoz, el otro antólogo de este Hank over, a quien solía mandarle relatos con la esperanza de que me hiciera un hueco en su Vinalia Trippers, publicación de referencia en la literatura escrita en los márgenes) y era evidente que ellos también habían leído a Hank.
    Sin embargo, a mí me parecía que aquella admiración por Bukowski se mostraba bastante contenida, por varios motivos: el primero de todos, puro egoísmo, la necesidad de proteger ese que suponíamos nuestro pequeño y secreto tesoro de una democratización que lo fagocitara (algo así como escuchar a los Sex Pistols en Los 40 principales).
    Otra de las razones eran los críticos literarios, que durante mucho tiempo estuvieron mirando para otro lado, como si Bukowski no existiera, o como si todos fuésemos gilipollas y no nos diésemos cuenta de que en los créditos de muchas de las novelas y libros de cuentos del viejo indecente que publicaba Anagrama —con aquel diseño tan pulp—, se podía leer: “15ª edición” (claro que hubiera sido mejor que los críticos no abrieran nunca esas bocazas suyas que no mordían la mano que les daba de comer, pero que cuando se dignaron a hablar de Hank fue para hundirle los colmillos justo en mitad de la polla; aquella polla  tiesa y descomunal, desde la cual eyaculaba nutritivos chorros de esperma sobre toda una generación de lectores y de escritores a los que empezaban a salirnos pelos en los huevos. Para esos críticos, los libros del Bukowski eran una suerte de literatura juvenil y superficial para leer con una sola mano y cualquiera que publicara un libro en el que un personaje se tomaba un botellín de cerveza a morro, un epígono, una mala copia del escritor norteamericano, que ya de por sí consideraban que no le llegaba al tobillo a cualquiera de los autores cansalmas y pedantes que ellos reseñaban a dos páginas en los suplementos literarios).
    Con semejante panorama, reconocerse bukowskiano no era una buena carta de presentación, sobre todo para los escritores que aspiraban a hacerse oír con voces propias (voces que cualquiera que lea esta antología podrá observar que, digan lo que digan los críticos,  la influencia, o mejor dicho, las lecturas seminales de Bukowski no han ahogado, y así en la siguientes páginas hay más de un texto que se mueve en claves distintas al realismo sucio).
    Hay otro obstáculo más difícil de sortear—al menos para mí— cuando uno reconoce a Bukowski como uno de sus autores favoritos, y es su machismo, aunque dicho sea de paso, si las mujeres son a menudo en sus libros simples huecos en los que Chinaski, el famoso alter ego de Bukowski, encaja su pilila, los hombres —empezando por el propio Chinaski— no salen mejor parados, y son retratados como una especie de cloaca con tres patas en la que desaguan litros de cerveza y de masa encefálica hecha puré con la batidora de la estupidez humana. En Hank over, de todos modos, Vicente y yo hemos puesto especial empeño, sin caer en cuotas ni en lo políticamente correcto (la mejor muestra es la portada del siempre genial Miguel Angel Martín) para que este libro no fuera uno de esos bares “solopi”, en los que, normalmente a altas hora de la madrugada y en avanzado estado de embriaguez, se encuentran “solo pitos”, y para que en la nómina aparecieran varias escritoras a las que el viejo indecente ha conseguido bajarles las bragas en alguna ocasión.
    Una última razón para disimular la bukowskimanía es que cualquiera de sus lectores sabe  que a Hank no le hubiera gustado nada que lo subieran a un altar. Ni siquiera aunque este fuera la barra de un bar. Y sin embargo, ¡que se joda Bukowski! Y también ¡a tomar por culo todos los argumentos anteriores! Ha llegado la hora de reconocer, sin complejos, la admiración que sentimos por él. Porque en el fondo somos buenos chicos (y chicas) y no nos vamos de las pensiones de mala muerte sin pagar ni nos liamos a hostias con nuestro padre, como vulgares chinaskis. Teníamos una deuda con Buk y Hank Over es una forma de empezar a pagarla.  La antología de todos modos está muy lejos de ser un tributo reverencial (y de hecho recoge también algún que otro texto que parodia el estilo del norteamericano) y tampoco surgió de un modo premeditado.  
    La idea germinó en el fanzine Borraska, que comencé a editar en Internet al finalizar mi avatar como azotavírgenes en la facultad de filología y convertirme en un Factotum, con diversos trabajos, a cada cual más cabrón (operario de fábrica, barrendero, peón de obra o periodista), lo cual me venía muy bien para adornar las solapas de mis libros, que de todos modos nadie compraba. Con Borraska me iba algo mejor, en ella recalaron muchos de los autores que había conocido en los márgenes, y con su colaboración saqué adelante varios números monográficos sobre obsesiones personales como la muerte, la locura, la masturbación, el trabajo (es decir, la muerte dos)… El contador de la página marcaba miles de visitas, y recibía con frecuencia emails de todo tipo y procedencia. En uno de ellos el escritor Javier Marroquín me sugería la idea de efectuar una voltereta hacia atrás, sin red, y publicar en papel libros con relatos como los que a menudo leía en Borraska. Para dar un poco de bombo al proyecto se nos ocurrió la idea de montar, usando Borraska como plataforma, un concurso de cuentos macarras, “¿qué tal si lo planteamos como un homenaje a Bukowski?”. Dicho y hecho, redacté unas bases majaretas (que hemos incluido en un  making of  en este libro, junto con la invitación que cursamos a los participantes o una carta que mandamos a Linda Bukowski, por si sonaba la flauta y nos cedía un inédito de su marido) y Javier se comprometió a poner los 300 euros y la caja de cervezas para el premio.
    Hijos de satanás, así se llamó el certamen, recibió unos 200 cuentos, la mayoría de ellos desde países latinoamericanos (y también alguno desde presidios españoles) y algunas notas ilustres de ánimo, como las remitidas por el mismísimo Pedro Juan Gutiérrez o Antonio Skármeta. Pero, salvo alguna honrosa excepción, como la del ganador del concurso, Josu Arteaga, cuyo relato incluimos en Hank Over, los cuentos no parecían capaces de trazar la pirueta sin red que suponía saltar al papel impreso sin caerse de la manos de los lectores y estamparse contra el suelo en posiciones de lo más ridículas.
    El veneno ya estaba inoculado, de todos modos, así que retomando la idea de los cuentos bukowskianos comenté la jugada con Vicente Muñoz, que ya había saltado a la arena del circo literario con otras dos antologías en las que se reunía lo peor de cada casa (“Golpes. Ficciones de la crueldad social” y “Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers”), y fue de ese modo como nos decidimos a invitar a Hank Over a autores que ya habíamos visto muchas veces subir al trapecio y mantenerse en él con una botella de vino en una mano o haciendo cortes de mangas en el vacío.
    Todo lo demás vino rodado. La antología, como suele suceder,  se armó como le dio la puta gana a ella, lo que en principio iba a ser una colección de relatos se convirtió en un híbrido con cuentos y poemas, escritores con los que contábamos a tiro fijo se desmarcaron, llegaron otros en los que no habríamos pensado ni por el forro, faltarán seguramente muchos que merecerían estar aquí, etc. Y una cosa más, el título nos los regaló Goio González, compadre de otro de los antologados, Kutxi Romero, y chinaski de pro al que le debemos unos cuantos tragos por su genial acierto al desvelarnos que en inglés Hank Over quiere decir Resaca.
    Por lo demás, no hay mayor misterio: en el fondo, la antología, más que un homenaje a Bukowski es una buena excusa para que tanto quienes participamos en ella, como quienes la lean –o al menos eso nos gustaría– pasen un buen rato, que es a fin de cuentas la mejor herencia de Hank, lo que sabemos que vamos a obtener cuando abrimos uno de sus libros.
Salud, pues, y feliz resaca a todos los hijos de satanás. Los demás pueden seguir bebiendo a escondidas.
Pamplona, 5 de julio de 2007






















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