Isla Kokotero

July 19, 2008

Un minirrelato de ANTONIO PEREIRA, con ilustración de JUAN CARLOS MESTRE

ilustración de Juan Carlos Mestre

LENTA ES LA LUZ DEL AMANECER
EN LOS AEROPUERTOS PROHIBIDOS
 

Una vez estaba en la taberna el poeta inspirado haciendo su papel de poeta inspirado. Todos lo respetamos mucho en sus esperas de la voz misteriosa, aunque nunca se le haya visto una página terminada. Vino un parroquiano de la taberna con la alegría lúcida de los primeros vasos, y fisgó el renglón que campeaba en la hoja:

Lenta es la luz del amanecer en los aeropuertos prohibidos.

El verso hermoso, todavía único, con que iba a arrancar el poema.
El parroquiano suspiró:
—Es un buen empiece, poeta. Pero ahora qué.

    (→ ANTONIO PEREIRA. Del libro Meteoros. Poesía, 1962-2006. Editorial Calambur)

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Puedes leer (haz click): Los ‘meteoros’ poéticos del mago del relato,
una entrevista con ANTONIO PEREIRA en el diario digital PEATÓM 

July 15, 2008

Nº 3 de la colección Traviesas de Poesía: ‘Tragos’, por FELIPE ZAPICO ALONSO

Traviesas de Poesía / Mikado Libroblogs

 Ya está colgado el nº 3 de la colección Traviesas de Poesía.
Esta vez se trata de un pequeño libroblog:
Tragos, de FELIPE ZAPICO ALONSO,
con portada de Juan Rafael y prólogo de Susana Barragués

Felipe Zapico Alonso

Estalló un vaso a nuestros pies
dos bofetadas sirvieron para educarle
las mujeres me admiraron esa noche
pero durmieron con los hombres
que se habían quedado quietos
muy quietos.

    (Felipe Zapico Alonso)

 Tragos, de Felipe Zapico

 
Descubro entre el ruido
la lentitud de tu mirada
y la noche progresa
al compás de Harlem Nocturno
cuando el saxo calla
la lentitud de tu mirada, seguida de tu
                                /hermoso culo
se ahoga
entre los hielos
de mi penúltima copa.

    (Felipe Zapico Alonso) 

July 13, 2008

Poemas de ‘Archivo de nubes’, de MARTA BERNARDES


Un muerto no desea

La civilización es esta compacta cosa que se rige por el artificio. La existencia en lo simbólico absoluto, un castillo de nubes sobre la capacidad de verse viendo las cosas, de tomarlas más allá de su concreción y piel (el mundo es todo dérmico y vivir aquí es adolescer continuamente. Acné)


Un delirio que se perpetúa sobre todos los camuflajes del deseo.
¿Sí quiero lo que quiero o sí quiero porque lo quiero querer?
¿Sí lo deseo en sí o deseo desear apenas?
Querer cualquier cosa no es quererla es querer quererla o entonces es sólo querencia de cosa y esa cosa puede ser querer o esa cosa quiere ser poder.
Querer una querencia que quiera sin errancia, que quiera correctamente cosas, que las quiera así, sin más, y que no se quiera sólo a sí misma, queriéndose; que siendo otra es querer de igual manera, queriendo, así, sin querer.
Crear la querencia de creencia y creer en ella queriendo no sólo querella mas querer aquello concretamente en que se cree, queriendo con precisión lo que se quiere.
Acertar así los qués que sin querer nos crean y querer crearlos, sin ser criados, creer que sólo se quiere lo que se puede.

Todo esto vale igualmente por el anverso
hasta el querer violento in verso
Que en tropo en sí comporte
de la misma forma que el comienzo
el deseo total que es el de muerte.


Strip-tease

El huevo es portátil. El pájaro también. Lo que se transporta es la substancia, nunca la cosa. El (trans)porte de la cosa es sólo el imperio de la moneda. Si así no fuese qué sería de la movilidad (y de las fronteras(,) de las imágenes, de las palabras, de las piedras. En ellas el desplazamiento y el tránsito son su substancia. Tráfico-substancia. (hasta la lengua sufre la tiranía del bolsillo).
Todas las presentaciones son coches-metáforas, auto-móviles, sin cochero y sin destino, las que hacen viajes por paisajes más importantes se llaman mentiras; las otras, que también son fábricas de escenario al pasar, son engaños. La única mensurabilidad carece de Escala, carece de un eje farsa en torno al cual pueda bailar y desnudarse.


Entre otros fracasos

La pobreza como sustantivo no muere nunca, pienso, pero los pobres, esos, mueren y mueren de verdad y sobre todo de pobreza. Pues bien, si se constata que la pobreza no muere pero en contrapartida mata, y además que, como cualquiera sustantivo solamente existe de hecho en y por el sujeto, es decir, si sólo hay pobreza porque hay pobres, puedo perentoriamente concluir que: si hay alguna lógica en la errancia que la pobreza es, será ciertamente de cariz suicida. (Uf: hay silogismos que me amenizan el insomnio).


Fumo y Humo

Mis vísceras de agua turbia,
mientras no se evaporan
hiervo.


Nº x

Plantada.
Así, casi puesta,
ya también medio
ruina,
turbia de encuesta
encuesto
reparo que sondeo
aún
esta tarde
la razón a la tormenta.


Playa-mar
Hora de verano luz de infierno


Cabeza desmesurada.

Privilegio privado hirviente fermenta
febril y urdiendo el secreto en las cosas.

Mirar que se escurre por el ver
el paisaje pleno de la mesa,
el perfecto embuste del cuarto.
Todo me cicuta el sueño.

Tres veces la respiración sulfúrica
y en la expiración el cansancio de piedra,
arenal,
estero,
el entendimiento y la tarea
férrea en el claustro del paladar,
sabe
a sangre,
el dolor maxilar de,
sin cesar,
lapidar preguntas.


Nºx

Lánguida.
Aún sobre las sobras de la mañana
la leche caliente
la leche
soplándome a la vigilia que es
tarde
que lo que escalda la lengua,
lo que fatiga el ingenio
de los párpados,
no viene del sueño
ni de la boca saliva sin freno.

Hiere el mortal engaño de su albor.


Casa Azul, escuela de entierro

Me despedí del siempre
por la mañana
en Julio,
tormenta escarlata de Verano
durmiendo el sueño de no haber aurora,

forzando la casa a abrirse
al luciente dibujo del cuchillo.
La puerta pequeña contra el centro de la tierra
yo entrando o saliendo rasando el no.
Mi madre arquitectura de dolor
guarda aún hoy en el vientre una sonrisa de cenizas, un domingo.

Yo, tantas veces enferma,
enferma de la enfermedad de sorber
haré en breve una huelga de boca.


Cine

Prisionera
como de escándalo,
la tez entera
enfebrecida.
Depongo el cuchillo de saliva,
antes entre los dientes,
me largo sanguínea
a la ebria ley de luz
adivinando el paisaje
empañando la ventana
archivando nubes en el mirar
y el tiempo dorso
osa el flanco movimiento,
lleno de mesuras:
“Con permiso
para venir
precipicio
exhibirse delante de mí
avergonzado
porque en ese instante de fiebre le grito:
—” mira! el vidrio siempre turbio!”.


Noción de perspectiva

Allí,
ves.
A lo lejos.
En el punto de fuga.
Es ahí donde empieza la violencia.

 
MARTA BERNARDES (Del libro ‘Archivo de nubes’)

July 12, 2008

Frasecillas y versos breves, por TOÑO MORALA

 El volcán de la poesía en erupción

MIS DEDOS
Sensibles a la ortiga; como a esa sonrisa que desprende tu piel.

COSAS
Miro en blanco y negro, y siempre el atardecer es gris.

GENTE
Como cuando los caminos tropiezan con la ausencia.

LOS OTROS
Nunca están cuando te necesitan; imagínate si fuera al revés.

RELOJ
Marcas las horas solo para el desasosiego.

PARA TI
Te regalaré un ramo de estrellas, de esas que no llevan flores.

MÚSICA
La partitura de lo romántico ha comenzado ¿Bailas?

 AGUA
En tu necesidad mueren millones de seres; yo, cómplice.

EXISTIR
Dame un trozo de pan sin nada a cambio; moriremos igual.

 MORIR
Como cuando amaba y no pedía explicaciones.

EL PIANO
Entre tantas notas, es posible crear una rosa para tus labios.

TU MIRADA
A veces  el horizonte se cela de ella, y muere en la noche.

 AZUL
Siempre enraizado al agua y al fuego.

AHORA
Eres el presente más egoísta y autoritario.

CANSANCIO
Duerme, duerme, sueña con nieve en el blanco de tu cerebro.

SILENCIO
El rumor del viento muere.

MAR
Se estrella contra acantilados sin esquinas.

NOMBRE
Los sitios que uno recuerda en la esperanza.

 ROJO
Cuando la realidad se viste de pobre.

 - - -

ANTONIO MANUEL FERNÁNDEZ MORALA

TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO sobre JOSÉ LUIS PUERTO

José Luis Puerto. La foto es de Vicente García

QUERER PERDER EL PASO DEL MUNDO:
LA VALENTÍA DE JOSÉ LUIS PUERTO
 
(Reproducimos este artículo de Tomás Sánchez Santiago
publicado hoy en el periódico digital PEATÓM
- - -

    La falta de estridencia y la insistencia en la capacidad primordial del ser humano para la dicha a partir de una alianza con la elementalidad —incluidos aquí el dolor o las formas múltiples de la derrota— son las dos componentes que configuran desde sus inicios la poesía de José Luis Puerto (La Alberca, Salamanca, 1953) que, a estas alturas, se ofrece como una salmodia rumorosa, esencial y distintiva en el panorama poético en lengua española. Fue Kafka quien dijo aquello de que escribir es una forma de orar. Y así sigue siendo con este autor. Acaban de aparecer dos nuevos libros que no son sino reafirmaciones sobre estos mismos ejes de súplica y sigilo.

    Uno de ellos es Proteger las moradas (Ed. Calambur), donde se sigue dando cuenta de un espacio retenido, a la contra de la inercia ciega del mundo, en poemas cuyas palabras conforman un perímetro sencillo y llamado a la transparencia, tal como si ya el poeta (“el encargado”, como se dice en el hermosísimo texto que cierra y culmina este libro) no pudiera hacer otra cosa que nombrar las palabras del origen, a ver si así el sortilegio pudiera producirse y llegase la perduración a aquello que parece abocado a perderse, fusilado en la indefensión. El título, así, se constituye en explicación del alcance oracular que se quisiera para estos poemas. Proteger las moradas (con la alusión teresiana así de explícita) sería aviso de una necesidad que se resuelve en secciones como “Protección de lo blanco” donde la nieve, la leche, las pequeñas lombrices nerviosas o el propio blanco purificador de un cuadro de Tapiès son signos que configuran el bastidor de una memoria clara que el poeta reclama para que, en efecto, no se vaya definitivamente del mundo aquella trama que un día vio él y tomó, para siempre, la forma del sentido de la vida. Junto a esta sección, otras dos (“Once motivos semíticos” y “Signos que graba el tiempo”) remiten al mundo del autor de Estelas, un mundo siempre cerca de la inocencia de la naturaleza o del esfuerzo humano y anónimo por responder con lo elemental ritual —convertido en sagrado— a la llamada  de la fuerza germinativa de la tierra, una llamada que no es sino continuo, incesante reclamo “para llegar al centro del jardín”, otro de los motivos constantes de la poesía de José Luis Puerto. Dejemos aquí, a modo de testigo resplandeciente, este poema de Proteger las moradas:

(reportero francés)

Dejó Ouvert la nuit de Paul Morand
En la pensión en la que se alojara
Del oeste español
Y unas notas de hoteles y de citas
En la hoja de respeto.
Sabemos en qué página
Quedó de su lectura
Y los bordes del libro
Hablan de las mochilas y macutos
De quien cubre la guerra como corresponsal.
En un fuego cruzado
Murió en Beirut
En la guerra del Líbano.
Se llamaba Jean-Marc.
Acaso nada quede
De su existir sino los datos
Que estas líneas recogen
A partir de unas huellas
Que aún se hallan en un libro
Perdido u olvidado
En pensión española


    Pero es que, casi a la vez, ha aparecido Un bestiario de Alfranca en esa aventura editorial de Gregorio Fernández Castañón que es la colección “Los libros de Camparredonda”. Con el peculiar sello del editor, siempre pendiente de un tratamiento particular para cada uno de estos libros, este bestiario maravilloso vuelve los ojos a las distintas clases de animales (insectos, aves, peces, bestias domésticas…) que entraron en emocionada relación con el niño de Alfranca y, a su manera, adquirían desde una inicial aparición el significado de símbolos, más allá de su mera función de compañía, peligro o alimento.

    Surge así el que es para nosotros uno de los textos más sostenidamente emocionantes de José Luis Puerto. Esta especie de álbum no entra en la fantasía de otros bestiarios conocidos ni es una mera colección de episodios que pudieran pertenecer solamente al territorio de la evocación meramente costumbrista. Alfranca —lo sabemos los lectores de Puerto— es desde Las cordilleras del alba, aquel libro de 1991, trasunto de La Alberca, el espacio natal del poeta, geografía fundamental en su escritura y a la que él siempre acabará por volver. Allí transcurren los distintos pasajes de Un bestiario de Alfranca. De nuevo la llamada a la protección (“Protección de las aguas”, se denomina una de las nueve secciones del libro, y la cifra no es en vano) parece insistir en esa necesidad, también presente en el libro de Calambur, de defenderse de las asechanzas de lo exterior renovando un pacto personal con lo pequeño, lo frágil, lo que se presta a servir para un provecho ajeno, como se dice en el texto que transcribimos:

Ilustración de Cristóbal Aguilar    “El gallo como animal sacrificial. Es la imagen que de él te llega siempre. Se sobrepone a la belleza de su plumaje, a la gallardía de su actitud en los cortinales y en las cuadras, a ese reinado efímero sobre el resto de las aves de corral, a sus cantos de amanecer o de otros momentos del día, no pocas veces verdaderos indicios meteorológicos.
El pueblo, que lo incluye en sus cuentecillos, que explica el sentido de su canto en ocurrentes fórmulas rimadas, también lo sacrifica (…) Pero tu memoria te lleva por algunas de las calles de Alfranca, en compañía de tu madre, camino del hotel, a vender un gallo, muy lozano y de vivísimos colores, que ella lleva colgando, atadas sus patas y empuñadas de una de sus manos, por el que os darán cincuenta pesetas.
A ti te acompaña la tristeza, porque sabes el destino del gallo que conoces desde que era un polluelo y al que has echado el grano y al que has contemplado en no pocos momentos de salida al cortinal, donde gallos y gallinas picoteaban la tierra (…)”.

    Libros éstos de José Luis Puerto que, como los anteriores, buscan lectores que aún sepan que el desacuerdo con el orden y el color que dan al mundo los administradores del dolor, de la injusticia o de la mezquindad pasa por arrojarles a la cara palabras que aún escuecen porque traen encerrada la verdad insobornable y cruda de los juegos de los niños, las nanas de las madres, el temblor de algunas flores o el gesto detenido de esos animales que nos miran al paso un momento y sostienen en los ojos el aviso afilado de una recriminación silenciosa. Eso nos queda, sí. Arrojar palabras limpias como arena a la cara de aquéllos. Pero es mucho, no lo duden…

TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO

July 10, 2008

Dos poemas de JOSÉ ANTONIO CARRO CELADA


LUZ Y CHOPO

Para tocar la luz un chopo basta,

en él está intuida.

Un pacífico surco interminable

se enerva y alucina.

Un vencejo veloz, en su retorno,

le presta a la luz prisma.

¡Cómo la claridad se desnivela,

cómo regresa íntima y entera

la luz, con cuánta prisa!
 

LA VERDAD DEL ESPEJO

El espejo es mentira,

no hay nada dentro.

La verdad está fuera,

no cabe dentro.

JOSÉ ANTONIO CARRO CELADA (Poesía I. Astorga, 2006)) 

‘Eufemismo’, por ELENA SOTO

Filed under: POEMAS, * ELENA SOTO

 http://islakokotero.blogsome.com/images/nubes.jpg

    Eufemismo 

Es tan terrible decir que te he olvidado
que digo que tengo algodón en la memoria,
para que creas al menos que tu recuerdo me es grato.
Pero nada hay que me lleve a evocarte,
ni el dolor, ni la dicha,
nada.
Rectifico,
me mueve el afán por encontrar un pretexto,
el afán por escribir sobre la palabra eufemismo.
Terrible paradoja
tener que recordarte
para decir amable
que sólo eres algodón en mi memoria.

    ELENA SOTO (Del libro ‘Métricas del alma’, Ed. Torremozas, 2003)
 

July 9, 2008

Nº 2 de la colección TRAVIESAS DE POESÍA / ‘Camineros, jícaras, verdugos’, un poemario de LUIS MIGUEL RABANAL

 Traviesas de Poesía

- - - 

Acabamos de colgar en la red
el nº 2 de la colección Traviesas de Poesía:
Camineros, jícaras, verdugos, de LUIS MIGUEL RABANAL,
con prólogo y portada de ÒSCAR SOLSONA 

Luis Miguel Rabanal    17

El viajante revuelve
mercancías,
calzados extraños
y ajuares para pobres.
Platican ellos
del somatén que hubo,
de arcaicas escopetas
y de los presos
que ajusticiaron
por detrás.
La pequeña,
después la grande,
afuera tocaban
a difuntos.
Como una boba
letanía.

    (Luis Miguel Rabanal) 

Portada del libroblog. Haz click para entrar:

 

    21

        Madre, 1967

Daba pena
recordarlo, la mano
que sana y que cuida
es idéntica
a la que zarandea
y castiga.
Clavelitos.
Un cielo azul
para el que calla,
en tanto ella dice
el suficiente amor
de mentira.
También la besabas.

    (Luis Miguel Rabanal) 

 

 

A Rotilio Dignidad Bayón, in memoriam. Por TOÑO MORALA

Poema leído en Busdongo, en el entierro de nuestro amigo y compañero Rotilio Bayón.
Salud y lucha compañer@s.

                       

Un cuadro de Juan Manuel Díaz-Caneja

ROTILIO DIGNIDAD BAYÓN

 ∞

Como cuando andar por Villamanín y Busdongo entre la nieve era ya una historia que contar a tus queridas hijas.

Como cuando las noches de carbón te rompían casi el alma; pero más.

El silencio de los otros, aquellos vendidos que la ignorancia les daba de comer.

Y el respeto que impartías, obrero del mundo, la calidad humana que repartías,

Y los silencios……… los largos silencios en asambleas interminables para cambiar el mundo desde tus manos, tus pensamientos, tu compromiso con la vida y su existencia.

Siempre en el pensamiento las tuyas: tu compañera e hijas.

El mundo te debe un recuerdo por luchador.

El mundo te debe un ramo de estrellas; una luna llena de sonrisas para la calma.

Y ahora ya descansas en la paz de la paz.

Mérito de una vida para el resto de vidas, y sin pedir nada a cambio.

Como cuando en verano la tortilla y el pecho libre recorrían los montes de la niñez compartida.

Como cuando la mina te esperaba en la puerta para romper carbón y transformarlo en calor y electricidad  para todos.

Como cuando recorrías las tristes vivencias de los mayores, les escuchabas y llorabas en silencio.

Alma…. solo alma, y entre medias un corazón para el mundo.

Lo has repartido como las hojas en otoño cuando caen entre remolinos de viento, y se regalan a los otros.

Gracias por compartir tu amistad e ideales, gracias por tu humanidad;

Gracias Rotilio Dignidad Bayón.

 

Busdongo, 8 de Julio de 2008

ANTONIO MANUEL FERNÁNDEZ MORALA

July 7, 2008

Poemas japoneses a la muerte

Filed under: POEMAS

 

Acopio luz de luna
para este viaje de un
millón de millas. 

SAIKAKU

Cruzaré al otro lado
de la sierra:
viaje a la primavera.

SAIMARO

Amanece
y las flores abren
las puertas del paraíso.

SAIMU

Hora de partir…
dicen que el viaje es largo:
cambio de ropa.

ROSHU

Vacío caparazón de cigarra:
tal como venimos,
regresamos: desnudos.

FUKAKU

Nada indica
en el canto de la cigarra
que pronto estará muerta.

BASHO

Los poemas a la muerte
son un engaño.
La muerte es la muerte.

TOKO 

Si alguien preguntara
adónde ha ido Sokan,
decid tan sólo:
"Tenía cosas que hacer
en el otro mundo".

SOKAN 

 

(Del libro Poemas japoneses a la muerte.
Escritos por monjes zen y poetas de haiku en el umbral de la muerte
.
DVD, Barcelona, 2000)

July 3, 2008

Viernes de Julio / Cuatro poetas a la orilla del Órbigo

 Río Órbigo
La poesía de Elena Santiago, Juan Carlos Mestre, Antonio Colinas y Antonio Merayo se escuchará este mes de julio en la localidad leonesa de Veguellina de Órbigo, todos los viernes por la tarde (20.30 horas), a la orilla del río.

‘El río’, por Elena Santiago / 4 de julio

El Órbigo pasa
Entre reflejos caídos
Desde tiempos y sueños
Nos mira

Nunca ahoga recuerdos
Nos escucha Nos conmueve
Nos canta canciones de la infancia
Como el primer día

La libertad está en el aire
Jugando a chopo
Jugando a pájaro
A camino hacia el pueblo

Dejamos el silencio atrás
Y amamos la vida

‘Asamblea’, por Juan Carlos Mestre / 11 de julio

Queridos compañeros carpinteros y ebanistas,
les traigo el saludo solidario de los metafísicos.
También para nosotros la situación se ha hecho insostenible,
los afiliados se niegan a seguir pagando cuotas.
A partir de este momento la lírica no existe,
con el permiso de ustedes la poesía
ha decidido dar por terminadas sus funciones este invierno.
No lo tomen a mal,
pero aún quisiéramos pedirles una cosa,
mis viejos camaradas amigos de los árboles
acuérdense de nosotros cuando canten La Internacional.

‘Riberas del Órbigo’, por Antonio Colinas / 18 de julio

Aquí, en estas riberas, donde atisbé la luz
por vez primera, dejo también el corazón.
No pasará otra onda rumorosa del río,
no quedará este chopo envuelto en fuego verde,
no cantará otra vez el pájaro en su rama,
sin que deje en el aire todo el amor que siento.
Aquí, en estas riberas que llevan hasta el llano
la nieve de las cumbres, planto sueños hermosos.
Aquí también las piedras relucen: piedras mínimas,
miniadas piedras verdes que corroe el arroyo.
Hojas o llamas, fuegos diminutos, resol,
crisol del soto oscuro cuando amanece lento.
Qué fresca placidez, que lenta luz suave
pasa entonces al ojo, que dulzura decanta
el oro de la tarde en el cuerpo cansado.
Hojas o llamas verdes por donde va la brisa,
diminuto carmín, flor roja por el césped.
Y, entre tanta hermosura, rebosa el río, corre,
relumbra entre los troncos, abre su cuerpo al sol,
sus brazos cristalinos, sus gargantas sonoras.
Aquí, en estas riberas, donde atisbé la luz
por vez primera, miro arder todas las tardes
las copas de los álamos, el perfil de los montes,
cada piedra minúscula, enjoyada del río,
del dios río que llena de frutos nuestros pechos.
Aquí, en estas riberas, donde atisbé la luz
por vez primera, dejo también el corazón.

Fragmento del libro inédito ‘El caballo del frío’, de Antonio Merayo / 25 de julio

En medio de la noche, cogió su corazón entre las manos, lo alzó hasta la ventana de la desapacible celda que ahora era su vida, y lo echó a volar como si fuera un ave transparente que anhelase llegar en compañía a la emoción de amanecer. 

June 30, 2008

TRAVIESAS DE POESÍA / ‘Razón de duelo’, un poemario de MIGUEL MARINAS, abre una nueva colección de libroblogs

 

Desde ISLA KOKOTERO tenemos el inmenso placer de anunciar y compartir
el nacimiento de la nueva colección TRAVIESAS DE POESÍA

 TRAVIESAS DE POESIA

que nace con la intención de convertirse
algún día en libros de papel

- - - 

El primer poemario de la colección, en formato libroblog,
es Razón de Duelo, de MIGUEL MARINAS:

Miguel Marinas

    X

decimos las vueltas
que da la vida

un camino con recodos,
trocha entre jaras y avenas locas,
sendero con poca definición como para furtivos,
acotado por sebes, barbechos que crían yuyos y chatarra

las vueltas que da la vida no tienen mapa:
lo pintamos mucho más tarde
cuando ya no vemos carriles ni roderas

son las vueltas que da la lengua para nombrar el río quieto
con aguas siempre nuevas

    (Miguel Marinas) 

 

 'Razón de duelo', un poemario de Miguel Marinas

    XII

grabar en la corteza de los árboles
poner plata en la piel
tatuar los dibujos de los sueños
salir al paso de los ríos
a los pregones de la carretera
que traen pescado
y noticias

acechaba lo repentino
por ver su huella
y su piedra sillar
en la memoria

    (Miguel Marinas) 

June 27, 2008

‘Variación sobre la palabra sueño’, por MARGARET ATWOOD

Granadorojo, una foto de Luis Marigómez

VARIACIÓN SOBRE LA PALABRA SUEÑO


Me gustaría mirarte durmiendo,
lo que puede no ocurrir.
Me gustaría mirarte,
durmiendo. Me gustaría dormir
contigo, penetrar
en tu sueño como su ola suave y oscura
se desliza sobre mi cabeza

y caminar contigo a través de ese bosque
luminoso y vacilante de hojas verdiazules
con su sol acuoso y sus tres lunas
hacia la cueva que debes descender,
hacia tu miedo más tétrico

Me gustaría entregarte la rama
de plata, la florecilla blanca, la palabra
precisa que ha de protegerte
de la desdicha en el centro
de tu sueño, de la desdicha
en el centro. Me gustaría seguirte
y subir la gran escalera
otra vez y convertirme
en la barca en que remarías a la vuelta
con cuidado, una llama
en dos manos oferentes
a donde tu cuerpo yace
junto a mi, y entrarías
en él con la facilidad del respirar

Me gustaría ser el aire
que te habita por un instante
sólo. Me gustaría pasar así de inadvertida
y ser así de necesaria.

    MARGARET ATWOOD (De ‘Historias verdaderas’. Traducción de Luis Marigómez) 

June 24, 2008

‘Segunda naturaleza’, por JORGE AULICINO

 

SEGUNDA NATURALEZA

En la trastienda de la pequeña estación ferroviaria
el jefe se hace gárgaras.
Canta un pájaro entre las cañas cercanas.
Para el pájaro no existe el tren.
Para el jefe —a menos que no pase a horario— tampoco. 

JORGE AULICINO
(Del libro ‘Paisaje con autor’, Ed. Último Reino, Argentina, 1988)

— 

 

Desde aquí recomendamos un paseo por los blogs
del poeta y periodista argentino Jorge Aulicino:

Otra iglesia es imposible (sobre poetas y poesía)
El estante maldito (el malestar en la poesía)
Viejo smoking (contiene los once libros de poemas publicados por Jorge Aulicino entre 1983 y 2006, y una antología personal en construcción)
Recortes de la ñ (sus columnas publicadas en la Revista Ñ de Buenos Aires) 

June 23, 2008

‘Oración’, por ANTONIO PEREIRA

Antonio Pereira en Villafranca del Bierzo (22-6-08). La foto es de Elo

Oración

Señor ya sabes mis cuidados con el butano y los grifos
todo lo cierro bien pero es difícil desentenderse
inspecciono la antena
las macetas con tantas criaturas que por debajo pasan
sufro mucho Señor
y aunque te agradezco no haberme hecho cirujano
ni conductor del autobús escolar
te pido que un ratito te quedes responsable
que aguantes todo esto mientras voy a un recado
y cualquier día no vuelvo.

   ANTONIO PEREIRA
(Del libro ‘Meteoros’, Poesía 1962-2006. Ed.Calambur)

‘La querencia’, por ALEXANDRA DOMÍNGUEZ

Alexandra Domínguez, en Villafranca del Bierzo (22-6-08). Foto de Elo

La querencia

Quise escribir un poema en el que hubiera un cuchillo y un tigre,
en el que una pestaña dormida abriera su conciencia en las máscaras
y en el reino de las lluvias yo tuviera un pez de oro en mis manos.

Quise escribir un poema en el que un pájaro deshiciera los nudos
y las redes salieran del mar vacías de palabras como teléfonos muertos. 

Quise escribir para fortificarme en las afueras del festín y del latido,
en el lugar donde el eclipse es resurrección y memoria de un ángel vagabundo.

Quise que la luz entrara en lo que no hay manera de decir,
en lo que no hay manera de contar,
en lo que no hay ninguna otra manera de escribir.

Quise la querencia de mi propia imposibilidad.

     ALEXANDRA DOMÍNGUEZ (Poema incluido en el libro ‘Complicidades‘)

June 16, 2008

‘Acomodo ahora cada estancia…’, por ELOÍSA OTERO

 Una obra de Joan Miró

Acomodo ahora cada estancia con humor confuso en la cintura. Porque así seré incapaz de estremecer la compañía, la edad temprana de los estanques, en los brazos de piña con un mordisco de espanto y dos manitas acusando, como un susurro que se anuda o se acoge al lugar más tibio de la calle. Como el silencio se detiene en el tiempo y aleja los pasos, que sólo el hombre descansa en el hombre, que no me quiero adormecer sobre nadie cuando la luz es legítima y niña, cuando un panal abanica el flujo espuma en la mirada. 

    ELOÍSA OTERO (En el libro colectivo Complicidades )

Nuevo número de la revista 7de7 y entrevista con ANTONIO MÉNDEZ RUBIO

Nuevo número de la revista 7de7 (y ya van 10) que dirige MARCOS CANTELI

Antonio Méndez RubioEn este número de junio 08, titulado HERRUMBRES, una entrevista con ANTONIO MÉNDEZ RUBIO (aportamos un fragmento), del que también se publica un pequeño poema inédito.

AMR¿Qué peligros señalarías con respecto a los actuales derroteros de la poesía española?

7de7—Los peligros de autosuficiencia y de ceguera, que son tal vez síntoma de un aislamiento histórico y de un miedo inconsciente a la crisis y a la aventura. En esos peligros incluiría asimismo la anestesia de la crítica y el enamoramiento del poder.

*

    SOBRE LA MUERTE DE OTROS

Sobre la muerte de otros
ponemos nuestras sombras nuevas,
flores de azahar, el agua
que dejó el cuenco vacío
porque sí, canela molida, brusca,
de la que ya no prende
—¿dónde la han puesto?…

Se habla del fin. Y poco más:
la última condición y la primera
piedra
vuelta hacia el mundo.

    (Poema inédito de ANTONIO MÉNDEZ RUBIO en 7de7) 

revista 7de7

Pero en 7de7 hay muchas otras cosas:

contraseñas
tejido [Chus Fernández]
Desalojos [Miriam Reyes]
poemas [Pilar Fraile]
6 poemas [Eduardo Milán]
El ángel de la ira [María Ángeles Pérez López]
3 poemas [Luis Luna]
3 poemas [David Bustos]

cambio de aliento
Entrevista a Antonio Méndez Rubio [por Arturo Borra, Viktor Gómez y Laura Giordani]

resistencias
La necesidad de realidad[Miguel Ángel Gara]
C. K. Williams[Pablo Fidalgo Lareo]
Hormigas blancas (notas 2007-2008)[Jordi Doce]
El encuentro de la palabra y la cosa[Eduardo Fariña Poveda]
Épica, crónica, ironía[Luis Muñiz]
Balthus recuperado[Gabriel Bernal Granados]
Reseña de *NN* de Julio Espinosa Guerra[José Luis Gallero]

June 15, 2008

‘El oscurecimiento global’, por WAGANA TU-BARI

Filed under: POEMAS, * WAGANA TU-BARI

Una fotografía de Sebastiao Salgado

PAISAJES DE ÁFRICA

Nos queda poco tiempo.
El mundo se está oscureciendo
y yo he perdido mi libreta de anotar. 

Las nubes son espejo. 

Año tras año
durante los últimos veinte o treinta años
la estación de las lluvias ha pasado de largo.  

Aquí no llueve casi nunca
pero todos los veranos el sol calentaba el océano
y llegaba el monzón.

La desaparición de las lluvias sigue siendo un enigma
y lo cierto es que ahora
ya no llueve
nunca.

WAGANA TU-BARI 

‘Punto de arranque’ de CLAUDIA AINCHIL

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¿No seremos refugiados…
los que emigramos sin cesar
tras sitios metafóricos
siguiendo rastros de alquimia
y nada más?

    CLAUDIA AINCHIL
    (que nos invitó a visitar su blog:
    AinchilClaudia-Poesías

‘Yo sólo sé hacer ojos…’, un poema de JULIA PIERA

Filed under: POEMAS, * JULIA PIERA

 

Yo sólo sé hacer ojos
pero me obligan a hacer listados de palabras.

Quieren analizar si alguna de las que repito
tiene algún sentido gramatical,
sigue algún patrón genético.

En la calle
el lenguaje es distinto, admite mezclas vulgares,
interlenguas, translenguajes, argot;
refleja
impresiones de tiburones
colgados como objetos de arte,
caballos y filas extasiadas de cabezas de pez.

                                *

Especies huérfanas
en la corporación del triángulo
construimos amigos, juguetes, amigos
alimentados con noodle bowl y sushi de aguacate,
huéspedes esclavos
de manufacturas dietéticas. 

JULIA PIERA (Del libro Complicidades

June 12, 2008

‘Mayo’, por LUIS MARIGÓMEZ

MAYO 

la fucsia que se heló
rebrota

L. M. 

Fotografía de Luis Marigómez(…)

los capullos del camelio
de color sepia oscuro
secos, se deshacen
al arrancarlos

juntos en un cuenco
ahora parecen
delicadas bolas de tela
color canela o caramelo

(…)

la hortensia verde
llenas de hojas grandes sus ramas
con huevas verdes en el centro
de sus extremos
a punto de abrirse

el canto del cuco
y el del grillo
uno aquí mismo
el otro en la arboleda
los dos llaman
se esconden

pajas
en el nido de golondrinas
abandonado

entra y sale
un colirrojo

los castaños de indias
pierden sus capirotes blancos
se estancan en el verde
oscuro de sus copas

babas secas
cuelgan de los álamos

las acacias también ya sólo verdes
no huelen

la hierba espiga
y amarillea

LUIS MARIGÓMEZ (De su nuevo libro Año, en Icaria) 

June 11, 2008

JOSÉ-MIGUEL ULLÁN en Valladolid (13-J) y en Poesía Digital

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Entrevista con JOSÉ-MIGUEL ULLÁN en la revista Poesía Digital

El poeta presenta, además, su libro Ondulaciones
(Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores)
en la Fundación Segundo y Santiago Montes de Valladolid
(C/ Núñez de Arce, 9), el viernes, 13 de Junio, a las 20 horas.
Le acompañarán en la mesa Miguel Casado (autor del prólogo del libro)
y Gustavo Martín Garzo.
Nos gustaría ir (no podremos). Víctor M. Díez promete crónica para Peatóm

 *

        Manjar lento

Benditas sean las cosas que llegan siempre tarde
y no lo sienten
                    —perdidas ya de vista o bien batidas
o incluso banquecinas al sol del tacto—;

su demora nos libra del sofoco
propio de cualquier logro puntual
                                             engullido
sin pasar por el paladar ("¡a otra cosa!")
de la gratitud no rentable.
 

    JOSÉ-MIGUEL ULLÁN (De ‘Otros poemas 1991-2007′, en el libro Ondulaciones

June 6, 2008

Tres poemas de SUSANA BARRAGUÉS

Susana BarraguésOración

Agua, alegría, beso,
leche, cama, ventanas,
llenen este cuerpo y esta casa.

 

Alerta

Electricidad estática, inflamación de la conciencia, detención del jadeo, cuando recibo a la alerta: una ligera vibración de la hojarasca, detrás de mí. Surge la chispa: una corriente brota y succiona las pantorrillas, me crece hierba en las plantas de los pies, se abren los poros con la nota si aguda de un violín, colonia de anémonas tensadas en arco. Perplejidad, atenta, desconfío: la alerta sube, escalofrío puro por la espina dorsal, mordisco en el pubis, se eriza el vello de los brazos, la punta de los dedos se electriza. Oxígeno, bombea, cerebro: sensibilidad llevada al límite, erotismo, agudísimo latido, piel vuelta del revés. Célula a célula sube la alerta, del pie a la nuca, pestaña a pestaña, el nervio llega al pelo, rebota velocísimo y vuelve, giro en espiral del cuerpo, contorsión que me hace volver el rostro, saco los ojos de las órbitas, afilo mis oídos

ahí

estás.

 

Todas las cosas imperfectas

Todas las cosas imperfectas, el diente torcido, el zapato que cala, la leche que cae, las costuras, el guante perdido, la mora que explota sola antes de tiempo, en mitad del vacío,

los adoquines sucios, las palomas sucias, los cuerpos sucios, las alambradas, las coincidencias, las aproximaciones,

la entomología, el cuerpo del hombre dentro del agua, los tendidos telefónicos, el besugo, el beige,

el metro, el centímetro, el milímetro, lo extraordinario, los decálogos, los cómputos, las colecciones inútiles, la levadura, los bultos,

los letargos, las lechugas, las tentativas, lo insoluble, la desalación del agua del mar, el grito ¡suéltame!, el desorden,

las vértebras, los versos, las berenjenas, los oculistas, las instrucciones de las lavadoras automáticas, el cuerpo de la madre,

los días, el dolor, los lunares, el amor, la confusión del amor, el embrollo del amor, la maraña, el revoltijo, lo que yo te pedía y tu me diste, el tropezón, la obsesión por lo perfecto.

Todas las cosas imperfectas o la promesa de que no nos separaremos nunca.

    SUSANA BARRAGUÉS (Tres de los poemas leídos por la autora en la Biblioteca Pública de León, ayer jueves) 

6-J / Presentación de la revista del Club Leteo y poema inédito de VICENTE LUIS MORA

Ilustración de Carlos J. Cecilia para la revista del Club Leteo

La escritora francófona Amélie Nothomb y el ilustrador vallisoletano Carlos J. Cecilia son algunos de los más de 60 poetas, escritores y artistas que colaboran en el último número de The Children’s Book of American Birds, la revista de creación literaria que edita el Club Leteo, y que hoy viernes se presenta por partida doble en León.

A las 20.30 horas, la revista se presentará en la sala de conferencias del ILC (Biblioteca Regional, con entrada por Santa Nonia), donde intervendrán los escritores Susana Barragués y Avelino Fierro. Y un poquito más tarde, a partir de las 22.30 horas, seguirá la fiesta en la buhardilla del CCAN (C/ Puerta Castillo), con lectura de textos de éste y otros números anteriores, participación de los autores y editories –Rafael Saravia, Alberto R. Torices & cía– y música a cargo de Dj Mata Hari (Alicia-Elektra).

Más información en Peatóm

Reproducimos uno de los poemas de la revista, un inédito de VICENTE LUIS MORA, incluido en el capítulo dedicado a la ‘correspondencia epistolar’: 

[Postdata]

HAY UNA CARTA EN MI ARCHIVO DE CORRESPONDENCIA DE LA QUE NO PUEDO DEDUCIR EL DESTINATARIO

en la que me desnudo como un niño
y escribo cosas que jamás he dicho

en ella no hay saludos ni menciones
de lugares o fechas ni de nombres
no hay pistas que me lleven al probable
sujeto —hombre o mujer— por quien me daba
infortunadamente a la verdad

está no más quien soy lo cual no es mucho
y es cotidiano y feo como el verso
de don Francisco (de Quevedo claro)
que cito cuando quiero sincerarme

a quién demonios se la mandaría

a quién por qué

con qué esperanzas en su parecer

y sobre todo

y lo que más me duele

por qué no me llegó nunca respuesta?

    VICENTE LUIS MORA (Poema incluido en el nº6 de la revista ‘The Children’s Book of American Birds’)

June 5, 2008

‘Reses’, por ESTHER RAMÓN

 

En medio de antiguas tumbas,
unas grandes, otras pequeñas,
existe una senda
para el ganado y las ovejas.

Bai Juyi 

El mar de Carnota. La foto es de Maribel LongueiraEn la playa

todos son

el niño que acuna

esa enorme roca negra

No saben apuntar

arrojarla con fuerza

acertarle al mar

entre los ojos 

    ESTHER RAMÓN (Del libro Reses. Ed. Trea Poesía. Oviedo, 2008) 

May 23, 2008

‘Visita’, por KIRMEN URIBE

 

    Visita

La heroína es tan dulce como hacer el amor,
decía ella en otro tiempo.

Los médicos dicen que no ha ido a peor,
día va y día viene, y que nos lo tomemos con calma.
Hace un mes que no ha vuelto a despertar,
desde la última operación.

Y sin embargo seguimos visitándola todos los días
en el sexto box de la unidad de cuidados intensivos.
Al entrar, el enfermo de la cama de enfrente lloraba,
no ha venido nadie a visitarme, le decía a la enfermera.

Hace un mes que no oímos la voz de mi hermana.
No veo como antes toda la vida por delante,
nos decía,
no quiero promesas, no quiero disculpas,
tan sólo un gesto de amor.

Ahora sólo le hablamos mi madre y yo.
Mi hermano, antes, no decía gran cosa;
ahora ni siquiera viene.
Mi padre se queda en la puerta, callado.

No duermo por las noches, nos decía mi hermana,
tengo miedo a dormirme, miedo a las pesadillas.
Las agujas me hacen daño y tengo frío,
el suero me enfría las venas.

Si pudiera huir de este cuerpo podrido.

Mientras tanto dame la mano, decía,
no quiero promesas, no quiero disculpas,
tan sólo un gesto de amor.

    KIRMEN URIBE (Este poema nos lo ha dejado Arane, en el e-mail)
 

May 22, 2008

Público en un recital de JUAN CARLOS MESTRE

La foto es de Vicente García

El domingo pasado, en el CLA, Juan Carlos Mestre leyó poemas inéditos y tocó su acordeón al final. Nos lo perdimos, por un imponderable. Rabia nos dá.

* * * 

"aun así que cuando tú me mires se miren entre sí los que han permanecido tanto tiempo callados"

JUAN CARLOS MESTRE (De ‘La tumba de Keats’) 

May 11, 2008

Cuatro pequeños poemas de AMABLE ARIAS (: para ÒSCAR SOLSONA :)

 dibujo de Amable Arias

Bajito, sin decir nada
se fue el viento a pelar castañas. 

    *

Los ojos
esos ojos que las personas tienen en la cara
no miran ya de frente
¿Dónde está la mirada altiva del rebelde? 

    *

El indio piel roja miró la tierra
y enrojeció
mi cara
la vergüenza me trastorna a mí
y maldigo ser blanco bajo la historia.

    *

Bien,
neurótico, perdido el poeta
abre sus patas-piernas gigantes y duras
de palo andino o de tuérgano
                                      sobre una banqueta
                                      posa pata-con-uña
                                                            y espera
un dolor terrible-agudo-brutal. Por fin
mea, escupiendo una piedra
parto feliz.

(Del libro ‘Sobre el vaivén de las cortinas. Poemas y maquillajes’.
Instituto de Estudios Bercianos, 2003)

 

May 10, 2008

Los ‘agrafismos’ de ULLÁN llegan a Mérida

José-Miguel Ullán    EL POEMA

Lo que la mano del destino escucha
y dibuja
por última ocasión con voz primera:

Claridad, corazón de cera, escarmiento.

    JOSÉ-MIGUEL ULLÁN
    (Del libro Razón de nadie)

* * * 

haz click para ver más 'agrafismos' de Ullán    Ayer, 9 de mayo, se inauguró en la Escuela de Arte de Mérida la exposición ‘Agrafismos (Ondulaciones)’ del poeta JOSÉ-MIGUEL ULLÁN.
    Ilustrador de la revista literaria ‘El signo del gorrión’, y autor de un buen número de libros de poesía en colaboración con pintores (Saura, Vicente Rojo, Tàpies, Sempere, Palazuelo, José Luis Cuevas, Broto, José María Sicilia…) Ullán también ha expuesto en la 49 Bienal de Venecia, de 2001, así como en la Universidad de Concepción (Chile), en 2005.
    Las obras que él mismo denomina “agrafismos”— han formado parte de distintas muestras de “poesía visual”. Esta exposición, en concreto, llega a Mérida después de pasar por la Sala de Exposiciones del Círculo de Lectores (Madrid), e itinerará a lo largo de 2008 por otras salas de España y el mundo.

Escena de ‘Johny Guitar’ & Diálogo de ALEJANDRO AURA

Filed under: POEMAS, * ALEJANDRO AURA

 

—¿A cuántos hombres has olvidado?
—A tantos como mujeres recuerdas.
—No te vayas.
—Tengo que irme.
—Dime algo agradable.
—¿Qué quieres oír?
—Miénteme. Dime que me has recordado durante estos años.
—Te he recordado durante estos años.
—Dime que hubieras muerto si no hubiese vuelto.
—Hubiera muerto si no hubieses vuelto.
—Dime que me quieres como yo te quiero.
—Te quiero como tú me quieres.
—Gracias, muchísimas gracias.

    (Famoso diálogo de la película Johny Guitar &mda