Isla Kokotero

November 25, 2009

PEDRO ÁLVAREZ GÓMEZ: ‘Un centenario inadvertido’, por ERNESTO ESCAPA

FUEGO AMIGO / Por ERNESTO ESCAPA (13-7-2009)

Pedro Álvarez Gómez, novelista zamorano
UN CENTENARIO INADVERTIDO

El zamorano Pedro Álvarez Gómez fue uno de los novelistas punteros
en el erial de la inmediata posguerra

En las postrimerías de junio se cumplió el centenario de un novelista zamorano a quien el paso del tiempo ha rebajado de la cresta a los talones del devocionario de las letras. Pedro Álvarez Gómez alcanzó el éxito en los atrancados cuarenta del pasado siglo y luego se fue disolviendo en sucesivos empleos como periodista azul. Empezó en Mallorca, pasó por el Odiel de Huelva (donde fue objeto de las bromas colmeneras de Cela) y dirigió durante treinta años el periódico del Movimiento en Córdoba. Era de Villalba de la Lampreana, junto a Villafáfila, allí nació un 29 de junio de 1909 y en el pueblo mantienen encendida la mecha de su recuerdo.   

Zamora ha emprendido este año del centenario el rescate pausado de sus éxitos remotos, empezando por ‘Los Chachos’, que se publicó en folletón entre el otoño de 1942 y la primavera siguiente, ilustrada por Teodoro Delgado. En total, su obra se resume en cuatro novelas, una biografía imperial del Empecinado y un postrero mosaico de estampas campesinas, que apareció el año de su muerte. Se había estrenado como novelista bélico con el tremendismo de su relato ‘Cada cien ratas, un permiso’ (1939), que derrotó en el concurso de mejor novela de guerra a la ensoñación estrellada de Hernández Gil, más tarde ilustre penalista y presidente de las Cortes democráticas.    

Una parálisis infantil lo había dejado inservible para la milicia, pero no para la propaganda. Estudió con provecho, se hizo funcionario de la Universidad de Salamanca y trazó un proyecto narrativo que iba a recorrer los diferentes estadios de su vida. Los batacazos de la crítica interrumpieron aquel repaso en la adolescencia. Su mejor novela es ‘Los colegiales de San Marcos’, donde hace casticismo de su etapa como bachiller interno con un dómine vaniloco. Antes había publicado ‘Nasa’, que dibuja un campo castellano de cartón piedra.   

‘Los dos caminos’ (1950) crucifica su carrera, lastrada por sobredosis de tópicos. En sus páginas se defiende de los palos de la crítica, mientras escinde con maniqueísmo la peripecia de dos primos: uno elige la felicidad en la estirpe de la tierra y el otro el fracaso urbano. Sólo volverá a publicar las estampas campesinas de ‘El vivir humilde’ (1983), que pasó inadvertido.  

ERNESTO ESCAPA

November 10, 2009

ENHORABUENA y OLE, OLE Y OLÉ por el grandísimo GERVASIO SÁNCHEZ, primer fotorreportero que se lleva el Premio Nacional de Fotografía

Gervasio Sánchez, Premio Nacional de Fotografía 2009
GERVASIO SÁNCHEZ
PREMIO NACIONAL DE FOTOGRAFÍA

Entra en su blog:
LOS DESASTRES DE LA GUERRA
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John Berger dice en su libro ‘Otra manera de contar’ que "una fotografía es un lugar de encuentro donde los intereses del fotógrafo, lo fotografiado, el espectador y los que usan la fotografía son a menudo contradictorios". Cuando trabajo en contacto con el sufrimiento mi objetivo es conseguir que este encuentro deje de ser contradictorio o al menos permita alcanzar un equilibrio entre los diferentes intereses.
Creo que la única manera de conseguirlo es estableciendo un acuerdo tácito con los protagonistas de mis fotografías. Hay que personalizar los dramas, sus desconsuelos, sus esperanzas. Las crisis del Tercer Mundo no pueden ser reducidas a una maquiavélica ecuación numérica porque cada uno de los miles de amputados que gritan, las decenas de miles que mueren o los millones que abandonan sus hogares y buscan refugio en otros países tiene una distoria de dignidad que casi nunca se cuenta.
La fotografía que retrata el drama humano, esencia de nuestro fracaso, debe evitar la esquematización, la frivolidad y el espectáculo. Debe ser "inoportuna y certera en su impertinencia", cualidades necesarias para ejercer el periodismo, según Ryszard Kapuscinski, y debe huir de la promoción de lo políticamente correcto.
Si no sufres el dolor, el grito de las víctimas, su digno silencio, ¿cómo puedes transmitir el drama con decencia, cómo puedes intermediar entre el dolor y el olvido, el horror y la banalidad, cómo puedes circular por las carreteras secundarias de la VIDA? La fotografía debe evitar que "comprendamos la historia cuando ya es tarde".

GERVASIO SÁNCHEZ

October 31, 2009

‘Lámina de pájaros’, por JOSÉ NORIEGA en el 65 cumpleaños de JOSÉ-MIGUEL ULLÁN

José-Miguel Ullán en la Fundación Montes de Valladolid, en 2008
LÁMINA DE PÁJAROS

Un tiro no es la muerte, lo saben las perdices; a veces, un quítame allá unas plumas, una cojera de largo recorrido, una molleja vacunada contra el saturnismo con los anticuerpos del gris del perdigón. Si hay suerte, tan sólo un ruido hueco que rompe los colores del paisaje resquebrajando  la sustancia grasa de la greda y desatornillando los anclajes que endurecen los planos de la cal. Sin embargo, la muerte es siempre un tiro: nos deja, por mucho que la esperemos, el hueco que ayuda a los forenses a definir el calibre del destrozo y que los demás llamamos, impropiamente, vacío. Cuanto más se vive, medida temporal el vivir y no otra cosa, más escopeteado se está, más vacíos de calibre diverso ensombrecen nuestro todo, por poco que éste sea.

Me llega hoy otro disparo por la espalda y me reverdece los ronchones de la ausencia –interminable picadura de pulga–, de las ausencias: soy ya, todo yo, una criba garbancera, más hueco, más vacío que pellejo, uncida a un aro que malamente sostiene templado el tambor de la tristeza: ha muerto José-Miguel Ullán sin decir “Ni Mu”.

A la izquierda de este rincón con ventana donde escribo tengo colgada una litografía, regalo de mi mujer, donde sobre una rama de arquitectura extraña y traída por los pelos aparecen prendidos, cada uno con sus colores, quince pajaritos: un pinzón, un petirrojo, un jilguero, un pardillo, un verdecillo, un verderón, y así hasta quince… y en ella no estás tú, el pájaro Ni Mu, porque es antigua. Si los litógrafos siguieran dibujando sobre las piedras –ese era el pacto del verbo, hoy lo hacen sobre hojalata– saldrías en las láminas del mañana junto al jilguero y al petirrojo por méritos propios del piar: que eso es ser poeta y no otra cosa.

Parece que fue ayer: Descolgué el teléfono y eras tú. Me debías carta y te disculpaste. Recuerdo mi respuesta: “En esta editorial el afecto no caduca”… y sin más nos pusimos a hilvanar la edición de Ni Mu. Como editor sabías lo que cuesta untar los papeles con colores y fuiste comprensivo, salió el libro y todo te pareció maravilloso. Recuerdo ahora tus palabras como si estuvieran tiernas: “Poetas hay muchos, lo que tenemos que defender es a los editores de verdad, que son pocos y en peligro de extinción”. Guardo la nota en la que me decías que te había gustado mucho el color azul de la portada –única sorpresa que te escondí hasta el final–…

 Y los dibujos que me regalaste los mandé enmarcar y los puse al lado de un Beuys para ver si saltaban chispas o dialogabais en besos interminables. Los cuadros, tú lo sabes Marcelino, que decía Nicolás, cogen vida en las paredes; y los tuyos no se comportaron de otra forma: un día, al entrar en la sala de máquinas de la editorial tus dibujos estaban inexplicablemente en el suelo, los cristales rotos, los palos de los marcos descompuestos y los poemas de papel intactos debajo de la ruina. Pensé que el de los fieltros tenía celos de tus tintas y que te había lanzado una pizarra para joder. A punto estuve de separaros… y no era eso: los cuadros –barómetro de tantas cosas– cogen muerte también y a saber si se rompieron porque sí al saberte roto. No fue el de Kleve si no tu herida lo que debió de reblandecer la cola de los marcos.

La vida es más larga que nosotros y, en un marco nuevo, he de poner otra vez tus poemas sin letras en la pared de enfrente de los pájaros que el dibujante anónimo pintó sobre las piedras –una piedra por cada color–. Ahora ya todo está roto y acaso no se muevan más las cosas de puro rotas. Llueve o llora la nube sobre la línea del páramo y lo hace a ráfagas… la incertidumbre de la poesía se transparenta en los planos de gris del agua al caer… ¿Te acuerdas del grabado de Rembrandt “Las Tres Cruces” en su primer estado? Pues así como sobre Cristo en la plancha cae la luz sobre las cebadas hoy aquí: turbia, dolida, desconsolada… sin arreglo posible me parece. Aunque luego pasa el tiempo y se nos encallece la niebla y, como hay que dar de comer al gato y regar la datura y echar migas a los peces rojos de la pila, se nos acaba por transparentar hasta la luz negra de los ratos negros. Ley de vida dicen.

Te echaremos de menos los tres: el gato, Rosa y  yo. Nos vemos cualquier día y editamos otro.

JOSÉ NORIEGA
(Este artículo se publicó en su día en DIARIO DE VALLADOLID-EL MUNDO)

 

October 23, 2009

Hoy, 23 de Octubre / Homenaje a DURRUTI, con poema de TOÑO MORALA~CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO

Mail de TOÑO MORALA:

Hola a todos y todas; os adjunto poemilla que he construido con letra de Chicho Sánchez Ferlosio y algunos versillos míos. Se leerá el próximo viernes día 23 de octubre, a las 21 horas en el teatro El Albeitar (León), con motivo de un homenaje a Buenaventura Durruti que organiza la Confederación General del Trabajo (CGT). Seguirán unas importantes jornadas para el mes de noviembre sobre el anarquista Durruti, que finalizarán el 20 de noviembre con la inauguración de una escultura simbólica en Santa Ana, barrio de León donde nació Buenaventura Durruti, una obra realizada por el artista Diego Segura. Esperamos vuestra asistencia; saludos.

 Durruti

~
BUENAVENTURA ANARQUÍA DURRUTI

Por allí viene Durruti con una carta en la mano,

donde pone la miseria de este pueblo soberano.

Por allí viene Durruti con un libro en el morral,

donde apunta los millones que ha robado el capital.

Gallo negro, gallo rojo, revolución de un pueblo,

para tener justicia social.

Un paria, un rebelde de carne y sangre repartida por la libertad.

Un camarada, un amigo, un hijo del pueblo militante

confederal y antifascista … un idealista con pensamiento

real… que para vivir todos, hay que luchar.

Traidores siempre hay por las esquinas de la mediocridad.

Retened en la memoria la lucha sin igual,

de un hombre llamado Buenaventura Anarquía Durruti,

asesinado por nuestra libertad.

Por allí viene Durruti con las tablas de la ley,

para que sepan los obreros,

que no hay patria, ni dios, ni rey.

~

León, Noviembre de 2009.

CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO - TOÑO MORALA
~

Chicho Sánchez Ferlosio. Por allí viene Durruti.

Haz click en la imagen para entrar
y escuchar a Chicho cantándole a unos niños su canción a pelo…
~
Y aquí, el homenaje de Chicho Sánchez Ferlosio
a los tres grandes luchadores anarquistas: Durruti, Ascaso y García Oliver:
el homenaje de Chicho Sánchez Ferlosio a los tres grandes luchadores anarquistas: Durruti, Ascaso y García Oliver
con un click.

September 3, 2009

ESPEJISMOS / ‘En otra dimensión’

 Como cada jueves, publicamos una nueva columna en EL MUNDO DE LEÓN,
dentro de la sección ‘EL ESPEJISMO DE LA GALBANA’,
(y con ésta llegamos a 73, desde abril de 2008):


EN OTRA DIMENSIÓN

 "Ayer, mañana, pasado mañana… ¿y hoy?

Hoy es ayer y mañana es pasado mañana. ¿Dónde estás cuando te ocurre esto? En la redacción de un periódico. Un extraño lugar donde el presente se convierte en pasado y el futuro se adelanta en el tiempo, como si tuviera prisa por acontecer. (…)

Continúa en EL ESPEJISMO DE LA GALBANA (73)

 

August 8, 2009

‘El escritor como testigo sospechoso. PETER HANDKE y su denuncia de la guerra mediática’, por CECILIA DREYMÜLLER

Peter Handke lights candle with Serb elderly woman at Orthodox cemetery in village of Retimlje (Photo by Darko Dozet)

El escritor como testigo sospechoso

PETER HANDKE y su denuncia de la guerra mediática


Por CECILIA DREYMÜLLER
Publicado en ‘Revista de Occidente’ nº 310, Marzo 2007

CECILIA DREYMÜLLER
La literatura alemana actual, desgraciadamente, da más que hablar por los escándalos en torno a sus escritores que por la excitante variedad de su producción. Lo que del año 2006 ha repercutido más allá de las fronteras nacionales no han sido los elogios de la crítica a las nuevas novelas de Martin Walser, Helmut Krausser o Iliya Trojanov, sino las polémicas alrededor de la concesión del Premio Heine a Peter Handke y las revelaciones sobre la pertenencia a las SS de Günter Grass. Ambas cuestiones poseen una trascendencia indiscutible, puesto que tocan el meollo de un tema de relevancia universal -la integridad del escritor políticamente comprometido-, pero el revuelo mediático que causaron fue, a todas luces, desproporcionado.

Es más: Handke y Grass han sido objeto de una estrepitosa caza de brujas en la que tergiversaciones, improperios y ataques personales se han adoptado como prácticas habituales. Semejantes maneras muestran una preocupante degradación profesional, a la vez que la impunidad con que se aplican nos advierte acerca de la creciente intolerancia de nuestras democracias respecto a las posiciones disidentes. En el caso de Handke, su denuncia de la información unilateral sobre las guerras en Yugoslavia, y su lamento por la destrucción de un estado a causa de intereses estratégicos internacionales, en vez de granjearle respeto, lo han convertido en persona non grata. Desde hace más de diez años, las reivindicaciones del escritor austriaco de un periodismo ponderado y ecuánime, y de un trato justo para todos los acusados ante el tribunal internacional de La Haya, son recibidas como apologías de la política de Slobodan Milósevic y como deliberada ignorancia de los crímenes cometidos por los serbios. En esta cadena de multiplicación de prejuicios, medias verdades e informaciones falsas, han participado escritores de casi toda Europa, contagiados por la vorágine mediática de una especie de «opinionitis» cuyos síntomas más leves consisten en opinar, sin conocimiento previo de la materia, de forma tan vehemente como errónea, a base de informaciones y opiniones recogidas sin análisis. Como gravísimo efecto de esta prolongada deformación informativa ha crecido alrededor del autor y de los hechos una tupida maraña de desconocimiento y desconfianza que resulta más difícil de penetrar a medida que los acontecimientos se alejan en el tiempo. Hablar de censura abierta, en este contexto, significaría subestimar el rechazo moral hacia la persona políticamente incorrecta que impide que se cuestione la versión oficial y se investigue a fondo. Es altamente significativo que en los medios de comunicación españoles, de una uniformidad única en Europa, no se hayan podido leer análisis críticos de la actuación de la OTAN en Yugoslavia o de su representación mediática, ni del «caso Handke». Sólo en los blogs de Internet se han contrastado datos y opiniones, sin repercusión en la opinión pública. Mientras en Francia y en los países de habla alemana se suman cada vez más voces al reconocimiento del enconado compromiso humanitario de Handke (encabezadas aquéllas por las de Elfriede Jelinek, Anne Weber, Robert Mena sse y Emir Kusturika), y el debate empieza a ser más diferenciado, en España continúa prevaleciendo el desinterés, cuando no la condena moral.

Esta exclusión de la disidencia política ha sido impulsada, precisamente, por intelectuales y políticos de izquierdas, un colectivo identificado con la defensa de la libertad de expresión y del valor del pensamiento a contracorriente. Sin embargo, ante el conflicto yugoslavo y el «amigo de Milósevic» se ha producido un inusual cierre de filas. A Handke (que no conocía a Milósevic antes de su visita al tribunal de La Haya en 2005) ya no se le escucha; con indignación o preocupación se renuncia a discutir sus puntos de vista sobre la cuestión yugoslava, especialmente después de su presencia en el entierro del ex presidente de Yugoslavia en marzo de 2006. Varias editoriales españolas han rechazado publicar sus dos informes sobre sus visitas a la corte internacional de La Haya, ‘Rund um das grosse Tribunal’ [Alrededor del Gran Tribunal, 1999] y ‘Die Tablas von Daimiel. Ein Umwegzeugenbericht zum Prozess gegen Slobodan Milosevic’ [Las tablas de Daimiel. Un informe de testigo desviatorio del proceso contra Slobodan Milosevic, 2005] con el argumento de la inoportunidad política del autor.

Hasta qué punto son inoportunas las afirmaciones críticas de Handke -jurista de formación- sobre la labor de la Corte Internacional, de momento no lo podrá juzgar el lector español. Lo que sí puede verificar es la visión del conflicto de Yugoslavia que el escritor ofreció en las narraciones de viajes publicadas en los años noventa, ‘Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Save, Morava y Drina’ y ‘Apéndice de verano a un viaje de invierno’, aunque de los cuatro textos, ni el primero, ‘Abschied de Träumers vom Neunten Land’ [Despedida del soñador del Noveno País, 1991], ni el último, ‘Unter Tränen fragend’ [Preguntando entre lágrimas, 1999] estén traducidos. Parece que ya nadie se acuerda de que Handke dejó claramente expuesta en estas sucesivas matizaciones su búsqueda de la verdad sobre la situación en Yugoslavia y su apelación a la justicia. Sólo sacándolos de su contexto por medio de una interpretación maliciosa esos escritos podrían atribuirse a un «abogado proserbio» o calificados de «escritos difamatorios proserbios».
 
Los cuatro textos son testimonios -explícitamente subjetivos- de visitas emprendidas para recoger impresiones in situ con las que poder contrarrestar la información transmitida por los medios de comunicación. Un propósito, pues, de indudable utilidad en el que Handke ha insistido hasta el final con un argumento que habla por sí solo: «Nadie sabe lo que ocurre en Kosovo, puesto que nadie puede entrar allí». Poner en tela de juicio los procedimientos informativos de las partes enfrentadas en un conflicto bélico, es la base de cualquier investigación seria. Resulta difícil de comprender que en las guerras yugoslavas se haya recelado tan poco de la versión dada por los gabinetes de prensa croatas y musulmanes o de la OTAN, mientras se dudaba automáticamente de los datos proporcionados por los serbios. Ésta es una de las conclusiones a las que también llega la periodista norteamericana Diana Johnstone en su estudio ‘Fools’ Crusade. Yugoslavia, NATO and Western Delusions’ [La cruzada de los necios. Yugoslavia, la OTAN y los engaños de Occidente] [ 1 ], donde somete a un riguroso análisis las fuentes y los métodos de información de ambos lados. La autora estima urgentemente necesario «llamar la atención sobre aspectos de las crisis y los conflictos yugoslavos que fueron distorsionados o pasados por alto en los comentarios habituales». Johnstone, conocedora de las intrincadas circunstancias yugoslavas desde los años 50, relaciona en su libro la maniqueísta presentación mediática del conflicto yugoslavo con el intento de EE.UU. de extender su hegemonía en Europa, rehabilitando para ello la guerra como instrumento político aceptable. Contra este intervencionismo agresivo, Johnstone se ha propuesto indicar otra perspectiva: «Puesto que el prejuicio general ha sido manifiestamente anti-serbio, es inevitable hacer un esfuerzo para recuperar un equilibrio justo (…). Lo único que podría haber provocado una simpatía especial hacia los serbios es el hecho de que fueron sometidos en los últimos años a una campaña extraordinaria de calumnias racistas por parte de los comentaristas y políticos en los países de la OTAN».

Motivos muy similares inducen a Handke en otoño de 1995 a trasladarse a Serbia. Le guía un sentido de justicia compensatoria: «La verdad era que casi todas las imágenes y reportajes de los últimos años venían de un lado de los frentes y de las fronteras». Y el escritor desconfía del valor testimonial de las imágenes de la guerra: «¿Qué sabe aquel a quien, en lugar de la cosa, sólo se le deja ver la imagen de ésta, o, como ocurre en las noticias televisadas, un extracto de la imagen, o, como ocurre en el mundo de las redes de telecomunicación, un extracto de un extracto?». No está de más tener presente que Handke, aparte de una visita relámpago en los años setenta, nunca antes había estado en Serbia. Su vínculo era con Eslovenia, región de origen del abuelo materno, que había conocido gracias a múltiples excursiones a pie. Esta afinidad subyace en su implicación empática en la guerra de secesión de junio de 1991, descrita en Despedida del soñador del Noveno País, donde cuestiona las bondades del violento desmembramiento, por meros intereses económicos, de una federación de estados dotados de un amplio grado de autonomía.

La acusación de Handke a la prensa internacional de haber avivado, con la mentira de la «cárcel de pueblos de Yugoslavia», los resentimientos de las prósperas regiones septentrionales, Eslovenia y Croacia, contra las regiones económicamente deprimidas del sur, fue rechazada ya entonces como la aberración de un excéntrico sentimental. Frente al posterior alegato literario del autor contra los planes de intervención militar en un estado soberano, se orquestó una verdadera campaña de descalificación. Pero ‘Un viaje de invierno…’ no demuestra el supuesto partidismo de Handke a favor de los serbios; más bien da cuenta de un descubrimiento: el asombro de quien se impregna por primera vez de las sensaciones de un lugar. En este punto, sin embargo, el relato, igual que los otros «informes », revela sus límites: el diario de viaje entra en abierta colisión con la crónica. Al introducir un yo lírico, Handke desvía la atención de los hechos a sí mismo. Y, si bien su gran permeabilidad a las bellezas del país y a las costumbres autóctonas dan cuenta de una admirable llaneza y sensibilidad, el generoso espacio que les dedica revela al mismo tiempo cierta enajenación poética. Harto como está el narrador de la frialdad y monotonía del mercantilizado mundo occidental, llega a desear «que el aislamiento del país -el aislamiento, no la guerra- perdurase; que perdurase la inaccesibilidad al mundo de la mercancía y del monopolio».
 
Con todo, se cumple el propósito de Handke de estar en el lugar de los acontecimientos y buscar testimonios espontáneos. El viajero se deja llevar por el itinerario de visitas a los familiares de sus dos acompañantes serbios, que le conducen de Belgrado a la Serbia oriental y después a la frontera con Bosnia; no, sin embargo, a las zonas de combate. Tampoco son éstas la meta del viaje, ya que se busca la realidad más allá de las imágenes efectistas de la guerra. Antes bien, el libro recoge lo que no se sabe, lo que no se comenta y lo que no se percibe de la guerra en Serbia. Handke se fija en lo que él llama «terceras cosas» o -según una expresión de Edmund Husserl- «el mundo de la vida», con la intención de dejar entrever el desmoronamiento de este mundo; habla emocionado con los parientes de sus acompañantes, con camareras y escritores, para dar una idea de la presión psicológica que soportan los serbios, por verse aislados del resto del mundo y saberse proscritos como pueblo asesino. Esta implicación personal, sin embargo, impide una apreciación objetiva y causa finalmente un efecto contrario: la realidad impuesta por la guerra en Bosnia y Croacia queda relegada a un segundo término.

En este sentido, probablemente el autor haya errado su objetivo. ‘Un viaje de invierno’ y sus sucesores demuestran que no por estar más próximo al corazón un testimonio es necesariamente más fidedigno o revelador. No obstante, las cuestiones que plantea Handke siguen siendo válidas: la llamada a la reflexión; la petición de justicia para Serbia, con la atención a los antecedentes históricos del conflicto; la denuncia del «veneno verbal» de los corresponsales de los grandes periódicos extranjeros y de la ceguera partidista de la generación del 68, que asocia automáticamente buenos y malos con musulmanes y serbios. La mayoría de los comentarios sobre los cuatro relatos de viaje no valora estas reivindicaciones elementales y se limita a cebarse con el subjetivismo poético de su autor.
 
Esto ocurre también con ‘Apéndice de verano para un viaje de invierno’, un texto que sirve a los detractores de Handke la crítica negativa en bandeja de plata, al reconocer el autor las consecuencias perjudiciales de sus buenas intenciones: con la publicación de ‘Viaje de invierno…’, los interlocutores de su visita anterior, cuyas identidades reveló, quedaron peligrosamente expuestos por las opiniones expresadas. No obstante, el apéndice al primer viaje serbio aporta una nueva ristra de observaciones significativas para aclarar las causas y la índole del conflicto, aparte de que ofrece una visión diferenciada de los nefastos corolarios de la guerra. Handke dirige la mirada del lector a las ruinas quemadas de un pueblo saqueado; a las laderas peladas de árboles, talados por una población sin recursos para calentar sus hogares; a los plásticos omnipresentes en las casas de la antaño elegante Srebrenica, que hacen las veces de ventanas y puertas. Y le conduce al cementerio, el único lugar de Visegrad donde existe algo parecido a la vida social, ya que es allí donde la gente se reúne los domingos para llorar a sus muertos.

Ciertamente, el relato de lo que Handke llega a ver en Bosnia Herzegovina es elíptico, y lo es todavía más en ‘Preguntando entre lágrimas’, donde se acerca a la Serbia bombardeada por la OTAN en primavera de 1999. Pero, justamente porque la guerra permanece invisible en casi todo el texto, es enorme el impacto de la descripción de la espantosa destrucción que ha dejado tras de sí y de la miseria de los supervivientes. Ante la evidencia de su padecimiento, Handke no separa a los supervivientes por bandos, ni diferencia entre víctimas y verdugos. Deja hablar a los refugiados de su desesperada situación, sin juzgar ni atribuir culpabilidades. Y, precisamente, esta actitud humanitaria de respeto indiferenciado ante el dolor ajeno, de no querer juzgar, convierte al narrador en inclasificable y por tanto en sospechoso de simpatizar con un bando. Handke es consciente de los peligros de no adherirse al pensamiento en blanco y negro; sabe que tiene que prevenirse contra posibles acusaciones de partidismo proserbio, y esto ha saturado el texto de un sarcasmo dolorido, presente en las autocensuras retóricas tras cada acto de compasión ante un destino desgraciado: «(¡Atención: hablar del servicio religioso en Srebrenica, de los serbios de Sarajevo que se encuentran huidos, sin trabajo y perdidos desde hace años, significa negar la "masacre" y el "genocidio"!)».

La necesidad de defenderse de antemano es omnipresente en ‘Preguntando entre lágrimas’. El fracturado flujo de pensamientos y asociaciones sobre el bombardeo de Serbia por las fuerzas de OTAN, en la primavera de 1999, se interrumpe a menudo con las respuestas anticipadas a los críticos: « (¡Atención: mística antirracional!) », comenta de sí mismo cuando describe, sobrecogido por tanta belleza en medio de la destrucción, un paisaje que le parece «tendido en silencio» «como en una oración». Mirando el conjunto de los textos escritos en torno al tema yugoslavo, se observa una paulatina desestructuración del discurso y un pathos creciente que refleja la progresiva irritación de un autor cada vez más atacado y aislado públicamente. Algo parecido ocurre con sus pronunciamientos sobre los serbios y Slobodan Milosevic: acorralado por los reporteros y probablemente llevado por la agitación del momento el escritor se ha visto empujado a hacer afirmaciones de las que después se ha arrepentido.

Obviamente, Handke no ha solucionado el problema de la representación inequívoca de la realidad. Él lo aborda como escritor, reservándose el derecho de introducir el factor estético, puesto que considera que con su mirada poética sobre el país y sus gentes añade un elemento de reconciliación. Pero, como en cualquier creador de calado, la estética implica una ética, a la que Handke apela explícitamente, exigiendo de los medios de comunicación y de los políticos un lenguaje más exacto. Reclamar seriedad profesional, abogar por una postura reflexiva, frente a los poco escrupulosos procedimientos de la omnipotente máquina mediática, todo esto tendría que ser acogido y apoyado por el sentido común. Y aunque no todo el mundo esté convencido de la pertinencia de su aparición en el entierro de Milósevic, nadie le puede reprochar a Handke el haber defendido un principio básico del derecho: insistir en la inocencia del acusado mientras no sea declarado culpable.

Ésta fue la motivación de su visita, en 2002, al Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia en La Haya, recogida en ‘Alrededor del Gran Tribunal’. Para Handke, estar atento a la actuación de la justicia y dar testimonio de ella, es una responsabilidad del escritor. «¿Y no es de él, de Franz Kafka, aquella frase de la novela ‘El proceso’: "Todos los acusados son hermosos?" -¿Testigo no sospechoso? ¿Dónde está escrito que Kafka, el escritor, sea un testigo no sospechoso? ¿Existe un testigo más sospechoso que aquél, un escritor? ¿Se sigue hoy tomando en cuenta al escritor, en el sentido que sea?».
 
Desde el comienzo de las guerras en Yugoslavia, Peter Handke ha criticado el papel de los países de la OTAN -y especialmente de EE.UU, Alemania, Inglaterra y Francia- en el despedazamiento de un país unido tras la resistencia contra el fascismo, con el consentimiento de la izquierda europea. Ha cuestionado la legitimidad, y sobre todo la imparcialidad, del tribunal internacional de La Haya. Los intentos de castigarle por su denuncia, acallándole con difamaciones de todo tipo, culminaron en la retirada del Premio Heinrich Heine. La pregunta sobre el valor social del escritor actual, resulta, ante estas reacciones, más que oportuna. ¿Sólo se le consiente aportar sus gracias artísticas, pero no que rompa el consenso político? Así la literatura se reduce a mero entretenimiento. El encarnizado rechazo de la disidencia de Handke ha mostrado que ya no se valora la función del escritor de alertar contra las falacias y los abusos. Aunque esto sea todavía algo tan intrínseco como ineludible para el arte literario.


July 30, 2009

¿Por qué vivir?, por VIKTOR FRANKL

A propósito de la frase:
"El complejo de culpa está directamente relacionado con la forma de acción".
~

 VIKTOR FRANKL:
EL PADRE DE LA LOGOTERAPIA

Viktor Frankl, el padre de la logoterapia. 

"La vida es digna de ser vivida".

"Lo que necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida, ya que es la vida quien espera algo de nosotros".

“Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo”.

"La libertad esencial es la de elegir nuestra actitud, sean cuales sean las circunstancias que nos rodean".

“Quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre el cómo”.

VIKTOR FRANKL (’El hombre en busca de sentido")
Lee el artículo completo de ÁLEX ROVIRA en ¿Por qué vivir?

 

July 13, 2009

Mentiras astronómicas: ‘Moon walk?’ + La leyenda ciber-urbana de las dos lunas del 27 de agosto


¿Hace 40 años, en torno al 20 de julio de 1969,
el hombre llegó y pisó la luna?

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Eso por un lado.
Por otro, hace unos días recibimos este mail en Isla Kokotero:

Dos Lunas en el Cielo
El 27 de Agosto, a medianoche y 30 minutos, mirar al cielo.
El planeta Marte será el astro mas brillante en el cielo y será tan grande como la luna llena.
Marte estará en ese momento "sólo" a 55,75 millones de kilómetros de la Tierra.
No os lo perdais. Será como si la tierra tuviese dos lunas.
La próxima vez que este acontecimiento se produzca será en el año 2.287
Compartir esta información. Nadie que esté vivo podrá volverlo a ver.


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Pues bien: investigando un poco, hemos descubierto que esto es un bulo que circula masivamente por internet, en forma de cadena de correos electrónicos, y que ya se ha repetido otros veranos.

July 1, 2009

‘El siglo de CRÉMER’, por ERNESTO ESCAPA, con viñeta de FER

El 27 de Junio de 2009, a las 9.20 de la mañana,
nos dejó el inolvidable VICTORIANO CRÉMER

~ ¡Un placer y un privilegio haberte conocido, maestro! ~
Viñeta de FER en homenaje a Victoriano Crémer

Viñeta homenaje del dibujante FER
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 EL SIGLO DE CRÉMER
Por ERNESTO ESCAPA
(Publicado en EL MUNDO DE LÉON,
el 29 de junio de 2009)

El poeta centenario Victoriano Crémer seguía subiendo cada día al palomar de su casa para escribir y contestar las cartas, mientras tosía alto si alguien se acercaba con la pamplina de tratarle como a un anciano. Incluso, a veces, protestaba la costumbre de sus hijos jubilados de entretenerle con visitas de cháchara. Aunque el juego de Crémer con su edad viene de lejos, y el autor de la primera tesis sobre su obra reconocía que ateniéndose a lo publicado “pudo haber nacido en cualquiera de los años que median entre 1900 y 1915”, lo cierto es que ya era sobradamente centenario. Estos descuadres biográficos le han venido muy bien a Victoriano para los disimulos de una vida estragada por la provincia. Unos rácanos homenajes leoneses, celebrados localmente en las Navidades de 2006, dieron por satisfecho el trámite de las gratitudes con el poeta que entonces cumplía cien años. Y ya con eso, todos conformes. Era no conocer a Crémer, que ni cerraba aquel invierno su siglo ni por eso se iba a quedar quieto.  

Una trayectoria centenaria da para mucho. Sobre todo, si ha sido tan hacendosa como la de Crémer. Hace ochenta años, fue libertario de Pestaña; hace setenta y tres, preso político en San Marcos; hace sesenta y cinco, fundador de la revista de poesía Espadaña; hace medio siglo, obtuvo el premio de novela Nueva España de los exiliados en México; hace cuarenta y seis, el Nacional de Poesía. Un premio Nacional singular, que no llevaba el rótulo habitual de José Antonio, sino la dedicación a Leopoldo Panero, que acababa de morir. Hace tres lustros, recibió el Castilla y León de las Letras. Estos mojones de su añada, Crémer los repasaba como hitos de un recorrido malbaratado por la cicatería de las circunstancias. La inclemencia doméstica con los sueños más hermosos. También se resintió del desdén gremial hacia su empeño por recobrar, en tiempos infames, la dignidad de la conciencia poética. En esa época, las recompensas le llegaban de lejos, como aquella acogida fraternal de Max Aub al premiar El libro de Caín: “De Burgos a León, camino llano, ahí está Victoriano”.

Los versos de Max Aub cartografian un campo interior de fidelidades. Crémer vivió la posguerra más abrupta en vecindad con las madres y viudas de antiguos compañeros, que no entendían la anomalía de su supervivencia. Durante décadas fue el ancla interior de una resistencia sin alardes ni manifiestos, que no hizo más ruidos de los precisos. En esa retaguardia fue tejiendo su obra. Quizá por eso, los reconocimientos le han llegado casi siempre con los plazos vencidos. A los sesenta años, recibió el carnet de periodista, en un gesto que quiso parecer magnánimo, cuando llevaba publicados tantos artículos en la prensa como para cubrir con ellos la Tierra de Campos.

Y de entonces a hoy, no ha cejado. Al visitarle la ambulancia para su último traslado, pidió un rato hasta rematar los artículos de la semana y se preocupó por el cobro de su estipendio mensual. La enciclopedia Larousse había ilustrado su biografía con la foto de Primitivo García, un asturiano que pasó por la prensa azul de León, mientras la Espasa de1999 lo dio por fallecido tres años antes. Esos gazapos son el tributo de una vida por libre, en la displicente nebulosa de la provincia. Pero su poesía no es calderilla y a ella hay que volver. Nadie como él mereció el reconocimiento de “esta tierra de hosco censo”. Y sin embargo, se despidió escribiendo “la ciudad ignora que me muero”.

Tras algunos escarceos anteriores, en 1944 apareció su libro de poemas Tacto sonoro. Fue también el año de Espadaña, la revista que se convirtió en ariete de la nueva poesía rehumanizada, a la vez que conectaba el 27 interior con los nombres del exilio. Fundada por González de Lama, Nora y el propio Crémer, éste supo sostenerla a lo largo de 48 números y seis años. También supo despachar a tiempo los enredos falangistas para copar su invento, aquel ardid que respaldó Nora de los Vivales (Vivanco y Rosales), ayudados por Panero, Valverde y el teórico Aranguren.

La poesía de Crémer tiene como protagonista al hombre en su circunstancia. Lo que evoluciona a lo largo del tiempo no es el tema, sino su enfoque y dicción.  Otros tres libros integran la primera etapa de su obra lírica, que concluye con la década ominosa. En ella expresa la angustia y el desgarro de la muerte cercana. En ese escenario, apela a Dios y recibe la respuesta del silencio. Por eso la religiosidad de sus poemas es conflictiva, más de imprecación que de consuelo. En su segunda etapa se produce el paso del compromiso existencial al social. Cuatro nuevos libros afirman su condición de juglar del mundo humilde. Su poesía última amplía el arco desde mediados de los setenta hasta el siglo veintiuno. En ella conjuga los temas de siempre con voz más reflexiva, a la vez trémula y serena.

Como novelista, Crémer obtuvo el Premio Nueva España de México con Libro de Caín (1958) y ha publicado Historias de Chu-Ma-Chuco (1970), Los trenes no dejan huella (1986) y La casona (2001). Relatos en los que la memoria personal de la tragedia bélica y su descalabro se engarza en alegorías de urdimbre mítica. Más explícito es el testimonio de El libro de San Marcos (1980), donde recuerda su paso por el campo de concentración instalado en el antiguo hospital de peregrinos.

Hace más de treinta años, el poeta Victoriano Crémer estampó un testamento en el broche del libro que los profesores y la crítica calificaron como su despedida. “Me pesan ya los dedos cual si llevara un siglo escribiendo o arando / el pliego con la pluma, intentando llenar los sueños de sustancia”. Los analistas no habían reparado en la argucia del poeta, que ya en su título enmendó aquel testamento como inútil. En las postrimerías de 2008 nos sacudió con los versos de El último jinete: “Estoy solo y me duele / la sombra que proyecto”. O estos: “¿Qué fue de aquel que intentara / cambiar el mundo, verso a verso? / Cesó un día cualquiera de un mes, / arrastrado por caballos de plomo. / Y fue olvidado; / como manda la Santa Madre Iglesia / y decretan los tiernos alacranes”.  

May 28, 2009

‘Te recuerdo Amanda’, por VÍCTOR JARA

 

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May 25, 2009

‘Los desastres de la Guerra’, el blog imprescindible de GERVASIO SÁNCHEZ

 Los desastres de la Guerra, el blog de Gervasio Sánchez

Estos son los últimos cuatro artículos que ha publicado el reportero GERVASIO SÁNCHEZ en su blog ‘Los Desastres de la guerra’, que empezó el 1 de enero de 2009 en homenaje a Francisco de Goya.
Un blog ubicuo y con dos presentaciones distintas, ya que además de su vínculo con el diario Heraldo de Aragón, también tiene un sitio
en soitu.es. Los textos van acompañados de fotografías suyas.

    Gripe, mentiras y juegos de video tiene que ver con la escandolasa cobertura de la mayoria de los medios de comunicación sobre la gripe avial.
    Secretos que matan y Mercaderes de la Guerra y la Muerte tienen que ver con el vergonzoso mercadeo de armas de nuestro país con una asombrosa implicación de la inmensa mayoría de los bancos y cajas de ahorro.
    Militares encadenados a sus ministros está dedicado a la actitud del ex ministro de Defensa, Federico Trillo y las componendas en el interior de ese ministerio.

 

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IMPRESCINDIBLE DE VERAS


May 11, 2009

A propósito de la vuelta de DEICIDAS, un comentario de JOSÉ ELÉCTRICA

Deicidas
EL PRÓXIMO 15 DE MAYO, en la Cafetería del Auditorio de León
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Scarlett Johansson no había nacido en el 83

    Había, pues, que hacer algo para entretenerse mientras. Faltaba mucho para la Play y conexión a internet, lo que se dice conexión, pues carecíamos de ella en gran medida por no decir en toda. Claro, uno se tomaba sus botellines y otras cosas, pero no era plan dedicarse a eso full-time, por muy joven y sano que uno fuera. Había que darle un sentido lúdico-festivo hispano-español al quehacer, devenir y afán diario. La política, pese a que nos la habían devuelto con instrucciones de uso como quien dice hacía cuatro fines de semana, ya cantaba algo a yogur caducado en aquellos días, y las monsergas que hoy ya no nos tragamos ni empujándolas con cañas comenzaban a enseñar la patita por debajo de la puerta. Éramos unos muchachos entusiastas, inconscientes, románticos, con ganas de juerga y sin mucha simpatía hacia la autoridad. Adornábamos nuestros cuerpos con chapas de nuestros héroes, nuestras orejas con pendientes y nos protegíamos del frío de León con chaquetas de cuero y con carajillos de coñá. Nada del otro mundo. En una ciudad aburrida, burguesa, de misa diaria y ropa de domingo los domingos. Era divertido de cojones chillar, berrear y tocar mal instrumentos eléctricos de mala calidad. Siempre había uno que se reía y otro que protestaba. Misión cumplida, pues. No fuimos muy de liturgia ni de los talibanismos propios de los gangs o tribus que nos fueron contemporáneas. Íbamos por otro carril. Más bien descarrilando. Y el vértigo daba tanto placer como el resto de los placeres, a los que acudíamos siempre que podíamos, aunque menos de lo que nos hubiese gustado. Y tocando aquel gruñido primal casi fuimos aprendiendo a tocar, a componer las tonadas que echábamos de menos en los altavoces de los bares, en las sintonías de nuestras radios “amigas”. Casi pienso que hicimos más de lo que pensábamos hacer. Y después nos fuimos sin mirar atrás. Cerramos los estuches. Apagamos los amplis. Sólo eso.
    Del mismo modo volvemos. Sin una palabra de nostalgia ni un atisbo de melancolía, salvo quizá cuando veamos algunos huecos en las primeras filas. Pero eso ya no tiene remedio y si lo tuviera no sería virtud del rock. Creemos que rock es sinónimo de diversión, y hemos vuelto a divertirnos un rato tocando canciones que se resisten a morir para gente que se resiste a dejar de divertirse. Levantaremos un vaso por los que ya no pueden brindar, abriremos los estuches y encenderemos los amplis.

DEICIDAS REUNIÓN 2009
Está anunciado Eléctrica, pero tocarán DEICIDAS.
El próximo viernes 15 de mayo, vuelven,
para celebrar su 25 aniversario.


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DEICIDAS
En concierto.
Cafetería del Auditorio de León.

15 de Mayo. 23,30 horas. Entrada libre.
  
Zapi

Por cierto, que Zapi ha empezado a colgar, en narcisoelvalvulista, algunos vídeos de Deicidas en youtube: Cuatreros, Camioneros de fortuna…
[En la imagen, tomada por kokotera: Zapi en el Museo Vostell, Malpartida, Cáceres, 17-3-09]
 

May 5, 2009

El poeta MARCOS ANA, el jueves 7 de mayo en León

MARCOS ANA. Memorias: Decidme cómo es un árbol
Presentación del libro “Decidme cómo es un árbol” (Ed. Umbriel- Tabla rasa).
Con la participación del autor:
el poeta MARCOS ANA.
[El prólogo del libro es de JOSÉ SARAMAGO.]
Actuará como presentadora Carmen Busmayor.

*Día: Jueves 7 de Mayo,
a las 19:30 horas.

*Lugar: Salón de actos del Ayuntamiento de León
(Entrada por la calle Alfonso V).

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A sus 88 años MARCOS ANA repasa su recorrido vital a través de sus memorias, que se recogen bajo el título de uno de sus poemas: ‘Decidme cómo es un árbol’.
Marcos Ana, -pseudónimo que surge de la unión del nombre de su padre y su madre-, comunista convencido, combatió en el bando republicano, siendo apenas un adolescente. Hecho prisionero al finalizar la guerra, pasó 23 años en distintas prisiones, en definitiva, toda su juventud. En ellas comenzó a escribir poemas con la libertad como fondo. En noviembre de 1961, después de soportar esos 23 años de cautiverio, salió a la libertad por la puerta del penal de Burgos el poeta Marcos Ana. El jueves lo tendremos en León presentando su libro de memorias Decidme cómo es un árbol.

Más informacion en ferialibroleon.blogspot.com

April 25, 2009

25 de ABRIL SEMPRE !

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Grândola, vila morena
Terra da fraternidade,
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade.

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena,
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena.

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade,
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena.

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade.

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira,
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

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Escucha la canción cantada por ZECA AFONSO,
y también otras versiones aquí:
GRÂNDOLA, VILA MORENA

April 14, 2009

¡Salud y República!, con un poema de ANTONIO M. FERNÁNDEZ MORALA

 
Poema que leyó ANTONIO M. FERNÁNDEZ MORALA el pasado domingo, día 12 de abril, en el cementerio de Puente Castro (León) conmemorando la Segunda República y como homenaje a los represaliados por las fuerzas fascistas.

 Salud y república desde la Isla Kokotero

VUESTRA MEMORIA

Algunas noches no existo y sueño con las sendas y caminos, con los árboles

y la tierra que os acompaña.

Cada pensamiento es la imagen de un niño huido; despavorido se enfrenta a

muros sin sombras; sin zapatos recorre el hambre y el olvido.

El miedo y la mentira lloran entre fríos carcelarios.

Los ojos de la vida nos miran con tristeza, pero no se cierran.

Os posáis sobre el tiempo con la belleza de la libertad en sentido profundo.

Nuestras manos yéndose hacia la tierra y hundiéndose en ella,

para que nazcan más humanas y solidarias.

En la noche y por el cielo, estrellas con vuestro nombre grabado a fuego y luz,

reparten la dignidad que habéis creado.

Vuestros sueños se regalan a los otros sin nada a cambio.

Los silencios llenan nuestros pechos con vuestro recuerdo.

Entonces me ocurre no reconocer como seres humanos a vuestros asesinos.

¡Cuánto duelen algunos hombres…, cuánto!

Os levantáis todos los días de la vida en nuestra memoria;

y la memoria es libertad, y la libertad sois vosotros y vosotras,

vuestra lucha para crear un mundo más justo.

Desde esta casa de silencio abrimos la ventana al mundo para que se ventile.

Aquí están nuestros labios para nombraros y que la libertad los reparta.

Algunas noches no existimos, y la tierra llora, la tierra…; con vuestra memoria.

¡ Salud, República y Humanidad !
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 ANTONIO M. FERNÁNDEZ MORALA

12-Abril-2009


 

April 10, 2009

Una novela contra el nazismo publicada en 1938: ‘Paradero desconocido’, de KRESSMANN TAYLOR

‘Paradero desconocido’
de KRESSMANN TAYLOR
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Paradero desconocido, de Kressmann Taylor

¿Quién dice que en 1938 nadie se enteraba ni existía conciencia en el mundo de lo que ocurría en la Alemania nazi?

Paradero desconocido se publicó en 1938 en la revista Story, en Estados Unidos. A los diez días de su publicación, el número de Story se agotó. Lectores entusiastas hacían copias mimeografiadas para los amigos. The New York Times Book Review afirmó entonces: "Este moderno relato es la perfección misma. Es la denuncia más rotunda del nazismo publicada en literatura de ficción’.

En 1939 se hicieron varias ediciones en forma de libro en EEUU, Inglaterra, Holanda… y se tradujo a varios idiomas. Pero en pocos meses, con el avance de Hitler en Europa, el libro desapareció, y no volvió a publicarse hasta 1995, Kressmann Taylorcuando su autora tenía ya 91 años. Katherine Kressmann murió un año después, en 1996. Había nacido en Portland, Oregón, y cuando en 1938 publicó esta pequeña novela el editor pensó que la historia era demasiado dura para aparecer firmada por una mujer, por lo que se publicó con el seudónimo de Kressmann Taylor, nombre profesional que ella aceptó y conservó el resto de su vida.

El relato está basado en las cartas que se intercambian un judío estadounidense que vive en San Francisco, Max Eisenstein, y su antiguo socio, Martin Schulse. Dos amigos que se querían como hermanos, y que juntos habían abierto una galería de arte en California. Cuando en 1932 Martin decide regresar a Alemania con su familia, Max se quedará a ocuparse del negocio. Desde el primer día se escriben cartas, pero cuando Hitler asciende al poder en 1933, la tierna complicidad de la primera correspondencia empieza a bascular hacia el horror. Con admirable economía de medios, este breve epistolario retrata el horror ideológico de la Alemania nazi y, al mismo tiempo, la mecánica intemporal que separa a víctimas y verdugos. A través de las cartas se va dibujando la situación política de Alemania, describiendo la tragedia íntima y colectiva del nazismo y del Holocausto.

Un libro visionario, incisivo y con un final imprevisible, que contiene un mensaje de advertencia estremecedor.

Editado en España por RBA, su lectura es absolutamente recomendable.

March 27, 2009

‘Trillo, paradigma del hombre de hoy’, por IÑAKI GABILONDO

 La Opinión de Gabilondo: 26 de marzo

 Haz un click en la imagen para escucharlo

Y piensa en ello cuando vayas a votar…

tralarí, tralará… cuántas trolas más…

nos irán a contar los indecentes…

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Y ya de paso:

TRIBUNA: VÍCTOR LAPUENTE GINÉ
¿Por qué hay tanta corrupción en España?
La principal causa de los escándalos es el alto número de cargos de designación política en las instituciones nacionales, autonómicas y locales. Son redes clientelares que viven de que su partido gane las elecciones. (…)

 Puedes leer esta tribuna en elpais.com
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CAMPAÑA:

LABORDETA, PARA PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA YA !
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March 24, 2009

y SERGIO SANTACRUZ nos deja esta estampita con cita visionaria de Thomas Jefferson (1802) sobre la crisis

 

Visionaria ¿eh? Gracias, Sergio…

March 5, 2009

5-M / Presentación del ‘Libro de huelgas, revueltas y revoluciones’, una selección de textos de CONSTANTINO BÉRTOLO

 LIBRO DE HUELGAS, REVUELTAS Y REVOLUCIONES, selección de Constantino Bértolo

JUEVES 5 DE MARZO. 13 HORAS
en HOTEL KAFKA (C/ Hortaleza, 104. MADRID)
Intervendrán: Isaac Rosa, Javier Azpeitia, Constantino Bértolo

Constantino Bértolo    "Se aprecia la mano de Constantino Bértolo en la selección de los textos que componen este ‘Libro de huelgas, revueltas y revoluciones’; una mano que ha elegido muestras literarias representativas, insólitas y de calidad para ilustrar la importancia del papel que juega la literatura en el mundo. Un papel que el editor cree importante e influyente, aunque en las últimas décadas se haya minusvalorado en favor de un cierto criterio esteticista o innovador, quizá heredero de una concepción del arte poco o nada comprometido.
    Los textos que se reúnen en este libro son buenos ejemplos de literatura de protesta o de denuncia, de literatura que proclama libertades y que reclama derechos, que denuncia injusticias y revela podredumbres. Y, además, todos los escritos se conjugan en una bellísima edición, cuidada con ejemplar pulcritud, ilustrados con imágenes excelentes, desde cuadros de Marc Chagall hasta fotografías de la Intifada palestina, y editados con sabiduría y buen hacer".
    (Leer más en: solodelibros)
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Relatos radicales que se anudan en las encrucijadas de la Historia, cuando los hombres se enfrentan al poder que los somete.

La revolución expresa convulsamente la voluntad eterna, en hombres y mujeres, de vivir en un mundo más justo. En el centro de los movimientos emancipatorios, los textos y las imágenes de esta antología se expresan con los colores de la rabia, pero también con la risa de la distancia crítica. Desde la rebelión de Lucifer hasta los movimientos antiglobalización, pasando por Espartaco, la Comuna de París, la Revolución mexicana, Mayo del 68 o la Intifada.

Excelsos textos de: Teresa Aranguren, Clara Campoamor, Sofía Casanova, José Díaz Fernández, Frantz Fanon, Howard Fast, Gustave Flaubert, Fray Antonio de Guevara, John Milton, Juan de Padilla, Benito Pérez Galdós, Olivier Rolin, Isaac Rosa, William Styron, Wladyslaw Szpilman, Mark Twain, Jules Vallès, Wu Ming, Stefan Zweig.

Con ilustraciones de: William Blake, Isaak Izráilevich Brodski, Pieter Brueghel el Joven, Andrea Camassei, Marc Chagall, Honoré Daumier, Jacques-Louis David, André Adolphe Eugène Disdéri, Gustave Doré, Equipo Crónica, Juan Genovés, Antonio Gisbert, Helios Gómez. Benjamin Robert Haydon. Robert Koehler, Juan O’Gorman, Power O’Malley, Jacques Pavlovsky, Joaquín Sorolla.

ALTA LITERATURA EN LAS BARRICADAS

January 20, 2009

‘DOCTOR en ALASKA’ / Recuperamos un artículo, de 2004, de VÍCTOR M. DÍEZ sobre RAFAEL DOCTOR y el MUSAC, y añadimos otro texto, de 2009, de FERNANDO CASTRO FLÓREZ

NOTA: Desde Isla Kokotero nos sumamos al debate suscitado tras la dimisión de RAFAEL DOCTOR como director del MUSAC, y recuperamos este premonitorio artículo de opinión publicado por VÍCTOR M. DÍEZ en La Crónica de León, allá por 2004, antes incluso de que el museo abriera sus puertas al público.

Añadimos más abajo otro texto más reciente, del crítico de arte FERNANDO CASTRO FLÓREZ, publicado hace dos semanas en la plataforma e-norte.org.

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Fangoria / Musac
~ DICIÉNDOLO DE NUEVO ~

"Doctor en Alaska"

No he podido evitar dejarme llevar por la libre asociación de ideas, siendo el año Dalí,  a la vista de la presentación del primer proyecto del Musac: “Arquitectura efímera”. Y así, relacionar el apellido de su director, Rafael Doctor, con el nombre de la carismática líder de Fangoria, Alaska. Elegidos ellos para acoger, en su nuevo disco, el trabajo de varios artistas plásticos, en formato de vídeo. De la unión de ambos, el título de aquella mítica serie de televisión de la que seguro ustedes guardan memoria: Doctor en Alaska.
   Si lo recuerdan, en la serie, un joven neoyorkino nada sobrado de recursos es becado por una institución privada para acabar sus estudios de medicina. Como contrapartida, el Doctor Fleischmann deberá ejercer durante unos años como médico en una pequeña localidad, según le dicen, de la Costa azul. Cuando se dispone a cumplir su parte del trato vestido con bermudas, camisa hawaiana y gafas de sol, se entera de que Cicely, es un diminuto pueblo de la Costa azul, pero de Alaska. El lugar es de lo más surrealista, hace un frío que pela, los alces cruzan por el medio del pueblo que fue fundado por un ex-astronauta con pinta de jugador de béisbol, el taxi es una avioneta, el locutor de la radio local habla de Kant y de Walter Benjamín en sus alocuciones, la enfermera es una mujer india con muy malas pulgas que no admite consejos… En fin, frío y alucinación, para un Doctor Fleischmann que no sale de su estado de shock.
    La misma cara que le vemos al señor Rafael Doctor esas pocas veces que se cae por León. Me le imagino cruzando el puente de los leones, hablando con la Consejera de Cultura o, quizás, con nuestro ínclito Concejal de ídem. Doctor en Alaska sería una buena metáfora para su situación, deberían reponerla en las televisiones locales. No quiero opinar sobre este trabajo en concreto, no quiero criticar algo que no hemos podido ver aún (hablaremos más adelante). Ni siquiera creo que, estratégicamente, convenga ponerse en contra de iniciativas de carácter contemporáneo, precisamente quienes las reclamamos todos los días. Bastante “tocino” cultural tenemos ya a nuestro alrededor, para cometer el error de rechazar iniciativas de apertura. No obstante, creo que el director del Musac y su equipo deberían empezar a ser conscientes de que el azar les ha hecho caer aquí, en esta ciudad fría y surrealista del noroeste glaciar, una Alaska a escala. Y asumir su situación con inteligencia. Quitándose, de momento, los zancos sobre los que cruzan las Eras de Renueva y, renovar ellos también, esa actitud de “modernitos madrileños” a los que les han dado parcela en provincias para, si lo hacen bien, conseguirles algo mejor en un lugar donde los pingüinos no anden por la calle principal. Aquí también hay cosas interesantes que conocer, Doctor.

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Rafael Doctor Roncero
RAFA DOCTOR ANUNCIA QUE SE VA…

Leo, en internet, una entrevista en la que Rafa Doctor anuncia que se va. Lleva tiempo anunciándolo. No termina de terminar. Dice que después de subir tiene que bajar. Lógico. Se habló de que estaba preparando algo, un museo por supuesto, sobre fotografía en Segovia. Ahora no tengo claro si eso va adelante. Lo cierto es que en el MUSAC llevaban tiempo inercialmente. No me ha interesado nada su proyecto en el que ha reiterado los tics de lo que ya planteó en La Casa de América y en el Espacio Uno. La reflexión ha brillado por su ausencia y los globos sonda que lanzaron quedaron arruinados antes de ganar altura.
    Rafa es, no tengo ningún género de dudas, un activista, alguien que es capaz de agitar las cosas. Pero no da la impresión de que en León se sintiera especialmente motivado. Todo se hacía en plan fachada. Lo importante era estar a la moda. Además se rodeó de bastantes incompetentes, esto es, de una culturata chic en la que la pose y el flequillo colocado son más importantes que la meditación, el trabajo o el rigor. Una suerte de estrategia histérica que pretendía pasar por histórica ha llevado a que el MUSAC sea, como otros apuntaron, un ovni cimentado por una colección que, en muchos sentidos, es una marcianada. Ahora tendrán que apañarselas con esta "herencia". El espectáculo digno de verse será el "concurso", la "designación" o la postulación de los "legítimos herederos". Algunos enseñan la patita desde Salamanca, otros mueven ficha en los despachos y pasillos de la consejería, los más espabilados esperan que el "guru" cesante les imponga la orden de caballeros. Si tienen, cosa que nunca les caracterizó, un mínimo de sentido común tendrían que evitar el continuismo. Sería nefasto más de lo mismo pero con gente de menor altura intelectual todavía que el cesante. Rafa, por lo menos, es buena gente y tiene algún tirón mediático, los que están sacando pecho son, lisa y llanamente, patéticos. Heráclito apuntó que solo sucedería lo peor. Ojalá no sea cierto.

December 8, 2008

El ‘Espejismo’ de la semana pasada: ‘Ilusiones rotas’

 El viejo teatro Emperador, en León, antes de que cerrara

"El Abella, Pallarés, Don Gutierre, la vieja cárcel, el Chef, el Palacio de Jabalquinto, las cocheras de Feve, la devastada azucarera de Santa Elvira… en algún momento han sido propuestos para albergar algunas de las demandas culturales de la ciudad: locales de ensayo para los grupos de música y teatro, salas de exposiciones, talleres para artesanos y artistas, espacios para tertulias literarias y presentaciones de libros, encuentros creativos, propuestas alternativas, actuaciones, representaciones escénicas, cineforum… ¿En qué ha quedado todo eso?…"

(Así arranca la última columna publicada en EL MUNDO de LEÓN, en la sección —haz click:— EL ESPEJISMO DE LA GALBANA)

October 22, 2008

ESPEJISMOS / Sobre la Memoria Histórica: ‘Los afectos no prescriben’

 

Presentación, el martes 21 de octubre, del libro ‘La memoria del Grajero’.
De izquierda a derecha, Antonia Reinares, Nicanor Rozada, José Manuel López, Julian Morante, Marco Romero y el fotógrafo J. M. López.
(La foto es de M. Marcos)

EL ESPEJISMO DE LA GALBANA de hoy (ya sabéis, la columna de Elo que se publica en EL MUNDO de LEÓN cada jueves) trata sobre el controvertido tema de la Memoria Histórica, a propósito de la presentación del libro ‘La memoria del Grajero’, de los que son autores, entre otros, los amigos periodistas MARÍA ANTONIA REINARES, MARCO ROMERO, el fotógrafo J. M. LÓPEZ y el infógrafo DATIVO RODRÍGUEZ.

La frase final ha sido un regalo de Amelia: Hay una conexión entre memoria histórica, memoria familiar, memoria personal… que vincula a la primera con terrenos personales, íntimos, que reclaman también su justicia (y no sólo la justicia de la historia). La memoria histórica no es una superestructura social, es también vivencia personal. Los afectos no prescriben

Para leer la columna, haz click:
Los afectos no prescriben.

También recomendamos la lectura detenida
del Auto de la Memoria Histórica del juez Garzón.

October 21, 2008

Hoy 21-O / Un libro: ‘La memoria del Grajero’

El interior del pozo Grajero, en una foto de J.M. López

El 6 de noviembre de 1998 el Grupo de Rescate de la Guardia Civil sacó los cadáveres del fondo del pozo. La versión oficial habló de 13 fusilados arrojados a aquella sima el 13 de noviembre de 1937. Pero eran muchos más, allí se guardabas las terribles huellas de otros desaparecidos y de distintas masacres sucedidas en el transcurso de la Guerra Civil. “Este periódico ha descendido al interior de la gruta, cuya profundidad alcanza los 50 metros, y comprobado cómo multitud de huesos humanos permanecen apilados en distintos sedimentos. Ni el homenaje a los 13 paseados ni la investigación sobre las calaveras recuperadas hace un año y enviadas al Instituto de Toxicología satisfacen a las familias asturianas y leonesas de los otros desaparecidos que exigen conocer la verdad del pozo”, escribía entonces MARÍA ANTONIA REINARES en La Crónica. Era noviembre de 1999, sólo era el comienzo, el tiempo le dio la razón como se fue desvelando con posterioridad y el libro que ahora ve la luz no deja ninguna duda sobre lo que allí ocurrió.
(Fulgencio Fernández, hoy en La Crónica)
   La memoria del Grajero es un libro de 319 páginas financiado por el Gobierno de España con carácter meramente divulgativo, por lo que sólo ha sido editado para las bibliotecas del Estado sin ningún ánimo de lucro. En la redacción de este trabajo han participado los investigadores Roberto Manjón Lozoya, Julián Morante Espadas, Ana Aida del Campo Cuevas y Carmen Suárez Nieto y los periodistas leoneses MARÍA ANTONIA REINARES y MARCO ROMERO. La obra, además de viejas fotografías, aporta imágenes del fotógrafo J.M. López, infografías de Dativo Rodríguez e ilustraciones de Nuria Ibáñez Fernández de Angulo. Asimismo, han colaborado Carlos Rojo, del Grupo de Investigación Frente Norte, Aerle y el Foro por la Memoria de León.
Los autores, durante la presentación, en una foto de M. Marcos
El libro se presenta hoy, 21 de Octubre, en León,
en el salón de actos del Centro de Idiomas
(antigua Escuela de Comercio). Hora: 20.30. Entrada: libre.
También puedes leer la columna de opinión (haz click:)
"Los afectos no prescriben"

September 17, 2008

Asalto a la Memoria Histórica

 Hito de la memoria, una escultura de Amancio González

COSAS DE AQUÍ / SIN CONCIENCIA
ASALTO A LA MEMORIA HISTÓRICA
 
El panel del memorial que rinde homenaje a las 56 personas «paseadas»
durante la Guerra Civil en la venta de Cantarranas (Carrocera)
es destrozado a las pocas semanas de inaugurarse

Por ANA GAITERO
(Publicado hoy en Diario de León)
 
   El escultor Amancio González diseñó El hito de la memoria, homenaje a las 56 personas paseadas en Carrocera en 1936, como un alegato contra la guerra. Pero, apenas unas semanas después de su inauguración, el memorial ya ha sido víctima de la revancha, ese espíritu de venganza que dejó tantas vidas en la cuneta durante la Guerra Civil. El ataque, difícil de acometer contra las diez toneladas de mármol negro de la escultura principal, fue directo al punto más vulnerable del conjunto escultórico-poético: el panel con la relación de nombres y la procedencia de las 56 personas asesinadas en el paraje de la venta de Cantarranas, recientemente repuesto tras añadir a la relación inicial la identidad de tres víctimas más, naturales de Riello, Valladolid y Rioseco de Tapia. El poema Camposagrado, particular homenaje de Juan Carlos Pajares a las víctimas, que se reproducía en el soporte de metacrilato, también resultó dañado por el impacto de una piedra u otro objeto contundente.
   La Asociación de Estudios sobre la Represión en León (Aerle) denunció ayer el ataque en el cuartel de la Guardia Civil de La Magdalena. Su presidenta, Encina Cendón, lamentó «el daño moral» de lo que considera más que un acto vandálico, «la crónica de una muerte anunciada».
   «Desde el principio nos temíamos ésto porque parece que la idea de recordar a los paseados no cayó bien en algunos sectores de la zona», apostilló, tras observar que el impacto se ensañó sobre los nombres de personas de Riello y La Magdalena. En la conocida como carretera de la mala muerte fueron asesinadas otras personas de Luna, Babia, Valderas y León.
    Es el tercer memorial en honor a los represaliados promovido por Aerle. Pero ni en Valverde de la Virgen y ni en Jabares de los Oteros «hemos sentido esta amenaza y mucho nos tememos que sea un aviso de algo más graver», recalcó Cendón. El hito de la memoria, realizado con una subvención de Presidencia del Gobierno, se alza en una parcela particular entre Benllera y La Magdalena, su escultura principal, de tres metros de altura, es una persona frente a un muro para ser ajusticiada. Desde arriba, tres cráneos se enfrentan al asesino a modo de conciencia, la que faltó a los asesinos en 1936, y a los asaltantes del memorial ahora. Pero el recuerdo de las víctimas, como el poema de Gamoneda Ha de llover, están grabados en acero —las 53 columnas que rodean la escultura— y en el corazón de sus familias. Encina Cendón lleva escrito a fuego en su memoria que también su abuelo fue asesinado en la venta de Cantarranas.
 
Más información sobre Hito de la memoria
y sobre el escultor Amancio González:
* Homenaje a la memoria, que no al olvido
* El escultor que escucha la piedra

July 10, 2008

Saber.es / Biblioteca digital leonesa

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June 24, 2008

Discurso de JUAN CARLOS MESTRE en la 42 Fiesta de la Poesía de Villafranca

 

HOMENAJE A ANTONIO GAMONEDA
EN LA 42 FIESTA DE LA POESÍA DE VILLAFRANCA DEL BIERZO
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FRAGMENTOS DEL
(QUE ACTUÓ COMO MANTENEDOR)
 ¡OJO! Para leer el artículo entero haz click en: Faro Gamoneda 
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    Queridos vecinos y amigos de Villafranca, una mañana como la de hoy de hace cuarenta años yo era un muchacho que, apoyado en uno de estos árboles del jardín, escuchaba, sin entender exactamente lo que decían estas palabras: No sólo el grano blanco va al molino, también los granos negros del silencio; también se hace el pan se hace la vida, de los heroicos huesos de los muertos. Yo no sabía aún lo que era un héroe, pero el poeta que las pronunciaba se convirtió para mí, desde ese instante, en alguien que se acercaba a mi vida con algo conmovedor: palabras rozadas por el resplandor de otro mundo, monedas perdidas con las que no se podía comprar ninguna otra cosa que no fuese la intuición de un ángel, el valor simbólico de otra manera de estar en el mundo, la forma delicada de cuantos estrechamente vigilados por la locura, aún seguían pensando que volar era el resultado de una intensa pasión, nunca de su práctica.

    Aquel poeta se llamaba Gilberto Núñez Ursinos, y yo decidí aquella mañana, ante la luz de su joven resplandor, parecerme en algo a su sombra. Yo tenía doce años, junio de 1969, y fui su amigo hasta la primavera de 1972, en que decidió, voluntariamente, abandonar la republica de la imaginación donde vivía, cuando al otro lado del río sólo había pequeñas casas blancas llenas de palomas, gatos y flores que algún día fueron las semillas del paraíso. Fue el primer poeta que conocí, era amado por mucha gente de este pueblo, no menos que lo que él quería a los humildes, a los soñadores, a los que hablan solos por la calle y pensaban que la vida carecía de sentido sin resistencia al mal. Vivía sólo, con un gato al que llamaba Parsifal, y un aparato de radio con el que aprendía idiomas sintonizando emisoras extranjeras. Un milagro que sólo sucede una vez cada cincuenta años cuando pasa sobre los valles el cometa de la iluminación y convierte en vino de dulzura la amargura de los pozos.
(…)
    Un joven poeta inglés, el inmenso John Keats, hermano espiritual de nuestro romántico Enrique Gil y Carrasco, en respuesta a un amigo que le preguntó qué era para él un poeta, respondió: poeta es aquella persona que en presencia de otro se considerará siempre su igual, sea este el rey o el más pobre del clan de los mendigos. Eso ha sido y es Antonio Pereira, un narrador excepcional, un poeta que ha escrito poemas conmovedores, el hombre en el que se cumple al  máximo aquella sentencia de Pound según la cual, es imposible escribir un buen poema si no se es antes una mejor persona.

    A Tonino Guerra, el genial guionista de Federico Fellini, le escuché decir que el poeta es quien se quita el sombrero ante un cerezo en flor. A Nicanor Parra que era un bailarín al borde del abismo. No podría nombrar a tantos para quienes un libro de poemas es un una caja de herramientas al servicio de la conciencia de los hombres. La poesía que cura las heridas producidas a la dignidad por los gritones dogmáticos. Con razón la palabra dignidad suele provocar risa sobre todo en aquellos que no la tienen. Todo verdadero poeta, pensaba Unamuno, es un hereje, y el hereje es el que se atiene a postceptos y no a preceptos, a resultados y no a premisas, a creaciones, o sea poemas, y no a decretos, o sea dogmas. No ha importado la burla de la publicidad vergonzosa del mundo, no ha importado la calumnia del silencio, Lorca conocía la única vocal que tienen los animalitos en su vocabulario, y habló por y para las multitudes; Gonzalo Rojas vivió en el exilio de los renegados pero abrió a cada torturado un camino a las estrellas. Soñar sigue siendo es el oficio del poeta.

    Queridos amigos, todos hemos tenido sueños. El mío fue sencillo y ya ha sido cumplido. La belleza no es un lugar donde van a parar los cobardes. He amado este verso de Antonio Gamoneda desde mi adolescencia. Un poeta que lo ha significado todo en la repoblación espiritual de mi vida, en los valores que han hecho de la resistencia estética contra el autoritarismo una conducta civil, la creencia de que el arte no es una categoría superior del conocimiento humano, ni de la que son portadores sólo unos pocos, sino algo inherente, misteriosamente intrínseco, a la condición y la responsabilidad humana. He aprendido sus poemas de memoria, he orado con ellos, me han salvado de la desolación y me han devuelto la esperanza en épocas de dificultad.
(…) 
    La amistad de Antonio Gamoneda ha estado sobre nosotros como una madre sobre su pequeño que sueña con cuchillos. Su poesía nos ha protegido, en sus palabras ha encontrado refugio el desesperado ser humano que al amanecer, armado de una ardiente paciencia, aún espera entrar en las esplendidas ciudades prometidas por la profecía de Rimbaud, el vidente. Elogio la indefinible libertad de Antonio Gamoneda, el radical descentramiento de cuanto ha supuesto la alta conciencia de su poesía como ruptura con la lógica del saber; la ética que frente a los actos de fuerza que pretenden representar lo que solo es, aspira al arte de cómo debería ser el universo significante de la duración en el tiempo de la dignidad humana.
(…)
    Y desobedecer la costumbre es la poesía, en palabras de Saint John-Perse. Desobedecer los dictados de una sociedad basada en la idolatría a las repugnantes escamas litográficas, como llamaba Baudelaire al dinero. Desobedecer al sistema que ha hecho culto de la atrocidad de la guerra y obliga a vivir en condiciones de esclavitud a tres cuartas partes de la humanidad. Desobedecer es no olvidar, como nos recuerda Walter Benjamin, que el botín supremo de los amos no es la plusvalía, el botín supremo de los amos es la cultura.
(…)
    Es hora de terminar, el poeta es un taxista que lleva a la gente donde la gente quiere ir, alguien que ayuda a los demás a vivir su propia vida. La poesía está ahí para ennoblecer, para dignificar la condición humana. Es la vida, como escribió Cummings, que antes o después, venga siempre las ofensas de los hombres con las salvas de la primavera. Esa también es la mejor razón por la que habrá merecido la pena vivir. Lo escribió Gamoneda:

“Un mismo canto pide /la justicia y la / belleza. Sea la luz /un acto humano. Se puede/ morir por esta /libertad.”
 
Muchas gracias.
 
 
Villafranca del Bierzo, 22 de junio, 2008

May 10, 2008

10-M / ‘Represaliados’, por ANTONIO M. FERNÁNDEZ MORALA

Carta con poema de TOÑO MORALA en el e-mail:

"¡Hola a Tod@s!, mañana [por hoy, 10 de mayo] se leerá este poema en Peña Laza, con motivo de la inauguración del monumento a los Represaliados del franquismo. Un saludo."

REPRESALIADOS

¡Hola a todos y todas los y las presentes!, me llamo libertad, democracia, cultura,
Laicismo, progreso y justicia social.
Hablo en nombre de la segunda república, la que han matado los fascistas nacionales
E internacionales.
Me llamo José Dignidad Y Olvido, represaliado y muerto, torturado y
Perseguido por defender el Estado Social.
Durante muchos años he estado enterrado en la cuneta, en el monte,
En la tapia del cementerio; pero vivo en los míos y en sus lágrimas.
El recuerdo y la memoria de vosotros, los vivos, me conmueve;
Saca a relucir el atentado terrorista en contra de un estado instaurado democráticamente, pero todavía atisban vestigios  del franquismo;
La arqueología de la dictadura campea a sus anchas entre la
Indiferencia de los nuevos gobernantes.
Este reconocimiento lo llevaremos siempre en la libertad, en la lucha,
Mañana es otro día, enseñad a las generaciones nuevas, que al final
Solo queda la dignidad por la lucha Social; y que el mundo
Es de todos y para todos.
Nuestra muerte sirve para la vida.
La  vida, para morir todos y todas con una amplia sonrisa entre nuestros labios.
Salud; República y Humanidad.


Peña Laza; Aldea del Mundo, a 10 de Mayo de 2008

ANTONIO MANUEL FERNÁNDEZ MORALA
(desde Mansilla de las Mulas, León)

March 13, 2008

VICTORIANO CRÉMER y su ‘Fábula de Buenaventura Durruti’

Buenaventura DurrutiCoincidiendo con el cambio del siglo XX al XXI, a finales de diciembre de 1999, hicimos una encuesta en el periódico La Crónica de León-El Mundo para ver quién era, a juicio de los encuestados, el leonés más universal de la centuria que terminaba. La conclusión, mal que les pesara a algunos, no podía ser otra: BUENAVENTURA DURRUTI (a quien ni siquiera se le ha dedicado una calle en la ciudad, y cuya escultura-homenaje en su barrio natal de Santa Ana, aprobada y encargada al artista DIEGO SEGURA, sigue paralizada desde hace años por "in-decisión" municipal).
    Recordamos aquí que nuestro escritor centenario, VICTORIANO CRÉMER –con sus 101 años cumplidos de dura vida a sus espaldas–, sorteando la censura franquista y fiel a sus ideas anarcosindicalistas –después de haber pasado en dos ocasiones por la cárcel, y de haberse librado de la muerte de milagro–, publicó en 1947, en la mítica revista Espadaña –que él fundó y mantuvo casi solo hasta el final–, su Fábula de B. D., es decir, de Buenaventura Durruti, sin más veladuras que disimular con iniciales el nombre –silenciado, demonizado por el régimen– del, ya entonces, legendario anarquista leonés, el gran héroe caído del movimiento obrero revolucionario. Reproducimos aquí, en homenaje a ambos, algunos fragmentos de ese largo poema:

FABULA DE B. D.

Ya entonces presagiaban sus pupilas
densos mares de bronce; ya sus manos
hondeaban confines desmedidos
como oscuros costados
abiertos por la piedra violenta
[…]
Porque sucede que los hombres son antiguos volcanes
por los que la tierra vierte sus más tristes escombros.
Y en esta ardiente lava, en este fuego, que sin cesar vomitan,
acendran su corteza de animales dolientes, condenados.
[…]
Por eso te siguieron en bandadas
pistolas amarillas y caballos,
y desplomaron orbes en tus mármoles:
por conseguir sacar de ti el demonio
que con su roja lengua se burlaba
del imponente aspecto de la vida.


Y te mataron, sí. Fue por la espalda
Tu hermoso cuerpo de cristal y roca
tembló en el aire azul de la mañana.
[…]
Tu cuerpo, taponando las heridas
por las que, lentamente, se escapaba el alma
de una pálida España de ceniza.
[…]
Tu cuerpo hermoso; tu glorioso cuerpo;
luminoso rompeolas
brotado de tus mares violentos.
Fue por la espalda, sí. Fue por la espalda.
La bala que se abrió paso entre venas
no te pudo ver la cara.

    VICTORIANO CRÉMER 

 

March 10, 2008

14-M / Proyección de ‘La escuela fusilada’, un documental de DANIEL ÁVAREZ e IÑAKI PINEDO

Una imagen del documental‘La escuela fusilada’, un documental que aborda la represión sufrida por los maestros de la República durante la guerra civil y el franquismo, se proyectará el viernes 14 de marzo en el salón de actos del Ayuntamiento de León (20 horas), con entrada libre y gratuita. El acto se enmarca dentro de unas jornadas dedicadas a la escuela de la II República organizadas por la Concejalía de Cultura del Consistorio leonés y por la Asociación para el Estudio de la Represión en León (Aerle).
    El documental –grabado en León, Asturias, Madrid, Barcelona y Cantabria– recoge los testimonios de familiares de maestros fusilados, exiliados y represaliados de León, Asturias, Salamanca, Zamora, Madrid y Barcelona. También incluye la participación de docentes que iniciaron su actividad profesional durante la II República y que fueron expulsados del magisterio dentro del proceso de depuración emprendido por el régimen franquista desde el inicio de la guerra. Las intervenciones del historiador de la Universidad Autónoma de Barcelona Francisco Morente Valero, máxima autoridad española en el tema, y del profesor de la Universidad Pompeu Frabra Vicenç Navarro, hijo de maestros depurados, contextualizan el relato de los protagonistas. Uno de los hitos de ‘La escuela fusilada’ es el reencuentro, 70 años después, del maestro republicano Paulino Rodríguez con sus antiguos alumnos de Villafeliz de Babia (León), pueblo desde el que huyó a  Asturias en el verano de 1936, ante el peligro de ser fusilado por los falangistas.
    Hasta el momento, ‘La escuela fusilada’ ha participado en siete certámenes cinematográficos en España, en el Festival de Cine Español que se celebra en Toulouse, y en el XXIV Festival de Cine de Bogotá, y ha obtenido cuatro premios: dos de ellos en el II Festival Europeo de Cine y Televisión Memorimage 2007 que se celebra en Reus (Tarragona), uno en la V Muestra de Largos y Cortos de Cantabria y el cuarto en el XVIII Festival de Cine de Aguilar de Campoo (Palencia).  
    El trabajo, de casi una hora de duración, ha sido producido por Imagen Industrial y está escrito y dirigido por el periodista leonés Daniel Alvarez y por el profesor cántabro Iñaki Pinedo. Ambos ya colaboraron en la dirección de otro documental sobre la guerrilla antifranquista: ‘El hombre que murió dos veces’.

March 8, 2008

MEMORIA HISTÓRICA / La verdadera historia de Luis Sánchez Álvarez, 1915-1942 (Causa 691/37), por AVELINO DÍEZ ÁLVAREZ

A Luis y Piedad,
porque ambos hermanos fueron víctimas de la sinrazón de una guerra.
Luis, que murió encarcelado injustamente, y Piedad, a quien le tocó vivir entre el silencio, la injusticia y la desmemoria.
 
La única foto que se conserva de Luis Sánchez Álvarez (archivo de la familia)Setenta años después, la memoria colectiva, pero, sobre todo, la personal y familiar, están en disposición de reparar moralmente a quienes, como tú, Luis, perdisteis la libertad y la vida, padecisteis trabajos forzados, sufristeis la impotencia de ser desposeídos de la más elemental dignidad y comparecisteis ante un Tribunal Militar que os acusó impunemente de innumerables falsedades sin la más mínima oportunidad de defensa.
    Tuvo que ser duro. Cuatro años, tres meses y cuatro días que permaneciste en prisión, son más de dos millones de minutos, lentos y desesperantes minutos durante los cuales, con seguridad, buscaste sin encontrar alguna explicación coherente a tu situación.
    “Adhesión a la rebelión”. Te juzgaron y condenaron por “rebelde”, quienes en justicia eran los verdaderos rebeldes contra el poder legítimamente instituido por el pueblo. No sólo eso, intentando buscar argumentos para condenarte, te sitúan en Sahelices, cuando en realidad te encontrabas trabajando en Asturias, te acusan de desertar por no incorporarte al “Glorioso Movimiento Nacional”, cuando lo que estabas haciendo era ser leal a la Patria; te hacen partícipe  de la quema de la Iglesia de Sahelices, del asalto al cuartel de la Guardia Civil de Sabero, de recogida de armas para suministrar al “ejército rojo” y te consideran, con 20 años de edad, uno de los más destacados elementos. Todo esto, sin estar en esos momentos donde te sitúan, como atestiguan varios de los que te conocían, además de tu hermana Piedad, que recuerda aún hoy aquellos días a la perfección.
    A las seis de la mañana del día 2 de febrero de 1942, dejaste de sufrir. Debió de ser una liberación. A los sufrimientos morales: injusticias, impotencia, falsas acusaciones, desprecios, etc… Hay que añadir: trabajos forzados, saliendo de la prisión a diario para trabajar en una mina, mala alimentación; todo ello junto, avala el certificado médico, según el cual, una tuberculosis pulmonar acabó con la vida.
    Donde tú estés ahora, queremos imaginarte rodeado de paz y tranquilidad, algo que te has ganado con creces.
    Nosotros, desde aquí, amparados por la Ley para la Recuperación de la Memoria Histórica, que por fin ha venido a reparar, al menos moralmente, tanta injusticia y, después de haber conseguido recopilar los documentos que acreditan las terribles vivencias de esos 6 u 8 años fatídicos de tu corta vida (entre 1934 y 1942), queremos poner de manifiesto nuestra admiración y respeto, al tiempo que ofrecemos a tu hermana Piedad, única superviviente actual de tu familia que vivió toda aquella tragedia, la satisfacción de añadir a tu recuerdo la consideración de héroe y mártir de una tragedia por la que, otros con menos méritos, han sido elevados a los altares.
    Es preciso hacer un paréntesis y trasladarnos a la casa familiar. Es difícil imaginar cuánto dolor es capaz de soportar una familia, cuando las circunstancias rivalizan por golpear, un día tras otro, en el mismo sitio: Ramón, marido de tu hermana Isabel, y padre de María Luisa, fue fusilado. Tu hermano, Evelio Sánchez, apresado, juzgado y condenado, cumplió su pena en San Marcos hasta ser indultado una vez terminada la guerra. Comenzó entonces, por decirlo todo, su verdadero calvario, como represaliado, sospechoso, humillado, ciudadano de segunda a quien se negaba toda posibilidad de salir adelante y permanentemente controlado hasta la muerte del dictador en 1975. Luis Sánchez, cuyo caso nos ocupa, fue la tercera víctima de la familia.

    Esta es la historia aciaga de los últimos años de su vida.
Luis Sánchez Álvarez nació en Sahelices de Sabero  el 8 de agosto de 1915, soltero, de profesión minero, trabajó en Hulleras de sabero, desde 1932 aproximadamente. Afiliado a la UGT, no se conoce que desarrollara una actividad sindical especial, ni que ostentase cargo alguno.
    Después de las revueltas y la huelga general de 1934, comenzó a vivirse una situación de inestabilidad y mal disimulada persecución a los mineros de izquierdas, por parte de significados elementos de la Falange, cuyos nombres son conocidos por todo el mundo en la zona y que actuaron en clara connivencia con la Guardia Civil. Cuenta Piedad Sánchez, hermana de Luis, que en aquellos tiempos se presentaban en su casa tanto unos como otros, noche sí y noche también, y les levantaban de la cama en un claro intento de acosar e intimidar; tanto era así y tal la frecuencia de estos hechos que, según la misma, ya se acostaban vestidos.
    Con esta tensión y, dada la inestabilidad política que se vivía, aguantar la situación de permanente amenaza no era tarea fácil para un joven de 19 años como lo era Luis Sánchez en aquella época. Al no tener éste responsabilidades familiares, decide un buen día de 1935, a finales de verano más o menos y, después de consultarlo con Piedad para que ésta se lo comunicara a los padres, salir de casa rumbo a Asturias en busca de una vida mas tranquila. Allí llegó poniéndose a trabajar en una mina, en un ambiente más propicio.
    La II República se tambaleaba por aquellos días. Un gobierno como el del Frente Popular, siempre formado por coaliciones de partidos tan diversos que no conseguían entenderse, junto a una crisis económica galopante, no veía salida a la situación y, pese a los intentos que se hicieron para evitar las tentaciones golpistas, la involución militar llegó en julio de 1936. En Asturias el ejército republicano resistió hasta mediados de 1937, pero finalmente cayó en manos del bando nacional.
    Hagamos aquí un pequeño receso en el relato de los acontecimientos para presentar a dos nuevos personajes protagonistas de la esta historia y testigos fundamentales para poder contarla.

    Manuel y Fidel Martínez Rodríguez, el primero con 91 años, vive actualmente en Olleros de Sabero, compartió prisión en San Marcos con Luis. Fidel, hermano del anterior, tiene 93 años, vive en Sotillos y conserva, por lo que pudimos comprobar, una claridad mental y una memoria admirables; compartió prisión con Luis, no sólo en San Marcos, sino también en Oviedo. Ambos se han presentado a conversar, aportando datos, sentimientos, circunstancias vitales y vivencias, imposibles de conocer de otra manera. Especialmente Fidel, ha relatado en detalle su vida y la de Luis en la cárcel de Oviedo. Muy diferentes, por cierto, ya que él tuvo la fortuna de encontrarse a alguien que le colocó en la enfermería de la prisión. Vivió en primera persona el rápido deterioro de la salud de Luis hasta su muerte en febrero de 1942. Él, a su vez, fue indultado en marzo de 1944. El mismo Fidel y algún otro de la zona fueron quienes comunicaron a la familia el fallecimiento de Luis, ya que ni el gobierno, ni el ejército, ni los responsables de prisiones, tuvieron la humanidad, no sólo de entregar el cadáver a su familia, sino ni siquiera de comunicar su fallecimiento.
    Nos relata Fidel que varios de los que estaban en Asturias en aquellos días de 1937, procedentes del Valle de Sabero, entre los cuales se encontraba Luis, huyeron al monte con el fin de intentar el paso a Francia; anduvieron un tiempo vagando sin rumbo, se acercaban a los poblados para pedir comida, alguna vez se veían obligados a robarla para subsistir, siempre huyendo de la Guardia Civil. Dándose cuenta de que pasar a Francia, careciendo de salvoconducto y sin dinero, no era tarea fácil comenzaron las discrepancias, terminando por elegir cada uno el camino a seguir: Fidel y Manolo decidieron entregarse a la Guardia Civil pensando que, de este modo, serían juzgados con más benevolencia. Luis, sin embargo, optó por intentar regresar a su domicilio familiar en Sahelices, a riesgo de ser interceptado por las autoridades o, delatado por cualquier vecino de los muchos pueblos que tenía que cruzar.
    En un momento de su peregrinaje llegó a Gete, pequeño pueblo de la montaña de León, entre Cármenes y Matallana, donde fue acogido de manera extraordinaria en la casa del herrero del pueblo, hasta el punto de permanecer allí varios meses, se supone que ayudando a su benefactor. Llegó un momento en que decidió continuar su camino y logró llegar a Felechas, a las puertas de casa; pensó que le hacía falta descansar para emprender la última etapa y la casa de un familiar le pareció lugar seguro; el destino, sin embargo, le tenía preparada una macabra sorpresa, cuando un vecino del pueblo le delató a la Guardia Civil y éstos le apresaron el día 24 de octubre de 1937, trasladándole a la Prisión Provincial de León.
    El día 2 de diciembre de ese mismo año el Teniente de Infantería D. Ricardo Aguilar, Juez Instructor de la Causa 691/37 abierta, según ellos, para averiguar su participación en contra del “glorioso movimiento nacional” pone en marcha la misma por el procedimiento sumarísimo. Desde aquí hasta el juicio, pasan tres meses y diecisiete días de hábiles interrogatorios, hasta rellenar de mentiras la causa y dejarla lista para sentencia.
    El día 12 de febrero de 1938 se reúne el Consejo de Guerra para fallar la causa instruida y dictar sentencia después de oír al fiscal, la defensa y los procesados (todo en un ejercicio de simulación). Según consta en la sentencia, los epígrafes encabezados por los RESULTANDO y CONSIDERANDO, redactados al calor de los datos aportados por la instrucción del sumario, son una serie de inventos, necesarios para llegar a una condena impuesta de antemano, no importa donde estuviera en el momento que se cometieron los hechos de los que se le acusa.
    Así  pues, el fallo: ADHESIÓN A LA REBELIÓN; y la condena: PENA DE MUERTE.

    Momento terrible cuando escuchaste el fallo. Las imágenes de tu vida, desfilaron a velocidad de vértigo por tu muerte: el pueblo, la casa, tus padres y hermanos, tus amigos, la lucha por una vida mejor. Nada ha merecido la pena porque no has logrado ver los beneficios de esa lucha, aunque gracias a ti, y muchos otros como tú, el mundo ha cambiado para mejor y, somos muchos los que nos beneficiamos de ello y os lo agradecemos.
    Por desgracia para ti, tu vida no acabó con la ejecución de la pena a que te condenaron porque el 9 de mayo de 1938, “Segundo año triunfal”, para tus verdugos, Dios hecho hombre en la persona del Jefe del Estado, te conmutó la pena de muerte por la de 30 años de reclusión mayor.
    El Ministro del Ejército de la época, con fecha 4 de enero de 1944, dicta resolución, en virtud de la cual, reduce tu pena a 20 años de reclusión menor. Magnífico detalle, digno del agradecimiento más efusivo, sino fuera porque el 1 de febrero de 1942, casi dos años antes, habías fallecido.
    Volviendo al momento en que te comunican el fallo de la sentencia, tu hermana Piedad que, en todo momento desde que entraste en prisión, seguía de cerca tu calvario, cuenta que el abogado de oficio de la defensa, figura decorativa en aquella comedia, le dijo que un informe favorable de alguna persona relevante, podría influir para conmutar la pena de muerte. No lo pensó dos veces y con las mismas, a instancias del propio Luis, viajó al pueblo de Gete. El herrero volvió a ejercer la función de samaritano y logró del alcalde del Ayuntamiento (se le supone falangista o persona adepta al régimen), un informe de buena conducta, del cual se hizo entrega; no se sabe si el mencionado informe influyó en algo, lo cierto que la pena de muerte fue, como se ha dicho, conmutada.
    El mismo día 12 de febrero de 1938 en que te comunican la sentencia, te trasladaron a la prisión de Burgos. No consta en ningún sitio el tiempo que permaneciste allí, pero debió de ser breve, ya que te tenían reservado un destino más productivo en la prisión de Oviedo: Trabajos forzados en una mina.
    La última etapa de tu vida en la prisión de Oviedo, debió de ser una pesadilla, según relata el tantas veces mencionado Fidel Martínez. Cada mañana, una cuerda, una retahíla de presos encadenados, conducidos por varios guardianes, se dirigen a la mina para realizar una jornada de durísimo trabajo. El que conoce las condiciones en que se desarrollaba el trabajo en una mina de la época, con pocos medios, mala ventilación, intensa humedad, etc…; unido a una deficiente alimentación y poco descanso, puede llegar a comprender cómo la enfermedad se hace presente y cómo la muerte puede llegar a ser una liberación.
    Para que todo fuera patético, tu fallecimiento, certificado por el médico de la prisión de Oviedo el 1 de febrero de 1942, es comunicado en la misma fecha por la dirección de dicha prisión al Juez militar de ejecutorias de la Auditoría de guerra de León, pero ni unos ni otros se lo comunicaron a la familia, con lo cual no pudieron recoger tu cuerpo. Se supone que, tal como te trataron en vida, continuaron tratándote después de muerto y tus restos irían a parar a una fosa común.
    Nos resulta incomprensible que la derecha española se haya opuesto a la aprobación de la Ley para la Recuperación de la Memoria Histórica. Nadie pide venganza, sólo queremos dignificar la memoria, en este caso de nuestro querido Luis y con él, la de miles de españoles a quienes se juzgó de manera fraudulenta para llevarles, injustamente, a unos a prisión y a otros al cementerio.
Agradecimientos:
AERLE: Asociación de estudios sobre la Represión en León, cuya ayuda ha sido fundamental.
Luis y Fidel Martínez, por su generosidad y su memoria.
A todos cuantos, en cumplimiento de su deber, funcionarios e instituciones, atendieron con brevedad y diligencia nuestras peticiones de información.
Por AVELINO DÍEZ ÁLVAREZ (León-Olleros de Sabero, 2008)
 
  • DOCUMENTACIÓN:
  • Prólogo y relato de los hechos.
  • Partidas de nacimiento de Luis y Piedad Sánchez Álvarez.
  • Expediente Procesal de la Prisión Provincial de León donde se conoce el número del Sumario (691/37).
  • Carta de Piedad Sánchez al Tribunal Militar de A Coruña, solicitando información del Sumario.
  • Carta del Tribunal Militar de A Coruña a Piedad Sánchez autorizando a consultar el Sumario de la Causa 691/37.
  • Certificado expedido por el Secretario de dicho Tribunal en que se acredita el tiempo pasado en prisión por Luis Sánchez.
  • Certificado expedido por el Secretario del mismo Tribunal en que se acredita que las fotocopias concuerdan fielmente con los originales.
  • Documento de apertura de la Causa 691/37 para Instruir el Sumario.
  • Sentencia subsiguiente a la citada Causa.
  • Documento de conmutación de la pena de muerte por la de 30 años de prisión.
  • Documento de comunicación del tiempo de prisión preventiva
  • Certificado de resolución, por el que se conmuta la pena de muerte por la de 30 años de prisón mayor y se reduce ésta por la de 20 años de prisión menor.
  • Certificado médico de la Prisión Provincial de Oviedo, certificando la defunción de Luis Sánchez Álvarez.
  • Comunicación  de la Dirección  de la Prisión Provincial de Oviedo al Juez Militar de Ejecutorios de la Auditoría de Guerra de León, trasladando el fallecimiento de Luis Sánchez Álvarez. 

January 23, 2008

‘Los campos del silencio’, un documental de CHUS DOMÍNGUEZ y ELOÍNA TERRÓN

    Mañana jueves, 24 de enero, se proyecta en el salón de actos de la Biblioteca Regional (Edificio Fierro, Calle Santa Nonia, León), a las 20.10 horas, el documental Los campos del silencio, del realizador leonés Chus Domínguez y la profesora Eloína Terrón.
    La película saca a la luz los trabajos forzados de un batallón de 250 trabajadores republicanos en las minas de Fabero (León) durante la posguerra española. Se trata de un trabajo de investigación sobre una historia «subterránea, como las propias minas», silenciada en la memoria colectiva, incluso en la local, por el «poderoso efecto que el miedo ha ejercido sobre la memoria».
    Durante dos años, Domínguez y Terrón han recorrido con la cámara el camino que hacían los mineros presos desde los barracones levantados en Fabero, ya desaparecidos, a la bocamina (que también está tapada). Así, entrevistaron a hijos e hijas de los prisioneros, a mineros ya libres que fueron testigos, e incluso tuvieron que cruzar el Atlántico para recoger el testimonio de uno de los pocos superviventes, Vicente García, de 92 años, que vive en Argentina.
    También han seguido el rastro de los mineros en los archivos históricos, contrastando la información con expertos como Reyes Maté, investigador de los campos de concentración del nazismo, o Javier Rodríguez, profesor de Historia de la Universidad de León que investiga la represión bajo la dictadura franquista.
    El silencio es el hilo conductor del documental, «un silencio que afecta a lo más físico, a la mina y a los barracones derruidos», explica Chus Domínguez, y cuya única explicación es la «larga represión a nivel psicológico que supusieron los 40 años de dictadura, sin que hubiera la oportunidad para que una generación siguiente a ellos destapara el tema».
    Este silencio es más sorprendente, añade Domínguez, por cuanto la duración de la explotación de presos en las minas de Antracita de Moro y Minas del Bierzo se prolongó durante ocho años, entre 1939 y 1947.
    Los campos del silencio «trata de recuperar la memoria sobre estos sucesos, sobre el sufrimiento a que se vieron forzados esos hombres y sus familias», al tiempo que «indaga en los mecanismos de construcción social de la inconsciencia colectiva».
    En sus 52 minutos de duración, la película indaga también en los motivos por los que el régimen franquista  privilegió a las minas como destinatarias de esta mano de obra barata: «Las minas se habían quedado vacías y las cárceles estaban llenas de mineros, profesionales muy cualificados que trabajan desde el primer día a pleno rendimiento sin necesidad de aprendizaje», indican Terrón y Domínguez.
    La minería era un sector estratégico para el país, la única exportación que podía permitirse el régimen. Y los trabajos forzados de los presos republicanos fueron maquillados como «una impecable relación laboral, en la que los presos pudieron redimir su pena. Ningún matiz que explique que aquellos presos lo eran por haber defendido la legalidad democrática vigente de la República», señalan.
    Los presos que trabajaron en las minas durante la posguerra española tenían un sueldo oficial de dos pesetas diarias, pero en la práctica sólo llegaban a sus manos y a sus familias 50 céntimos. En teoría, el dinero detraído iba destinado a la manutención de los prisioneros. Eran, además, salarios muy bajos si se comparan con el sueldo medio del país en la época de posguerra, que se situaba entre 10 y 14 pesetas de media al día. Los prisioneros republicanos fueron destinados no sólo a minas de León, sino también de Asturias, Galicia, Teruel, Almadén, Guardia de Ares (Lérida) Hellín (Albacete), La Unión y Cartagena (Murcia).
    Hasta 20.000 presos trabajaron en una actividad más simbólica que productiva, la construcción del Valle de los Caídos a partir de 1940. La redención de penas por el trabajo fue instaurada, según el decreto 281 de 1937, «por el aumento en el número de prisioneros y condenados» que requerían destino «apremiante».





















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