Isla Kokotero

October 2, 2009

Cita de HANDKE, por SUSANA BARRAGUÉS

 

[Mail de Libélula:]

"Pienso que habría que escribir una historia que a alguien, mantenido prisionera en un armario, atado de pies y manos y amordazado, no le pareciera ridícula".
 
PETER HANDKE, citado en ‘El oficio de perder’, de LORENZO GARCÍA VEGA.
 

Me gustó especialmente y como hace días que parece que anda rondando por la isla…

September 23, 2009

La ‘libélula’ se ha currado este blog con el programa del Encuentro Internacional de Mujeres Escritoras en Pamplona…

 Encuentro Internacional con escritoras. Pamplona. Programa.

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Haz click en la imagen para ver todo el programa.

¡Libélula, eres un hacha!

September 9, 2009

Libélula ya está en New York…

Lectura de bienvenida
de los estudiantes de escritura creativa en español.
Jueves 10 de septiembre 2009, 6:15 P.M.
Presentan: Mariela Dreyfus y Lila Zemborain
Auditorio King Juan Carlos I of Spain Center
53 Washington Square South (between Thompson and Sullivan)
NEW YORK

Information: 212/998-3650;
kjc.info@nyu.edu;
www.nyu.edu/kjc.
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Susana BarraguésAquí va uno de los poemas que leerá SUSANA BARRAGUÉS mañana,
in New York:
 

Creación del mundo: aparición de las palabras y división de las cosas según su nombre. 

La creación del mundo fue posible porque un tajo dividió la manzana en dos partes: aire y manzana. Del estallido originario se formó lo interno y lo externo, lo perteneciente y lo ajeno. Nunca antes piedra y piedra, cuerpo y cuerpo, hoja y hoja, habían estado divididos. Todo era continuo de esencias, todo participaba de todo y formaba parte de todo. 

Habitar, límite y vacío nacieron a la vez, provocando una terrible reacción encadenada por la que todo se ordenaba en intimidad y excentricismo. El mundo se dividió, para siempre, en cosas-cerradura y cosas-llave. 

Con la división de las sustancias vino a aparecer el tacto y los antojos del tacto, a saber: la fusión, la absorbencia, la succión, y todos los laberintos del deseo.  

Mezcolanzas caprichosas de lleno y vacío daban lugar a los seres. Los que ya tenían forma, avanzaban con mimo de huevo sobre lo inexplorado, y decían “Oh, cosa rarísima desconocida”. Entonces cosían un trágico destino a la cosa y con descuido y descaro ponían nombre, nombraban así, por ejemplo: ósculo. 

De eso se trató durante un tiempo: tocar y nombrar, tocar y nombrar. Tentativa tímida, anhelo, y timbre. 

Nada se libró de los límites, ni se abrieron ventanas ni puertas en los nombres para que el alma de la cosa escapara como pájaro. Eran dos cárceles: la de pertenecer a su sustancia y la de pertenecer a la palabra. 

Pero debido a la inexperiencia del joven mundo creador, algunas bestias nacieron permeables, se infiltraban por la envoltura y escapaban del cristal. A todo ser con taras en la impenetrabilidad de su sustancia, se le llamó “lo vivo”. 

Era tan terrible y ¡oh! tan hermosísimo, descubrir que algunas cosas se besaban.



July 2, 2009

CRÉMER, por SUSANA BARRAGUÉS y por MANOLO JULAR

 VICTORIANO CRÉMER POR MANOLO JULAR

No pudiste librarnos de la Esfinge,
pero nos la señalaste.

Por eso, como a Edipo, te hemos querido.
Adiós, abuelo.
M. J.


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Creo que al poeta sólo le importaban ya las cosas inocentes, frágiles y transparentes. Yo le sentía sabio y verdadero, como ese tipo de hombre que te juzga por tus silencios y no por tus palabras. En una sociedad que confunde ocio con felicidad, y libertad con deseo, Crémer nos enseñaba el sano ejercicio de la vergüenza. A él le debo las dos convicciones con las que escribo: alegría y humildad.

Con sentida tristeza. SUSANA BARRAGUÉS

 

June 24, 2009

¿Se coló ‘la libélula’ en el avión de ZP?

 libélula

Dicen que se coló una libélula en los motores del avión en el que volaba Zapatero…
Esta es la azafata dictando instrucciones a los pasajeros al anunciarles un aterrizaje forzoso.

May 22, 2009

‘De nuevo, el amor’ (fragmentos), por DORIS LESSING

 Doris Lessing

“En algún momento de la edad adulta, la mayoría de la gente cae en la cuenta de que un siglo no es más que el doble de sus años. A partir de este pensamiento, toda la historia se precipita junta y a partir de este momento viven ya dentro de la historia del tiempo, en vez de mirarla desde fuera, como observadores. Sólo hace diez o doce veces su vida, Shakespeare estaba vivo. La Revolución francesa fue el otro día. Hace cien años, no mucho más, fue la Guerra Civil norteamericana. Antes parecía como algo de otra época, casi de otra dimensión del tiempo o del espacio. Pero una vez has dicho: Cien años es dos veces mi edad, te sientes como si hubieras estado en aquellos campos de batalla, o curando a aquellos soldados. Con Walt Whitman, quizás.”


“En primer lugar estaba el hecho de que ella estaba enamorada. Todo el mundo parece estar de acuerdo en que estar enamorada es una condición poco importante, o incluso cómica. No obstante, hay pocos estados más dolorosos para el cuerpo, el corazón y –peor aún– la mente, pues es la mente la que observa cómo la persona que se supone que la rige se comporta de una manera loca e incluso vergonzosa. La realidad es –pensó ella, mientras se negaba a permitir que sus ojos se vieran arrastrados hacia Bill y se quedaba sentada y hablando con Stephen, feliz por tener esta distracción– que hay un espacio de la vida demasiado terrible como para que lo reconozcamos. Porque las personas se enamoran con frecuencia y no se enamoran en condiciones de igualdad, ni tan siquiera al mismo tiempo. Se enamoran de gente que no está enamorada de ellas como si existiera una ley al respecto, y esto lleva a que… si el estado en que se encontraba ella no se viera seguido de cerca por un inocuo “enamorarse”, entonces sus síntomas habrían sido los de una auténtica enfermedad.

A partir de esta idea o espacio central salían distintos senderos y uno de ellos era el hecho de que el destino de todos nosotros, envejecer, o incluso hacernos mayores, es tan cruel, que mientras gastamos todas y cada una de nuestras energías en intentar despistarlo o posponerlo, en realidad raramente conseguimos que su constatación no nos hiera aguda y fríamente: de ser esto –y miró a su alrededor a la gente joven– uno pasa a ser aquello, una cáscara sin color, sobre todo sin lustre, sin brillo. Y yo, Sarah Durham, sentada aquí esta noche rodeada principalmente de jóvenes (o gente que me parece joven), me encuentro exactamente en la misma situación que la innumerable masa de gente que es fea, deforme o lisiada, o que padece terribles problemas de piel. O le falta aquello tan misterioso que se denomina ‘atractivo sexual’. “

 DORIS LESSING
(’De nuevo, el amor’)

May 12, 2009

Libélula con pipa y tucán (con foto tratada por JUAN RAFAEL y texto de SUSANA BARRAGUÉS)

 

Para saber cómo llega una mujer al instante anterior a un beso

o a cualquier acto real: lavar las manos a un niño, responder al nombre propio

atarse las sandalias

hay que pensar en la secuencia inversa al estallido de un vaso de cristal.

 

Al principio es sólo un polvo de vidrio, apenas perceptible, que flota en la atmósfera.

 

Las trazas de cristal comienzan a vibrar, a atraerse levemente,

agudos pulsos que siguen los círculos concéntricos de un imán.

 

Más allá los cristales de algo parecido a una conciencia, adormilados bajo el polvo

levitan. La aceleración aumenta.

 

Los fragmentos grandes se comprimen, aspirados por succión.

 

Con vértigo final, cada pieza, cada partícula, encaja

y en una inspiración última, potente como una bocanada de vacío,

se forma el vaso.

 

Así, desde una esencia dispersa, una mujer se hace súbitamente compacta

dentro de su nombre

cuando la carnalidad de las cosas, las brutales circunstancias, lo requieren.

 

Después, resquebrajada como cáscara de huevo

vibración previa a la eclosión

bombilla o vaso incandescente

 

estalla de nuevo.

SUSANA BARRAGUÉS
(en el blog de lalibélula)

 

April 24, 2009

El blog de LA LIBÉLULA

 
En la cola de la pescadería, debajo de un paragüas, dentro de un botijo, en el cuarto de la caldera, en un congreso de odontólogos…

sea donde sea, lee.

http://www.susanabarragues.com/ 

March 8, 2009

‘La mujer trabajadora’, una columna de SUSANA BARRAGUÉS (con pequeño poema)

“Tengo miedo de ser esa mujer que se detiene un día, frente a los escaparates de unos grandes almacenes, y descubre que no se reconoce a sí misma en su reflejo. Tengo miedo de ser esa mujer que asustada, deja caer las bolsas de la compra por el suelo, y grita señalándose a sí misma en el cristal. Tengo miedo de ser esa mujer que se recompone, mira alrededor, recoge deprisa las bolsas de la compra, y deja tras de sí a una parte de ella misma enloqueciendo frente a su reflejo en el cristal. Tengo miedo de ser esa mujer que se aleja caminando de sí misma, comentando con desconocidos, ¿Has visto a esa mujer, que grita frente a su reflejo, como si no se reconociera a sí misma?” 

     SUSANA BARRAGUÉS (De ‘La campesina fascinada’)
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LA MUJER TRABAJADORA

Lo femenino es símbolo de lo cóncavo. Así, desde el origen de los tiempos, la mujer ha sido asociada a cosas que contienen: recipiente, receptor, resguardo y protección, y también hogar, casa, cama, cazuela con garbanzos, destino, llegada, beso y vientre. Los primeros cultos del ser humano en su vibrante relación con lo celeste y los designios de lo incomprensible tenían que ver con la fertilidad, tal esas estatuillas de mujer de caderas ampulosas que eran utilizadas a modo de amuletos, o los exagerados vuelos de los vestidos de la corte de Luis XIV en Versalles, símbolo de fecundidad, buen parto y generación de muchos frutos.  

Ser recipiente, concebida para el porte y acarreo, el símbolo que obligaba a la mujer a cumplir con una ley antigua de almacén andante sigue vigente en nuestros días, y puede comprobarse con el sencillo ejercicio de sentarse en un banco de la calle y observar el flujo de transporte de las cosas: por todas partes se ven mujeres con bultos, bolsas de la compra, ropa y zapatos, bebés y biberones, bocadillos, maletas, flores, tuppers con lentejas y albóndigas. También fuera de las fronteras de nuestro primer mundo y hasta allí donde han visto mis ojos, las mujeres cargan con los bultos más insospechados sobre sus cabezas, kilos de ropa, cazuelas para limpiar y pilas de leña, siendo ese peso un buen indicador del estado de los derechos de la mujer en el planeta. 

Las bolsas de los ojos son otro tipo de bolsas con las que también cargan algunos de esos seres-recipiente, que por cuestión de matices, dejaré de identificar con “mujer”. Ojeras verdes y azuladas que son símbolos del otro peso, el del dolor de los otros. Dentro de un autobús siempre verás un ser-recipiente cavilando en secreto con cara de no haber dormido, tratando de resolver a saber vete a saber qué dilema porque se ha embebido del dolor de los otros, maridos, novias, hijos y desconocidos, sin que nadie se lo pida ni se lo agradezca.  

Cualquier cosa perfectamente innecesaria cumple el requisito de entrar en la bolsa de un ser-recipiente. No lo digo en broma, yo misma volqué sobre la repisa del conductor del autobús un secador del pelo, dos aguacates, un vieja cinta de cassete con villancicos que mi madre quiere pasar a mp3, tres botones, unos calcetines, un libro de poemas, un paraguas plegable, jarabe para la tos, y precisamente todo menos el monedero con el dinero del billete. En previsión de que algo pueda hacer falta cuando menos se lo espera, algunos seres cargan un surtido interminable de artilugios de cuidado, atención y detalle que sólo sirven para dar confort, atmósfera y sentido de intimidad a los espacios. Ese desmedida debilidad por lo inservible todavía se sigue asociando a la mujer como heredera de una larga tradición, en la que ella cargaba con todos los trastos por “si podían hacer falta”, para la comodidad y reconforte de todos.  

“Las leyes de lo real las escriben los hombres” dice la escritora Ángeles Mastretta. Cosas reales, a saber, los tendidos telefónicos, los raíles del tren, los peajes de autopista y los estadios de fútbol, las máquinas expendedoras de tabaco y el motor del coche, en general, muchos inventos útiles que han permitido ampliar conciencias y horizontes. Cosas no tan reales, ese vapor de sensaciones que producían los tapetes de ganchillo de las abuelas, la mercromina en las heridas, los remiendos en la ropa, las croquetas caseras de jamón y otro tipo de aportaciones que ya no son más de dominio exclusivo de la mujer, sino de cualquier individuo.  Mañana día 8 de marzo las científicas, maestras, jueces, ingenieras y escritoras celebran el día de la mujer trabajadora. Felicidades, por otro lado y además, para todos los seres que acarrean y alivian el peso invisible de lo cotidiano y la parte no real de la existencia.

SUSANA BARRAGUÉS
(Café con luz)

February 20, 2009

‘Him’, una canción de LILY ALLEN

http://islakokotero.blogsome.com/images/1%20lilly%20allens.jpg
ÉL

Te importaría sacarme de aquí
De este lugar
No consigo ver
La mirada en tu rostro
Y si hay
Algo parecido a un dios
Crees que se sentiría satisfecho
Si mirara hacia nosotros
Me pregunto que vería
Crees que pensaría que las cosas que hacemos
Son una pérdida de tiempo
O simplemente
Lo llevamos bien
Crees que estará pelado
O tendrá seguridad económica
Y en tiempo de elecciones
Me pregunto por quién votaría

Hasta donde pueda recordar
La gente ha muerto por su buen nombre
Mucho antes de aquel Septiembre
Antes de los aviones secuestrados
Ha perdido la voluntad y no puede decidir
No sabe qué está bien o qué está mal
Pero hay algo de lo que está seguro
esto ha ido demasiado lejos

Crees que él conduciría
En su coche sin seguro
Nos resultaría un tipo interesante
O crees que nos aburriría
Crees que su tipo favorito de raza humana
Es la caucásica
Crees que se le reconocería
Por evadir impuestos
Crees que sería bueno
Recordando los nombres de la gente
Crees que probaría
La heroína o la cocaína
No me imagino
Que hubiera sido un suicida
Su banda favorita
Es Creedence Clearwater Revival
HIM

Would you please take me away
from this place
I cannot bear to see
the look upon your face
And if there
is some kind of god
do you think he’s pleased
When he looks down on us
I wonder what he sees
Do you think
he’d think the things we do
are a waste of time
Maybe he’d think
we are getting on just fine
Do you think he’s skint
or financially secure
And come election time
I wonder who he’d vote for

Ever since he can remember people
have died in his good name
Long before that September
Long before hijacking planes
He’s lost the will he can’t decide
He doesn’t know who’s right or wrong
But there’s one thing that he’s sure
of this has been going on too long

Do you think he’d drive
in his car without insurance
Now is he interesting
or do you think he’d bore us
Do you think
his favourite type of human
is caucasian
Do you reckon
he’s ever been done
for tax evasion
Do you think he’s any good
at remembering people’s names
Do you think he’s ever taken
smack or cocaine
I don’t imagine
he’s ever been suicidal
His favourite band
is Creedence Clearwater Revival

Ever since he can remember people
have died in his good name
Long before that September
Long before hijacking planes
He’s lost the will he can’t decide
He doesn’t know who’s right or wrong
But there’s one thing that he’s sure
of this has been going on too long

LILY ALLEN
(enviada por YU AN)

Pájaro feliz en los cachivaches de medir el viento de Libélula, con cita de JUAN GOYTISOLO

bird & wind

bird & wind

bird & wind
[Envío y fotos de ‘libélula‘:]
Felicidad de pájaro en nuestros cachivaches para medir viento

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La cita de Goytisolo:

   "(…) En la presentación de la novela de Günter Grass ‘Es cuento largo’ el 5 de noviembre de 1997, evoqué las diferencias existentes entre los que él denomina "palomos amaestrados" —cuyo discurso conformista y redundante empobrece la vida literaria y ahuyenta cualquier tentativa de innovación— y los etiquetados en su país natal como "pájaros que ensucian su propio nido". Yo, como Grass, pertenezco —y me honro con ello—  a la última especie aunque, como puntualicé a continuación, la realidad sea distinta de la argüida: es el nido el que apesta y los autores del fuste de Grass quienes orean su hedor y acumulada podredumbre. "Como de ordinario —escribí— y en todas las latitudes, se condena el retrato de una realidad mugrienta en vez de eliminar la mugre. (…)".

    JUAN GOYTISOLO
    (De ‘Pájaro que ensucia su propio nido’)

February 13, 2009

‘Café con luz’, las columnas de opinión de SUSANA BARRAGUÉS

Susana Barragués

La columna de opinión "Café con luz" de SUSANA BARRAGUÉS se publica en la REVISTA ON, suplemento del sábado de los periódicos DEIA, Diario de Noticias de Navarra, Alava y Guipúzcoa.

Para leerlas, su autora acaba de abrir un blog (haz click:)
CAFÉ CON LUZ.

February 10, 2009

Nubes iridiscentes, una rareza meteorológica

 Nubes iridiscentes

[Carta de libélula:]

Nubes iridiscentes: una de las rarezas que coleccionamos por aquí…
No confundir con las nubes noctilucentes de la alta atmósfera …

(“Lee” significa a sotavento, porque se forman a sotavento de las montañas. E “iridiscente”, porque cada gota de agua dentro de esa nube es un pequeño arcoiris.)

Invisible to the human eye, air flowing over the Rocky Mountains bobs up and down in giant waves known as lee waves. On Jan. 2nd, these waves became temporarily visible when clouds caught in the wave-pattern lit up with beautiful iridescence:
"The pastel colors were lovely and the billowing cloud shapes were quite fascinating," says photographer Harold Leinbach of Boulder, Colorado. "I took the picture using my Canon Rebel XT."
Iridescence is caused by droplets of water diffracting sunlight. We often see hints of iridescent color in ordinary clouds far from mountain ranges. Lee waves intensify the phenomenon, creating a sky-wide tableau of vivid pastel.
Atmospheric optics expert Les Cowley explains: "For brightly-colored iridescence you need cloud droplets of all the same size. You get that if all the droplets have formed at the same time and experienced the same history. Dynamic conditions inside a lee cloud are just what the doctor ordered. The clouds look stationary but inside there is a ‘factory conveyor‘ with uniform droplets formed at one end and evaporated at the other. Voila - iridescence."
Lee waves may be found downwind of all mountains–not just the Rockies. If you live in the lee, keep an eye out for pastels in the sky. 

January 17, 2009

Un espejo y un poema de nuestra querida LIBÉLULA

 Susana Barragués, alias 'libélula', en una foto de Murciego

 [Grumete Barragués. La foto es de Murciego]

    ESPEJO EN EL ESPEJO

Hay una mujer, junto a siete personas que hablan de estructura de la microeconomía, que mira por la ventana, que parece ausente, que parece que sale fuera de sí misma a pensar en un helado o a pisar la hierba o simplemente a observar a una mujer callada, mirando a la ventana, entre un grupo de gente que discute sobre la estructura de la microeconomía, que parece tan ausente, que parece que hubiera salido de sí misma para pensar en un pájaro o en el dedo del pie o simplemente para escuchar una conversación entre ocho personas sobre la estructura de la microeconomía, donde una de ellas, mujer ausente mirando a la ventana, sale fuera de sí misma, y antes de irse para siempre mira y me ve, mujer tan ausente, perdida de sí misma, pensando este poema.

SUSANA BARRAGUÉS (De ‘La campesina fascinada’)


December 11, 2008

3ª / La postal de libélula… ¡qué fresca!

 la postal de libélula

 3ª entrega del (haz click:) concurso-exposición de postales navideñas

Esta llega vía SUSANA BARRAGUÉS (divina)

¡Vota! No te cortes…

December 7, 2008

Leyendo… hasta llegar a un poema de SUSANA BARRAGUÉS

 leyendo en la sábana

[Leyendo poesía hace un rato, en voz alta, repente dijo Murciego sobre los versos de una amiga: "Pero qué antiguo es eso, ¿no? No sólo las palabras rimbombantes, también los conceptos, las ideas…".

Y pasamos al libro de otra amiga, Susana Barragués, y encontramos este pequeño poema que por alguna razón nos gustó especialmente:]

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BESO

La niña que se abandonaba por primera vez a un beso larguísimo, y desplegaba de súbito unas grandes alas, gruesas y húmedas, que le nacían bajo las costillas.

Y mientras besaba, mitad hembra mitad ganso, esponjaba las plumas gustosamente hacia la brisa.

SUSANA BARRAGUÉS
(De ‘Los hipódromos del corazón’)

October 20, 2008

‘El Museo del Vacío’, por SUSANA BARRAGUÉS (En el 100 aniversario del nacimiento de JORGE OTEIZA)


EL MUSEO DEL VACÍO
 Museo de JORGE OTEIZA
Por SUSANA BARRAGUÉS 
 El museo de Jorge Oteiza

"En euskera, la palabra arte significa "trampa".
El artista es el hacedor de trampas. ¿Qué trampas?
Desde la prehistoria, trampas para cazar al animal
o al dios, al ser estético".

"Odio la obra de arte. El arte no está en las estatuas,
está fuera, en otro sitio."
Jorge Oteiza
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Hacia el final de su vida, el artista solía descolocar a sus interlocutores exclamando:
“¿Jorge Oteiza? Ese hombre murió hace años”.
Michael Mullan, The Independent.
 
El museo de Jorge Oteiza
   El museo que alberga la obra de Jorge Oteiza es un espacio que funciona como una metáfora a gran escala de la propuesta escultórica del autor, expresando la oposición entre materia y espíritu, espacio y tiempo, interior y exterior, luz y oscuridad. La luz, que entra a través de claraboyas, ventanales, ventanas ciegas que comunican con pasillos… etc, es el elemento que caracteriza al museo, más incluso que las propias esculturas. El cubo de hormigón naranja que alberga al museo hace que el espectador sienta que camina dentro de una escultura, y experimente el contacto con la luz y los materiales que inspiró al escultor.
   Según deseo del propio escultor, se deseaba crear un edificio en el que la luz entrara de fuera hacia dentro, con determinada textura e intensidad. La iluminación está muy cuidada en el caso de las esculturas que pertenecen a su fase de experimentación con la luz, como "Estatua de alabastro", que se dispone enfrentada a un ventanal de manera que la luz incide sobre todos sus ángulos, creando distintos efectos de sombras, absorción y reflejos.

El museo de Jorge Oteiza   Geometría y luz

   A comienzos de los años cincuenta, el escultor llega a la conclusión de que la utilización de las esculturas figurativas para representar lo real resulta inaceptable. La resistencia de los materiales, la pesantez de los cuerpos, el esfuerzo físico, el dolor que la materia reclama, debe ser abordado desde una nueva perspectiva. Entonces, el escultor renuncia a las manos y a una materia que ya dispondrá de más valor que el que le otorga su condición “formal y luminosa”. Es el momento de la geometría. En la búsqueda de un sentido a la relación entre lo interior y lo exterior, el artista descubre el vacío creando espacios abiertos en el interior de la escultura. En su laboratorio de tizas, se empiezan a perfilar lo que será otra de sus obsesiones: la contraposición entre materia y vacío. Busca la creación del vacío a través de miles de combinaciones con elementos básicos como los poliedros rectangulares de las tizas.

El museo de Jorge Oteiza   A esto se añade el planteamiento del escultor de la contraposición materia y luz mediante las piezas con perforaciones, o “agusanadas”. Los “gusanos metafísicos”, horadan la materia devorándola, hasta sustituirla por la luz que se dispone en el interior, siendo esto una metáfora de la espiritualidad. Se trata de sustituir materia por energía, mediante los “gusanos de luz” que devoran la materia. Estas obras exploran por nuevos caminos el irreducible conflicto que la escultura sostiene con la materia.

El museo de Jorge Oteiza   Siguiendo con la búsqueda de los experimentos anteriores, el escultor recibe una influencia notable del ruso Malevich, y sigue buscando la forma pura de las esculturas en sus distintas posiciones: erguidas, cayendo al vacío…etc. El objetivo es combatir el rigor aparente del mundo físico, lo que se ejemplifica en la obra: Fusión de dos cuboides abiertos.

El museo de Jorge Oteiza
 
 



 
   De la desocupación a las construcciones vacías

   Toda la labor artística del escultor gira en torno al término “desocupación” y a la interpretación que Oteiza hace de él en los distintos periodos de trabajo. La escultura del vacío, término radicalmente contemporáneo, responde en el escultor a la obsesión por estar y no estar, existir y no existir.  La obra que ejemplifica esta idea es “Desocupación de la Esfera”, en la que por efecto de la dinámica giratoria de la obra, se insta a la escultura a desprenderse de su materialidad.  Se trata de nuevo de sustituir materia por energía, interioridad por exterioridad, tiempo por espacio. En palabras del propio Oteiza: “Ensayo ese tipo de liberación de energía en la Estatua, por fusión de unidades formales livianas, esto es, dinámicas y abiertas…”. En última instancia, reconocer la ausencia de esa materia, o el vacío, es igual a reconocer el espíritu que se desoculta.

El museo de Jorge Oteiza   “Había explorado las propiedades del espacio tan extensamente que acabó con un espacio vacío puramente receptivo, pero sin una escultura entre las manos”.

   Las “construcciones vacías” y las “cajas abiertas en cadenas” de 1957/58, constituyen los últimos esfuerzos de un empeño experimental.

El museo de Jorge Oteiza
 
   El espacio que configura “la fusión de unidades formales livianas” termina cerrándose en un punto cero para la experiencia del artista. La desocupación del espacio, concluye con el espacio desocupado de sí mismo, con un sitio sin sitio, un lugar sin lugar, un “espacio sin tiempo”. Ahora sí, un vacío inhabitable y por tanto, sagrado. Este será el fin de la escultura como experimentación.

    — - —
El estudio de Jorge Oteiza
En la imagen, el estudio de JORGE OTEIZA 

October 5, 2008

‘La paz del abismo’, por SUSANA BARRAGUÉS

 

La paz del abismo: apuntes de viaje sobre arte y cultura india


Ananda K. Coomaraswamy
La daza de Siva: Ensayos sobre arte y cultura india

Ananda K. Coomaraswamy fue el primer historiador de arte indio. Nació en Colombo (Sri Lanka) en 1877, se formó en la Universidad de Londres y fue nombrado en 1932 encargado del Departamento de Arte Asiático del Museo de Bellas Artes de Boston. Su extensa obra fue fundamental para el inicio de los estudio de arte y estética india en Occidente.
Rasa o emoción estética

“El arte no está en el lienzo, sino en el corazón, y su cualidad más importante es la de ser capaz de tocar los resortes más íntimos del individuo haciéndole vibrar.” Esta idea se conjuga en la teoría india de rasa, el primer sistema organizado de valoración estética que surgió en la India.
   Rasa es un término que significa “sabor”, “gusto”, de lo estético: la emoción estética o el poder evocador de la obra. Rasa hace referencia al estado subjetivo que el espectador experimenta ante la obra y que le permite vivir una experiencia idéntica a la de la iluminación budista (nirvana) o la liberación brahmánica (moksa). Una emoción que no puede explicarse ni demostrarse, que hay que experimentar, “que palpita en torno de nosotros, entra en nuestro corazón, lo invade, y hace desaparecer por completo toda otra sensación”.

   Según Visvanãtha, “es una experiencia pura, indivisible, que se manifiesta por ella misma, compuesta por igual de alegría y de consciencia, inconfundible con ninguna otra percepción; es, en definitiva, la hermana gemela de la experiencia mística y su auténtica esencia es el sentimiento de admiración y asombro suprasensual (lokot-tara).
El arte en la india

Coomaraswamy reclama el papel del arte como parte fundamental de la vida cotidiana; destaca la finalidad práctica del arte indio, su carácter esencialmente utilitario, mágico y protector, reinvidica la importancia de la artesanía y rechaza los objetos artísticos fruto de la moda, que no responden a las necesidades de la sociedad. El arte, como la filosofía, en la India, no responde a especulaciones abstractas, restringidas al ámbito de unos pocos intelectuales, sino que es una disciplina eminentemente práctica que ayuda al hombre a desenvolverse en su vida diaria y que es tan necesaria como el pan de cada día.
Las fases de la creación

El artista (en cualquiera de sus variados y significativos nombres: sadhaka, mantri o yogi) debe retirarse a un lugar solitario después de una ceremonia de purificación. Allí celebrará el oficio sétuple, que comienza con la invocación a las huestes de los budas y los bodhisattavas, a los que dedica una ofrenda de flores reales o imaginarias. A continuación debe lograr con el pensamiento los cuatro estados de ánimo infinitos: la amistad, la compasión, la simpatía y la imparcialidad. Después meditará sobre el vacío —sunyata, o  la no existencia de todas las cosas, pues se dice que “el fuego del abismo destruirá para siempre los cinco factores” de la conciencia del ego. Este tipo de ideas es frecuente en la estética moderna: según Goethe, el que alcanza la visión de la belleza se libera de sí mismo, Riciotto Canudo señala que el secreto de todas las artes es el abandono de uno mismo, y Lawrence Binyon afirma que “también nosotros debemos vaciar nuestros seres, para que la gran alma del universo pueda llenarnos con su aliento”.

   Sólo entonces debe el artista invocar a la divinidad deseada mediante la pronunciación de la palabra adecuada —bija— identificándose plenamente con la divinidad que ha de ser representada. Por último, es al pronunciarse el dhyana mantra que describe los atributos de la divinidad cuando ésta se hace visible “como un reflejo” o “como un sueño”, siendo esta imagen brillante la que servirá al artista como modelo.
Concentración, yoga y arte

En cualquier lugar de Oriente donde el pensamiento hindú o budista haya calado lo suficiente, existe la firme convicción de que la mente concentrada y dirigida hacia un punto tienen acceso directo a toda clase de conocimiento, sin necesidad de la intervención directa de los sentidos. Es probable que todos los inventores, artistas, científicos y matemáticos hayan tenido más o menos contacto con esta realidad a través de sus experiencias personales. El yoga —unión— no debe entenderse como un mero ejercicio mental o como una disciplina religiosa, sino como la preparación práctica más efectiva para acometer cualquier empresa. Hanuman, por ejemplo, antes de comenzar la búsqueda de Sita por el bosque de Asoka, “rezó a los dioses y recorrió el bosque con su imaginación hasta encontrarla”; sólo entonces saltó desde las murallas de Lanka como una flecha de un arco, adentrándose en carne y hueso en el bosque.
Sobre el vacío del arte

Sólo cuando miramos al pasado como filósofos más que como artistas, (o, si somos también artistas —una rara combinación— más con el lado filosófico que con el estético de nuestra mente), percibimos la belleza de una obra de arte como algo independiente de su tema, tendiendo entonces a olvidar que la belleza nunca se ha alcanzado si no es gracias a la necesidad que alguien siente de tratar un tema determinado. Nos sentamos a pintar un cuadro bello, o nos levantamos a bailar sin que haya nada en nosotros que nos haga sentir que algo deba ser dicho, dicho claramente y a toda costa, y aún nos sorprendemos de que el resultado sea insípido y carente de convicción.
Poesía

La poesía puede contribuir a la consecución de todos o alguno de los cuatro fines de la vida que todo hindú debe superar a lo largo de la existencia, es decir, el kãma (el amor físico y el placer de los sentidos), artha (la organización de la familia y la casta), drama (la observación de la ley moral) y moksa (la liberación o realización del más alto grado de la conciencia).

   Una palabra aislada empleada y comprendida correctamente es como un cuerno de la abundancia, pues aporta toda clase de riquezas (…)

   ¿Cuál es elemento esencial de la poesía? Para algunos autores es el estilo, las figuras poéticas o la capacidad para sugerir. Pero los más grandes escritores rechazan estas ideas y coinciden en que el elemento esencial de la poesía es lo que ellos denominan rasa o gusto. Junto a este término, equivalente a la belleza o a la emoción estética en su estricto sentido filosófico, debemos considerar el adjetivo que de él deriva: rasavant, “dotado de rasa”, que se aplica a las obras de arte y también el sustantivo derivado rasita, “el que disfruta de rasa”, el conocedor o el amante, y por último, rasãvãdana, “saborear rasa”, es decir, la contemplación estética. Según Visvanãtha, el disfrute de rasa, la visión de la belleza, puede ser apreciado “tan sólo por aquellos que con capaces de ello”, y citando a Dharmadatta afirma que “en el teatro, los que carecen de imaginación son como las piezas de madera, los muros o las piedras”.  De todos es sabido que es posible que un hombre dedique toda su vida al estudio de arte sin haber experimentado jamás la emoción estética. (….) La capacidad y el genio necesarios para esta apreciación son, en parte, innatos (antiguos) y en parte, adquiridos (contemporáneos), pero la educación por sí sola no sirve de nada; así como nace el poeta, así nace también el rasita, de modo que la crítica es también una forma de genialidad.
   Es evidente que en la teoría india la finalidad del arte no es la de ser instructivo. Dhanamjaya se muestra bastante sarcástico en este punto. Dedica un homenaje a todo hombre simple y de poca inteligencia para quien el único beneficio de las obras de teatro que destilan alegría es el conocimiento, como en el caso de la historia y las otras ciencias similares (mera exposición, narración o ilustración), porque este hombre le ha vuelto la espalda al auténtico deleite.

   La apreciación de la belleza por parte del espectador depende del esfuerzo de su propia imaginación, “al igual que los niños cuando juegan con elefantes de barro.”
La belleza es un estado

La emoción estética —rasavada— no puede ser objeto de conocimiento, ya que su percepción es inseparable de su existencia: la belleza no tiene otra existencia que su percepción. Sin embargo, no por ello debe considerarse que sea eterna en el tiempo, o que pueda ser interrumpida, pues, en realidad, es atemporal. Como ya he señalado, es suprasensual, está por encima de la física (alaukika) y la única prueba de su existencia se encuentra en su experiencia.
Enviado por SUSANA BARRAGUÉS desde la India
(Las fotos son de Diego González y Susana Barragués)

September 11, 2008

La lavadora de Susana llegó a Hanumanwad (India)

 

Antes de la lavadora…

 

E-mail de SUSANA BARRAGUÉS:
"Hoy tengo un notición, ¡ha llegado la lavadora a Hanumanwadi! Te envío fotos para que veas, qué emoción madre mía."

(En relación con el espejismo: Una lavadora en la India)

 

… No hay duda de que el electrodoméstico ha causado verdadera expectación en la aldea. Pero… ¿venderán allí un detergente apropiado para la lavadora?


PD: Por cierto que Susana nos ha enviado, entre otras cosas, un sustancioso y largo artículo tras su último viaje a la India, con fotos, lecturas e impresiones de ese país, del que iremos dando cuenta en los próximos días (en la Isla andamos faltos de tiempo últimamente).

August 25, 2008

Nª 4 y Nº 5 de las Traviesas de Poesía: ‘Otra vez la lluvia la noche’, de SUSANA BARRAGUÉS, y ‘Tinta preta’, de ELOÍSA OTERO

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Ya está colgado el nº 4 de la colección Traviesas de Poesía.
En esta ocasión hemos rescatado un pequeño libro inencontrable:
Otra vez la lluvia la noche, de SUSANA BARRAGUÉS SÁINZ,
con portada de Juan Rafael y prólogo de Tomás Sánchez Santiago.

Con este poemario, escrito cuando tenía 18 ó 19 años, Susana Barragués
ganó el premio Letras Jóvenes de la Junta de Castilla y León. 

 Susana Barragués

Tormenta

otra vez la lluvia la noche
la noche repleta de rodillas frías, la tormenta
con gorrión la lluviaOtra vez la lluvia la noche, de Susana Barragués
otra vez la lluvia, la grieta de agua
de la noche,
la alcantarilla rota de la noche, de los labios,
lo que resta de los labios, la tormenta
el pasapuré de lluvia la ciudad

 

A lo lejos, el adiós

El invierno llora de legumbre
y de jarabe.
La tarde moja, fundió la luna,
así de larga e interminable esa cigüeña.


(Susana Barragués Sáinz) 

 

El Nº 5 es Tinta preta, de ELOÍSA OTERO
(publicado en 1999 en la Colección ‘Provincia’ del ILC) 

A ver qué le esclareces,
qué imágenes para ilustrar
la historia.
Todavía viviremos tiempos más incómodos
y ni la inocencia
ni las precauciones
servirán de protección.

 

'Tinta preta', de Eloísa Otero
Dile:

lo que vale sólo para nosotros
no vale nada

el mal, lo malo, el malvado
nos atañe
 
las mayores tempestades
no siempre son las del alma.

    (Eloísa Otero) 

 

June 6, 2008

Tres poemas de SUSANA BARRAGUÉS

Susana BarraguésOración

Agua, alegría, beso,
leche, cama, ventanas,
llenen este cuerpo y esta casa.

 

Alerta

Electricidad estática, inflamación de la conciencia, detención del jadeo, cuando recibo a la alerta: una ligera vibración de la hojarasca, detrás de mí. Surge la chispa: una corriente brota y succiona las pantorrillas, me crece hierba en las plantas de los pies, se abren los poros con la nota si aguda de un violín, colonia de anémonas tensadas en arco. Perplejidad, atenta, desconfío: la alerta sube, escalofrío puro por la espina dorsal, mordisco en el pubis, se eriza el vello de los brazos, la punta de los dedos se electriza. Oxígeno, bombea, cerebro: sensibilidad llevada al límite, erotismo, agudísimo latido, piel vuelta del revés. Célula a célula sube la alerta, del pie a la nuca, pestaña a pestaña, el nervio llega al pelo, rebota velocísimo y vuelve, giro en espiral del cuerpo, contorsión que me hace volver el rostro, saco los ojos de las órbitas, afilo mis oídos

ahí

estás.

 

Todas las cosas imperfectas

Todas las cosas imperfectas, el diente torcido, el zapato que cala, la leche que cae, las costuras, el guante perdido, la mora que explota sola antes de tiempo, en mitad del vacío,

los adoquines sucios, las palomas sucias, los cuerpos sucios, las alambradas, las coincidencias, las aproximaciones,

la entomología, el cuerpo del hombre dentro del agua, los tendidos telefónicos, el besugo, el beige,

el metro, el centímetro, el milímetro, lo extraordinario, los decálogos, los cómputos, las colecciones inútiles, la levadura, los bultos,

los letargos, las lechugas, las tentativas, lo insoluble, la desalación del agua del mar, el grito ¡suéltame!, el desorden,

las vértebras, los versos, las berenjenas, los oculistas, las instrucciones de las lavadoras automáticas, el cuerpo de la madre,

los días, el dolor, los lunares, el amor, la confusión del amor, el embrollo del amor, la maraña, el revoltijo, lo que yo te pedía y tu me diste, el tropezón, la obsesión por lo perfecto.

Todas las cosas imperfectas o la promesa de que no nos separaremos nunca.

    SUSANA BARRAGUÉS (Tres de los poemas leídos por la autora en la Biblioteca Pública de León, ayer jueves) 

June 5, 2008

SUSANA BARRAGUÉS, RAFAEL SARAVIA y ELOÍSA OTERO, hoy en el ciclo ‘Cuatro Cuartetos’

 Marta Gómez, Eloísa Otero y Susana Barragués 

Tres poetas leoneses, Susana Barragués, Rafael Saravia y Eloísa Otero, ofrecen hoy jueves por tarde (20 horas) una lectura poética en el salón de actos de la Biblioteca Pública de León (Calle Santa Nonia). Estarán acompañados por la pianista Marta Gómez, la bailarina Rosario Granell y los alumnos del Taller de Improvisación que imparte Ildefonso Rodríguez en la Escuela de Música.
    Con este recital llega a su fin el ciclo de lecturas Cuatro Cuartetos, que se ha venido desarrollando a lo largo del curso 2007-2008 en la Biblioteca Pública, coordinado por Víctor M. Díez.
    Por el ciclo han ido pasando distintos poetas y músicos de la ciudad. Entre los poetas Silvia Zayas, Jorge Pascual, Sandra Alonso, Víctor M. Díez, Héctor Alonso, Rubén Mielgo, Tomás Sánchez Santiago, Alberto R. Torices y Ana Meneghello, siempre acompañados por alumnos de la Escuela Municipal de Música de León.  
    La idea surgió a partir de una propuesta de Alfredo Díez, director de la Biblioteca, en la que colabora la Concejalía de Cultura. El objetivo es ofrecer una serie de lecturas “vivas” que giren en torno a la idea de mezcla. Mezcla de música y poesía, mezcla de autores que publican habitualmente con otros más jóvenes o menos conocidos en el panorama literario. Cuatro como cuatro estaciones, como cuatro intervenciones a lo largo del año.
    La idea de cuarteto (tan típica de las formaciones musicales) hace referencia a tres ponentes o lectores y un bloque de músicos, también en proceso de formación, como son los alumnos del Taller de Improvisación.
    Cuatro Cuartetos, título mítico de uno de los libros más recordados del poeta inglés T. S. Eliot, les ha parecido a los organizadores “una bella forma de denominar esta experiencia novedosa, arriesgada y que pretende dinamizar el salón de la biblioteca pública de una manera diferente”.
    Rafael Saravia leerá esta tarde textos su segundo poemario, Desprovisto de Esencias, que acaba de salir publicado en la Editorial Renacimiento. Susana Barragués interpretará algunos poemas de La campesina fascinada, el libro con el que ha obtenido el Premio de Poesía Joven ‘Injuve’, mientras que Eloísa Otero avanzará poemas inéditos.

May 10, 2008

‘Giróscopo’, (mensaje en la botella) de SUSANA BARRAGUÉS

GIRÓSCOPO

La cuchara en el pote, piedra muele molino, en el agua la hélice, torsión, rizo, cimbra, movimientos que devienen en giro.

Magnitud física: fuerza angular constante que atraviesa los cuerpos en rotación, eje invisible, vector perpendicular al giro, que atraviesa el centro de las ruedas, las peonzas y las faldas, irguiendo las cintas sobre la vuelta.
 
Vuelta delante, vuelta detrás, vuelta los pies, voltarina, volován.
 
La bailarina que baila, erguida por la cintura, abre los brazos y luego los cierra, girando en remolino,  atravesada por un eje de giro  que atraviesa la médula, látigo tenso, salto, arriba arriba, vuelta, giro giro, volver a girar.
 
Ceñida la cinta, molinete, vuelco, revolución,

Los felinos que maúllan, proyectando el cuello hacia lo alto, apuntando con la boca hacia los cielos: eje-gemido que cruza traspasado su cuerpo por ondas concéntricas de dolor, llamada a celo.

El mismo eje que aparece en las tuercas, las agujas del reloj, las bicicletas, cuerpos en rotación: planetas, guisantes, erizos, todos erguidos, orientados por esa línea imaginaria, irrompible.
 
Salta salta, vuelta, tornalina, resbalón,

Paradoja de las cosas-giróscopo, artilugios que para estar en equilibrio tiene que estar siempre girando: el amor, algunas avispas borrachas, los bailes en círculo, las norias de feria, la lengua en la lengua, los planetas alrededor de la estrella, el pezón.

Intocable que pasa perpendicular al centro del círculo que ellos describen: desagües de los grifos, tifones sobre el pacífico, ondas concéntricas que deja la boca de los peces en la superficie de agua, el beso en los pies.

Niña gira, rota rota, remolina, enrosca, levanta los brazos, dando vueltas alrededor de una sola hebra, un solo centro, origen del hilo.
 
SUSANA BARRAGUÉS (Poema inédito) 

April 9, 2008

SUSANA BARRAGUÉS en Salamanca / En el encuentro: La Mujer en las Artes Visuales y Escénicas

 

Lo interesante es que el viernes, 11 de abril, habrá una prometedora lectura poética a cargo de Susana Barragués (20.30 horas, en la Sala de la Chimenea, Fonseca), cuyo libro titulado ‘La campesina fascinada’ obtuvo el Premio de Poesía Injuve 2007.
 * * *
DOS POEMAS:
* *
 
Con lluvia y gato y todo
 
    No estaba previsto que la tormenta se tirara calle abajo hasta llenarme las rodillas de jirones y tanta ortiga y arañazos. No estaba prevista esta tormenta en medio de la lluvia que ya moja bastante ni el barril de tu mirada de agua o era regaliz lo de tus ojos lo del frío que pasé con tus palabras. No estaba previsto que dijeras todo aquello de la noche y sus centímetros porque no me importa si te alejas más despacio que el verano o si regresas otra vez con lluvia y gato y todo a recogerme alguna tarde con café los sueños de mentira y trapo.
  *
Declaración de mediodía
 
Me arrimé a tu siesta a tu estación sin lluvia.
Junto a la estufa de la tarde como un anciano que envejece
de pan y corcho. 
  * *
(Del libro ‘Otra vez la lluvia la noche’) 

March 31, 2008

Familia nómada a bordo de camellos en la India, por SUSANA BARRAGUÉS

foto de Susana Barragués

foto de Susana Barragués

foto de Susana Barragués

En su último viaje a la India, por motivos de trabajo, la poeta SUSANA BARRAGUÉS se topó con esta curiosa familia nómada que viaja por el país con todos sus bártulos a bordo de sus camellos. 

March 19, 2008

Una entrevista con CHANTAL MAILLARD (desde Pamplona)

CHANTAL MAILLARD, poeta y filósofa
"Cada vez tenemos más tecnología pero entendemos menos
el sentido de las cosas importantes de la vida"
 Chantal Maillard
Chantal Maillard es Premio Nacional de Poesía por su obra ‘Matar a Platón’, un extenso poema que gira en torno a un instante en el que se ven implicadas varias personas. La poeta apuesta en sus trabajos por sentir los latidos de la vida en cada momento.

Por EKHIÑE PLA
Para el Diario de Noticias de Navarra
    
PAMPLONA.– La escritora belga Chantal Maillard vive a caballo entre Málaga y Barcelona. Esta semana ha acudido a Pamplona para participar en un curso de Literatura creativa organizado por IPES. Es Doctora en Filosofía pura, profesora titular de Estética y teoría de las artes y especialista en filosofía y religiones indias. Un extensa formación que le permite abordar el filo que separa el pensar del sentir, tratando temas como el miedo o el absurdo de la sociedad actual, que nos ha llevado a "vivir en los conceptos y perdernos la realidad de lo singular".

¿Por qué mata a Platón en la obra que le llevó al Premio Nacional de Poesía en 2004?

Porque creo que la realidad tal y como la entendemos desde aquel filósofo griego es demasiado sólida, en el sentido de que está demasiado dividida entre conceptos y cosas. Nosotros solemos vivir en los conceptos y nos perdemos la realidad de lo singular. Sin embargo, lo singular es lo que existe, por ejemplo, no le estrechamos la mano a un concepto, no somos conceptos, aunque parece que vivimos y creemos en ellos.

Matar a Platón gira en torno a un acontecimiento que afecta a varias personas: un accidente.

Cuando algo nos sacude, algo como un accidente, no sabemos cómo actuar y la reacción inmediata es de horror, de pánico. Un poco más tarde nos tranquilizan con estadísticas, con números, con cálculos, con conceptos… "Ya llega una ambulancia, todo está controlado". En ese momento la angustia desaparece y lo que podía habernos hecho vibrar con ese acontecimiento, lo que podía haber hecho que el suceso se convirtiera en un acontecimiento para mí, se queda en simple accidente. Un accidente es un caso entre miles, en cambio un acontecimiento ocurre en este momento, en este instante y para alguien en concreto. Matar a Platón es un libro en el que se va desarrollando ese acontecimiento que forma una especie de red. Cada uno de los que intervienen son puntos en esa red y la forman entre todos. La idea de red es bastante más actual que la idea de raíz, que teníamos desde Aristóteles. La idea de red permite que las cosas sucedan como trazos, no es sólido y, por lo tanto, permite entender lo que llamamos realidad como un perpetuo sucederse entre todos y entre todo.

¿Cómo se le ocurrió abordar un accidente en la obra premiada?

Ha sido por un largo proceso vital que me ha llevado progresivamente a entender la realidad de una manera más vibrátil. La escucha o el olor nos permiten recibir lo que ocurre de una manera más móvil. Reconozco más las cosas por su olor que por la vista. Escuchando notamos esa vibración porque la vibración es sonido. Todo ello me ha llevado a la necesidad de recuperar algo que quizás hemos olvidado: sentir lo que está latiendo. Cualquier suceso es algo que está latiendo ante nosotros y un accidente se convierte en acontecimiento cuando lo sentimos latir y vibrar. Ese acontecimiento nos abre una herida desde el principio por la que íntimamente podemos sentirnos unidos.

¿Por qué es necesario sentir los latidos de la realidad?

Por ejemplo, si los torturadores creen que están haciendo bien, ese creer actuar correctamente es vivir en los conceptos. Si en vez de vivir en ideas sintiesen latir al otro, no se les ocurriría torturar a nadie.

¿A qué se debe esa falta de vibrar en la sociedad actual?

Supongo que ha sido también un proceso. La sociedad se ha ido transformando de tal manera que ha ido perdiendo ciertas cosas genuinas y se han generado otras que nos parecen más necesarias porque son más útiles. Hemos perdido el sentido de las cosas importantes de la vida, una vida que por mucha tecnología que tengamos, entendemos muy poco. Seguimos comprendiendo la vida igual de poco que antes, pero creemos que la entendemos mejor.

En este sentido, ¿qué puede aportar la filosofía india?

Nos puede aportar una mayor elasticidad ya que las concepciones indias son eminentemente hermenéuticas, es decir, tienen conciencia de que su religiones son una simbología y, por tanto, eso las hace más permeables y menos intransigentes. El hinduismo acoge cualquier cosa. No podemos decir lo mismo de nuestros monoteísmos, por lo menos en sus instituciones. Podríamos aprender del hinduismo en ese sentido. Habría menos límites, menos barreras infranqueables, más comunicación… Además, podríamos aprender del budismo a mirarse a uno mismo con una cierta distancia, lo cual permite no identificarse tanto con lo que creemos ser. Entender que el yo se construye y que, como toda construcción, es algo ficticio, que no tiene una consistencia perenne y que puede derribarse. Es una ilusión que construimos durante nuestra existencia. No identificarse con esa ilusión nos permitiría ser menos rígidos porque no tendríamos esas barreras que creamos para proteger lo que hemos construido. Si no hay tantas barreras que proteger daremos más pasos el uno hacia el otro y también habrá menos problemas de todo tipo.

¿A qué otros problemas se enfrenta la sociedad actual?

La insatisfacción es el gran problema de nuestra sociedad actual. Un concepto de nuestra tradición es la idea de que hace falta llegar a algo. Pero no hay nada a lo que llegar, hay un algo en lo que estar. Un estar con o estar en algo, estando mejor. La idea de llegar a es siempre señal de insatisfacción. La necesidad de aumentar los deseos nos convierte en individuos permanentemente insatisfechos y así somos más consumidores, porque un individuo satisfecho consume menos. El concepto de llegar a tiene muchas implicaciones: progreso, insatisfacción, sociedad de consumo, guerras… Estar en o estar con podía entenderse desde el punto de vista del no deseo. De esta forma, consumiríamos menos y plantearíamos muchos menos problemas.

En alguna ocasión ha comentado que a veces es necesario distanciarse de la mente para observarla.

Es imposible ir más allá de nuestra mente, es como saltar sobre la propia sombra. Pero sí podemos observar. Hay una posibilidad de que algo de nosotros observe esa mente y también es posible observar lo que yo llamo los usos, que son las modalidades anímicas en las que estamos y con las que nos identificamos. En los momentos dolorosos se nos ocurre la necesidad o la estrategia de separarnos para verlos. También habría que poder separarnos en los momentos agradables para poder nivelar y conseguir un estado de serenidad. Sólo en el estado de serenidad hay calma y en esa calma podemos considerar con más entereza y sabiduría lo que ocurre.

March 4, 2008

Grumete Barragués

 Grumete Barragués

 Expectantes ante el próximo estreno en la red del blog:

Grumete Barragués

(…continuaremos informando…) 

February 26, 2008

Postal de SUSANA BARRAGUÉS desde la India e ‘Hilos’ de CHANTAL MAILLARD

 La postal de Susana, desde la India

‘HILOS’ de CHANTAL MAILLARD

    EL CANSANCIO

El cansancio. De nuevo, el
cansancio. El esfuerzo por
sobrevivir. Reiterado.

Observar las nubes.
Dentro.
Barrer.
Dentro.

Elegir quedar.

Toda nube
lleva una trayectoria. Asumir
la trayectoria. Imposible
barrer todo siempre. Está el
cansancio.

Aunque también el de
las trayectorias. De ver pasar las nubes.
también ese cansancio.

Entonces,
por un momento, ahora.
Sin voluntad. Y casi está bien.
Hasta pensar el estar bien y convertirlo
en nube. En trayectoria.

ESTRATEGIAS

Escribir. La escritura como abs-
tracción. También llenar una botella
con abertura pequeña. O limpiar
la arena del gato.

La voluntad
ausente.
DIME

Partir, quedar, querer. Dejar
de querer. Dime lo que he de hacer.
Rituales. Dime. No preguntes,
dispón. Dejar de querer. Sin
respuestas. Sin voluntad. Para estar
aquí. Más. Cuéntame una historia
que no tenga final. Que no
tenga principio. No preguntes,
dispón. Partir, quedar, contar.
No dejes de contar.

Dime qué fue de mí.

Y TAMBIEN

Vivir acuclillada. Las rodillas
pegadas al mentón:

por intensos que sean,
los rayos de sol
no regeneran a los muertos.

Siempre están los hilos.
La maraña de hilos
que la memoria ensambla por
analogía. De no ser
por esos hilos,
la existencia -¿existencia?-
todo sería un cúmulo de
fragmentos -¿fragmentos?-
bueno, destellos si se quiere.
Todo sería destellos. Inconexos


-inconexo: palabra sin
referente. Vacía. Tanto
como infinito, inaudito,
inmutable, inextenso,
ilimitado, etcétera.
Etcétera también.
Como los atributos
de Dios. Palabras que entorpecen
las cosas en lo dicho.
Inconexo es ver algo conectado
a otro algo del que luego
se separa. Inconexo es decir la
distancia sin perder de vista
lo contrario. Imposible
entender sin imagen-. Así pues,

los hilos. La maraña. Eso,
al despertar. La cabeza, por tanto,
en la almohada. Los ojos
a veces entreabiertos. Para la
claridad. A veces
cerrados. Estirando los hilos.

Los gestos.
Reducir los gestos.
El de los ojos,
entreabiertos para la claridad, y a veces
cerrados. Prolongar
el tiempo entre el abrir
y el cerrar.
reducir los ciclos
del párpado.

Aquietar el aliento.

Querer menos.

 

Dejar cumplido. El qué,
no importa. Irse dejando atrás
pocas cosas. Sólo objetos. Con
las cosas se hereda la tarea
del olvido. Clausurar el recuerdo.
desprenderse en vida.
Lo indispensable acompañando.

Ver cerrarse el día.
no como un libro
sino como una faja demasiado
apretada. La niebla, alrededor,
comprimiéndolo todo. -¿Todo?
-Todo es donde se está.

Donde se está tan sólo hay
un centro que pronuncia y escribe.
un centro, o una esquina.
alrededor, como la niebla,
lo demás. Irreal.
Lo vivo, abajo. Inhabitable.

Oír sellarse las compuertas.

Querer sobrevivir
Ha de ser la costumbre.

LA VISITA

Dejé el hilo fuera.
Para sentir el peso. Para
sopesar. Las losas agrietadas,
el bermellón ajado de la tapicería,
presencias. Puse sen su sitio la mesa.
Me senté con los muertos. Fue
una tarde apacible.
Al salir, entendí que el pretérito
ha de usarse tan sólo en el umbral
del sueño.
Ahora, el hilo. La casa, una de ellas,
a salvo, mientras tanto.
LA CAJA

Llevarla arrastrando de una
habitación a otra.
Ver cómo se amontona el
serrín en las esquinas.
Barrer –aquí también, qué extraño-.
o quién sabe si el agua,
formando sólido.
Mejor barrer. O bien
irse. Arrastrando la caja.

No es fácil ofrecer cobijo
cuando se lleva a rastras
una caja vacía.

Me pedís palabras que consuelan,
palabras que os confirmen
vuestras ansias profundas
y os libren
de angustias permanentes.
Pero yo ya no tengo
palabras de ese género.
Aceptad mi silencio: lo mejor
de mí. Huid del soplo que pronuncia,
en mi boca,
la amarga condición de lo humano.
Y, entretanto, dejadme contemplar
el vuelo de la ropa
tendida en las ventanas.

CHANTAL MAILLARD (Del libro ‘Hilos’)

January 21, 2008

‘Poemita climatológico improvisado’, por SUSANA BARRAGUÉS

PECES

    En el Océano Pacífico existen corrientes ascendentes de aire capaces de levantar peces y transportarlos en suspensión durante kilómetros, hasta lanzarlos propulsados tierra adentro. Así llueven peces, ranas y algas microscópicas sobre pueblos, campos y carreteras.

    Así mi cuerpo ante ti es el de un pequeño pez: elevado, ascendido brutalmente, proyectado contra tierra.

    SUSANA BARRAGUÉS 

 

 

December 10, 2007

‘Poética’ de SUSANA BARRAGUÉS y un poema

Susana Barragués

POÉTICA

Sólo conozco un poema: las manos de mi madre. 

Pues la poesía únicamente es decisiva cuando transporta vida en estado puro, sin que el imperfecto ejercicio consciente la pulverice y reduzca a esa pasta grumosa y sin cohesión que pudiera, acaso, sugerir apenas un poco de su aroma. 

(Quiero decir con esto que la vida supera, vence, se desborda, sobre el acto poético)

La primera seducción poética, el primer rapto, llegó a través de la voz de mi padre.

Después fue todo lo demás. Mi sensibilidad se educó en la observación de las sábanas tendidas de los patios obreros. Su belleza era sensual, desbaratadora y aérea, y la imposibilidad de retener tanto derroche producía en mí la misma cólera que la que produce la visión del ser amado, esa mezcla de terror y júbilo que nos provoca la primera experiencia estética.

No había rastro de vida en aquellas plazas de hormigón, de ahí esa herida que todo signo de latido me produce. Ese dolor purísimo.

Comenzando por el sencillo gesto de ofrecer el rostro a la ventana abierta. Esa sustancia en mis dedos, en mi boca, en mis labios, ¿qué es?

Las fuerzas que se ponen en movimiento dentro de un beso, ¿cómo se formulan? Ese sentirse bajo un beso como un ganso recién nacido, mojado en la sustancia de huevo de la que nace.

Ah, fósforos de la exasperación en la lengua, mugidos del significado.

Algo se abrió en mí el día que conocí la soledad en la crueldad brutal de las cocinas, niña castigada durante horas frente a un vaso de leche.

Allí, frente al abismo de la nada, vomité los pájaros que pueblan el mundo.

Volé sobre los árboles del gozo.

    SUSANA BARRAGUÉS (’Poética’ incluida en la antología ‘Díez nuevas voces de la poesía leonesa’, Diario de León-Edilesa, León, 2007)

* * * 

 

Un poema de ‘Los hipódromos del corazón’ (2002):

 

‘EL SALUDO’

Tú cierras los ojos en mi nuca, yo olvido un seno en la palma de tu mano.

Tu oído atiende mi cintura, mi boca duerme tu vientre.

Tu dedo toca mi mano, mi mano duerme dentro de tu boca.

Tus lágrimas bajan mi garganta, tu risa respira en la espalda.

Mi boca sopla en tu frente, mi palabra empieza a temblar.

* * * 

Nuevas voces de la poesía leonesa

Víctor M. Díez, Ana Isabel Conejo, Bruno Marcos,
Ángel Rojo, Pablo Moldes, Raquel Lanseros,
Luis Artigue, Silvia Zayas, Susana Barragués, Ignacio Abad

Una escultura de Amancio González

Son los autores incluidos en ‘Diez nuevas voces de la poesía leonesa’
(6 / 4)
recién editado por Diario de León-Edilesa
con motivo del 2º Congreso de Literatura Leonesa Actual
(28-30 de Noviembre de 2007)
este año dedicado a la figura de Antonio Gamoneda 

Todos, los diez, tienen menos de 40 años
y han sido seleccionados por los profesores
Alfonso García, José Enrique Martínez y Nicolás Miñambres
coordinadores del Congreso y de la edición de este libro
cuyo prólogo, titulado
‘Otro tiempo, otro país, otra palabra’,
viene firmado por José Enrique Martínez 

Incluye foto, biografía, poética y textos de cada autor 

April 25, 2007

SUSANA BARRAGUÉS gana el Premio Ana María Matute de Novela Corta

 
   La escritora y poeta Susana Barragués (en la foto, la tercera por la derecha o la cuarta por la izquierda) ha conseguido el premio Ana María Matute de Novela Corta con su obra ‘Los árboles tienen zapatos’.
"Es un cuento inusual ambientado en el mundo rural en el que una niña se queda huérfana y vuelve a vivir a la casa de sus abuelos, en plena montaña; allí se acomoda en una casa de madera, sin adelantos técnicos, casi como en el Neolítico. En este ambiente, lo que busco es la relación entre la niña y la abuela, que es todo un personaje capaz de matar una gallina a mano o hacer el pino en la cocina. Según la abuela, hoy el mundo está a revés, como los árboles, que parece que siempre tienen la cabeza abajo y los pies arriba», señala Susana Barragués, que además presentará en la feria Leer León (del 10 al 16 de próximo mes de mayo) un nuevo libro, esta vez de relatos. 

September 13, 2006

Alegría, de SUSANA BARRAGUÉS

 Susana Barragués

Partamos del hecho de que todo elemento en contacto con la alegría es categorizado de inmediato en contenido o continente. Automáticamente se produce la ordenación: continente o lo inmiscible, dureza, punta, iceberg. Contenido o lo húmedo, hundible, sensual, permeable al gozo.

El continente rodea el placer de las cosas, puede contenerlas, pero no incluirse en ellas. No así el contenido que al contacto funde, se transmite, traspasa lo poseído más allá de los límites de la intimidad, altera para siempre la substancia de origen.

Esta diferencia rige el destino de las superficies: así algunos seres se introducen en aquello que tocan, se pudren en ello, transpiran, se ‘hunden’ hasta formar una misma trama. Otros sólo son capaces de poseer por fuera, sin sospechar siquiera que haya otra forma de poseer, aunque por un momento, frente a un niño con acuarelas, sientan el estupor vacío de toda cáscara.

    SUSANA BARRAGUÉS (Del libro inédito ‘La campesina fascinada’)






















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