La vida es Jouja

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ESE A TRAVÉS
(poema sin título que da título al libro)
Ese a través.
La transparencia del cuerpo a veces.
Tan sencillo como un prado
cuando abre su silueta
y cede territorio por habitar.
Un mapa humano de paisaje
un ver desorientado.
El alma debe ser
eso que mancha
sin tocar.

‘Largueza del instante’, de JAVIER PÉREZ WALIAS
un libro
PPP
(Premio Provincia de Poesía)
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PRESENTACIÓN:
1 de Octubre. Sala Región (ILC).
C/ Santa Nonia, 3. León.
20.30 horas.
Entrada libre.
Intervendrán el autor y el poeta VÍCTOR M. DÍEZ
[Mensaje de Víctor M. Díez:]
Aquí está una parte del programa del festival ‘POÉSIE DANS LES CHAIS’
en el que participaremos, en Jurançon, sur de Francia.
Es un festival de la vendimia, que lo riegan ellos con poesía e improvisación.
Olé!!! Te imaginas en rioja o en el bierzo???
Alta cultura la de estos franchutes. 
VÍCTOR M. DIEZ
ILDEFONSO RODRÍGUEZ
COVA VILLEGAS
CHEFA ALONSO
(grupo SIN RED)
y
JEAN-YVES BÉRIOU estarán…

Nocturno en Berlín
No te vi bajo los tilos ni en los taxis.
Ni abrazado a la nostalgia de un muro
hecho terrones para turistas.
La huida es un títere
junto al puente imaginario.
De lo enorme a lo diminuto
desgrana el dramaturgo,
como tú, sus personajes de siempre:
ocupantes de la nada, el mendigo
que juega golf contra la mañana.
La extrañeza de una hoguera nocturna
en las afueras.
No conviene venir solo, nos decías.
No te vi en la penumbra ni en los trenes
de tu ciudad arrasada.
VÍCTOR M. DÍEZ
(en referencia a W. BENJAMIN)


Cuidado al secar la pintura de uñas
se te pueden salir los dedos de las órbitas.
Rasante,
un puto vuelo rasante de tus pestañas
me dejó acribillado en la cuneta.
FELIPE ZAPICO (ZAPI)
Del libro inédito ‘El ladrón de Peras’
FUE SÁBADO

ESTA MAÑANA
he ido a Correos
con toda la noche
en una discreta caja.
He puesto sellos de urgencia
y se la he enviado al diablo.
(él llena a veces mi almohada de
agujas y chinches)
~ ~ ~
Creo que soy demasiado viejo para madurar,
lo cual me tranquiliza.
No es que a mi edad tenga muchas ganas de vivir,
pero, ¡estoy acostumbrado!
~ ~ ~
JUAN CARLOS VALLE ‘Karlotti’ nació por primera vez en Maside.~ ~ ~
El próximo 4 de Junio, Karlotti presentará su nuevo libro de poemas, ‘Postales de humo’, en la Biblioteca Pública de León, acompañado por CHEFA ALONSO (percusión), ÓSCAR BÁRCENA (bajo eléctrico) y MARTA GÓMEZ (piano), dentro del ciclo CUATRO CUARTETOS que coordina el poeta VÍCTOR M. DÍEZ.

COMO NOS LA TOCÁBAMOS AYER…

(Una postal Deicida, o dos, o tres…)

Las hojas vivas (Escolio)
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"Una pulsión de narrador y de viajero amamanta al que sueña. El que se despide deja una nota “Carga leche y ladrillos es el Shadow Waltz”. No tengas miedo a decir. Ni a tu doble, ni al espectro que dejas sentado ahí, o te acompaña en los trenes y siempre elige ventanilla para ollar la ribera opuesta. Los pies dentro del río activan la memoria de lo derruido, como señal de la que está siempre cayendo. Un mundo en destrucción. Y una alegría en el miedo. No lo que es, lo que está siendo. No lo que fue, lo que se está yendo. Un vibrato la voz, un sedal de pesca vibrando, la imagen temblando en el sueño. Un duermevela del vigía; del fumador que sentado no puede estar, que pasea de aquí para allá. Libre volador que parece encerrado porque ha creado su mundo y ahora se asfixia porque es perfecto. Él, lo querría más ancho, menos firme, más de otro, más adentro. (…)".
Por VÍCTOR M. DÍEZ (sigue leyendo en oidoentierra).
ESTRENO:
PEQUEÑAS COSAS PARA EL AGUA
MÚSICA IMAGEN PALABRA
HOY
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En la SALA AMBIGÚ
de VALLADOLID
Víctor M. Díez (poemas y objetos)
Chefa Alonso (saxo soprano y percusión menuda)
Cova Villegas (voz)
Idefonso Rodríguez (saxos, clarinetes, juguetes)
Bárbara Meyer (imágenes)
Javier Iriso (fondos sonoros)
Óscar Díez (iluminación)
La música, las imágenes, la poesía, la actividad escénica… Brotan en este espectáculo como el agua en el nacimiento de los ríos, como esa lluvia fina con que comienzan las tormentas, los aguaceros.
Pero el agua como sugerencia ético-estética no se resume sólo en una celebración del hecho natural, ni en un grito desgarrador por su desequilibrio ecológico, se concibe como el relato de la vida. Un discurso plástico, estético y hasta filosófico que compromete los más profundos principios creativos.

Ildefonso Rodríguez (León, 1952) es miembro fundacional de dos revistas literarias (Cuadernos leoneses de poesía y El signo del gorrión) y colaborador de otras publicaciones. Su obra poética comprende los siguientes libros: Mantras de Lisboa (Valladolid, Ediciones Portuguesas, 1986), libre volador (Arenas de San Pedro, Libros de la peonza, 1988), La triste estación de las vendimias (Léon Provincia, 1988. Premio Fray Bernardino de Sahagún), Mis animales obligatorios (Sevilla, Renacimiento, 1995. Premio Rafael Alberti; Mes animaux obligatoires, Antoine Soriano, Éditeur, París, 2000), Coplas del amo (Icaria, Barcelona, 1997), Escondido y visible, en colaboración con el pintor Esteban Tranche (León, 2000) y Política de los encuentros (Icaria, Barcelona, 2003). En 1998 apareció su primer libro de narrativa, Son del sueño (Madrid, Ave del paraíso) y en 2005, El jazz en la boca, colección de ensayos sobre música y poesía (Burgos, Dos soles).
Partícipe del libro colectivo Escrituras materiales (Oviedo, 1972), está incluido, entre otras, en las antologías Esto era y no era (Miguel Casado, Valladolid, Ámbito, 1985) y La prueba del nueve (Antonio Ortega, Madrid, Cátedra, 1994).
Es saxofonista, dedicado al jazz y a la improvisación libre.[Fotografía de CELIA MARTÍNEZ]
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El silencio caldea
la flor azul
sin luces ni voces sólo
la zambullida en algo como espumas
o son las arenas de esta noche
cabañas que se encienden y respiran
para la intimidad
delimita lo transparente y lo oscuro
una música llameante
ILDEFONSO RODRÍGUEZ
[Del prólogo a ‘Escondido y visible’ de Antonio Ortega]


Despacio, como el que construye
un nuevo mundo, como únicamente
se ama, desmontando meticulosamente
la maquinaria, aprendiz de relojero
—grano a grano— de la arena
de los días, y el miedo a que resbale
por la angostura la última brizna.
SIN RED en Barcelona, en el Palau, el viernes 6 de febrero
dentro del programa:
Improvisa en el Palau/ Improvisa al Palau
a las 19:30 horas.
El próximo miércoles 28 de Enero
a las 20:30 horas, en La Casa Encendida (Madrid),
dentro del FESTIVAL HURTA CORDEL:
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PAISAJE RIMBAUD
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una pequeña pieza musico-poético-teatral
con COVA VILLEGAS (voz), JAVIER IRISO (fondos sonoros)
y VÍCTOR M. DÍEZ (poemas y objetos)

Os esperamos…
NOTA: Desde Isla Kokotero nos sumamos al debate suscitado tras la dimisión de RAFAEL DOCTOR como director del MUSAC, y recuperamos este premonitorio artículo de opinión publicado por VÍCTOR M. DÍEZ en La Crónica de León, allá por 2004, antes incluso de que el museo abriera sus puertas al público.
Añadimos más abajo otro texto más reciente, del crítico de arte FERNANDO CASTRO FLÓREZ, publicado hace dos semanas en la plataforma e-norte.org.

No he podido evitar dejarme llevar por la libre asociación de ideas, siendo el año Dalí, a la vista de la presentación del primer proyecto del Musac: “Arquitectura efímera”. Y así, relacionar el apellido de su director, Rafael Doctor, con el nombre de la carismática líder de Fangoria, Alaska. Elegidos ellos para acoger, en su nuevo disco, el trabajo de varios artistas plásticos, en formato de vídeo. De la unión de ambos, el título de aquella mítica serie de televisión de la que seguro ustedes guardan memoria: Doctor en Alaska.
Si lo recuerdan, en la serie, un joven neoyorkino nada sobrado de recursos es becado por una institución privada para acabar sus estudios de medicina. Como contrapartida, el Doctor Fleischmann deberá ejercer durante unos años como médico en una pequeña localidad, según le dicen, de la Costa azul. Cuando se dispone a cumplir su parte del trato vestido con bermudas, camisa hawaiana y gafas de sol, se entera de que Cicely, es un diminuto pueblo de la Costa azul, pero de Alaska. El lugar es de lo más surrealista, hace un frío que pela, los alces cruzan por el medio del pueblo que fue fundado por un ex-astronauta con pinta de jugador de béisbol, el taxi es una avioneta, el locutor de la radio local habla de Kant y de Walter Benjamín en sus alocuciones, la enfermera es una mujer india con muy malas pulgas que no admite consejos… En fin, frío y alucinación, para un Doctor Fleischmann que no sale de su estado de shock.
La misma cara que le vemos al señor Rafael Doctor esas pocas veces que se cae por León. Me le imagino cruzando el puente de los leones, hablando con la Consejera de Cultura o, quizás, con nuestro ínclito Concejal de ídem. Doctor en Alaska sería una buena metáfora para su situación, deberían reponerla en las televisiones locales. No quiero opinar sobre este trabajo en concreto, no quiero criticar algo que no hemos podido ver aún (hablaremos más adelante). Ni siquiera creo que, estratégicamente, convenga ponerse en contra de iniciativas de carácter contemporáneo, precisamente quienes las reclamamos todos los días. Bastante “tocino” cultural tenemos ya a nuestro alrededor, para cometer el error de rechazar iniciativas de apertura. No obstante, creo que el director del Musac y su equipo deberían empezar a ser conscientes de que el azar les ha hecho caer aquí, en esta ciudad fría y surrealista del noroeste glaciar, una Alaska a escala. Y asumir su situación con inteligencia. Quitándose, de momento, los zancos sobre los que cruzan las Eras de Renueva y, renovar ellos también, esa actitud de “modernitos madrileños” a los que les han dado parcela en provincias para, si lo hacen bien, conseguirles algo mejor en un lugar donde los pingüinos no anden por la calle principal. Aquí también hay cosas interesantes que conocer, Doctor.

Leo, en internet, una entrevista en la que Rafa Doctor anuncia que se va. Lleva tiempo anunciándolo. No termina de terminar. Dice que después de subir tiene que bajar. Lógico. Se habló de que estaba preparando algo, un museo por supuesto, sobre fotografía en Segovia. Ahora no tengo claro si eso va adelante. Lo cierto es que en el MUSAC llevaban tiempo inercialmente. No me ha interesado nada su proyecto en el que ha reiterado los tics de lo que ya planteó en La Casa de América y en el Espacio Uno. La reflexión ha brillado por su ausencia y los globos sonda que lanzaron quedaron arruinados antes de ganar altura.
Rafa es, no tengo ningún género de dudas, un activista, alguien que es capaz de agitar las cosas. Pero no da la impresión de que en León se sintiera especialmente motivado. Todo se hacía en plan fachada. Lo importante era estar a la moda. Además se rodeó de bastantes incompetentes, esto es, de una culturata chic en la que la pose y el flequillo colocado son más importantes que la meditación, el trabajo o el rigor. Una suerte de estrategia histérica que pretendía pasar por histórica ha llevado a que el MUSAC sea, como otros apuntaron, un ovni cimentado por una colección que, en muchos sentidos, es una marcianada. Ahora tendrán que apañarselas con esta "herencia". El espectáculo digno de verse será el "concurso", la "designación" o la postulación de los "legítimos herederos". Algunos enseñan la patita desde Salamanca, otros mueven ficha en los despachos y pasillos de la consejería, los más espabilados esperan que el "guru" cesante les imponga la orden de caballeros. Si tienen, cosa que nunca les caracterizó, un mínimo de sentido común tendrían que evitar el continuismo. Sería nefasto más de lo mismo pero con gente de menor altura intelectual todavía que el cesante. Rafa, por lo menos, es buena gente y tiene algún tirón mediático, los que están sacando pecho son, lisa y llanamente, patéticos. Heráclito apuntó que solo sucedería lo peor. Ojalá no sea cierto.

Imagen de Corullón en el Bierzo, con toda su gama cromática.
Una fotografía de MANUEL MARTÍN
El Musac acogió el jueves, 11 de diciembre, la presentación del libro-disco ‘León Palimpsesto’ que forma parte de la colección ‘Soñando futuros’ que edita con carácter anual la Fundación Forcal (Foro para la calidad) perteneciente al grupo de empresas Inzamac de Zamora. Bajo la supervisión del editor Gonzalo Blanco la obra propone una mirada nueva sobre temas que giran en torno a la realidad leonesa y que van desde lo geográfico hasta lo antropológico pasando por lo identitario y lo histórico. En este volumen de gran formato y generoso despliegue de maquetación y fotografía se da cita un nutrido grupo de gente de la cultura que responde al perfil buscado por el editor, “autores caracterizados por una cierta sensibilidad social y con reconocidos valores literarios y artísticos”. Todos ellos han contribuido a dar forma y contenido a un libro que, al igual que los tres anteriores de la colección, responde al carácter de “coral o poliédrico” en el sentido de que en sus páginas tienen cabida catedráticos, escritores, ensayistas, poetas, artistas plásticos y fotógrafos. La nómina de autores de ‘León Palimpsesto’ es realmente extensa y en la misma podemos encontrar nombres como Valentín Cabero, Fulgencio Fernández, Rafael Doctor, Ángel Fierro, Víctor M. Díez, Eloísa Otero, José Luis Puerto, Tomás Sánchez Santiago y Pedro Trapiello. Especial relevancia tienen igualmente los apartados fotográfico, a cargo de un veterano en estas lides como Manuel Martín, y fonográfico, donde se recogen una antología musical de piezas tradicionales del Alto Torío y un sumario de composiciones del grupo Sin Red.
Iniciada hace cuatro años, la colección ‘Soñando futuros’ constituye una de las iniciativas culturales más interesantes llevadas a cabo últimamente en la región. Contempla la edición anual de un libro de cada una de las provincias de Castilla y León. Tras la publicación de los correspondientes a Zamora (’Agua sedienta’), Burgos (‘Burgos Nexus’) y Salamanca (‘Salamanca fronteras’) le toca ahora el turno a León con un libro-disco que cumple a la perfección el objetivo que se ha marcado la colección y que no es otro queproponer una mirada nueva sobre la realidad vigente, y que responde esta vez al sugerente título de ‘León Palimpsesto’, un término que hace referencia al manuscrito que todavía conserva huellas de otra escritura anterior en la misma superficie y que ha sido borrada de manera expresa para dar lugar a la que ahora existe.
Gonzalo Blanco cree que el eslogan “un libro desobediente y hermoso” define muy bien lo que es ‘León Palimpsesto”, donde lógicamente la belleza la ha puesto Manolo Martín con su magnífico muestrario fotográfico y la ‘desobediencia’ es compartida por los distintos autores que a través de sus textos proyectan una visión alternativa a la ‘historia oficial’ de esta provincia.
“No es un invento mío pues el término desobediencia literaria lo he visto aplicado en algunos de los trabajos, críticas o reseñas que han hecho a la escritura de Tomás Sánchez Santiago y que alude a un cierto carácter independiente, a no ser excesivamente tributario de lo oficial. Me parecía que era un adjetivo que llamaba un poco la atención y que expresaba algo”, reconoce Blanco, para quien otro de los autores claramente alineados en esa postura de insumisión es Fulgencio Fernández, redactor jefe de este periódico y que en opinión del editor aporta dos aspectos fundamentales a la publicación. “El primero tiene que ver con el tema, la provincia femenina. Fulgencio refleja el lado oscuro y profundo de la mujer en la medida en que hay un abanico de personalidades que en unos casos fueron silenciadas y en otros castigadas, empresarias que no podían tener la cuenta corriente a su nombre o las mujeres mineras, la ‘patrulla del talco’ que llama el autor. Después está la manera tan peculiar que tiene de contarlo”.

Diseñado en gran formato y con un generoso despliegue de maquetación y fotografía, ‘León Palimpsesto’ se nutre de textos que suponen una nueva mirada en torno a la realidad leonesa. ‘El palimpsesto del lenguaje’ de Vicente Cabero o ‘Si León hubiera sido Leona’ de Fulgencio Fernández dan fe de la versatilidad temática que ofrece esta obra que incorpora sendas antologías poética y musical elaboradas por José Luis Puerto y Ángel Fierro. La obra incluye las semblanzas del escultor Amancio González y la pintora Teresa Gancedo.

Gonzalo Blanco sólo tiene palabras de elogio para los autores que han hecho posible ‘León Palimpsesto’. De Pedro Trapiello destaca su“estilo trepidante, socarrón, irónico y lírico al mismo tiempo”. A José Luis Puerto, además de reconocer su afición por la etnografía que le ha convertido en todo un experto y un profundo conocedor de los entresijos de las costumbres, le agradece sobre todo el gran esfuerzo realizado en la elaboración de la antología poética. “Me parecen unos textos a los que se vuelve continuamente porque están magníficamente seleccionados y donde inevitablemente aparecen los nombres de Crémer, Gamoneda o Mestre”.
Sobre la aportación de Eloísa Otero, Blanco quiere dejar constancia del carácter novedoso que supone el recuento completo de las webs y los blogs referentes a León y que están creciendo cada día. “Eloísa hace un diagnóstico certero de lo que significa ese mundo, las posiciones y propuestas existentes, aportando el link concreto para poder acceder a cada una de ellas”. Victor M. Díez es otro de los autores presentes en el libro que ha aportado todo lo novedoso referente al contenido musical. En este sentido el editor señala que el libro es “un poco extremista” porque recoge la tradición oral más pura pero hecha con claves sinfónicas y al mismo tiempo se hace eco de la trayectoria de un grupo como Sin Red, “que es el que más ha reflexionado e innovado con relación a la música improvisada”.
Gonzalo Blanco confiesa que conoce a Manuel Martín desde su etapa de Ámbito y al que le une una larga amistad. “De Martín tengo que decir que tiene un fondo tan brutalmente bueno que se ha podido elegir con verdadero placer y se ha logrado una mezcla de fotografías que no responden a la inmediatez (algunas datan delos años cincuenta y sesenta) y que constituyen otra antología gráfica de innegable valor”.


CUATRO CUARTETOS
20 de Noviembre - Cuarteto de Otoño
BIBLIOTECA PÚBLICA
20:00 horas
(Poetas)
JOSÉ MIGUEL MARINAS
VICENTE MUÑOZ ALVAREZ
(Músicos)
Ildefonso Rodríguez (saxos y clarinetes)
Cova Villegas (voz)
Mariangeles Osuna (percusión)
Coordina: Víctor M. Díez
— - —
3
jugando al escondite inglés
la maestra y el contable
se encontraron por azar
con el tesoro de los padres
de sus padres
una medalla y huellas de hombres doloridos
de sinmemoria y hojas de metales
al levantar la tierra, la medalla
se tornó un sol gigante
ahora caminan
locos y desnudos
de tanto como saben
JOSÉ MIGUEL MARINAS (De ‘Guía de trashumantes’)
— - —
Un poste de teléfono
como un crucifijo
y en su sombra
una gran fosa,
lagartijas,
caras grises,
bicicletas,
el paisaje de mi puta ciudad.
VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ (De ‘Canciones de la gran deriva’)
VÍCTOR M. DÍEZ ya tiene blog (haz click:): OÍDO EN TIERRA.
Aunque acaba de empezar, poco a poco irá colgando en él los artículos, columnas
y entrevistas que ha ido publicando en distintos medios,
así como algunos poemas. Así que al loro.
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GAZPACHO DEL PINTOR TRABAJANDO
Tomates muy maduros, corta y pela, tritura. Rojo.
El pimiento verde. Pan mayor, hueso, tierra.
La sal gorda y la sal fina, cristales rotos hacia el interior.
Oro viejo en el aceite para mudez del brillo.
Nieve deshecha del pepino, peladuras, desnudez y agua multicolor.
Dedos ojos, manos labios lengua, respiración.
La sencillez ámbar del ajo, alojándose.
Lo que remueve un hombre agachado cerca de la tierra.
El cuenco incoloro, la cuchara invisible. Invitación.
VÍCTOR M. DÍEZ
Esta es la página oficial del grupo (haz click:) SIN RED


Nos los envía Víctor, desde Louredo (Carnota)
¡MUCHAS GRACIAS!
"EL MÚSICO IMPROVISADOR ES UN NÓMADA
REAL O IMAGINARIO"
VÍCTOR M. DÍEZ entrevista a la compositora
y música improvisadora gallega CHEFA ALONSO
en (haz click:) Peatóm.
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“Nómada no es necesariamente alguien que se mueve: hay viajes en los cuales uno no se mueve, viajes en intensidad… Nómadas son los que empiezan nomadizándose para permanecer en el mismo sitio y liberarse de los códigos”. Gilles Deleuze
“(…) El nomadismo intelectual o estético tiene más que ver con un posicionamiento vital, con una filosofía de la vida; a este último pertenecen los improvisadores, la improvisación, por una actividad de búsqueda, de desplazamiento, sin un territorio fijo, y también otros creadores de arte efímero”.
“El ansia de movilidad, de cambio, de conocimiento, de nuevas experiencias, provoca los exilios voluntarios de un país a otro, de una ciudad a otra, de una actividad a otra. No hay que olvidar que la cultura occidental contemporánea es en gran parte el trabajo de personas que están “fuera de lugar”, exiliados, emigrados, expatriados y refugiados”.
“Los artistas tienen que moverse para seguir creando”.
→ Chefa Alonso. Improvisación libre. La composición en movimiento.
Ed. Dos acordes. Baiona (Pontevedra), 2008.
TODO, crees, LA LLUVIA EN MURANIA
Por VÍCTOR M. DÍEZ
(Publicado en Peatom.info)
Hacía tiempo que no caía en mis manos una novela contemporánea (española, además) que me trasportase de tal forma. Su brevedad —más parece un relato largo que una novela corta—, la justeza de su lenguaje, la exactitud y necesidad de lo contado me conmueven y excitan como lector. Campo de amapolas blanco, de Gonzalo Hidalgo Bayal, lo diré pronto, me parece oro en paño.
Hidalgo Bayal, cacereño de 1950, es profesor de literatura en un instituto de Plasencia. Es autor de ensayos literarios como Camino de Jotán (1994) y Equidistancias (1997). También es autor de varias novelas, como Mísera fue, señora, la osadía (1988), El cerco oblicuo (1993) o Amad a la dama (2002). Pero, sin duda, es su anterior novela Paradoja del interventor su obra cumbre y la que le ha dado a conocer ante el gran público.
Campo de amapolas blancas, su última entrega, desgrana la memoria de una amistad entre dos jóvenes antitéticos, sin concesiones ni autocomplacencia. Desde el primer capítulo, de los 15 en que se divide, su autor renuncia expresamente a los artificios que tan frecuentemente utilizan los novelistas para recrear el pasado.
La pseudo-exactitud y falsa minuciosidad en los detalles que solemos llamar verosimilitud nos aleja de la verdad, esa llena de lagunas, olvidos, visiones borrosas, dudas, personajes espectrales… Parece confiarnos el autor. Pero, en sus palabras,"no ha de entenderse lo que sigue, sin embargo, como un ejercicio inofensivo de recuperación, sino que ha de considerarse esa dificultad añadida a la empresa que acometo, a saber, la ilustración de cómo toda amistad genera su patología".
El poder de este relato radica en su habilidad para esbozar, por contención, un retrato generacional con una desnudez conmovedora. Para ser arquetípica sin caer en los tópicos, jugando con la realidad de una época trufada de ellos, en lo que tienen las décadas de los 60, 70 (de una manera señalada en nuestro país) de mitomanía y de descubrimiento de la vida, de la libertad. De una generación que despierta al mundo, de unos adolescentes que se arrojan a él de formas bien diferentes, pero siempre entregadas.
Qué difícil, la literatura dentro de la literatura como leit motiv, sin resultar cargante. Los beatles, el existencialismo, los míticos viajes a París, el cine, las drogas… Todo con una naturalidad que le confiere un tono ajeno a lo sentimentaloide, sin dejar de lado los sentimientos y de lo intelectualoide sin aparcar una apasionada inmersión en la cultura del siglo XX. Luis Landero, que lo define como ironía, lo cuenta muy bien en su magnífico epílogo: "Cuando digo que [el tono] es irónico, quiero decir que es poderoso. Yo tengo la sensación de lector de que Gonzalo rehuye sistemáticamente, poderosamente, el encuentro frontal con las emociones. Prefiere dar un rodeo intelectual, pero como yo creo que el tono intelectual tampoco le convence del todo, al final usa la ironía para defenderse de la tentación intelectual y de la tentación sentimental. Esa ironía que serpentea entre los sentimientos y la razón, sin entregarse nunca a ellos, es parte esencial del estilo inconfundible de Gonzalo".
Y ese personaje crepuscular, monocorde, una figura al fondo del relato, (un guardia civil cansado, desposeído, enfermo de vivir, que es padre de uno de los protagonistas) se convierte en el tono enfermizo, moribundo del mismo. La búsqueda fracasada de la felicidad, la pérdida de la juventud, incluso de la vida, suenan al fondo como un contrabajo desafinado. Esto es lo que fue, esto lo que queda de aquella promesa.
Los dos protagonistas se reparten el tablero. Uno es el relatado y otro el relator. Blanco y negro como el cine antiguo, como el ajedrez. En los tiempos en que una era de Paul o de John, de los Beatles o de los Rollings, de Keaton o de Chaplin, de Fischer o de Boris Spassky. En el alegato final, afirma el superviviente de la pareja protagonista, cuyo nombre desconocemos: "A mí me quedan los eslabones del tiempo en la memoria: la espinela, los tribunos de la plebe, la naúsea, ay, infelice, Butch Cassidy and Sundance Kid, das Ewigweibliche, la mansarda de Les Halles, Charlie Parker, Lucy in Sky whit Diamonds, el sueño de la script, una sonrisa triste y bondadosa y la persistencia plural de la lluvia, la lluvia que se esconde en las palabras y los libros, la lluvia que azota la ciudad y las ventanas, la lluvia que cae sobre el olvido y la ceniza. Por mi parte, he contemplado campos de fresas, de trigo y de algodón, oigo a veces el sonido compacto de Starawberry fields forever, he sabido de campos de batalla, magnéticos y santos, pero por más que miro a los lados de la carretera cuando viajo en coche por tierras de murgaños, aun no he encontrado campos de amapolas blancas".
El otro personaje principal es nombrado como H, una letra muda para un hombre sin sonido. H, lo mismo que se puede leer en algunos excusados de los establecimientos hosteleros (H de hombre), el que creyó en la maravilla de la vida y se fue por el desagüe. Lo cierto es que después de leer Campo de amapolas blancas, lo he visto sobre la mesa como un traje prestado que ajustaba a la perfección a algunos figuras que conocí, que conocimos… Pruebo y ajustan esos nombres, escribí en un poema hace tiempo. Gracias por esta ropa de muerto, por este traje prestado. Tanto en tan poco.
FICHA DEL LIBRO:
Campo de amapolas blancas
Gonzalo Hidalgo Bayal
Tusquets Editores. Mayo 2008
Col. Andanzas. 109 pags
Epílogo de Luis Landero
"Llamando para atrás",
un artículo de VÍCTOR M. DÍEZ sobre JOSÉ-MIGUEL ULLÁN
y su libro Ondulaciones, en el diario digital Peatóm…
La poesía escondida de MARGARET ATWOOD
Una entrevista de VÍCTOR M. DÍEZ con LUIS MARIGÓMEZ,
traductor al castellano de la poesía de la escritora canadiense.
(Haz click en las imágenes para leerla)

¿Junio de 1995?
Ese día nos pusimos elegantes para celebrar el cum laudem de Amelia.
De izquierda a derecha: Ildefonso, Elo, Amelia, Folo, Víctor, Rafa, Isa, Mari Jose.
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Je t’aime plus loin que toi
J’aimerai quiconque entendra que je crie que je t’aime
M. Duras (’Les mains négatives’)
[Te amo más allá de ti
Amaré a cualquiera que oiga que grito que te amo]
FLAMENCOS GIRATORIOS
Por VÍCTOR M. DÍEZ
(Publicado en Peatóm)
Dicen que un género está muerto cuando ya no se compone para él. Esto vale, por ejemplo, para la Zarzuela, quizás para el jazz como ya intuyó Miles Davis hace treinta años. Un género se convierte entonces en un estrato de un tiempo cultural, por más que siga interpretándose con todo rigor y toda justicia. Pero el flamenco no es un género propiamente dicho. Entendemos por flamenco una tradición que se renueva, o se renovaba, en la oralidad. Por su idiosincrasia propia es como esas “flores que crecen en la basura”, en la miseria, en el dolor ¡Bendito estiércol! Como escribió el poeta Karlotti.
El hecho es que el flamenco está en un callejón sin salida. La muerte de Camarón, la mal llamada fusión, la falta de una figura rotunda, el puro negocio… Hay muchos factores que reflejan la decadencia. No sería ético decir que falta un contexto miserable, de explotación y hasta persecución para que afloren estas joyas. Siento mucho respeto por los intentos “intelectualizadores”, artísticos que merodean en las mentes más avezadas del flamenco, pero eso no quita para que los resultados no sean siempre los más interesantes. O al menos podemos decir que delatan un marchamo de lo crepuscular.
Hay ahora mismo una avalancha de novedades que incursionan el flamenco en territorios insospechados. Hablemos de algunos, como el último que ha llevado adelante Juan Peña el Lebrijano, uno de los pioneros en descerrajar las fronteras del flamenco. Suyos fueron aquellos experimentos maravillosos con la Orquesta Andalusí de Tánger o el disco-relato Persecución, con textos y voz del poeta Félix Grande. Lo que ahora ofrece es un extraño trabajo, intentando musicar el poético lenguaje de Gabriel García Márquez, bajo el título Cuando el Lebrijano canta, se moja el agua. Cuenta el de Lebrija que esta frase se la escribió en un papel el Nóbel colombiano en cierta ocasión, escuchándole. El reto es de órdago, como el propio cantaor admite, ya que se encontró con la dificultad de cantar textos en prosa que debió acentuar como poemas. “Tuve que acordarme de cómo debí reinterpretar los poemas árabes con nuestra acentuación, eso me ayudó a encontrar el camino”, afirma Peña.
Otro que “tal baila” es nuestro querido Enrique Morente que, desde hace años, no para de llevar a cabo extraños experimentos que le han granjeado los odios de todos los puristas del mundo flamenco. Valor no le falta al granaíno para acometer trabajos con grupos más cercanos al punk como Lagartija Nick, con aquel famoso álbum Omega. Ahora nos propone un trabajo basado en los textos y la obra del genial pintor Picasso: ahí es ná. Pablo de Málaga, con ese mote que parece nombre flamenco, titula el disco que presentará en los próximos días en el Auditorio del Museo Reina Sofía.
Otro que viene, además distribuido en exclusiva por un periódico de tirada nacional, es el Cigala, con lo que llaman la segunda parte de su celebérrimo Lágrimas Negras, que editó junto al gran Bebo Valdés. El nuevo trabajo de Dieguito, ya sin el longevo pianista cubano, se titulará Dos lágrimas. Segundas partes… La buena voz del sobrino de Farina no le redime de un cierto despiste, de haberse quedado colgao de un sueño. Él mismo cuenta que Bebo tuvo que decirle un día: “Ande ahí, chico, vuele libre, yo ya no tengo futuro…”. El pobre Cigala se había quedado absorto a la cola del piano y no se atrevía ni a moverse. El éxito, la pasta, lo fácil que se lo pone… En fin, esperemos que la próxima vez caiga en otras buenas manos musicales que le lleven a nuevos e interesantes territorios.
Por último querría hablarles de otro disco que se ha presentado este año y que cumple el canon de flamenco culto. Es un disco del grandísimo guitarrista Juan Manuel Cañizares. Se trata de la interpretación de la Suite Iberia del maestro Albeniz, concebida para piano, con dos guitarras. En la ejecución de este músico portentoso salen a la superficie los rasgos flamencos que en la partitura parecían magmáticos, latentes. Olé y Ole.
No somos quienes para juzgar, quizás sólo tenemos la oportunidad de asombrarnos ante los retos que proponen o aceptan nuestros artistas. La música de raíz está sin duda en una vertiginosa puerta giratoria. No sabemos si saldrá despedida o se inscribirá en el corazón de la contemporaneidad. Veremos.
XXIX
Amo de llaves,
me alcanzaran tus ojos
para atrancarme.
(A Manuel Ferro)
XCII
Publicidad.
Un masaje en el ojo:
CAsuaLIDAD.
(A Tomás Salvador González)
CLXIX
Hueso molido.
En el ojo de Olvido,
taba en su nido.
(A Olvido García Valdés)
CLXXVI
¡Cuánto se alegra
la garganta del ojo
que se marea!
(A Cova Villegas)
III
Amante enigma:
es el ojo cubero
de seda anfibia.
(A Juan Carlos Mestre)
XXIV
Contrasentido.
No ver su rostro y verlo
adamantino.
(A Alexandra Domínguez)
XXV
Liquen rehúsa
ese amor que no atisba
por donde aún nunca.
(A Eloísa Otero)
XXXIX
Gastar saliva
es gazmiarse a los postres:
—Esto no es vida…
(A Miguel Suárez)
JOSÉ-MIGUEL ULLÁN
(Del libro ‘Ondulaciones’
‘Amo de llaves’ [Rensaku], 2003)
Velcro. (Del acrón. fr. velours, terciopelo, y crochet, gancho; marca reg.). 1. m. Sistema de cierre o sujeción formado por dos tiras de tejidos diferentes que se enganchan al entrar en contacto.
Thelonious & Javier
La mano tira de memoria.
La mano trae otras manos.
Una multitud de dedos
desenvuelven ese disco.
Como al pintar.
Lo pone a girar
y suena
Monk en su infiernillo.
VÍCTOR M. DÍEZ
*Pulsa para ver todos los (haz click:) ‘Velcros’.
Marcos Lorenzo, Karlotty, Víctor M. Díez y David González.
Víctor M. Díez, poeta en la rue.
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